domingo, 18 de enero de 2009

Progresos a distintas velocidades

Esta semana estuvimos visitando el nuevo Centro de Radioterapia del Hospital de Navarra con estudiantes de Ingeniería Médica. El centro es espectacular, tanto por los aceleradores con que cuenta como por el diseño de las instalaciones en general.

Un sistema totalmente computerizado planifica la radiación con la que tratar el tumor, en un simulador (de 600.000 euros) se comprueba que las maniobras diseñadas son operativas y finalmente se procede a transferir los parámetros al acelerador lineal de electrones que efectuará el tratamiento. Altísima tecnología. Y con el mismo nivel de detalle e interés, estudiamos el sistema de gestión de pacientes: una agenda informatizada.

En la misma línea leo (en el artículo adjunto de Público, en 20 minutos y otros lugares) que que con una lista de verificación de 7 puntos se reducirían muy sustancialmente las complicaciones mortales en cirugía.

Los procedimientos, la organización de las tareas, parece que no han alcanzado ni de lejos el nivel de desarrollo de la cirugía o la radioterapia. Tendemos a despreciar esas cuestiones, como si ser capaz de realizar una delicada operación llevara implícito no olvidar nada nunca. El "Know how", las bubenas prácticas, los procedimientos formales no se valoran habitualmente en lo que valen, y menos aún son objeto de la investigación científica que merecen (como ya comentábamos hace unos días).
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