domingo 18 de marzo de 2012

Pareidolias sociales

Más de una vez me he visto en uno de esos atascos que te van haciendo mala sangre. Al llegar a un cruce ves que los de la dirección perpendicular a la tuya lo bloquean no dejándote pasar cuando tu semáforo está verde. Al desbloquearse el cruce, ya con el semáforo en rojo, te saltas el disco pensando "ahora vos vais a enterar, os esperáis vosotros"... ¿Vosotros?

En realidad no hay un "nosotros" y "ellos". Un montón de personas diferentes van en sus coches y en unos momentos van en una dirección y en otros por la perpendicular. No hay "unos buenos" que van hacia el oeste y "unos malos" que van hacia el sur. Y sin embargo es dificilísimo quitarse esa impresión de la cabeza. De manera automática dividimos a los conductores en dos grupos: los míos y los contrarios.

¿Alguien no ve una cara en la foto adjunta? Pues aunque parezca un personaje de ojos saltones y boca abierta con cara de enrome sorpresa, es un trozo de un coche. Nuestro cerebro tiene esa manía de construir rostros a la mínima ocasión que se le da ;-) incluso en vertical. Bueno, no es una manía propiamente, es un subproducto de la evolución de la que proviene, en la que la búsqueda de un significado resultaba más beneficiosa para la supervivencia que la búsqueda de una descripción precisa. Es una manía bien conocida, y desde hace tanto que tiene nombre en griego: pareidolia. A pesar de ello hay quien se aferra tanto a la ilusión que insiste en ver caras en manchas de humedad, dioses en tostadas o demonios en incendios.

Supongo que la misma historia evolutiva ha premiado que reconozcamos rápidamente grupos sociales. Probablemente en tiempos violentos es importante integrarte rápidamente con los tuyos en la pelea contra los enemigos; casi seguro que dudar sobre el bando en que colocarse acarraba bofetadas por ambos bandos. Y así nos vemos ahora, inventando rostros en trozos de coche o pandillas en los conductores que no van por nuestra calle.

La cosa no pasaría de ser una curiosidad si el único grupo social inventado por esa suerte de paeridolia social fuera el de los conductores, pero los hay con repercusiones mucho más serias. Es triste que muchos odios no tengan más fundamento que la invención de un colectivo antagónico. Y lo malo es que aún sabiéndolo es muy difícil romper la ilusión, igual de difícil que no ver una cara en el trozo de coche.

sábado 10 de marzo de 2012

La causa no es el diagnóstico

Hace unos días mantenía con Kanif una breve conversación en twitter (aquí copiada) en la que quedaba muy bien resumido un asunto más complejo de lo que parece.

Mientras la causa de lo que nos ocurre permanece anónima, nos sentimos muy incómodos, como si en realidad no existiera. Parece que sólo cuando recibe un nombre adquiere carta de naturaleza. De alguna forma no nos fiamos de nuestra propia percepción de malestar y necesitamos una sanción externa. De pequeños el juez era el termómetro: mientras no tuvieras fiebre de ir al colegio no te libraba nadie, mientras que unas décimas autorizaban a quedarse en casa. La misma situación, vivida con más angustia, es la que sufren los padres de niños que no se desarrollan como la media. El hecho es de por sí muy triste, pero la ausencia de un diagnóstico multiplica la intranquilidad de los padres. El diagnóstico marca un hito fundamental en el proceso de asunción de una discapacidad, a partir de que está bautizada se puede empezar a lidiar con ella llamándola por su nombre. En muchos casos el diagnóstico no proporciona un tratamiento, pero si algunas pistas sobre lo que puedes esperar. En otros al revés, no sabes dónde acabará el asunto pero sí como tratarlo para que mejore. En algunos no aporta nada, porque en realidad es un nombre que no hace sino reconocer "oficialmente" que nuestro conocimiento no llega más allá: "Trastorno inespecífico del desarrollo", "virus intestinal inespecífico"...

Un síntoma, un malestar de algún tipo, pone en marcha un proceso de investigación sobre su causa. La investigación ha de concluir con un diagnóstico. Sin duda que alguna causa habrá para el malestar, pero en muchas ocasiones no podremos llegar a establecerla con precisión. Aún así, en el momento que se da por acabada la investigación hay que poner un nombre, parece que no somos capaces de aceptar un malestar sin nombre.

Supongo que esta necesidad de denominación viene de que tendemos a asumir, aún inconscientemente, un modelo lineal de enfermedad (algo comentábamos de estos modelos aquí): una disfunción fisiológica (causa) produce un trastorno (enfermedad) que se manifiesta como malestar (síntomas). Por tanto el médico tiene que tirar del hilo: a partir de los síntomas imaginar posibles enfermedades y elegir entre ellas realizando las pruebas que sean necesarias (análisis, radiografías, etc.). Afortunadamente hay muchas situaciones que se ajustan bien a ese modelo lineal, por ejemplo una bacteria produce una infección que se manifiesta como dolor y fiebre, hay varias pruebas que permiten confirmar el diagnóstico y unos medicamentos muy eficaces para atacar la causa primera (los antibióticos). Sin embargo hay otras muchas situaciones que no responden a ese modelo lineal, por ejemplo la mayoría de las que afectan funciones mentales (el ámbito de la psiquiatría, vaya), así como diversos trastornos del desarrollo. En estos casos es importante darse cuenta de que el modelo de enfermedad ya no es lineal (una buena aproximación es la que asume la organización mundial de la salud, recogido en la CIF y comentado también hace unos días). No es necesario hacerse un especialista en esta disquisición teórica (casi filosófica) sobre modelos de enfermedad, pero si deberíamos asumir con normalidad conclusiones sencillas que se derivan de ella:

(i)  Aunque no conozca la causa si me duele, me duele. Frases como "eso no te puede doler" no tienen sentido.

(ii) Una causa no identificada (desconocida) no significa que los síntomas sean un "invento" del paciente. Lo contrario duplica el malestar: además de sufrir un problema se padece sentimiento de culpa porque "no debería tenerlo" ya que no hay causa (en realidad si la hay pero no la conocemos).

(iii) Un nombre (un diagnóstico) no es necesariamente la puerta hacia la solución, algunos diagnósticos no hacen sino rebautizar con palabras técnicas los síntomas observados y por tanto no aportan nada realmente.

En resumen, yo ya no soy un niño, y no necesito el permiso del termómetro para sentirme mal. Si honradamente me siento mal me es suficiente para no ir al "colegio", aun con la causa sin bautizar.

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Ps. Supongo que estas disquisiciones, tan alejadas aparentemente de mi "disciplina" habitual, me vienen a la cabeza por estar trabajando bastante en este año sabático con modelos de discapacidad y enfermedad. Por cierto, a pesar de la brasa de las últimas semanas con el TDAH, nada de lo dicho en esta entrada  está pensado para este trastorno (aunque es aplicable, como a cualquier otro).

martes 6 de marzo de 2012

Buenas noticias y malas gráficas

En el Diario de Navarra de hoy (aquí en digital, aquí en papel) leo que los programas universitarios dedicados a personas mayores están teniendo mucho éxito últimamente.

Puede que este repunte tenga como origen en el desastre económico en el que vivimos últimamente, como pone de manifiesto el titular, que lo achaca al paro y las prejubilaciones. Pero sea como fuere, esas personas que se encuentran con tiempo desocupado (que no siempre es lo mismo que "libre") deciden dedicarlo a una actividad maravillosa. En vez de deprimirse o darse al alcohol o las drogas, se dedican a cultivar su cerebro (el segundo órgano favorito del cuerpo de Woody Allen). En un tiempo en el que hay que justificar muy bien para qué se necesita aprender tal o cual contenido o el interés práctico de tal o cual investigación, resulta refrescante un entorno en el que se va a aprender porque sí, por placer, sin obsesiones utilitaristas.

La buena noticia se ilustra con unas gráficas que, la verdad, podían ser mucho mejores. Ninguna de las escalas comienza en 0 (ni se hace referencia a ese hecho con un "eje roto" o algún otro indicativo), ni siquiera la de la UNED, en la que era evidente. Esto impide apreciar las significativas diferencias en el punto de partida de unos y otros. Lo mismo se puede decir del crecimiento, un aumento de 3 personas en Tudela ocupa la misma longitud que uno de 58 en la UNED. Con los ejes así escogidos se pierden totalmente las referencias. Tampoco entiendo la razón de sombrear una de las gráficas. Pero lo que ya resulta excesivo es contar las personas por mitades en Tudela; lo de rotular un eje referido a número de personas con un decimal e incluyendo las mitades es un poco fuerte.

Formalismos aparte, los datos de Tudela son los únicos que no muestran la tendencia creciente del titular, pero sobre la mala decisión de poner un Campus en esa ciudad no tocaba hablar hoy.

sábado 3 de marzo de 2012

A propósito de una tormenta

El frente de batalla ha cruzado casi todo el país. Ahora está sobre la costa este, solo falta Florida por barrer. Afortunadamente ya está muy debilitado, y probablemente no muera más gente, aunque los fallecidos pasan ya de 35, no es una broma.

Aire frío llegando del noreste se encontraba con aire caliente y húmedo que se había instalado allí desde el golfo de México. En la zona de encuentro se producían violentos combates violentas tormentas que de vez en cuando se revolvían convirtiéndose en tornados, devastadores. He oído esta mañana en la radio que han encontrado a una niña pequeña a 10 millas de su casa (viva pero muy grave), se la había llevado el viento literalmente.

Anoche la programación de las principales cadenas de televisión estaba alterada, en todas un "hombre del tiempo" sobre un mapa con la señal de radar en directo iba desgranando la situación. De vez en cuando parecía clara la formación de un tornado, por ejemplo porque en medio de una zona de lluvia intensa aparecía un área pequaña sin lluvia, ahí es dónde toca suelo el tornado. Estimando la velocidad y trayectoria aparecían unas tablas con una serie de barrios (en ocasiones las calles de una en una) y el tiempo que tenían para buscar refugio. Así vimos pasar una fuerte tormenta con dos formaciones a punto de convertirse en tornados (aunque al final no llegaron a formarse del todo, o al menos a tocar tierra) a pocas millas al norte de casa. También vimos llegar los tres frentes de tormenta que si nos pasaron por encima: mucha agua, rayos y truenos, pero sin vientos peligrosos.

Hay unas cuantas cosas del suceso que me han llamado la atención como para comentarlas.

La primera los extraordinarios programas "del tiempo" en la televisión: los medios técnicos (radar en directo, programas de simulación, animaciones de predicción de evolución, etc.), el ajustado papel de los meteorólogos, sin alarmar ni trivializar, y el esfuerzo de producción de varias horas ininterrumpidas de emisión en directo contando lo que va pasando. También son interesantes las páginas web dedicadas. Las predicciones aciertan milimétricamente en el rango de los minutos, hasta una hora más o menos. Además es que ves llegar la tormenta en la imagen de radar, casi da la sensación de que es una trivialidad predecir porque salta a la vista lo que viene (en realidad no es tan evidente). 

También me ha llamado la atención que nadie haya culpado a otros del asunto. Ni es culpa del gobierno por no preverlo, ni de la oposición por cerrar no se que oficina durante su mandato, ni del gobernador de un estado ni nada parecido. Todo lo contrario de lo que ocurre en España cuando nieva un poco. Por otra parte no hay nada que hacer, no se puede luchar contra ese enemigo. Aunque a alguien le den ganas de mandar a la guardia nacional o la fuerza aérea a luchar contra los tornados las cosas no funcionan así.  Sólo cabe protegerse, buscar refugio, alejarse de las ventanas, ir a los pisos bajos, ponerse un casco si lo tienes.

 No es raro que hagan películas de catástrofes. En el fondo esperar a un meteorito que ves en una pantalla es algo muy parecido a lo que viven de verdad de vez en cuando, es una extrapolación muy natural.

Supongo que este tipo de catástrofes como huracanes y tornados han ayudado a conformar esa idiosincrasia nacional tan típica del individuo hecho a si mismo, que se ha de defender de su entorno, y que es capaz de rehacer su casa aunque de tanto en tanto se la lleve el viento.

miércoles 29 de febrero de 2012

Francia y los rankings universitarios

Gracias al magnífico resumen de noticias universitarias que preparan mensualmente en su blog Xavier Puente y Tomás Gómez descubro las actuaciones que está llevando a cabo el gobierno Francés para mejorar la posición de sus universidades en los rankings internacionales. En resumen se trata de crear megauniversidades a partir de la fusión de instituciones anteriores y de proporcionarles fondos extra. Se han seleccionado 8 consorcios concretos para fusionar y el plan detalla la posición en la que se pretende que queden en el ranking de Shangai. Me parece una noticia curiosísima que merece ser valorada (para bien o para mal) desde varios puntos de vista.

¿Es tan importante aparecer en el ranking de Shangai? Puede ser que la tradicional "grandeur de la France" exija esfuerzos sólo por figurar, pero no se yo si en estos tiempos que corren las decisiones políticas se pueden tomar sólo por orgullo. Probablemente se considere la clasificación en ese ranking (o en otros) es una medida real de la calidad de la universidad y que aumentarla es obviamente bueno, para la universidad y para el país al que sirve. Pero el procedimiento elegido no va a aumentar la calidad del conjunto del sistema universitario francés, sino sólo de una parte.

El procedimiento escogido consiste (trivializando un poco, for the sake of the argument) en buscar de entre lo que ya hay que trozos son los que mejor "puntúan" y ponerlos juntos. Si la cosa se limitara a eso, la calidad global del sistema no habría variado un ápice. Eso sí, unas universidades habrían subido de puntuación a costa de otras que habrían bajado. Se puede argumentar sobre las sinergias de la reunión de los mejores (precioso concepto difícil de demostrar a priori), y que no sólo se trata de eso, sino que también se pretenden incrementar los recurso totales. Aún así, la clave está en la reorganización desequilibrada del sistema universitario.

No es de extrañar que a los que les toca perder en la jugada (todos los que no están en los 8 consorcios elegidos) estén molestos y protesten. De ahí surge otra de las sorpresas de la noticia, el gobierno Francés tiene la capacidad ejecutiva de sobreponerse a esas críticas y llevar adelante su proyecto aún con ellas.

Todo esto tiene su gracia especialmente por la comparación con nuestro país. El interés en figurar en los rankings (en el de Sangai en particular) lo han manifestado varios de los últimos ministros de Educación, el actual muy especialmente. No me queda claro cuál es la motivación real de ese deseo, pero el procedimiento que se esboza (porque a propuestas concretas no hemos llegado) es el del desequilibrio, reunir lo que más puntúe, cosa con la que yo no estoy de acuerdo. La competitividad del país si que gana con la calidad de sus universidades, pero con la calidad conjunta del sistema, y un movimiento de este tipo, puramente táctico, no la aumenta, sólo la recoloca. El incremento de recursos si que sería una ganancia neta para el sistema (supuesto que se emplea con eficiencia, cosa que no dudaré ahora), y ese incremento si que se puede colocar de forma concentrada, para que resulte más eficiente (probablemente) . Esa parecía la idea del programa de "Campus Internacionales de Excelencia" (CEI), pero a la hora de ponerlos en marcha la capacidad ejecutiva del gobierno no fue suficiente para vencer las diferentes presiones y se acabó en el clásico café para todos (o casi). Lo del programa de los CEI es fantástico, se pone poco dinero, se reparte mal, además en realidad no se pone sólo que se presta, y al final ni siquiera (el actual gobierno ha "suspendido" los pagos). A los CEI se les puede aplicar el clásico dicho: es un programa que no es ni bueno ni malo, es mentira. Eso sí, con los triunfos de la selección de fútbol, y si hace falta se pone a Nadal en el bote, en este país no necesitamos mejorar las universidades para mantener alto el orgullo.

La figura se la he cogido prestada a @ScientiaJMLN de este post

martes 28 de febrero de 2012

TDAH, conclusiones y referencias

A lo largo de las últimas semanas he publicado tres entradas sobre el TDAH. En cada una seguía un hilo de razonamiento de forma lo más rigurosa posible y con razonable documentación (así han quedado de pesadas y aburridas). Por otro lado, las redes sociales realimentan los propios intereses, así que cada vez me llega más información al respecto. Asi pués, con esta entrada quiero cerrar el tema, pretendo elaborar mi síntesis personal y dejar indicadas una colección de lecturas recomendables (además de las ya incluidas en las 3 entradas citadas).

Conclusiones

Dentro de la variabilidad entre personas del rasgo de caracter que supone la capacidad de fijar la atención, el extremo de los menos atentos, cuando se convierte en problemático, se caracteriza como "trastorno" (esta es la principal conclusión de la segunda entrada). Una característica de la personalidad comienza a resultar problemática en la medida que no encaja con su entorno, y en mi opinión la evolución epidémica que se le achaca al TDAH se debe mucho más a las derivas del entorno que de las personas. El diagnóstico del trastorno se basa en las apreciaciones del desajuste entre la persona y el entorno (dicho de otra forma, se basa en declaraciones de padres y profesores). Está sólidamente fundada la sospecha de que muchos diagnósticos de TDAH en realidad esconden una situación de altas capacidades no detectada (esta es la principal conclusión de la primera entrada). Por último, en la tercera entrada se analiza el caracter convencional de este tipo de trastornos. Con convencional quiero decir sujeto a convenciones, a consensos de grupos de personas. Para llamar la atención sobre este hecho lo comparaba con la homosexualidad, otra característica de las personas que históricamente fué considerado trastorno por el mismo grupo de expertos. La existencia de bases fisiológicas del fenómeno (de las que parece ir acumulándose evidencia, bien de cuestiones anatómicas del cerebro, bien genéticas) no añade nada a la consideración de enfermedad o trastorno, también lo veíamos en la enrada segunda. Por último, el tratamiento farmacológico que se hace de la situación consiste en dar anfetaminas, el mismo que se dában los estudiantes universitarios en los 80 para rendir más en el estudio. Y parece "funcionar": mejora el rendimiento escolar mientras se está tomando, no resuelva nada a largo plazo y produce efectos secundarios si se mantiene tiempos largos. 

En resumen, me parece una enfermedad fundamentalmente social. Si existe un auténtico problema individual (que aún resulta dudoso), lo sufren muchísimas menos personas de las que se diagnostican (entre 50 y 100 veces menos). El tratamiento, por decirlo de una forma suave, me parece una barbaridad.

Referencias

- ¿Tres millones de niños enfermos crónicos? por Pepe Cervera. Enlaza estudios sobre la ineficacia a largo plazo de la medicación

- Las pastillas de portarse bien. por Femín Apezteguía. Comenta sobre un reciente informe "demoledor" del Departamento Vasco de Sanidad.

- Un retraso en la maduración de algunas regiones del cerebro pede ser el origen del TDAH. Europa press. El autor del estudio declara textualmente "los fármacos no curan, disminuyen los problemas conductuales"

- Novedades editoriales, la guía que nos guía. por Antonio Olives (psicólogo). Analiza con mucha profundidad (y humor en la redacción) la guía de práctica clínica para el TDAH publicada recientemente por el Ministerio de Sanidad. Especialmente llamativos resultan los conflictos de intereses de la mayoría de los autores y la debilidad de los estudios (bajo número de participantes y corta duración) en que se fundan afirmaciones muy rotundas.

- Medicalización de la sociedad. The Lancet y el duelo. por Guillermo Quindós. Se comenta la prevista inclusión en el catálogo de enfermedades (DSM-5) de la consideración como depresión de la sensación de dolor por la muerte de alguien cercano si esta dura más de dos semanas.

- Would We Have Drugged Up Einstein? How Anti-Authoritarianism Is Deemed a Mental Health Problem. by Bruce E. Levine. (la imágen del post está tomada de este artíclo)


- New Federal Law Protects Public School Children! in www.cognitiveliberty.org. Sobre la aprobación de una ley federal para hacer prevalecer la opinión d elos padres frente a la de las escuelas a la hora de decidir el tratamiento.

ACTUALIZACIÓN: Referencias sobre el tema posteriores a la publicación de la entrada:

- ¿Hiperactivo o el más pequeño de la clase? María Velerio en El Mundo.  Sobre un estudio (con muchísimos niños) que concluye que hay un importante sobrediagnóstico y confusión con inmadurez.

miércoles 22 de febrero de 2012

Recomendar contenidos

He leído hoy unas críticas a Scoop.it y a la actividad de recomendar información (content curator) que no he terminado de entender, pero me han hecho pensar sobre esa actividad. Sin duda que la recopilación de información está de moda, y hay multitud de herramientas o servicios  destinados a ella con diferentes enfoques. El término en inglés (curator) lo traducimos en otros contextos como “comisario”: en una exposición de arte el que elige y organiza las obras a exponer. La actividad de selección de contenidos (o recomendación), content curation sería lo equivalente pero para recursos de la red, elegirlos y ordenarlos.

El tradicional Delicious, que originalmente era un sistema de mercapaginas, desde su última reestructuración incluye los "stacks", que son conjuntos de enlaces, presentados gráficamente en forma de revista, a dos columnas. Cuando gurdas un enlace en delicious puesdes asignarle palabras clave y lo puedes asignar o no a un stack. Es una funcionalidad de recomendación elegante añadida sobre un servicio previo de marcadores.

Paper.li nació (o yo lo vi así) como una forma de generar resúmenes automáticos de lo más relevante de un conjunto de fuentes. Yo lo uso para que me resuma la actividad de listas de twitter. Ahora también permite añadir y quitar enlaces y reorganizar. Y por supuesto hacer público el resultado en un formato atractivo.

Scoop.it y más recientemente Pinterest son sitios en los que, como en Delicious, el usuario va añadiendo lo que le parece conveniente y lo ordena por temas, igual que los diferentes stacks de delicious. En Pinterest lo que "pinchas" solo puede ser una foto o un video, mientras que Scoop.it permite más formatos y, para mi gusto, queda mucho más bonito.

El uso inteligente de estas herramientas es lo que hace que navegar por internet se convierta en una actividad productiva. Es como el chiste aquel que decía que el jefe no lee el periódico sino que lo estudia. Del mismo modo, si uno archiva lo que de valor va encontrando en su navegación de forma ordenada ya no pulula por internet, lo estudia. Y luego tienes tus repositorios de documentación relevante para lo que sea: preparar una clase o una charla, ilustrar una presentación, documentar un artículo, etc. (esos son ejemplos de cosas que yo hago, y por las que me resultan útil todo esto).

La dimensión social de la recopilación, eso del "curator" llega en último lugar. Si mi recopilación de enlaces sobre cualquier tema le puede ser útil a otras personas, ahí la tiene a su disposición. Los enlaces no eran míos (aunque lógicamente si son públicos) y siguen sin serlo, pero la tarea de ponerlos juntos y bien etiquetados si es del “recomendador”. Esos paquetes están hechos para mi uso personal; quiza haya quien utilice esas cosas para generar tráfico, poner anuncios y no sé qué cosas más de community manager, pero la mayoría de los usuarios digo yo que funcionan así, como personas.

Para mantenerme al día de lo que se publica en tecnología y discapacidad (congresos y revistas científicas aparte) estoy suscrito por rss a unos cuantos blogs, y en twitter a varias decenas de cuentas (que resumo con un Paper.li semanal). Hojeando esa información lo que me parece que cumple el criterio (trata realmente de un dispositivo tecnológico orientado a personas con discapacidad) lo pongo en el correspondiente tablón de Scoop.it, al que en promedio van menos de 5 enlaces por semana. Otras personas cuyo criterio me merece confianza siguen procesos parecidos con temas que a ellos les son interesantes, y el resultado de sus recopilaciones lo encuentro muy valioso, especialmente por lo que tiene de selección (filtrado y precision), porque para tenerlo todo a boleo siempre puedes hacer una búsqueda en Google. Independientemente de la herramienta que se use para ese fin, yo creo que la recopilación de información (content curation) resulta es una actividad muy valiosa en estos tiempos de exceso de información.

Es posible que este enfoque sea algo naïve (desde luego es poco documentado) y me haya olvidado de consideraciones sobre el suficiente reconocimiento de los autores originales de lo recopilado, o la ausencia de un extra de valor añadido mediante comentairos a lo seleccionado o no se que cosas más. Estaré encantado de recibir comentarios al respecto.

Por cierto, se que hay muchas más herramientas para este tipo de cosas (hablan muy bien de Storify,  por ejemplo), pero yo he comentado las que uso. La imágen es de AQUI, dónde se puede encontar más información sobre el tema, más "profesional" supongo.