domingo, 16 de junio de 2019

Cogollos de Tudela (o de Fibonacci)

(Este artículo se publicó en Naukas hace unos días)

Esto que estás preparando la cena, cortas un cogollo transversalmente y, oh sorpresa, aparece una curiosa disposición geométrica. Las flores y las piñas tienen unas espirales muy visibles, además aparecen en ellas números de la serie de Fibonacci que las hacen muy “esotéricas”. Pero ¿también los cogollos?

Sección transversal de un cogollo


En realidad todas las plantas se organizan de alguna forma y a esa organización de las plantas, como no podía ser de otra forma, los científicos le han puesto nombre en griego: filotaxis (orden de las hojas, “filo” hoja, “taxis” orden). Y hay gente que la viene estudiando desde hace siglos. Como no es una cosa que tenga demasiado interés práctico ese estudio no ha sido ni muy sistemático ni profundo, así que sigue siendo un campo activo con muchas preguntas abiertas. ¿Por qué crecen así? ¿De dónde sale la serie de Fibonacci (o la razón aurea)? ¿Para qué les sirve a las plantas esta estructura?

Dibujos sobre la estructura del cogollo



En las plantas hay un punto central donde se amontonan células indiferenciadas (“madre”) desde el que se produce el desarrollo de los nuevos órganos, el meristemo. Al ser un punto y tener que generar distintas unidades, estas aparecen girando, por decir así. Esto se ve de manera muy gráfica en el ya clásico vídeo “Nature by numbers” (del que está sacado el siguiente fotograma).

Crecimiento espiral. Fotograma de “nature by numbers”


Este hecho se aprecia tan bien en la animación que parece una demostración, aunque no lo es, sin embargo se ha estudiado a fondo (véase este paper) comprobando que la espiral que se observa es, en efecto, una “estructura emergente” que surge del proceso de crecimiento, y que dependiendo de un parámetro (algo así como la “fuerza del crecimiento”) da lugar a empaquetamientos más o menos densos que generan distintos patrones filotáxicos, muchos de ellos espirales, y éstos siempre con un número de espirales y “contraespirales” que corresponde a números consecutivos de la serie de Fibonacci. Hay un vídeo precioso de Vi Hart donde estudia diferentes plantas y les cuenta las espirales.

¿Todo esto les sirve a las plantas para algo? No parece que esa sea la pregunta correcta. Lo que es seguro es que si ha sobrevivido a lo largo de milenios de evolución es que no funciona mal, no da lugar a estructuras que dificulten la supervivencia. Otra cosa es que resulten especialmente adaptativas (cosa muy difícil de probar, por otra parte). En el caso de las hojas se puede argumentar que así se consigue una gran área de cobertura, pero las hojas luego se deforman en su crecimiento en función de la insolación (y eso sí es adaptativo), así que aunque su punto de fijación a la rama procediera de la filotaxis su posición final no necesariamente. También es cierto que de la misma forma crecen otros órganos que no son hojas (flores, frutos) a los que no afecta la cobertura. En todo caso parece un algoritmo de crecimiento sencillo, por tanto no muy difícil de “inventar” por la prueba y error genética, que da un resultado de cierta complejidad, ajustable con un único parámetro y con buenas prestaciones.

Nuestro cogollo inicial es una de las muchas plantas de filotaxis espiral, en concreto de 3 epirales y 5 “contraespirales”, de baja densidad por tanto. Además, como el centro de cada hoja es triangular, el resultado de un corte es realmente bonito. No parece un objeto natural. Eso sí, el cogollo está igual de rico sabiendo todas estas cosas o habiéndolo picado sin más observación. La ensalada sabía igual. El conocimiento no “desteje” el placer sensual, al contrario, le añade una capa más de disfrute a la realidad.

(Sobre filotaxis salió hace poco un artículo en Investigación y Ciencia)

miércoles, 12 de junio de 2019

La capacidad de pasar a través de las paredes

"Tengo un invento para pasar a través de las paredes... las puertas. ¡Soy más pirindolo!" Decía Locomotoro en una escena de los chiripitifláuticos en mi más tierna infancia (que no encuentro en youtube). Efectivamente las puertas son un gran invento para pasar a través de las paredes (cuando está abierta) manteniendo la integridad de la pared (cuando está cerrada). Y abrir y cerrar puertas es una obviedad ¿no?


Pues quizá no tanto. Estas personas tan glamurosas de la foto tendrían sus dificultades a la hora de abrir una puerta, tienen discapacidad.

Solemos pensar en la discapacidad como una situación permanente, importante, de cierta gravedad y que dificulta seriamente la vida, pero esto no siempre es así (1). En el nivel conceptual que nos interesa ahora, la discapacidad es el desajuste entre las demandas del entorno y las capacidades de una persona (2). Una puerta que hay que abrir demanda que se agarre del pomo, se gire y se tire para que pivote sobre sus goznes (suponiendo una puerta típica). Con las manos ocupadas o escayoladas es difícil agarrar y girar el pomo; con un carrito es incómodo tirar de la puerta.

Con éste asunto de la puerta se ejemplifica la forma más operativa de considerar la discapacidad (3), como las demandas que exige realizar una función. Diferentes alternativas de diseño que permitan llevar a cabo esa función serán más accesibles en la medida en que requieran menos capacidades del usuario. Ya volveremos a la accesibilidad, ahora me interesan esas capacidades del usuario.

En una primera aproximación podemos pensar en usuarios "normales" y "anormales" (llámales discapacitados, especiales, o lo que sea). Pero esto no es así, no hay dos estados, hay toda una gradación. Desde tener las uñas recién pintadas, un poco de dolor en las manos o cargar con unos libros hasta que te falten las manos hay un sinfín de estados posibles. Siempre desde el punto de vista de abrir una puerta hay toda una gradación de discapacidad, tanto temporal (instantánea, de medio plazo o permanente) como de severidad.

Así pues, todos somos personas con discapacidad. Tenemos capacidades por debajo de la máxima para muchísimas funciones en muchísimas situaciones. Por eso ocuparse de la accesibilidad, de que el mundo exija las menores demandas para desarrollar las tareas en que consiste vivir, no es caridad para unos pocos desgraciados, es lo más razonable para todos. No hace falta recurrir a la imagen de uno mismo cuando sea muy viejito. Eres una persona con discapacidad ahora.

(Segunda parte de la tarea que me encarga @javierfpanadero derivada de una interesante conversación)

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(1) Sin prejuicio de que las personas con discapacidades importantes y permanentes (los retrones que diría Raúl Gay) tienen una vida muy difícil y no hay que trivializarla con estas consideraciones. No se trata de eso, sino de analizar las cosas en un plano puramente conceptual.

(2) De esa "definición ecológica de la discapacidad" hablamos en una entrada anterior.

(3) La más operativa en la dirección de la ingeniería, digamos. Es la consideración que sugiere alternativas de diseño que la pueden disminuir, la que permite estudiar la accesibilidad por tanto. Otra cosa es que esa accesibilidad hay que exigirla (derechos, legislación, activismo, ...) hay que sufrirla, conocerla, anunciarla (asociacionismo, visibilización,...), y muchas cosas más. Vamos, quiero decir que la discapacidad es un concepto con muchas facetas y que el reduccionismo de arriba no pretende anular o minusvalorar otras, es pura simplificación didáctica.

lunes, 10 de junio de 2019

Lo que puedes y lo que se te exige

¿Puede andar un triciclo con ruedas cuadradas?

Viendo la foto puede parecer que no, por eso el niño está llorando. Ocurre, como tantas veces, que damos por asumidas demasiadas cosas. Un triciclo con ruedas cuadradas no es adecuado para un suelo plano. Pero hay más posibilidades (ver).

Calcular el perfil geométrico que tiene que tener el suelo por el que una rueda cuadrada circula bien es un problema muy elegante de matemáticas y se pone en muchas asignaturas. Aparecen las curvas cicloides, cosenos hiperbólicos, y cosas así. Hay modelos de este "juguete" en muchos museos de ciencia, escuelas de ingeniería, etc. (ver).

El ejemplo sirve para ilustrar muy gráficamente el llamado "modelo ecológico de la discapacidad". Según esta idea, la discapacidad no es una cuestión intrínseca de alguien, sino que surge de relación con el entorno, un desajuste entra las capacidades de una persona y las demandas del entorno para realizar una función.

Hay quien puede pensar que este tipo de malabarismos lingüísticos (conceptuales en realidad) no cambian las cosas: las personas en silla de ruedas lo tienen igual de difícil para bajar de una acera describamos como describamos su dificultad. Sin embargo no es así, las palabras construyen la realidad (1), especialmente a medio plazo. Concepciones modernas de la discapacidad están detrás de que hoy día en casi todos los pasos de peatones haya rebajes en la acera (y que estén pavimentados con baldosas podotáctiles). A una persona concreta en una situación concreta no le cambiamos la realidad por endulzar el lenguaje, pero la evolución social sí que cambia si colectivamente asumimos unos u otros modelos.


Desde el modelo en el que la discapacidad se considera un castigo divino hacia la familia en la que nace la persona con discapacidad, hasta modelos como el ecológico antes descrito, ha habido una larga evolución. Por cierto, al igual que en la evolución biológica en que la aparición de especies más moderna no acaba con las más antiguas, también distintas visiones de la discapacidad coexisten. Justo en el último número de REDIS, hay un artículo sobre los modelos teóricos de la discapacidad en las últimas 5 décadas (está en abierto, por cierto). Hace unos años José Antonio Seoane (2) trataba también sobre la evolución de los modelos de discapacidad en este trabajo, también abierto.

Soeane se centra en los derechos, en que las personas con discapacidad son personas, con toda su dignidad; y por lo tanto sujeto de derechos (de los derechos humanos en particular) y no objetos de compasión o caridad. A mí me interesa más la visión ecológica antes descrita. Ambos aspectos forman parte de la legislación vigente, de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad (de la CIF) y de la legislación española que la transcribe. No es que sean alternativas, ambas cosas son parte de la misma visión.

El modelo ecológico de la discapacidad, así descrito (ejemplificado por el triciclo de ruedas cuadradas), enfatiza la importancia del diseño en la disminución de la discapacidad. Hacer un mundo más accesible no es una cuestión de compasión para (unas pocas) personas desafortunadas, es algo que reduce la discapacidad global, el desajuste entre capacidades y demandas para todas las personas, porque todos tenemos unas capacidades limitadas.


Para una interiorización más sentida de este concepto leed este cuento breve de Carmen Saavedra tan interesante (que me hace llegar Fátima)

(Primera parte de la tarea que me encarga @javierfpanadero derivada de una interesante conversación en Naukas Coruña)
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(1) Más bien las ideas construyen la realidad, pero las palabras son las asas con las que agarramos las ideas y las materializamos.
(2) Al que oímos en Naukas Coruña 2019 hablando de otro tema justo hace dos días.
(3) Sobre esto escribí hace ya 9 años,solo que de forma mucho más breve.

miércoles, 5 de junio de 2019

Pint of Science 2019 Pamplona

Desde que en 2015 debutamos como una de las 8 ciudades españolas que se unía al festival Pint of Science su éxito se ha desbordado. En 2019 han sido 73 ciudades españolas, y España uno de los 24 países en que se ha celebrado.

La idea es sencilla, programar charlas de ciencia en bares en tres días concretos, en este caso fue 20, 21 y 22 de mayo. Siempre es de lunes a miércoles, no sé si la organización central (inglesa) no confía en que esta modalidad de ocio pueda competir bien con otras más habituales hacia el fin de semana.

Desde la organización local de Pamplona, que hemos sido los mismos en estos 5 años, las actividades están totalmente rutinizadas. Los bares son los mismos, nos conocen, nos esperan y quedan encantados de la experiencia. Siempre me gustan los comentarios de camareras y camareros que "se tragan" la charla por obligación pero luego comentan que les ha parecido muy interesante y que se debería hacer más veces. Mola porque suena sincero, ellos hacen lo que les ha mandado su jefe, y no tienen porqué adularnos.

Tenemos estructurada la participación en tres bloques, universidad pública, universidad privada y otros centros relacionados con la ciencia navarra (principalmente el Planetario, que no falla nunca). Qué institución va a qué bar se sorteó el primer año y a partir de ahí va rotando. Cada organización elige a sus ponentes, con lo que la garantía de "calidad" de la charla está certificada. Esto parece una obviedad, pero en otras ciudades ha habido problemas por charlas demasiado "magufas".

Merece la pena detenerse un poco más en el crecimiento de la participación:

Un crecimiento muy lineal con casi 20 ciudades nuevas al año. Y todas las que comienzan repiten. En algún momento tendremos que reconocer que esto pasa de ser un festival a ser un género, una modalidad más de ocio en la ciudad, un elemento más de la cultura.

La idea de agrupar las charlas en unas fechas y ponerles una etiqueta común es muy útil. Para los organizadores novatos proporciona una garantía de éxito, hay un foro donde las personas involucradas comparten su conocimiento en un ambiente muy colaborativo. Y, lo más importante, los medios de comunicación tienen la noticia hecha, y ninguno falta a su cita. Algo tan friki y a la vez tan extendido por el mundo da una noticia perfecta.

A cambio, este agrupamiento supone rigideces de fechas, exigencias económicas por parte de la marca (para poderla usar), costes de mantenimiento de una web compleja que recoge tantísimos eventos y que necesariamente se ha de mantener de forma distribuida. De momento no hay duda de que las ventajas superan con creces a los inconvenientes, pero con este ritmo de crecimiento (y la saturación mediática de "otra vez estos") en algún momento habrá de desbordarse la pinta y convertirse en ciclos de charlas locales en cada ciudad. Porque lo que no creo que ocurra es que este tipo de actividades vaya a menos.

Y ese es el mayor éxito de todo esto, la creación de un formato cultural y de ocio que se vaya incorporando de manera natural a la oferta ciudadana. Y en Pamplona, pioneros con "Ciencia en el Bar" no vamos a cejar en el empeño. Eso sí, si alguna persona se quiere incorporar a la organización local de Pint of Science será más que bienvenida.

Las charlas de este año en Pamplona, como siempre, fueron excelentes. Dejo aquí una foto de Javier Novo que evitó la muerte por power point con unas impresiones 3D de cráneos, y unos experimentos de simulación de redes genéticas utilizando voluntarios del público realmente espectaculares. Y el público del Zentral (más de 200 personas) que sin duda da un enorme subidón.






viernes, 31 de mayo de 2019

Predecir el tiempo (o no)


El tiempo atmosfético es un sistema caótico. En lenguaje técnico eso de "caótico" se puede definir con precisión (de varias maneras, por cierto). Una interesante es que la capacidad de predecir las condiciones (la temperatura en un punto, por ejemplo) de dificultan exponencialmente con el tiempo. Uno de los sistemas más sencillos que es caótico en este sentido y donde se aprecia intuitivamente su "maldad" es el péndulo doble, como el de la figura de abajo.

Cuando tienes un sistema de este tipo la predicción a largo plazo es imposible. Por eso es tan difícil para las personas del tiempo de los medios de comunicación acertar de verdad. Pero por otro lado apece mucho tener predicciones. Puede incluso haber vidas que dependan de esas predicciones. Por eso es fácil encontrar patrones donde no los hay, o donde los hay a medias. A veces la gente de campo puede hacer predicciones locales porque en ese sitio hay un patrón que se repite, pero muy localmente, los indicios que le sirven a esa persona no funcionan en otro pueblo.

El deseo de ver patrones llevó al capitán FitzRoy a ver correlaciones entre el tiempo atmosférico y otro sistema caótico muy curioso (1). Un "juguete científico" de sobremesa conocido como "vídrio de tormena" o "storm glass". En una ampolla con líquido se forman unos cristales (de alcafor) ce formas y tamaños variados. La apariencia de esos cristales se pretende relacionar con el clima (como se muestra en la figura inicial a la izquierda). La versión que realmente funciona para las predicciones es la de la derecha. Bueno, podríamos quitarle el "pre" y dejarlo solo en "dicciones". Lo que realmente hace la piedra es espacificar el tiemp oque hace ahora, y por tanto en el tiempo inmediatamente posterior. Los sistemas caóticos divergen exponencialmente con el tiempo, pero en tiempos cortos... son fácilmente predecibles, hasta con una piedra.

Por cierto, buscando imágenes de "whether forecasting stone" (tontá sobre la que me llamaba la atención el ínclito Javier Armentia) he encontrando variantes. Aunque la idea general es la misma, y algunas de las frases aparecen en todas (soleado, cuboerto o ventoso) otras cambian. A final he elegido una que tiene la variante de que si ves dos piedras dejes de beber. Un giro de guión que se sale del "plot" meteorológico para adentrarse en otros rollos.

Sí, soy de esos que destripa un chiste explicandolo demasiado ;-P   (o no, según se mire)

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(1) Sobre FitzRoy y su vídrio de tormenta di una charla en Naukas 17, está AQUI.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Hay otros mundos, pero están en este.

El sábado 25 de mayo tuvimos la segunda edición de Naukas Pamplona. Bajo el título genérico de "Otros Mundos". 12 ponentes nos dieron unas charlas estupendas de los temas más variados, desde los mundos extremos de los extrmófilos o la antártida a los mundos microscópicos (microbianos o genéticos).

Charlas de la marca Naukas, ciencia escepticismo y humor. Comprensibles por todos y con historias apasionantes. El programa en la web de Naukas, aquí. Antes del evento me entrevistó Eva Caballero para La Mecánica del Caracol, aquí, para comentar el programa de Naukas.

No contentos con la organización del sarao completo (que no es moco de pavo), el compadre Armentia y yo preparamos una charla de cierre titulada "hay otros mundos, pero están en este". La idea era recoger muchas de las cosas habladas en la sesión y encajarlas en "este mundo". Lo fundamental es que la materia de este mundo es la misma que la de cualquier otro (origen primordial de los elementos), las leyes que lo rigen también son las mismas en todas partes (hasta donde alcanza nuestro conocimiento), y las ideas con que nos aproximamos a su comprensión también son las mismas de mundo en mundo. Añadiéndole la "payasada" de comer y beber en el escenario dio como resultado esta charla que tan bien grabó la EITB.

En ese enlace están también las charlas de los demás ponentes, incluido el interludio poético (no así el mágico y el musical). Porque entre las charlas "puras" tradicionales se incluyeron 3 interludios de otros mundos culturales.

Para terminar este resumen, es de agradecer que Diario de Navarra haya recogido tan magníficamente el evento:

domingo, 26 de mayo de 2019

El silencio de los blogueros

Los blogs han muerto. La conversación que propició internet se ha mudado de barrio y se ha vuelto bronca y desagradable. O al menos ese el leitmotiv mediático de moda.

Los mensajes cada vez más cortos a los que nos aboca la costumbre tuitera. La ventana de atención minimizada. El leguaje mutilado por las abreviaturas de los mensajes de tamaño limitado y tecleados incómodamente en móviles. La adicción a las pantallas. Cerebros modificados cuyas consecuencias a largo plazo no podemos prever. La posverdad propagada por las redes sociales. El fomento del odio. La capacidad de tergiversar los mensajes con tal habilidad que modifican resultados electorales.

No me creo esa visión apocalíptica.

Seguro que hay algo de verdad en todos los enunciados, pero no creo es que sea algo generalizado y, sobre todo, no es una novedad. Los totalitarismos de hace un siglo se expandieron, modificaron elecciones y crearon "posverdades" sin necesidad de redes sociales. La televisión ya nos recableó el cerebro, y los anuncios de 20 segundos eran la excusa de hace 30 años del limitado rango de atención que los profesores perciben en sus alumnos. El aislamiento individual se lograba con periódicos, escuchando el transistor pegado a la oreja o por cualquier otro medio. Todos esos males no se deben a la comunicación digital, es el lado oscuro de la condición humana. Son los mismos perros con collares digitales.

Lo que sí evoluciona muy deprisa son las herramientas, tanto el hardware como el software. En una década los teléfonos móviles están irreconocibles. Las tabletas nacieron, prometieron ser el futuro y hoy se baten en retirada. En esa misma década la red social por excelencia ha comenzado un declive quien sabe si imparable, los mensajes cortos ya no son tan cortos y se han llenado de gifs.

Los blogs también han cambiado mucho en esta década. Los adolescentes ya no se abren un blog en el que cuentan sus cosas. Como dirían los Celtas Cortos, "Hoy no queda casi nadie de los de antes; Y los que hay, han cambiado". La mayoría lo ha dejado, se agotó el proyecto y el ímpetu del momento. Cambios de vida, de situación personal dejaron el blogueo de lado. Todos contestan que no encuentran el tiempo ahora, pero en realidad el hueco para este tipo de actividades nunca existe, hay que inventarlo. Y para ello hace falta ilusión y energía, y ambas se van gastando si no hay una realimentación importante. Por eso "los que hay, han cambiado", los que consiguieron fama con su blog lo han mantenido aunque haya evolucionado para ajustarse a esa demanda más masiva. Se han reunido entorno a plataformas de cierta entidad, sitios web de medios tradicionales, etc.

El blog no es que haya desaparecido como tal, sino que se ha profesionalizado. Las empresas tienen blogs, las páginas de marketing incluyen uno por defecto. Lo que ha desaparecido es el bloguero "indie". Los que quedan forman parte de la marca personal de individuos que, aunque comenzaran de forma "indie", hoy son ya comunicadores profesionales (al menos parcialmente).

Todo este rollo anterior es una reflexión (probablemente una racionalización también) para reivindicar este blog indie en concreto. Se trata en cierta forma de refundarlo renovando la idea inicial de apuntar lo que me apeteciera sin ninguna pretensión. Una buena forma es comenzar con algo de lo que abominaba tradicionalmente: el metablogueo. La fuerza de las efemérides y los números redondos me empujó hasta el décimo cumpleaños del blog, pero a partir de ahí la decadencia ha sido completa. Y no por no tener qué contar (de hecho tengo en montones de papelitos y ficheros sueltos que deberían haber acabado aquí) sino por "no encontrar el tiempo", es decir, por haber perdido el proyecto y el impulso. Muchas veces me salgo de "La universidad en general y la UPNA en particular, la ciencia y la docencia", con lo que había demasiadas "otras hierbas"... Sea, aceptemos todas esas hierbas sin miedo. A ver que tal se va dando este modesto intento de acabar con el silencio de los blogueros (indies).


viernes, 24 de mayo de 2019

PreNaukas Universidad

Aunque en el cartel ponga 24 de junio, ocurrió el 24 de mayo, en esa semana enloquecida de la divulgación pamplonesa en la que teníamos Pint of Science, Naukas y esta novedad, un "prenaukas" universitario.

En Bilbao se ha hecho "Naukas Pro", en el que grupos de investigación cuentan su actividad en 20 minutos. Esto era una variante más festiva (valga la expresión). Se trataba de que estudiantes de doctorado pudieran hacer una charla tipo Naukas, de 10 minutos, delante de un público. Y podía ser diréctamente de su investigación o de cualquier tema en el que fueran expertos gracias a ella.

Otra de las novedades fue su "ecumenismo universitario", al incluir participantes de las dos universidades radicadas en Navarra. El éxito de público no estuvo mal, unas 70 personas, que para un viernes a las 19:30 no es desdeñable. Y de calidad estuvo fantástico. Los 8 participanetes hicieron unas charlas espectaculares, informativas y entretenidas a partes iguales. Buen ambiente... todo estupendo. Habrá que repetir.



Y sobre esto, con 3 de los protagonistas hablamos en Cope Navarra el 29 de Mayo, aquí el Podcast.


miércoles, 27 de febrero de 2019

Discusiónes, sistemas complejos y economía

Hace tiempo que había renunciado a discutir sobre economía. Es una de las pocas cuestiones sobre las que no consigo aunar mis reflexiones y mis sentimientos con suficiente coherencia como para que alguna de las dos no salga trasquilada. Pero ahí queda, como elefante en la habitación de la conciencia, siendo eludido pero con una presencia permanente. En esto que te reúnes con buenos amigos, de esos muy inteligentes, y buenos espirituosos, de esos muy intoxicantes (o quizás deshinibidores). El caso es que ahí explotó la conversación y el elefante se removió soltando trompazos.

Intentaba construir un argumento "termodinámico", un modelo de caja negra, en el que olvidando detalles, sólo con ver lo que entra y lo que sale se pudiera sacar una conclusión relevante... "gentes sin casa y casas sin gente". Relevante es, pero no arroja ninguna luz sobre la dinámica de la situación, no es un razonamiento, solo muestra el sentimiento de desasosiego que produce ese desajuste. En el otro lado, en un análisis del mercado de la soja te van detallando sus evoluciones hasta que te sientes como cuando un matemático te acaba demostrando que 1=2, "Emosido engañado". Todo acaba en el sentimiento, mi intento de razonar y el de comprender el razonamiento ajeno.

En el momento la cosa quedó inconclusa; con esa acusación permanente, y muy fundada por cierto, de que los físicos, armados de una vaca esférica, entramos como elefante en cacharrería en cualquier disciplina pretendiendo dar lecciones. Pero de esas te quedas molesto, aparte de la discusión más o menos agresiva a veces (que la amistad y la intoxicación perdonan), está el que siguen sin cuadrar las cosas. Hasta que una mañana en esos momentos creativos que brinda la ducha se me apareció un atisbo de solución: pudiera ser un efecto secundario.

Los sistemas complejos tienen propiedades emergentes, y muchas de esas son destructivas para el propio sistema. Existe la vida y existe la enfermedad, no como cosas diferentes, sino como dos caras de la misma moneda. Llamamos enfermedad a vida que no nos gusta, la vida de virus y bacterias que nos infectan o la vida deformada de algún modo que nos produce sufrimiento, pero vida a fin de cuentas. La única manera de acabar con la enfermedad de una manera definitiva es acabar con la vida. Lo mismo pasa con la organización social y el delito. En grupos humanos de alta densidad solo se puede convivir estableciendo un sistema de normas bastante amplio. El propio establecimiento de las normas deja comportamientos al margen. Sólo en ausencia de ley deja de existir el delito. Las gaviotas no delinquen cuando una se come el pez que otra sacó del mar. En el gif que ilustra la entrada no hay movimiento circular, es un artefacto causado por puntos que se mueven en línea recta cada uno.

Pudiera ser que en el caso de la economía, lo que me produce sentimientos desagradables ("especulación", desajustes de mercado, etc.) sean los efectos secundarios de creaciones económicas como los mercados, el crédito, los mercados de futuros, etc. Pudiera ser que cuando discutimos sobre estas cuestiones los "críticos" (no sólo entre físicos) centremos la mirada en la cruz de la moneda y los técnicos (esos sí casi siempre economistas) estén deslumbrados por la cara. A fin de cuentas salvo que se ponga uno muy bizco es imposible ver a la vez las dos caras de la moneda. No me cabe duda de que la existencia del mercado y del crédito son estupendas. Si no tendría que vivir en una casa que me hubiera construido yo o bien que pudiera pagar a tocateja. Si vivo así de bien es gracias a esas creaciones. Quizá "casas sin gente y gente sin casas" es la enfermedad/delito de esas creaciones. Quizá no se puedan eliminar del todo sin volver a la edad de piedra (Marx no lo quiera).

Eso sí, hay ecosistemas más sanos que otros, vida más higiénica y sociedades más seguras que otras. Si el caso de la mis "monstruos económicos" fuera un efecto secundario de los sistemas complejos aún nos queda margen para la discrepancia y para la militancia. Igual que ducharse a menudo evita infecciones y votar a menudo corrupciones, habrá formas de actuar que optimicen la relación coste beneficio de ese sistema complejo recién llegado que es la economía. Me alegro de seguir teniendo discusión para próximas reuniones.

Dedicado a Pedro y María, magníficos anfitriones.

viernes, 22 de febrero de 2019

Fraude, salud mental y masculinización... Conecting the dots


Tratandose de ciencia sería necesario hacer estudios que lo confirmasen, pero observando determinadas tendencias de la ciencia actual aparece una hipótesis de forma inmediata. Los síntomas son:

- La mitad de las mujeres que se dedican a la ciencia la abandonan tras su primer hijo (ver en Nature)
- La salud mental de los estudiantes de doctorado es peor que la de otras personas de edad similar en otros trabajos estresantes (ver en Nature o en Science)
- El aumento del fraude científico, retracciones, irreproducibilidad, etc. (ver en Science)

Los dos primeros hacen referencia a los científicos como personas y el tercero a la ciencia como producto, como conocimiento generado. Este útimo ha generado su controversia y los estudios que hablaban de una aumento espectacular del fraude (de hasta 10 veces) hace casi 10 años se han puntualizado bastante, pero aún así creo que no hay duda de que hay un porblema de mala praxis científica significativo.

¿La cuasa común? Publish or perish, be highly cited or perish.

Lo malo de esa frase no es la parte de publicar o ser citado, sino el castigo por no conseguirlo de forma suficiente. La frase "publicar o perecer" la hemos leído muchas veces quizá sin pensar que el castigo para los que no llegan (llegamos) a pasar el listón es inmisericorde. No se trata de que no asciendas, tu sueldo suba poco, no consigas entrar en buenos proyectos... es "perecer", ser expulsado, abandonar la actividad.

En un momento histórico en que la ciencia es más importante que nunca (o tanto como siempre, pero seguro que no menos) no se puede exprimir a los científicos como naranjas de zumo. Bueno, sí se puede, pero lo que ocurre entonces es que muchos (y sobre todo muchas) abandonen, y en los que no lo hagan se resienta su salud mental o ética (o ambas).

Esta realidad se compadece muy mal son el llamamiento al "fomento de vocaciones STEM", un mantra cada vez más institucional y extendido... O quizá sí que se entiende, ya que no va a haber incentivos de verdad (sueldo, condiciones laborales apetecibles, etc.) tenemos que alimentar inventivos internos, "vocaciones". Que las personas sientan la llamada y se lancen a la tarea aun cuando no sea una opción racionalmente sensata. Claro que nadie de las personas que conozco que trabajan para aumentar el interés por la ciencia (y más aún en mujeres) lo hacen con esta visión tan malvada, pero sistémicamente es lo que estamos haciendo entre todos.

Quizá tendríamos que empezar a hablar del elefante en la habitación de la creación científica...