martes, 17 de julio de 2018

Nos engañan con la física

Me han invitado a dar una charla en el curso de verano de la Universidad de Burgos "Ciencia, pseudociencia y pensamiento mágico". Lo primero y principal es agradecer a su director, Luis Alfonso Gámez la invitación.

Las transparencias de la charla son estas:


Espero que resulte de interés.

viernes, 13 de julio de 2018

La ducha en el verano madrileño no empaña el espejo

He estado pasando unos días en Madrid y, para mi sorpresa, al terminar de ducharme el espejo del baño no estaba empañado. La sorpresa viene de que en Pamplona, mi residencia habitual, nunca salgo de la ducha con el espejo limpio. ¿Es razonable esta observación? ¿Se puede sacar algo en claro de ella?

La cantidad de agua que "cabe"(1) disuelta en el aire depende de la temperatura, y es mayor a temperaturas más altas. Esa frase la tengo bien aprendida. Pero hay que ir a buscar datos cuantitativos para ver si eso justifica la observación.

El sistema agua aire está estudiadísimo, hay multitud de representaciones de los datos que nos interesan, pero vamos a quedarnos con la de la figura (procede de aquí), que tiene las tres variables que fundamentales, no nos hace falta para esto la entalpía que aparece en el clásico diagrama de Mollier ni nada más. Ya se ve que la diferencia entre estar a 20 y a 30 grados es enorme, se pasa de 17,3 a 30,4 g/m3, asi el doble de agua por estar a 10 grados más. Por cierto, esos decimales no se aprecian en la gráfica, pero están en muchos sitios (por ejmplo).

En Pamplona la humedad relativa del aire anda típicamente por el 60%, y la casa ronda los 20C. En Madird, estos días, la humedad relativa rondaba el 30% y la temperatura de la casa andapa por unos insoportables 30C. Podemos marcar esos datos en la gráfica de arriba e intentar ver lo que supone una ducha:

La línea roja representaría la ducha en Pamplona. Su extremo inferior es el punto de partida (60% HR, 20C), y va hacia arriba suponiendo que la ducha va poniendo agua en el ambiente pero que apenas calienta la haitación. El gráfico nos muestra que partíamos de unos 10 gramos de agua por cada metro cúbico de aire; lo vemos en la línea curvada del gráfico, con leyenda arriba, que toca el extremo inferior de la línea roja. Ir añadiendo agua en la gráfica se representa como subir verticalmente en la gráfica (la línea roja). Tras habr añadido 10 gramos más, llegamos a la saturación, 100% de humedad. A partir de ahí el resto de agua que se añada ya no puede estar en el aire y vuelve a fase líquida depositándose en forma de gotitas. Es aquí cuando se empiza a empañar el espejo (2).

Si ahora hacemos el mismo análisis con la ducha en Madrid tenemos la línea azul del gráfico, partimos de los datos iniciales (30% HR y 30C) y subimos verticalmente. Curiosamente el punto de partida corresponde aproximadamente a la misma densidad de agua: 10 g/m3, pero a esa temperatura el aire admite 25 gramos más en cada metro cúbico y aún anda por el 90% de humedad (punto indicado por el extremo superior de la linea azul).

Si la única razón para que en un caso se empañe el espejo y en el otro no es la que se representa en el gráfico, podemos concluir que mis duchas aportan al aire un mínimo de 10 g/m3 y un máximo de 25 g/m3. Seguro que hay más factores, cuanto más pulverice el agua la alcachofa de la ducha y más caliente esté, más avaporación habrá. También influye el volumen de los cuartos de baño (de hecho el de Madrid es mayor que el de Pamplona). Pero para una primera aproximación podemos dar por bueno el dato.



Sobre el empañado de las gafas hicimos un vídeo de Ciencia en el Bar hace tiempo (¡casi 4 años ya!) que cuenta alguna otra cosa,son tres minutitos, AQUÍ.



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(1) Esa forma de expresarse, que a mi me parece muy expresiva y comprensible, parece que produce problemas. En comentarios al vídeo que hicimos sobre esto en ciencia en el bar alguien se quejó (mucho) de la expresión. Y en la wikipedia dice que es "menos exacta" :
"En climatización se emplea la expresión aire saturado, con la que se quiere indicar que la presión parcial del vapor de agua en la mezcla es igual a la presión de saturación de vapor a la temperatura de la mezcla, o dicho de una forma más simple aunque menos exacta, el aire contiene la máxima cantidad de vapor de agua que puede contener a la temperatura a la que se encuentra." de aquí.
(2) El agua precipita preferentemente es las superficies más frías y de calor específico (y conductividad térmica)  más alto, esto es superficies de metal y de vidrio.

viernes, 6 de julio de 2018

¿Juliano o Gregoriano?

El equipo olímpico de Rusia llegó 12 días tarde a las olimpiadas de Londres de 1908 debido a que Inglaterra y Rusia usaban diferentes calendarios. Rusia seguía con el calendario Juliano, mientras que Inglaterra utilizaba el Gregoriano. La etiqueta "27 de abril" que era el día de comienzo de los juegos, hacía referencia a días distintos en uno y otro calendario.

Me ha sorprendido encontrarme con este hecho (en un tuit) porque pensaba que en el siglo 20, aunque fuera al comienzo, el tema de los calendarios estaba ya globalizado del todo. Juliano hace referencia a Julio César, es éste el calendario "moderno" de los romanos. El Gregoriano lo estableció en 1582 el papa Gregorio XIII. De hecho Inglaterra se había tomado ya 200 años para mudarse al calendario que habían adoptado la mayoría de los países y que tenía pinta ya de ser el estándar. Pero a Rusia le faltaban aún dos siglos y pico (y una revolución) para llegar a ese mismo estándar.

Detrás de la elección del calendario hay un hecho natural incuestionable, vivimos sometidos a dos ciclos naturales, el día y el año, que no son conmensurables. El año no tiene un número entero de días, ni siquiera uno con pocos decimales. Como un calendario requiere que cambiemos de año a la vez que cambiamos de día, el calendario oficial se va desplazando del natural. Para evitar ese desplazamiento se añadieron los días extra de los años bisiestos y el resto de ajustes menores (cuando el bisiesto es múltiplo de 100 se salta, y si lo es de 1000 se exceptúa el salto, por eso el 2000 sí fue bisiesto). Esos ajustes y la elección de un comienzo concreto es lo que se estableció con el calendario Gregoriano. Es pues un calendario científicamente más preciso en lo que a ajustar las etiquetas arbitrarias que le ponemos al tiempo con los ciclos naturales astronómicos.

Pero más importante que su precisión es su estandarización. En realidad si las primaveras se van desplazando y el mes de las flores de mis bisabuelos hubiera sido enero en vez de mayo tampoco pasaría tanto, pero si unos y otros no llamamos igual al mismo día pasan cosas como la de las olimpiadas de 1908. Y cuanto más frecuentes fueran las relaciones entre Rusos e Ingleses más malentendidos se producirían. En la medida que distintas personas han de hacer cosas conjuntamente han de tener referencias comunes. Si un tren viaja entre dos ciudades, es muy conveniente que ambas tengan la misma hora (o una conversión sencilla entre ambas). El comprador y el vendedor de telas conviene que midan las longitudes de en la misma unidad y utilicen la misma moneda a riesgo de sufrir graves malentendidos (o directamente engaños).

El valor de la estandarización parece claro para unidades, "pesas y medidas" que se decía tradicionalmente. Sin embargo las personas perciben sus unidades y procedimientos de medida como parte de su cultura, y los intentos (ilustrados) por cambiar a sistemas más racionales y más estandarizados han sido muy contestados, cuando no imposibilitados, por la población.

Del cambio al Gregoriano en Inglaterra, en 1752 podemos leer (aquí):

"The change was thoroughly unpopular with people who deplored it as popery, disapproved of John Bull’s ways being altered to conform with those of foreigners or who simple-mindedly thought that eleven days had been taken out of their lives. Some claim that mobs gathered to bawl ‘Give us back our eleven days’, there were riots in Bristol and quite a few country people insisted on observing Old Christmas Day on January 5th."

En el caso Ruso, en 1829 la academia de ciencias recomendó el cambio al Gregoriano y el Zar encargó un informe a un noble, que lo despachó como una bobada. El Zar le hizo caso y prohibió el cambio. Podemos leer aquí:

Prince Lieven, in submitting the plan to Tsar Nicholas I, denounced it as "premature, unnecessary, and likely to produce upheavals, and bewilderment of mind and conscience among the people." He further declared that "the advantage from a reform of this kind will be very small and immaterial, while the inconveniences and difficulties will be unavoidable and great."

En la revolución Rusa, en 1918 Lenin introdujo el calendario Gregoriano "con el propósito de estar en armonía con todos los países civilizados del mundo". Se impuso la conveniencia de la estandarización. Además en tiempo de revolución profunda un cambio como este pasaría por muy menor.

Precisamente ese espíritu revolucionario en el que parece que se puede cambiar todo animó a ir un paso más allá. Ya que nos ponemos a reformar calendarios, ¿por qué limitarse a ajustar los días que tiene el año? Ya puestos podemos hacer las semanas y los meses con números de días más convenientes, podemos hacer que empiecen coincidiendo con eventos astronómicos y no en un momento arbitrario. Tanto en la revolución Francesa como en la Rusa se propusieron calendarios revolucionarios. Bueno, se propusieron y se impusieron. En ambos casos fueron abandonados en poco más de una década. Se ve que las mejoras no compensaban los perjuicios (como el de tener a los curas enfadados por la inexistencia de referencias religiosas en el calendario republicano francés).

Sea como fuere nos hemos quedado con un calendario que va a ser muy difícil de cambiar precisamente por su carácter de estándar. Todo el mundo utiliza de forma operativa el mismo calendario (aunque algunos lo compatibilicen con otros). Ahí nos queda el recuerdo de los ciclos lunares en los meses (mal ajustados, pero están), las semanas como fases lunares (mejor que los meses, pero tampoco), los nombres de julio y agosto recordando a dos emperadores de hace miles de años, los meses de septiembre, octubre y noviembre que hacen referencia a unos ordinales (séptimo, octavo y noveno) que hace siglos que no son. Todo ello ordenado por un papa de la iglesia católica en el siglo XVI. Sin duda es un estándar mejorable, se podría deculturalizar un poco (o inteculturalizar, si preferimos), se podría normalizar mejor. Pero por encima de todo está el valor de estandarización, cuya importancia nunca es suficientemente valorada.

Gregoriano pues.


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Referencias:
https://en.wikipedia.org/wiki/1908_Summer_Olympics
https://www.historytoday.com/richard-cavendish/gregorian-calendar-adopted-england
http://myweb.ecu.edu/mccartyr/Russia.html
https://en.wikipedia.org/wiki/Julian_calendar
https://en.wikipedia.org/wiki/French_Republican_Calendar
https://en.wikipedia.org/wiki/Soviet_calendar




martes, 12 de junio de 2018

El agujero redondo de las aceitunas deshuesadas

Naukas Pamplona estaba originalmente estructurado en charlas de 25 minutos. Una de ellas estuvo reservada hasta muy al final para patrocinadores que al final (y de forma bastante vergonzante) se bajaron del proyecto. Quedó un hueco que era difícil de llenar, ya que a ver a quien le pides que se prepare una charla de estas en 15 días... pues al organizador mismo. Unas semanas antes había escrito un texto sobre una curiosa observación (que por cierto aún no se ha publicado, pero espero que ocurra pronto). La charla estuvo basada en ese texto, y la observación es que los agujeros de las aceitunas deshuesadas son circulares... lo que menos obvio de lo que parece. A continuación el vídeo de la charla:




(Esta es otra entrada de cornología falseada, publicada realmente el 15 de julio pero encajada cerca de cuando sucedió la charla que se relata. No lo hice en su día, pero no quiero que "se me pierda")

lunes, 11 de junio de 2018

Ciencia con sentido

Dentro de Naukas Pamplona una de las charlas la montamos el equipo @cienciabar, o lo que es lo mismo el gran Javier Armentia y el que suscribe. Javier ha descrito en su blog la génesis de las ideas que comtábamos allí (véase aquí). Seguramente pondremos en práctica alguna ideas más en esta línea en próximas actividades. A continuación está el vídeo de la charla:




(Esta es otra entrada de cornología falseada, publicada realmente el 15 de julio pero encajada cerca de cuando sucedió la charla que se relata. NMo lo hice en su día, pero no quiero que "se me pierda")

domingo, 10 de junio de 2018

Naukas Pamplona, el placer de los sentidos

El 9 junio se celebró Naukas Pamplona, el placer de los sentidos, la versión pamplonica de los existosos espectáculos Naukas. Ya hubo un intento de Naukas Pamplona hace unos años dentro del congreso CocinArte, pero aunque las charlas estuvieron muy bien, no era abierto al público y fue un poco raro. En este caso fue un Naukas con todas las de la ley.

Este Naukas Pamplona 2018 se enmarcó en las jornadas SciencEkaitza que organizó Aditech desarrollando una de las líneas incluidas en la Ley Navarra de Ciencia y Tecnología. Se trata de una especie de "semana del orgullo científico" (valga la extrapolación). Que vengan a Pamplona grandes personajes del sector, que se visibilice a los investigadores locales, que se disfrute de la ciencia como espectáculo, como cultura. Un entorno muy natural para un festejo Naukas. Sin embargo fue de lo último que llegó a la planificación de la semana, y eso dificultó un poco conseguir la financiación para que se pudiera desarrollar correctamente. Supongo que nunca es fácil conseguir la financiación para estas cosas. Al final la UPNA completó lo que vanía de SciencEkaitza y la sala del Baluarte se cedió parea el evento (lo que significa que Nicdo, el Planetario y Planeta Stem también apoyaron significativamente).


La sala, con un aforo de 400 personas, estuvo llena la mayor parte de la jornada, y el streaming que montó EITB fue seguido por 450 usuarios únicos. Vamos, que se puede considerar un éxito de asistencia.

Los ponentes maravillosos, como no puede ser de otra forma bajo la marca Naukas, que para eso se cultiva con tanto esmero. El programa se puede consultar aquí; las distintas charlas resultaron muy complementarias, aunque algunos temas aparecieron varias veces, siempre era desde puntos de vista distintos. Gracias al streaming de la EITB quedaron grabados los vídeos (ver AQUI), así que se puede seguir disfrutando del contenido.

Hay que agradecer a todos los ponentes su buena disposición, buen rollo y magníficas charlas, al personal de Baluarte su profesionalidad, a eitb el streaming y la grabación y por supuesto a Javier Armentia, compadre en la organización. Así da gusto, así que intentaremos que esto no se quede en una iniciativa aislada, que pueda tener continuidad en años posteriores.

((Esta entrada está escrita en realidad el 13 de julio, pero se coloca cronológicamente cerca del evento que se describe por mantener algo de orden en este sindiós de blog))

sábado, 28 de abril de 2018

La historia no existe

Un tuit de ayer de 48 palabras quizá requería un poco más de explicación. Hela aquí (en 1100 palabras).

La existencia de una realidad exterior a nosotros es uno de los grandes temas de la filosofía. Si nosotros somos lo que pensamos y a nuestro pensamiento solo llegan las impresiones sensoriales, ¿qué podemos inferir del mundo exterior a nosotros que (parece que) las causa? ¿De verdad existe? Podríamos ser el resultado de sueños de un ser superior o producto de un superordenador como en Matrix. Ante este problema filosófico casi todos nos colocamos de manera natural en algo así como la caverna de Platón. El mundo exterior existe y es el responsable de las impresiones sensoriales (de las sombras en la caverna) que recibimos. La correlación no será perfecta, nos perderemos detalles, pero es suficientemente buena como para ir tirando. De hecho, el sistema de captación de datos del exterior y su reconstrucción es producto de la evolución, por tanto, la correlación tiene que ser suficientemente buena como para que no te coman tigres, te ahogues en ríos o mueras de hambre en un entorno que, cuesta negarlo, seguramente tiene tigres, ríos y comida (aunque probablemente la completitud de su esencia se nos escape un poco).

Una cierta realidad externa a nosotros sí, pero "la historia" es algo de existencia mucho más dudosa. De ese mundo exterior recibimos información muestreada en el tiempo, incompleta y llena de ruido en cada uno de los canales perceptivos, redundante entre canales, aunque con concordancias dudosas. En resumen, la fidelidad de la información recibida a los objetos exteriores que la producen es precaria. La manera en que la evolución parece haber abordado esta cuestión es muy parecida a la que usamos hoy día en los laboratorios: disponer de un modelo computacional (una simulación) del mundo. En nuestro caso es un modelo mental. En ese modelo hay objetos. Un pedazo de material sólido, de bordes bastante definidos, que percibo de forma coherente con distintos sentidos:  lo veo y lo toco en el mismo sitio, la frontera que percibe la vista es donde los dedos encuentran rigidez; será lógico dotarlo de unidad, y darle un nombre. Y así sucesivamente vamos poblando nuestro modelo mental de objetos, personas, animales y relaciones entre ellos. Sueltas un objeto y cae al suelo, golpeas a una persona y se queja. Finalmente, el elemento clave para comprimir la información y disponer de un modelo mental operativo que nos sirva para tomar decisiones es la elaboración de "narrativas". Frases del tipo: "Esa persona estaba triste y ha dado una patada a una piedra que ha roto la ventana, ha sido un accidente" nos permiten generar un significado de los conjuntos de impresiones del mundo exterior. Y necesitamos ese significado para operar en ese mundo (recriminar al que tira la piedra, decidir quién paga el cristal roto, limpiar de piedras de la plaza...). 

Esos modelos mentales son personales: cada uno tiene el suyo, y parece que no son todos iguales. En cierto modo serán compatibles, ya que todos responden de alguna manera a un mundo exterior que es el mismo para todos, pero desde luego no idénticos. Ante la misma secuencia de acontecimientos en el mundo exterior, cada individuo recibe unas impresiones (no necesariamente iguales) y construye con ella su narrativa, que además de las impresiones incorpora creencias, convicciones, sentimientos y todo el bagaje personal. Cada persona el suyo. Así que cada persona construye su propia narrativa.

Supongamos un partido de fútbol importante, de esos que se filman con 15 cámaras, y dos personas viendo la misma retransmisión. La mediación tecnológica hace que la información que llega a las dos personas del suceso externo a ellos sea idéntica (supongamos que no oyen comentaristas). Aun así, los más probable es que ante una jugada dudosa, el hincha de un equipo interprete los datos a favor de sus intereses y el hincha del otro, en sentido contrario. Ni siquiera en una situación de laboratorio existe una narrativa única que considerar descriptiva del suceso.

Socialmente es necesario disponer de "narrativas oficiales" para poder tomar decisiones colectivas. El partido de fútbol ha de continuar de una única manera, hay que pitar penalti o dejar seguir el juego. Para ello nos dotamos de unas normas, unos reglamentos y unos individuos especiales entrenados en su interpretación, los árbitros, a los que les concedemos la autoridad de dictaminar cual es la narrativa que consideraremos oficial para la toma de decisiones colectiva. Esa cesión de autoridad la hacemos a regañadientes. Tanto que no es raro que se produzcan episodios violentos en los partidos de fútbol en los que distintas personas intentan imponer su verdad mediante la fuerza física. También somos conscientes de la fragilidad del proceso de oficialización de una narrativa, y se establecen procesos de revisión, mecanismos de apelación y tribunales de orden superior. La batalla está perdida de antemano, ya que no existe la narrativa objetiva (común a todos los sujetos), es imposible encontrarla. Lo mejor que se puede hacer es oficializar una que coincida con la mayor parte de personas posible, que sea aceptable por todos, etc. O sea, que la verdad oficial, la narrativa seleccionada, se construye con valores sociales.

El fútbol es un ejemplo en el que los apasionamientos que nublan el juicio son rituales y poco importantes (aunque a veces muera gente por ellos). También es un buen ejemplo porque las tomas de datos que se hacen de la realidad a juzgar son muy detalladas a veces. Pero lo mismo puede aplicarse a otros procesos sociales. Los periodistas construyen narrativas de la actualidad política, económica, etc. (y, lógicamente, hay distintos medios recogiendo narrativas alternativas sobre la misma realidad externa). Los historiadores son los profesionales de construir narrativas de lo acaecido en tiempos pasados (también con narrativas distintas a partir de los mismos datos disponibles). Por último, los jueces, como los árbitros en el fútbol, son las personas que tienen el encargo social de determinar las narrativas oficiales en temas de trascendencia jurídica (civil, penal, administrativa, ...) aplicando los reglamentos (leyes) que se han generado también de forma socialmente acordada (con más o menos consenso).

En este marco ideológico, el escándalo social por una sentencia no supone quebrar el estado de derecho ni la puesta en cuestión de la profesionalidad de los jueces. Lo que muestra es que los mecanismos en vigor para la determinación de la narrativa oficial no coinciden con los de una parte muy importante de la sociedad. Y además no coinciden de forma muy drástica. En el caso de "la manada" (que obviamente es lo que motiva toda esta digresión), ese disenso tiene implicaciones políticas importantes, marca modelos de sociedad, de roles de género muy distintos. Es pues una cuestión política, y ahí estamos mostrando muchas personas (cargos públicos incluidos) nuestra visión de lo que debería ser la sociedad en que nos gusta vivir.

Mi narrativa es la de la víctima. #YoTeCreo.

miércoles, 11 de abril de 2018

I Jornadas de divulgación G9

El 11 de abril tuvieron lugar las primeras jornadas de divulgación científica del G9. Esta jornada, en realidad una tarde, se unió a las jornadas doctorales, de las que se celebran ya 6 ediciones. Nos cogió Cantabria, cuya UCC organizó estupendamente el festejo (gracias Beatriz). Una de las conclusiones que sacamos, que es una broma pero también mucha verdad, es que las unidades de cultura científica se llaman así porque están compuestas por una única persona, al menos las allí representadas.

Esta primera edición fue un poco liosa por esas cosas que tiene el protocolo de organizarse entre 9 universidades. La idea de las jornadas de divulgación parte de la sectorial de comunicación, mientras que las doctorales iban por otra parte, cada una presidida por una universidad... En fin, el caso es que la buen avoluntad de todos venció esos roces iniciales y todo quedó bastante bien. Aunque en esa foto sago con muchas sillas vacías, la sala se fue llenando y asistieron más de 100 personas, la mayoría de los doctorandos que al día siguiente comenzaban sus "doctorales" y unos cuantos profesores de la UC.

Mi participación consistió en la charla que he dado más veces: por qué es necesario que haya divulgación (por derechos humanos, responsabilidad social y calidad democrática) y porqué es bueno que los estudiantes de doctorado (en este caso) particioen de ello, así como algunas pistas para hacerlo. No pongo el PWP para no ser demasiado reiterativo (es muy parecido a este, por ejemplo).

A ver si se consolida la inciativa y mantenemos una cita anual interesante.

(Esta entrada está publicada realmente meses más tarde, el 8 de julio, pero la pongo en la fecha del evento, por mantener la cronología de los hecho y no de su relato)

domingo, 8 de abril de 2018

La tele y la crisis de autoridad


Le preguntan en la radio a los Golden Apple Quartet por qué ya no salen en la tele y contestan que en televisión ya no hay espacio para profesionales, solo para aspirantes. Y me ha dejado planchado, es verdad: la voz, tú sí que vales, operación triunfo, ... Hay muchos programas de música pero todos consisten en descubrir talentos. Aquellos programas de músicos profesionales uno tras otro ya no se hacen. Como mucho se recuperan troceados en formatos que apelan a la nostalgia (cachitos, ochéntame otra vez, dónde estabas en...).

Se me ocurre que esto entronca con la "crisis de autoridad". Preferimos ver en televisión personas como podríamos ser cualquiera de nosotros que personas especiales. También el famoseo pasó de los tiempos en que se hablaba de la vida de príncipes, marqueses, artistas y toreros a personas cualesquiera sin más mérito que convivir en una casa, barco, isla o lo que fuere. Podríamos malinterpretar el movimiento como la democratización del interés mediático, pero no creo que eso sea democracia, más bien vulgarización o, simplemente, rechazo al mérito. No queremos personajes que tengan más autoridad que nosotros, queremos ver personajes en los que nos podamos reconocer directamente, sin tener que hacer méritos especiales para ello, no tener una profesión concreta, unos estudios, cantar sin saber música, etc.

Cuando yo era pequeño el respeto a la autoridad era un valor. (Además había un autoritarismo político intolerable, pero no me refiero a eso). Uno iba al médico y le hacía caso a lo que le dijera sin chistar. En la escuela los maestros tenían autoridad y esta era reconocida por padres y alumnos de forma natural. Funcionarios, guardias, el portero de la finca... No se trataba tanto de personas investidas de alguna forma (lo de la "potestas" latina) como de autoridad reconocida por los demás (la "autoritas"). El portero de la finca reñía al niño que tiraba un papel en el portal y los padres respaldaban al portero. Las personas se trataban de usted, los trajes y corbatas ayudaban a reconocer a los individuos cuya autoridad, como el valor a los soldados, se suponía de antemano. En mi calle había algún portero de uniforme, la mayoría de traje y corbata.

Poco a poco le hemos ido dando la vuelta a esa situación y hoy nadie tiene autoridad de antemano, hay que ganársela y no está nada barata. Al médico le tratamos de tu, y él va vestido de forma indistinguible del paciente (bueno, a veces lleva bata), y lo que nos diga lo tendremos en consideración o no. Todos tenemos nuestra opinión sobre homeocosas, glútenes, alimentos blancos y demás, y nadie cambia esas opiniones por lo que le digan en atención primaria, por más que haya estudiado esa persona que se lo dice. No le reconocemos autoridad. No digamos al maestro que, además de no jugarnos la salud, ni siquiera nos trata a nosotros sino a nuestros preciosa (y escasa) progenie. Al menos con los porteros no hay problema, han sido sustituidos por (supuestos) "porteros automáticos" (salvo quizá en lugares pijos en los que se finge que vivimos en "aquellos tiempos", aunque seguro que ahora es el niño maleducado el que le saca la lengua al portero que no osará reñirle).

Por el tono puede parecer que me disgusta la pérdida de la autoridad, nada más lejos de la realidad, el tono nostálgico es por la pérdida de la juventud, que es otra cosa. La eliminación de las jerarquías es fundamental para el avance social y para la igualdad real; algo como el magnífico 8M de este año hubiera sido totalmente imposible (por razones obvias) en los tiempos de la autoridad preestablecida. Pero la ausencia de autoridad a priori resulta enormemente problemática en muchas situaciones, por ejemplo en el entorno educativo, dónde unos abogan por recuperarla a golpe de decreto (cosa que sabemos imposible) y otros por recomponer las relaciones de otro modo que de momento no encuentran. A la lista de cambios producidos por la "crisis de la autoridad" añado hoy, gracias a los Golden Apple Quartet, la programación televisiva.

viernes, 9 de marzo de 2018

Silencio

Oigo en RNE una tertulia, de esas que organiza Pepa Fernández, sobre el silencio (el 4 de mzo).

[Digresión sobre la radio: Últimamente, alternando la radio matutina del fin de semana entre RNE y SER, Pepa y Pino, veo muchas diferencias. No sé si en RNE se buscan a propósito temas blancos, desprovistos de lectura ideológica que quedan en conversaciones entre filosóficas y vacías sobre conceptos abstractos de relevancia escasa o rayana en la autoayuda. Por el otro lado, a la búsqueda (también puede que inconsciente) del compromiso y la inteligencia, en ocasiones se pasan de intensitos y pedantes. El repaso a los periódicos de provincias es el sumum, dos periodistas de mundo que se permiten reírse de lo que se publica en esos otros medios. Tras esta filípica,parece mentira que sean dos programas que me gustan bastante y que me entretienen mucho, pero es así.]

Volviendo al silencio… El silencio es la ausencia de sonido, la situación en la que nuestros detectores de ondas sonoras no perciben nada. No deja de ser curioso que tengamos tantos nombres para referirnos a lo que no está, especialmente cuando se quiere delimitar la frontera con lo que sí está. La ausencia tiene sentido cerca de la presencia, la muerte cerca de la vida, la oscuridad cerca de la luz. Un gusano que viva siempre bajo tierra no tendrá concepto de oscuridad, ni de luz, probablemente no tendré detectores de esa característica del entorno.

[Digresión sobre la temporalidad en esa frontera. En el caso de la muerte, como oposición a la vida, a medida que pasa el tiempo desde que cesa la vida, se va cambiando la manera de referirse al objeto: un perro muerto, un cadáver de perro, unos restos de animal, huesos,... Al principio nos referimos al objeto como cuando era un ser vivo solo que especificando que ya no, ahora está muerto; a medida que va pasando el tiempo se va perdiendo la referencia al ser vivo y se acentúa el objeto en sí mismo, un objeto inanimado.]

Las ondas sonoras son una de las principales vías de información del mundo exterior que recibimos muchos animales, nosotros entre ellos. Y la ausencia de información puede ser información (no news, good news). Pero la ausencia de información sólo es valiosa en función de las expectativas en un momento dado. Si llevamos días de viento y ahora hay silencio, esa ausencia de sonido informa de que ha cesado el viento. Si estábamos escondidos en una cueva esperando a que se marcharan los leones y hay silencio, la ausencia de rugidos informa de que se han ido los depredadores. Pero si lo que se estaba esperando es compañía, una pareja, una familia, y se percibe silencio, la información transmitida es la confirmación de la soledad no buscada. Ese es el estruendoso silencio triste de que hablan poetas (y tertulianos moñas).

Se cuenta como chiste (quizá sucedió muchas veces) que en algún lugar de oriente medio un control del ejército para a un coche y le preguntan a los pasajeros si son judíos, musulmanes o cristianos. Ellos responden que son ateos, a lo que los militares repreguntan “sí, sí, ¿pero ateos de judío, de musulmán o de cristiano?”. No quieren saber si su creencia está encendida o apagada, sino a qué dios hace referencia esa creencia; y con ello, claro, su pertenencia a uno de los grupos sociales enfrentados en la zona. Igual que silencio es “no-sonido”, ateo es “no-dios”, igual que silencio es la ausencia de diferentes sonidos, se puede ser ateo de distintos dioses como . Según cual es el que estés esperando esa ausencia tiene uno u otro significado. Puedes incluso perder la vida por ser ateo del dios equivocado.