martes, 24 de marzo de 2020

El cambio a docencia telemática

Con la reclusión a la que nos hemos visto obligados, ha sido necesario darle una vuelta completa a la metodología docente. La instrucción recibida de las autoridades académicas ha sido la de convertir la docencia en telemática, intentando mantener los horarios de clase inicialmente previstos.

En mi caso, tengo 60 estudiantes de primero de madicina en la asignatura de biofísica. Con clases 2 días por semana, 2 horas de prácticas y 2 de teoría. Concluidas 3 de estas sesiones, hemos encontrado una forma de trabajo que parece bastante satisfactoria, la actividad se ha rutinizado (casi) y parece que todo va en la buena dirección.

El soporte tecnológico es una mezcla del LMS de la UPNA (MiAulario, basado en Sakay) y un blog de Google. El LMS permite dejar los documentos, abrir tareas en las que hacer entregas con fechas fijadas y enviar "avisos" que se convierten en correos electrónicos a cada uno de los estudiantes. El blog me permite crear "secuencias docentes" en las que ir insertando recursos (figuras, audios y vídeos) en el orden en que deben ser seguidos, o al menos en el que yo los hubiera "recitado" en el aula.

Las clases prácticas resultan ser en realidad clases de problemas. Intento que sean preguntas abiertas y no les doy datos, para que parte del ejercicio sea buscar la información. Intento también darles realimentación frecuente, tanto a demanda durante la sesión (en el horario previsto) como corrigiendo rápido lo que entregan.

Para las clases de teoría estoy grabando audios con resúmenes de las clases. Lo que sería una clase de 2 horas lo vengo a dejar en 40 minutos de grabación. En el audio evitas tiempos muertos, no haces chistes, no pides silencio, etc. Hay mucho rato del directo que no se consume en la versión grabada. Eso también es información que se pierde, no hay digresiones, chascarrillo ni contacto emocional. Comencé con audios cortos, pero no sé si eso aporta alguna ventaja docente y sin embargo sí genera más trabajo de gestión. En esta última clase los 40 minutos van en una sola grabación.

En todos los casos las sibo a Ivoox e inserto en el blog el audio. Que Blogger esté pensado en modo multiplataforma hace que desde el movil se vea muy bien. Así, con un adio en Ivoox y un power point subido al Drive, ambos incrustados en el blog, desde el movil es fácil de escuchar e ir pasando las imagenes.

Tengo pensado preparar una encuesta para que me den sus opiniones sobre todo este tinglado, qué cosas les han resultado útiles y cuales no tanto. Ya lo comentaré cuando lo haga, pero de momento no hay que despistarles del seguimiento docente propiamente dicho. De momento, se pueden obtener datos de seguimiento, como el mostrado en la figura, en el que se ve como se realizan 25 conexiones alrededor de la hora de comienzo de la sesión práctica. En las dos horas siguientes ha habido 15 consultas por correo electrónico. Dadas las circunstancias me parece un seguimiento bastante bueno.


miércoles, 18 de marzo de 2020

Predicciones del pasado

"A huevo visto seguro que es macho" le oí una vez a un tipo de campo. Sabiduría popular para expresar el sesgo que nos hace pensar que lo que pasa ahora se podía haber adivinado. En estos tiempos de pandemia también ese sesgo se viraliza. Pero para quéhacer filosofía cuando ya lo explicaron tan bien en South Park:

viernes, 6 de marzo de 2020

Del gregarismo al acoso, un paso

Una foto y un tuit están dando muchas vueltas estos días. Un ministro de izquierdas, con un currículum académico espectacular va con un atuendo impropio de la imagen tradicional de los ministros, mucho más de los científicos o académicos. Un político de toda la vida, con escaso o nulo bagaje académico, impecablemente vestido para los cánones tradicionales le mira con cara de burla. Este segundo personaje, encantado con la foto, la publica con un comentario despectivo para el catedrático.

Dado que son políticos de bandos contrarios nos parece normal que se ataquen. Y que lo hagan por cualquier razón, no ya por las políticas que proponen ni por la ideología que las inspira, sino por su vida personal o hasta su atuendo, como en este caso.

Pero si miramos la escena desde otro punto de vista, como si no supiéramos quienes son, vemos la pura imagen del acoso escolar, del bullying. El capitán del equipo de rugby despreciando al empollón con una sonrisita de superioridad. Y eso es algo que no nos parece tan aceptable. Todo lo contrario.

Va a resultar que el acoso es un efecto secundario del gregarismo, de la tendencia que tenemos a hacer bandos. Si no eres de mi tribu eres del enemigo, y al enemigo, para empezar, se le desprecia. Esa otrización que comienza con el desprecio es la que luego me permitirá una violencia (física incluso) que me resultaría intolerable con los míos. Que los políticos no sean capaces de salirse del gregarismo más primario, como hooligans futboleros es muy lamentable. Deberían ser rivales ideológicos, no enemigos personales. Luego se quejarán del problema del acoso escolar, como si fuera algo que se arreglase con leyes y no con la actitud ejemplar diaria.

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El que me puso sobre la pista de la idea del acoso fue David Sierra,

jueves, 5 de marzo de 2020

Detox y las pareidolias

Hay cosas, como "detoxificar" el cuerpo con un zumo que jamás habían entrado en mi cabeza. Sé que eso no funciona, que es una pseudoterapia. Suficiente. Sin embargo, en los últimos meses me ha ocurrido dos veces coger una ligera indisposición intestinal que me ha tenido dos días con pesadez de estómago y un poco de diarrea. Nada serio y que se curó solo en un par de días. Y ese día que está curado te sientes fenomenal, "limpio", y con kilo y medio menos (cuando tienes tendencia a engordar y te pesas a menudo lo percibes).

Es muy fácil establecer una asociación entre los buenos resultados (sentirse bien y pesar menos) y el proceso que acabas de pasar. Una especie de paeridolia comportacional de esas que tenemos tantas (los amuletos, etc.). Y a partir de ahí todo es cuesta abajo ¿y si hubiera una forma de producirme estos episodios? ¿y si hubiera una razón científica que justificara esto que he experimentado? A partir de ahí nos inventamos las correspondientes purgas "detox", el absurdo concepto de "limpiar el colon" y ya tenemos pseudoterpia organizada.

Estas dos indigestiones me han servido para entender el nacimiento propagación de una costumbre pseudocientífica. Por que sabemos a ciencia cierta que nada de eso es así, ni el colon necesita ser limpiado, ni se limpiaría de esa forma, ni eso hace sentirse mejor realmente, ni el peso que se pierde es real (se recupera en otros 2 días, debe ser sobre todo agua).

Tampoco entendí nunca que la gente creyera en fantasmas hasta que murió mi madre. La primera semana creía verla en todas partes, y soñaba que me mandaba mensajes al móvil "tengo frío". Después de experimentarlo en carne propia, lo raro es que no sea una creencia aún más extendida.

Es interesante analizar porqué uno piensa lo que piensa, e intentarlo para otras personas también. Los que "creen" en presudociencias no son estúpidos, hay potentes mecanismos cerebrales para producir esas pareidolias... los que sí que no tienen perdón son los que explotan estas características de nustra mente para hacer su agosto. Pero eso ya es otra cuestión.

martes, 3 de marzo de 2020

Formas y sombras

En julio de 2019 me invitaron a dar una charla en el centro asociado de la UNED en Tudela y me atreví a hilar una historia basada en las fotos que voy poniendo en Instagram.

Ya abrí el perfil en esta red social como un experimento, ya pasado unos años empieza a cuajar. No es que haga un estudio científico de un rincón y lo fotografíe, hago la foto a algo que me llama la atención, pero resulta que siempre (o casi siempre) se puede encontrar un interés científico en esa imagen. Resulta que esconden historias interesantes. Un encadenado de esas historias, con el título de "Formas y Sombras", es lo que conté en esa charla.

Quedó grabada bastante bien, por si a alguien le interesa, está en este enlace.

martes, 18 de febrero de 2020

El virus nuevo del emperador

 Parece ser que estamos siempre buscando razonamientos (excusas) que lo que de verdad nos apetece, encaje con el discurso que solíamos contar. En ese universo de las racionalizaciones ha aparecido un actor potente e inesperado, el coronavirus. Así que un conjunto de empresarios que, quizá, estaban hartos de ir a un carísimo congreso que, aunque generara alguna venta, tampoco molaba tanto, han encontrado su excusa. Unos individuos, racistas de hace tiempo, han encontrado su “razonamiento” para exteriorizar patentemente su odio hacia un grupo étnico bien diferenciable. Por su parte, también la lógica de la evolución (aplicada a los mercados y a la globalización, en concreto) ha aprovechado el momento para mostrar que los monocultivos son peligrosos, dan mucho rendimiento, pero son muy sensibles a las plagas. Al final, esa mutación de un virus con corona está haciendo como el niño del traje nuevo del emperador, señalando que van desnudos el postureo empresarial, el racismo rancio y la globalización monocultivo. No hay mal que por bien no venga (si la epidemia queda contenida, claro)

lunes, 10 de febrero de 2020

Cucharadas del mismo guiso

Mañana se celebra el día internacional de la mujer y la niña en la ciencia. Este día pretende llamar la atención sobre lo difícil que les resulta a las mujeres dedicarse a una profesión que tradicionalmente ha sido masculina. Hay muchos ejemplos de personas individuales (Curie, Lise Meitner, Jocelyn Bell, Hedi Lamarr, ...), experimentos de enviar el mismo curriculum solo cambiando el género de la persona solicitante y ver cómo se prefiere a los varones, sesgos en el porcentaje de aceptación de artículos. Para muestra basta ver cuantas mujeres han obtenido premios Nobel. No se trata de hacer una exposición detallada, y menos documentada, solo de dar unas pinceladas de la enorme cantidad de evidencia de los obstáculos que encuentran las mujeres para dedicarse profesionalmente a la ciencia.

Si nos vamos a la elección de estudios universitarios, podemos ver una inmensa variación en las preferencias ligada al género. Hay carreras "de chicos" y carreras "de chicas". "Dos cucharadas del mismo guiso" como decía Javier Armentia en la conversación que hemos mantenido sobre esto en la radio esta mañana (podcast aquí, 12 minutos). Un guiso que pone a los hombres en las actividades difíciles y a las mujeres en las de cuidado de personas. Un guiso consistente en estereotipos tradicionales. Estereotipos potentes que no se erosionan con el paso del tiempo, que requieren de acciones específicas para intentarlos erradicar


Habrá quien piense que no hay razones para una celebración de este tipo, que ya están estos indignaditos con el mundo intentando imponer a las personas lo que deben o no deben estudiar o hacer. Pero es justo lo contrario, se trata de eliminar estereotipos que actúan subconscientemente para que las personas puedan ser más libres con independencia de su género. Cambiemos esa dieta del guiso rancio por una ensalada variada mucho más equilibrada.

(Actualización: El jueves 12 también hablé de esto en Cope Navarra con Esther García 18 min)

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Referencias:

SER Navarra, audio del programa

Gender stereotypes about intellectual ability emerge early and influence children’s interests.  Bian L. et al. Science (27 Jan 2017): Vol. 355, Issue 6323, pp. 389-391.

Why Don’t People Care That More Men Don’t Choose Caregiving Professions? Scott Barry Kaufman, Scientific American

La amenaza del estereotipo, Beatriz Sevilla

Sobre que la situación no mejora con el paso del tiempo hay una charla de Teresa Valdés Solís que no encuentro ahora...

sábado, 8 de febrero de 2020

López Otín, cien años de perdón, como robar a un ladrón


La Real Academia de Ciencias respalda a López Otín (El Comercio)

La Real Academia de Ciencias niega que López Otín cometiera fraude (El País)

La Real Academia de Ciencias respalda el valor científico de los estudios de López Otín (EFE)

La situación no es nueva, pero el afamado científico asturiano la trae a la más rabiosa actualidad. A Mendel no le salieron los resultados de los guisantes tal y como los publicó. La realidad era más sucia y el "embelleció" los resultados para que se entendiera mejor su teoría sobre la herencia. Galileo no hizo muchos de los experimentos que dice que hizo en sus textos, se quedaron en experimentos mentales que ayudaban a entender su teoría sobre el movimiento. Del mismo modo, López Otín "embelleció" (sic) sus gráficas, cometió "prácticas científicas inadecuadas que deberían haberse evitado".

Prácticas científicas en la frontera de la ética merecen un juicio social extremadamente diferente dependiendo de si el científico acertó o no. Si con esas actuaciones fraudulentas Mendel, Galileo u Otín hubieran defendido ideas que se probaron falsas, se les habría considerado malos científicos, fraudulentos, intolerables. Como acertaron con sus ideas, como sus conclusiones se han mostrado correctas en posteriores trabajos, el descrédito moral es mínimo. Pecadillos, errores metodológicos menores que en ningún caso deben menoscabar la grandeza del personaje.

Científicos que cometieron "errores metodológicos" mucho menores, pero que equivocaron su análisis y propusieron hipótesis o teorías que se probaron incorrectas merecen un reproche social mucho mayor. Me vienen a la cabeza Fleishman y Pons con su fusión fría, pero podemos poner ahí a todos los que llevaron a Langmuir a su idea de "ciencia patológica".

En el fondo no es nada diferente de lo que ocurre en otros muchas situaciones sociales, hay un chiste clásico que lo resume: el que roba una gallina es un chorizo, el que roba una cartera es un ladrón y el que roba cien millones es Don José. También es un clásico: quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón. Quizá robarle a la ignorancia una buena teoría científica te otorgue cien años de perdón, un perdón necesario por haberla obtenido robando.

No seré yo quien pretenda contradecir las conclusiones de la Real Academia en cuestión sobre Don Carlos; pero se nos llena demasiado la boca de "método científico" y valores acrisolados cuando para esto de la apreciación moral de los incumplimientos de nuestros compañeros científicos, somos tan "cínicos" (o tan "humanos") como cualquier otro... como no podría ser de otra manera, por otra parte.


martes, 4 de febrero de 2020

La podredumbre de las manzanas

Esta mañana he tenido una conversación con un colega (del departamento de Sociología) sobre el fraude, el científico y los demás. Los dos coincidíamos en que para entender este tema de una manera operativa hay que huir de la concepción habitual, demasiado simplista y, sobre todo, falsa del fenómeno y sustituirla por una más realista. Volviendo al despacho se me ha ocurrido una versión gráfica de ambos modelos, usando la clásica metáfora de la manzana podrida.


Y es que se tiende a pensar que las personas somos, en general, honestos, como manzanas sanas, y que hay unas pocoas manzanas muy podridas en el cajón. Si asumimos este modelo, la actuación obvia es detectar esas manzanas podridas y sacarlas del cajón; una aproximación policial, detéctese al fraudulento y a la carcel.

Sabemos, sin embargo, que la realidad no es así en general (1), sino que más bien tenemos un cesto de manzanas recién cogidas del árbol (por segiur con la metáfora), unas más grandes, otras más pequeñas, todas magulladas en algún sitio o picadas por un pájaro. Todas las personas tienen puntos débiles y casi ninguna un alma negra. En est emodelo la actuación es menos obvia y, sin duda, más sistémica. Hay que evitar que crezcan las zonas pochas d elas manzanas, para eso hay que no apilar demasiadas, mantenerlas ventiladas, cambiarlas de posición de vez en cuando... Hay que hacer una política de personal basada en el bienestar... sin renunicar a retirar las que, a pesar de todo, no eviten su podredumbre masiva. Pero son las medidas orientadas a la gestión del bienestar las que darán auténticos frutos, no la aproximación policial. Esa solo sirve para la satisfacción moral de algunos y un porquito de efecto disuasorio.

(1) Dan Ariely, Por qué mentimos. Editorial Ariel, 2012 (incluso hay un resumen en vídeo)

lunes, 3 de febrero de 2020

Moliendo café (en la radio)

Hace un par de semanas se publicó un artículo científico que analiza el grado óptimo de finura que tiene que tener el café molido para que salga bien. Si se muele demasiado fino se forman agregados que no se mojan, con lo que se desperdicia producto. Como además la formación de esos "grumos" es muy azarosa, cada café sale diferente. Ese grado de aleatoriedad y el desperdicio de material son los dos problemas que se previenen moliendo el café algo más grueso. Tampoco muchísimo, porque entonces disminuyes demasiado la relación superficie volumen y el proceso pierde eficiencia: el centro de los granos deja de contribuir a la infusión.

Uno pensaría que la mejor forma de moler café debería estar resuelta hace décadas, sin embargo es algo que todavía da para estudios científicos como este, muy profundo, interesante y bien hecho. Este ha sido el hilo para conversar en SER Navarra esta mañana con Javier Armentia y Mamen García. Una charla sobre temas científicos que tenemos todos los lunes y, aunque sea por una vez, dejo aquí documentada con todos sus enlaces:

- El audio de la SER (17 min)
- Nota de prensa sobre el artículo en The Guardian
- Nota de prensa sobre el artículo en SINC
- El artículo original
- Un artículo en la Razón sobre formas de hacer el café descafeinado.