martes, 27 de enero de 2015

El colágeno del pene y el sexo que no es porno

La consideración estructural del pene como una pieza de esqueleto, concretamente un esqueleto hidrostático, es fascinante. Resulta además que es relativamente reciente el descubrimiento de la contribución de la microestructura de colágeno que consigue darle funcionalidad a dicho órgano. Todo ello nos lo explica maravillosamente su descubridora, Diane Kelly en el siguiente vídeo (11 min):



Todo lo que tiene que ver con el sexo nos pone nerviosillos, aunque sea en su aproximación más seria; bueno, es que no sabemos cuanto de seria es hasta que nos adentramos. Para completar la anterior lección de anatomía, una serie de datos para dejar claro que lo que se ve en el porno no es sexo real. Están en este divertido vídeo de ingeniosa ilustración alimentaria (2 min):



Estas semanas pasadas ha habido una sincronización bloguera para hablar de temas de reminiscencia sexual, por supuesto desde un punto de vista científico (y no machista). Sea esta entrada un eco  tardío y desubicado de esa convocatoria.

domingo, 25 de enero de 2015

Sobre el micromecenazgo en ciencia

Cada vez está más de moda el micromecenazgo, la posibilidad de apoyar económicamente (con pequeñas cantidades) a diversos proyectos para que salgan adelante. En el caso de proyectos científicos no me parece una buena idea. En otros no tengo una opinión tan claramente formada. Las razones para esta oposición son de tres tipos, como micromecenas, como profesional de la ciencia y como ciudadano.

Como ciudadano, potencial micromecenas, por un lado no tengo una renta disponible para esta actividad, dado que tradicionalmente no existía, e incorporarla a la rutina diaria exige detraerla de otros fines. Por otro lado, más importante, no tengo criterio para elegir. Si me ponen delante un periódico de temas científicos (como Materia, que antes de unirse a El País solicitaba apoyo), una investigación biomédica, una en matemática aplicada y otra en metamateriales ¿cuál debo elegir? Además me tengo que informar de la capacidad de que ese dinero sea bien empleado, es decir de la solvencia del grupo de investigación, de las probabilidades de éxito, etc. También de consideraciones políticas (no solo científicas), ya que podría acabar financiando la curación de la hepatitis y acabar contribuyendo al problema sociopolítico del Sovaldi. Ni tengo dinero ni tiempo para hacerme un máster en todos los temas posibles.

Como científico profesional considero parte de mi deber explicarle al público en general la parte que me toca de en qué se gastan sus impuestos (y de hecho lo hago, en este blog entre otros mucho cauces). Pero una cosa es rendir cuentas a posteriori y otra muy distinta la dedicación a actividades promocionales, sean estas las que sean. La solicitud de fondos públicos (o privados, pero no "micro") requiere un esfuerzo de preparación de un proyecto, pero eso es parte de la propia actividad investigadora, además es un esfuerzo limitado en el tiempo (una vez cada dos o tres años) para la consecución de unos fondos razonables. La competición en el dominio de una agencia de financiación se juega con el currículum y con las líneas estratégicas de desarrollo científico que se haya fijado dicha agencia (estatal, regional o europea). Mientras que en el micromecenazgo se juega con el interés popular de los temas y con la capacidad de hacerlos publicitariamente interesantes. Un vídeo con un niño enfermo de cáncer en el que se reclaman fondos para su curación no juega en la misma división que un estudio sobre matemática aplicada (aunque quizá se acabe utilizando sus resultados en un escáner que servirá también para curar).

Como ciudadano espero del Estado, a través del gobierno que lo gestiona en cada momento, una política científica clara, con visión de estado, con una financiación suficiente y, sobre todo, estable y sostenida en el tiempo. Confío en que se dediquen los profesionales adecuados a definir esa política y a ejecutarla. Claro que esto no es incompatible con el micromecenazgo, pero la extensión de la idea de que con una aportación individual ya se está contribuyendo a resolver el problema me da miedo, por que esa satisfacción inevitablemente relaja la presión sobre los gobernantes. Prefiero ciudadanos comprometidos con la cosa pública que microfinanciadores de proyectos aleatorios.

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La extinta CajaNavarra tuvo durante unos años un programa de distribución de su obra social basado en los votos de los clientes ("tu eliges, tu decides"). Era un proyecto de micrimecenazgo solo que con "pólvora del rey", ya que ese dinero no era tuyo pero si decidías su destino. En ese programa fui mecenas como cliente de la caja y beneficiario como miembro activo de una ONG. En los últimos años no había filtro previo por la calidad de los proyectos y llegó a haber más de 15.000. Obviamente nadie se los leía, y la lucha por el voto del cliente acabó generando mesas petitorias a la salida de los supermercados y otras situaciones a cual más denigrante. Los proyectos eran anuales y no se conocía el grado de financiación obtenido hasta comenzado el ejercicio de gasto. Esto impedía una planificación de largo plazo y una optimización de los fondos conseguidos. No me quiero extender con el ejemplo, pero mi percepción fue de dilapidación de fondos e ilusiones. En nombre de la libertad individual se cayó en la desorganización y la ineficiencia. Pero no puedo evtar recordarlo cada vez que veo una plataforma de micromecenazgo científico

sábado, 17 de enero de 2015

Un ser vivo en el tiempo

Nuestras actividades del día a día, como seres vivos que somos, nos entretienen y nos ocupan el tiempo. El tiempo que nos es dado, que sabemos que es una pequeña fracción de un tiempo mucho más largo, que disfrutaron nuestro antepasados, y uno aún más largo... nada mejor para verlo en perspectiva que este vídeo (7 min):


Vale, somo seres vivos perdidos en una inmensidad de tiempo y camino de un final bastante poco interesante. Carpe díem, al menos vivamos la vida, pero ¿qué es la vida? Seguramente podemos diferenciarla claramente de lo que no lo es... veamos (6 min):


La verdad es que se te queda un regusto extraño, nuestra existencia como seres vivos en el tiempo queda muy desdibujada, pero por que nuestro conocimiento ha trascendido hipótesis que nos resultaban más confortables, solo que que no eran ciertas. Habrá que seguir aprendiendo. Para levantar el ánimo, la visión de Niel DeGrasse Tyson sobre el sentido de la vida, a pregunta de un niño de 6 ( y 3/4) años viene muy al pelo (6 min):


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La ciencia te cuenta historias que son verdad. Son verdad en un sentido especialmente profundo, por que también es verdad que el ratoncito Pérez existe, pero existe como una construcción cultural de un grupo social concreto, no existe en Saturno. En cambio las leyes de la termodinámica si se cumplen en Saturno, y se cumplen las observe un científico peruano o un agricultor chino (o al menos todas las pruebas recogidas hasta la fecha nunca han fallado). Seguramente sea a veracidad lo que hace que la capacidad de conmover de esas historias resulte tan poderosa. Muchas películas terminan diciéndonos que su historia está basada en hechos reales, y esa declaración es importante para nuestra apreciación de la historia. También la forma de contarla afecta mucho a la capacidad de conmover. No es lo mismo la novela que la película, ni un remake que otro de un viejo clásico, y la apreciación de estas variantes es muy subjetiva. A mi me resultan especialmente impactantes (mindblowing que diría John Green) los vídeos, pequeños audiovisuales sobre temas científicos (o muy basados en conocimiento científico) montados con estilos propios de internet, "youtubers". Llevo un tiempo coleccionando (aquí) los que me van llamando mucho la atención. Desde hoy empezaré a ponerlos en el blog, con una nueva etiqueta, comentando brevemente por qué me han impresionado.

jueves, 15 de enero de 2015

"Perceptualización" de datos

Hay actividades que generan montones de datos, grandes cantidades de números que se suelen ordenar en tablas, hojas de cálculo, bases de datos. Pero en esas acumulaciones de números es muy difícil entresacar información, cosas que tengan sentido para las personas; tendiendo a imposible a medida que aumenta la cantidad de datos.

 Desde el siglo XVIII disponemos de representaciones gráficas de datos, transformaciones de los números en características de un dibujo que se perciben a través de la vista. Estas visualizaciones facilitan una percepción globalizada de muchos datos y la identificación de características informativamente valiosas: tendencias, discontinuidades, singularidades, valores medios...

En el siglo XX se creó la sonificación, una analogía con la visualización en la que la información se hace perceptible a través del oído. Esto resultaba especialmente importante para los ciegos, claro, y también para las personas que necesitan más información de la que pueden atender con la vista, como el caso de cirujanos en mitad de una operación. El sonido de los pajaritos coincidente con el semáforo rojo sería un ejemplo del primer caso, y paradigma del segundo el clásico pitido del electrocardiograma que hemos visto tantas veces en películas y series de televisión. Aparte de estos ejemplos más evidentes, hay proyectos de investigación intentando encontrar buenas metáforas auditivas que permitan explotar el canal perceptivo del oído al máximo. Porque no se puede obviar que la cantidad de datos que se pueden transmitir a través del oído, y las características que se pueden extraer de ellos son más escasas que en el caso de la visualización.

Hoy he descubierto (vía) una tercera forma de extracción automática de información humanamente relevante a partir de un gran volumen de datos; se trata de la creación de un informe, una narrativa. Es una especie de cuentacuentos que inventa el cuento basándose en los datos que hay. Se trata de la empresa Narrative Science, y parece que lo que hace es disponer de una serie de plantillas sobre tipos de información que pueden resultar útiles, y métricas con las que medir valores de esas informaciones. Con eso y un sistema de redacción se prepara un informe automático. Para muestra, el perfil que generan a partir de los datos de una cuenta de Twitter, que he probado con la mía y me ha dejado gratamente sorprendido (ver). Ahora solo falta que preparen plantillas para artículos científicos y que te escriban el artículo directamente a partir de los datos experimentales... que lo decía de broma, pero seguro que en alguna disciplina no estamos tan lejos.

Diferentes estrategias para facilitar la percepción de la información que está en los datos. Algo muy importante y que cada vez se hace mejor, más automáticamente y de formas más originales.

martes, 6 de enero de 2015

Timelinecentrismo

Así a lo tonto van ya 5 años y medio de tuiter. Muy pocos de esos 2000 días he dejado de entrar varias veces, como para leer unos centenares de tuits. Poco a poco se ha ido instalando en la rutina diaria desplazando y reestructurando otros hábitos. El más llamativo es el del periódico, no recuerdo el momento preciso en que dejé de comprarlo, pero ante de tuiter estaba suscrito, al poco lo compraba esporádicamente, luego los fines de semana y ahora no lo leo ni aunque me lo encuentre en la barra de un bar. No me interesa no la selección de temas, ni la profundidad en que se tratan ni el enfoque.

Las declaraciones de la oposición ante el anuncio de una reforma legislativa no son necesariamente más importantes que el lanzamiento de una sonda espacial. Pero los periódicos tienen la sección de "política" al principio y la de ciencia, si es que existe, está más atrás y es mucho menor. Cuando no había más remedio que comprar la información empaquetada tocaba elegir el empaquetador más interesante. Pero desde que la información viaja por las redes de datos en cualquier formato y cantidad los agregados ya no hacen falta, ni impresos, ni en radio, ni en televisión. Ahora uno puede elegir seguir en tuiter a periodistas concretos (independientemente del medio en que trabajen), secciones aisladas de medios, humoristas, cocineros, colegas, etc. y el tablero resultante con los tuits intercalados de todos ellos, el "time line" es como un periódico personal a medida.

Ese time line es el filtro a través de que nos hacemos una idea de la realidad informativa: es noticia lo que resuena en el time line de uno, lees los artículos que más se comentan allí y de quien no se habla es como si no existiera. Eso ya pasaba con los medios de comunicación tradicionales, solo que estos eran muchos menos y con similitudes muy acusadas (como por ejemplo las secciones que los componen).

Sin duda en el plano individual ese timelinecentrismo es estupendo, uno se libera de las tiranías ajenas de los editores de noticias, y asume el mando de su información. Sin embargo a nivel social se pierden referentes colectivos. Yo aún se quién es Belén Esteban, porque la conocí "antes de tuiter", pero los nuevos referentes de esas subculturas se nos escapan. Descubres que muchas de las bromas que hacen Wyoming o Pablo Motos se te escapan por que hacen referencia a individuos que no conoces, son de una subcultura filtrada por tu time line. No sé si esa separación de subculturas, esa pérdida de referentes comunes será buena o mala. Probablemente las dos cosas en algún sentido. Lo que es seguro es que me resulta cada vez más evidente y llamativa.

Es probable que este "timelinecentrismo" sea un caso particular, del fenómeno de burbujas digitales de filtrado de información que ha descrito Eli Pariser (ver: Wikipedia, su libro, su charla TED). La figura procede de su charla. Visto en este contexto más amplio si que parece que hay consecuencias negativas de las que merece la pena protegerse evitando un aislamiento excesivo. Veremos como vamos evolucionando.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Ahí va un año más

Concesión metabloguera del año, una tradición que cada vez me da más pereza, quizá como todas las tradiciones. No se cuantas visitas he tenido en el año, deben estar en el orden de las 80.000, más o menos como los dos últimos años. Es algo de lo que dejé de ocuparme (seguramente cuando dejaron de subir, todo hay que decirlo). Si que estoy muy contento de haber invertido la tendencia en cuanto al número neto de entradas, 69, más que el año pasado y el anterior.

Lo más significativo del año es la diversificación de medios y canales. La presencia digital que comenzó con este blog hoy se extiende por muchos otros lugares, siendo los más relevantes: El blog "Tecnología de andar por casa" de la red de Investigación y Ciencia, la colaboración en Naukas, el Blog de la Red Naukas de Ciencia en el Bar y el blog de Ciencia en el Bar propiamente dicho. Como se ve, todo el el ámbito de la divulgación cinetífica de caracter general, que es la actividad que más me ocupa ultimamente (como ya comentaba el año pasado). También en la actividad docente utilizo multitud de blogs, como puede verse en la pestaña "courseware".

Buscando algo con lo que ilustrar la entrada he encontrado esta foto de un puente sobre el Manzanares, que está cubierto con una cúpula que hace un estupendo efecto de conducción focalizada del sonido, si te colocas en los focos para hablar y escuchar claro. Me ha parecido una metáfora estupenda del paso de año, cruzamos ese hito temporal arbitrario que es el cambio de año hablando bajito, que la estructura adecuada ya proyectará nuestra voz hacia el otro lado.

Muchas gracias a todos por seguir ahí. ¡Feliz 2015!

domingo, 28 de diciembre de 2014

A vueltas con la endogamia universitaria

La selección del profesorado universitario sería evidente si dispusiéramos de un sombrero seleccionador como el de Harry Potter. Tristemente tales cosas no existen en la realidad y hay que apañárselas con lo que hay. Y lo que hay da lugar, en España, a que la inmensa mayoría de los elegidos procedan de la propia universidad, fenómeno que se conoce con el nombre de "endogamia universitaria" y que genera ríos de tinta enfurecida, y algunos (muchos menos) estudios profundos con datos. Añadiré yo un poco más de tinta sobre la cuestión comenzando por presentar 5 planteamientos parciales de la cuestión:

1.- El planteamiento crítico naïve (típico del doctorando en un grupo potente forrándose a papers, y a veces de su jefe). Es todo muy fácil, el mejor candidato es el que más impacto tiene: papers, citas, índice h. Y elegirlo es trivial. Si no se hace así es porque hay una casta de corruptos que quieren perpetuar su poder.
2.- El planteamiento administrativo. Se trata de un concurso público en el que hay que comenzar por definir un perfil. el Departamento que convoca la plaza lo hace habiendo detectado una necesidad concreta, por lo que puede definir los requisitos del candidato ideal para ocuparla. Además, quien mejor que los miembros del departamento para juzgar la adecuación a dicho perfil.
3.- El planteamiento Soprano. Ya tenemos a uno de los nuestros con méritos como para defender en el tribunal tal y como lo controlamos, así que a pedir la plaza para esta persona.
4.- El planteamiento organizativo. El departamento debe tener unas cuantas líneas de investigación, y cada una de ellas debe contar con un grupo equilibrado (con pocos generales, algunos comandantes y bastantes soldados).
5.- El planteamiento laboral (sindical). Cualquier trabajo debe ser razonablemente estable y acomodar el desarrollo profesional de los trabajadores que lo ocupan.

La realidad se mueve entre estas cinco visiones, “armonizándolas” de alguna manera. Hubo un tiempo en que el planteamiento Soprano era tan dominante que no hacían falta apenas méritos para conseguir una plaza. Se daba una endogamia especialmente perniciosa en la que se sacaban plazas a personas con méritos extremadamente escasos que a cambio simplemente de ser (y haber sido) esbirros del clan. Los procesos de validación de currículos (acreditaciones o habilitaciones) eliminaron esta posibilidad. Ahora se garantiza que el nivel curricular sobrepasa un umbral razonable (1).

Esta cuestión de eliminar a los abiertamente inadecuados no es menor, elimina las contrataciones insostenibles y miserables, pero no elimina necesariamente el que los candidatos elegidos sean procedan de la universidad convocante. Este hecho a veces se considera idéntico al anterior, pero no lo es en absoluto. Si una universidad produce jóvenes con la cualificación adecuada (2) para una plaza ¿dónde está el problema de que la ocupe alguno de ellos?

Con el criterio 1 se argumentará que seguro que hay alguien mejor fuera. Pero eso solo es cierto con una consideración de “mejor” muy restrictiva, limitada a contar citas. Los ritmos de publicación y de cita son incomparables entre disciplinas (incluso entre subdisciplinas), el mérito de trabajar en líneas más arriesgadas o con menos financiación no se mide con el índice h, méritos docentes, de transferencia de conocimiento o de divulgación son relevantes y no figuran en el cómputo de artículos. Estas matizaciones no justifican elegir a alguien con 0 publicaciones frente a alguien con 15 (cosa que pasaba antes de las habilitaciones), pero entre alguien con 9 y alguien con 14 ¿de verdad podemos asegurar que es mejor el segundo?

Otro argumento clásico es “en los países serios las plazas se publicitan internacionalmente y no hay candidatos de la casa”. Y es cierto, pero solo para determinadas plazas. En esos países “serios” en criterio organizativo (4 de la lista anterior) es el dominante. Y se saca un concurso abierto y del máximo nivel cuando se quiere contratar un “general”, alguien de alto nivel que abra una línea nueva o reorganice una existente. La mayoría de los puestos no se sacan tan abiertos, al contrario, en muchos casos son designaciones directas de los jefes. Como ejemplo paradigmático de ambas cosas la contratación de parejas de académicos, siendo la plaza de uno parte de la “remuneración” para conseguir la contratación del otro (ver). Por cierto, esas contrataciones estrella ni son comparables a lo habitual en nuestro sistema ni son solo beneficiosas. No son comparables porque los salarios que se manejan hacen palidecer a los nuestros. Y no son todo beneficios porque las presiones a las que se somete a los elegidos en ocasiones son excesivas y llevan al fraude o hasta al “publish AND perish”.

¿Quiere esto decir que la contratación actual es España es estupenda? Sin duda que no. Para empezar no hay contrataciones. Estamos en un impás de contrataciones, que dura ya años, y que está generando (y va a generar aún más) unas tensiones tremendas, pero eso lo dejamos para otro día. Por otro lado sigue habiendo comportamientos mafiosos, qué duda cabe. Lo que sí me queda claro es que la endogamia en la contratación de profesorado universitario ha mejorado mucho en poco tiempo, especialmente la endogamia auténticamente perniciosa. La continuación de ese camino de mejora irá ligada a otros cambios en la universidad que incluyan reestructuraciones de la carrera académica, subidas de sueldos significativas (al menos en los niveles más altos), reestructuraciones de las unidades universitarias (departamentos, institutos, grupos de investigación) y de su relación con la sociedad, especialmente de su rendición de cuentas y su financiación. Claro que analizar todo esto se haría excesivo ahora.

En cualquier caso, las visiones catastrofistas sobre la ética del mundo universitario que se han publicado en periódicos en las últimas semanas me parecen muy exageradas, infundadas, y con un interés claramente difamatorio (y no voy a enlazarlos). Al hilo de comentar alguno de esos artículos en tuiter me comprometí a escribir mi punto de vista sobre el tema y no he podido resumirlo más que en estas 1000 palabras.

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(1)    La calificación de “razonable” siempre es discutible. El umbral podría estar más alto, claro, siempre podría.
(2)    Incluyendo estancias posdoctorales y todos los requisitos que se quieran considerar.

martes, 16 de diciembre de 2014

Paseo científico por Pamplona

En un recorrido entre el Archivo General de Navarra y la Catedral de Pamplona tuvimos ocasión de escuchar breves explicaciones de expertos en diversos temas. Vimos el ecosistema fluvial de Arga, escuchamos la ecolocación de los murciélagos que pasaban por allí, medimos el nivel de ruido en diferentes puntos del recorrido, conocimos la historia geológica de la zona y observamos los coprolitos (los únicos fósiles urbanos que había en el trayecto), vimos Marte, Pegaso y Casiopea, un destello de Irudim más brillante que ninguna estrella, aprendimos sobre la contaminación lumínica y vimos los espectros de las luminarias del recorrido (con CDs), comparamos diferentes soluciones constructivas para el dintel de una puerta y analizamos el reloj de sol de la catedral. En total hora y media (la tarde del viernes 14 de noviembre de 6 a 7:30) compartida por una cincuentena de personas.

La idea era mirar la ciudad con otros ojos, fijarse en algunos detalles que nos pasan desaprercibidos pero que no por ello son menos maravillosos. Seguramente es una de las actividades más corales y multidisciplinares que hemos hecho en el Club de Amigos de la Ciencia y, de momento, solo hemos recibido críticas positivas. Sin duda repetiremos convocatorias análogas.


La actividad esta me tocó presentarla en el huequito del Club en NaTv, ver aquí. La ha recogido la web del Planetario (ver),  y el Diario de Navarra:


sábado, 13 de diciembre de 2014

Recipientes de agua

El viernes 12 tuve una charla de divulgación científica para estudiantes de secundaria (de 4º de la ESO). Se trata de un programa de Jakiunde, la Academia Vasca de las Ciencias las Artes y las Letras. Le agradezco mucho a Juan Ignacio Pérez que me ofreciera esta oportunidad, y a las personas de la Universidad de Navarra que se ocuparon de la organización por su estupenda acogida.

A continuación dejo las transparencias de la charla. Se trata de una reorganización de temas que ya había contado en otros foros. En resumen se trata de ver diversos aspectos de la vaporización del agua a través de recipientes de uso cotidiano.


Water pots141212 from Joaquin Sevilla

La  foto me la hizo Yolanda Olasagarre (@yolarbizu), ¡¡Gracias!!

viernes, 5 de diciembre de 2014

Lo que he aprendido de museos universitarios

En Europa hay unas 3000 instituciones universitarias, que albergan entre 15.000 y 20.000 museos y colecciones universitarios. La institución universitaria cuanta ya con 1000 años, y no es raro que en todo ese tiempo haya acumulado patrimonio valioso. Sin embargo el 80% de las universidades europeas se han fundado con posterioridad a 1960, y aun así mantienen esa media de unas 4,5 museos o colecciones por universidad.

La actividad académica genera patrimonio, colecciones de minerales en geología, colecciones de cuadernos escolares desde 1850 hasta la actualidad en ciencias de la educación, de modelos anatómicos en medicina, y así hasta rincones insospechados. Por otro lado las universidades son receptoras de donaciones de todo tipo, desde colecciones de profesores o antiguos alumnos, a edificios y obras de arte legados por instituciones públicas y privadas y por particulares.

Sin embargo, entre las líneas de actividad principales de la universidad no están la conservación y exposición del patrimonio. Es verdad que hay colecciones que pueden tener cierta utilidad docente o de investigación, pero marginales en la mayoría de los casos;  más aún con el advenimiento de las tecnologías de la información y las comunicaciones. No hay que olvidar la tercera misión dela universidad, esa que se conocía tradicionalmente como "extensión universitaria", el papel de referente cultural en la sociedad en la que se enmarca la universidad. Ahí si encaja el museo universitario... o al menos algunos, probablemente una pequeña fracción de esos 20.000 que hay en Europa.

La variabilidad de las colecciones universitarias es inmensa: grandes, pequeñas, ricas, pobres, históricas, modernas, de unas u otras disciplinas, etc. Sin embargo la mayoría se han generado de forma azarosa, sin un plan preconcebido, y se mantienen en situación precaria, sin apenas fondos, gracias al voluntarismo de unos pocos apasionados. Claro que hay honrosísimas excepciones, pero la norma es la languidez.

Cada vez estoy más convencido de que "la experiencia universitaria" es uno de los principales valores que le quedan a la institución universitaria en los tiempos de internet. Los objetos curiosos con los que montar buenas narrativas sin duda pueden contribuir a esa experiencia (que además se puede extender más allá de los universitarios), pero hay que planteárselo así abiertamente, huyendo del coleccionismo y el patrimonio como fines en sí mismos... Salvo en los casos en que el valor del patrimonio sea tan grande que no se pueda obviar, pero entonces ya estás perdido, estás condenado a cuidar algo con valor intrínseco, pero que nadie quiere pagar y que no le interesa realmente a (casi)nadie.

Estas son las conclusiones que he sacado de asistir al Congreso Internacional de Museos Universitarios que se ha celebrado estos días. Un congreso un poco raro en el que no había preguntas y prácticamente todos los ponentes excedían el tiempo asignado (con el correspondiente desbarajuste del programa), pero muy valioso por su carácter pionero. Se ha grabado todo, he encontrado en Youtube las sesuones enteras (5 horas de vídeo). Mi recomendación especial, la charla de Marta Lourenço, AQUÍ. y en otro plano, mis 15 minutos, aquí.