lunes, 31 de diciembre de 2012

Un año más, con mis mejores deseos

Y llegados a este punto va prácticamente un lustro de blogueo, así que hasta podría extenderse un poco más el tradicional post de fin de año dedicado al metablogueo, pero tampoco hay que castigar demasiado a la concurrencia.

Si hubiera que resumir en un titular, diríamos que todas las tendencias siguen igual: aumentando las visitas y disminuyendo las entradas. Es a esta disminución a la que va dedicada la figura.

48.500 visitas (30% más que el año anterior) que han visto 67.400 páginas. 150 suscriptores frente a los 93 del año pasado.

Lo malo del descenso en el número de entradas es que es muy constante y, extrapolando, supondría la desaparición del blog en un par de años, cosa que en principio me desagrada. Hay muchos blogs que cierran, otros se transforman. Muchos blogueros expresan sus dudas sobre el sentido de su actividad. No es extraño, es una actividad que supone un tiempo no despreciable y que ha de merecer la pena, y tanto las personas como internet (el ecosistema digital) evolucionan y han de reajustarse. Hemos de reajustarnos,  no se porqué me pongo al margen de la reflexión.

Este blog nació como una libreta para las reflexiones personales, su título es suficientemente ego-explicativo.   Las distintas categorías han servido para identificar mis temas de interés: ciencia, ciencia cotidiana (o divulgación científica), docencia (que debería ser "enseñanza", pero que no rimaba bien), universidad, gráficas, etc. Sobre cada uno de esos temas he tenido ocasión en estos años de conocer autores más especializados, expertos e interesantes. Sobre todo a través de Twitter se entra en contacto, con el paso del tiempo, que un lustro no es una broma, se van destilando una serie de sitios que ya escriben lo que a mi me gustaría, solo que mejor. Por eso ahora una parte muy importante de la actividad digital es señalar esos sitios, anunciarlos en Twitter y almacenarlos en sitios adecuados como scoop.it, delicious o pinterest (detalles aqui).

La sensación de que casi todo ya está bien escrito por ahí, y que ya no sólo me leen tus amigos más próximos hace que cada vez cueste más arrancarse. Espero que esa presión se equilibre con la dosis adecuada de exhibicionismo (intelectual, claro) y egolatría necesarios para mantener el blog en su línea actual. En todo caso el tiempo dirá. De momento, hay que reiterar el agradecimiento a todas las personas que pasáis por aquí. Aunque solo lo haga explícito de año en año, huelga decir que son los lectores lo que alimenta la escritura. Gracias por estar ahí. Mis mejores deseos para el año que comienza. Nos seguimos viendo por las redes.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Pantomimas que insultan a la inteligencia

La sanidad en la Comunidad de Madrid anda muy revuelta porque el consejero del ramo ha decidido privatizar la gestión de varios hospitales y centros de salud. No me gusta la decisión, pero por eso no me pondría a escribir. Lo que me motiva es la falta de valor para expresar lo que realmente se piensa y las pantomimas que se organizan para esconderlo.

Viviendo en EEUU (el curso pasado) me sorprendía la crudeza con la que políticos (y ciudadanos) expresaban sus ideas: "me gusta poder disparar", "nosotras las mujeres es mejor que no nos metamos en política", "si el estado se mete a organizar la sanidad ¿qué será lo siguiente? Yo no quiero que el estado me obligue a comer brócoli" (1)

Pero pensándolo dos veces es admirable que uno piense lo que quiera, lo diga y actúe en consecuencia. Aquí parece que tengamos una contabilidad "B" (también) para las ideas. Una cosa es lo que decimos en público y otra lo que de verdad pensamos, y que es lo que guía la actuación. Para muestra el ejemplo este de la sanidad madrileña. La secuencia viene a se la siguiente:

1.- El consejero dice que debe tomar medidas para reducir el gasto, literalmente "fórmilas más eficientes que consuman menos recursos públicos" (ver por ejemplo aquí y aquí)

2.- Los profesionales sanitarios contestan con planes de actuación capaces de producir ahorros importantes (ver aquí o aquí)

3.- Al consejero no le convencen los planes por que son poco concretos (ver)

4.- El consejero no es capaz de cifrar el ahorro que supondrá su plan de privatización (ver)

Tras ver la secuencia de los hechos, podemos pasar a interpretarla. El señor este quiere privatizar la sanidad porque si. Porque le cuadra con su estructura de valores, porque piensa que la libre competencia es mucho mejor que el proteccionismo estatal o por lo que sea. Pero no se atreve a confesarlo honestamente como hacen los políticos estadounidenses. Entonces se inventa excusas para vestir el expediente y marear la perdiz. La excusa perfecta en estos tiempos es la económica: se trata de ahorrar. Pero es una mentira tan burda que no resiste el más mínimo análisis (2). Probablemente el resultado final sea más caro, no más barato. Eso si, más acorde con la visión de la sociedad que tiene el consejero (su ideología).

Las ideologías son planes estratégicos para la sociedad (visión, misión, líneas directrices, etc.), y todo el mundo tiene el suyo, más o menos complejo o elaborado. Lo que me desagrada profundamente es que el que se declara sea siempre el mismo, el "políticamente correcto". Luego a la hora de la verdad se actúa con el verdadero, el oculto. Esas pantomimas me parecen un insulto a la inteligencia.

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(1) No tengo las citas exactas, porque proceden de escuchar la radio, pero con casi textuales a propósito de noticias del año pasado. Y se pueden encontrar muchísimas más.

(2) Ese uso torticero de argumentos técnicos de las ciencias económicas es una de las cosas lo que hace que aparenten ser tan poco científicas, para disgusto de amigos economistas que se quejan cuando la crítica se hace demasiado general (y no lo digo por nadie ¿eh? @patrra y @JL_Ferr)

viernes, 14 de diciembre de 2012

Las pseudociencias y la normalidad

Esta semana me ha ocurrido tres veces que compañeros de la Universidad me lleven a un aparte para tener una conversación relajada en la que pudieran expresar su desagrado ante distintos tipos de maguferías: homeopatía en un caso, electrofobia en otro y el fraude de los alimentos funcionales que no lo son el tercero. Venían a hablar conmigo porque he manifestado públicamente mi opinión en diversas ocasiones, recientemente en la lista de correo general de la universidad.

Lo que me ha llamado la atención del asunto, y me lleva a comentarlo, es la "clandestinidad" de esas conversaciones. Me da la sensación de que las pseudociencias están ganado la calle, la normalidad. Algo así como si se le hubiera dado la vuelta a la carga de la prueba. Ante desconocidos, lo políticamente correcto parece ser dar crédito a estas creencias.

A mi no me parece mal que haya quien te lee la mano o quien te anima a tomar leche caliente con miel y coñac para aliviar el catarro (incluso si le añade alguna hierba concreta). Ocurre desde hace siglos y, en condiciones normales, no se mezcla con el pensamiento operativo. Las personas tenemos una estupenda capacidad para creer una cosa y su contraria siempre que sea en ámbitos distintos (1), se llama disonancia cognitiva. Eso si, cada cosa en su contexto. Y cuando las cosas se empiezan a poner peligrosas, creo, es cuando las creencias mágicas salen de los tugurios oscuros, salen del ámbito privado y discreto y pretenden irrumpir con descaro en el espacio público. Una herboristería naturista es una cosa, uno ya sabe a lo que va, pero una "farmacia- homeopatía" es una obscenidad.

Es triste que el pensamiento racional sea lo que hay que mantener en el entorno privado para no resultar políticamente incorrecto. Debería ser justo lo contrario, como siempre fue: aunque creas que haberlas haylas, lo que declaras es que las meigas no existen.

Pues eso, un poco más de orgullo racionalista y menos armario para el pensamiento crítico. 

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(1) Justo Dan Ariely acaba de sacar un libro en el que profundiza en la sensación de honestidad de las personas y la absoluta compatibilidad de esto con determinados comportamientos deshonestos. No he leído aun el libro, pero ESTE VIDEO de 10 minutos sobre el tema merece mucho la pena

lunes, 3 de diciembre de 2012

Lo institucional, lo político y las medallas

Este año la medalla de oro de Navarra se le ha concedido a la Universidad Pública de Navarra. Dentro de un rato se celebrará el solemne acto de entrega. Este galardón coincide con otro año más de disminución de las transferencias económicas del Gobierno a la Universidad. No es raro pues que haya mucha gente, por ejemplo asociaciones de estudiantes, que al grito de "más presupuesto y menos medallas" solicitaran el rechazo de la medalla. No creo que haya que hacerles caso, este es un buen momento para dejar claras las diferencias entre lo político y lo institucional. 

La medalla la entregará la Presidenta del Gobierno de Navarra y la recogerá el Rector de la UPNA. Ambas personas están en sus cargos por haber ganado unas elecciones. En ambos casos yo no les voté. En el momento de las elecciones no eran mis candidatos favoritos, pero una vez elegidos (¡qué le vamos a hacer!) son mi Presidenta y mi Rector. 

La comunidad en la que vivo premia a la universidad en la que trabajo. Eso es lo importante. Las personas que encarnan la representación de esas instituciones resultan algo accidental, casual, efímero. Supongo que ellos tampoco se caen bien entre si; da igual, no se trata de que hagan fiestas, sino que dirijan las instituciones que les ha tocado representar de manera sensata y eficiente, para eso eligieron presentarse como candidatos, es de suponer. No son las personas, son las instituciones las que se encuentran en este acto.

No es fácil hacer el equilibrio intelectual de diferenciar entre el plano institucional y el político. No se le puede pedir a todo el mundo. Es normal que el enfado de estudiantes que han tenido que pagar mucho más que el año pasado por el servicio universitario no permita estas sutilezas. 

Y dicho esto, vamos a desempolvar alguna corbata (prenda que están cayendo en desuso a enorme velocidad) y a preparar el ánimo para escuchar esos (presumiblemente) soporíferos discursos institucionales.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Universidad y discapacidad, el congreso

La semana pasada asistí al I Congreso Internacional Universidad y Discapacidad. Magníficamente organizado desde la Fundación ONCE, contaba con el apoyo de otras dos fundaciones: Vodafone y Universia.

La intersección entre universidad y discapacidad tiene varios frentes. Es curioso que como logo se use esa idea de intersección con diagramas de Venn. Yo diría que el grueso de la actividad del congreso se puede clasificar en tres grandes temas:

1.- La atención a los estudiantes universitarios con discapacidad (y otros miembros de la comunidad universitaria en menor medida). Censos y análisis estadísticos, la transición desde la secundaria a la universidad, las adaptaciones físicas de los espacios universitarios, las adaptaciones académicas (y la evaluación de su justa medida), la involucración (o no) del profesorado, la movilidad internacional, etc.

2.- Las actividades formativas sobre accesibilidad, diseño universal. Másteres oficiales y propios, asignaturas, etc.

3.- El papel de la universidad como formadora de futuros profesionales sensibles a la diversidad funcional: la necesidad de incluir alguna formación sobre estos temas en todas las titulaciones, especialmente en las más directamente relacionadas con la ellos (arquitectura e ingenierías).

Como resumen extremo de las conclusiones, diría que en las dos primeras, aunque queda mucho por hacer, la velocidad de avance de los últimos 10 años es considerable (a ver si no se detiene o incluso retrocede con la crisis). En el caso del tercer punto, no ha habido tan avance, la renovación de todos los planes de estudio derivada del proceso de Bolonia ha eludido sistemáticamente el cumplimiento de la legislación en cuanto a la inclusión de la formación en accesibilidad y diseño universal. Ese incumplimiento ha sido validado por la ANECA. Parece, sin embargo, que a la hora de renovar las certificaciones de las titulaciones la ANECA va ha hacer más hincapié en ese cumplimiento, al menos en las titulaciones que se consideran más directamente relacionadas con el tema. Veremos.

El congreso ha estado bien organizado, nos han hecho agradable la vida a los congresistas, y la accesibilidad ha estado muy cuidada en todo el congreso (no sólo en sesiones plenarias o protocolarias como a veces ocurre). Como en todos los congresos, lo mejor fue interaccionar con los colegas (lo que ahora se llama "networking" y parece más serio).

En la página web del congreso se recoge toda la información, incluidas filmaciones de las sesiones. Por cierto, mi tarticipación está en ESTE vídeo, entre el minuto 43 y el 50.

martes, 27 de noviembre de 2012

¿Gráficas como depósitos de agua?

Hace unos días veía esta gráfica en un congreso. De hacho es una fotografía de la proyección, por eso es tan mala la calidad, pero no me resisto a comentarla. Para centrarse en la visualización y no en el contenido, no citaré de dónde procede ni a qué correspondían realmente las categorías A y B.

Vemos una visualización de datos numéricos, una gráfica, en la que se dan dos datos y, aparentemente se pretende ponderar su auténtico valor con la visualización. Los números, que son porcentajes, están expresamente incluidos (¡bien!) y son 50,4% y 51,5%

La metáfora gráfica escogida es la de un depósito de agua. Un depósito con forma de elipsoide de revolución  que está mediolleno. Es de suponer que el nivel de llenado es la variable que se correlaciona con el número a representar, pero ¿cómo se hace esa correlación? Pues no lo sabemos, y además hay varias formas de hacerlo. Podríamos hacer que la altura de líquido fuera proporcional a la magnitud, o que el volumen de líquido fuera lo que es proporcional a la magnitud. Ambas cosas serían equivalentes en un depósito cilíndrico (visto de lado, preferentemente), pero no en uno esférico o elipsoidal. Para terminar de estropearlo, los estudios psicológicos demuestran que la magnitud cuya percepción más se parece a la cantidad real es el área. Vamos, que la metáfora del tanque lleno de líquido sería adecuada con tanques de paredes rectas, y cuanto más lateral la perspectiva mejor... Lo que no es el caso en la figura que nos ocupa.

Una visualización de datos debe ser fidedigna con los datos, es decir, debe transmitir una percepción acorde con ellos y, además, permitir la recuperación de los datos originales con operaciones sencillas. Los depósitos esféroidales no cumplen, aunque sean más bonitos que las clásicas barras, no funcionan.

Por cierto, es probable que no me hubiera fijado en todo esto si, al menos, la representación hubiera sido correcta, pero ¿de verdad el tanque de la derecha representa un 51,5%? He imprimido la figura y he estado un rato con la regla y la calculadora para obtener los siguientes datos:
- La altura de llenado es el 72% de la altura total
- El área azul es el 78% de la correspondiente al tanque lleno
- El volumen ocupado es el 84 % del total

Las mismas cuentas con el tanque de la izquierda me dan para las tres magnitudes cerca del 54%, lo que podría ser correcto dados los errores de medida y de cálculo, pero el de la derecha, se mire como se mire, sobreestima considerablemente el valor nominal del 51,5% que se da.

Como me decían por tuiter, "la estética por encima de la información, cuánto daño ha hecho la (mala) infografía"

martes, 20 de noviembre de 2012

Tesis en tres minutos

La Universidad Pública de Navarra ha organizado este año la primera edición del concurso "Tesis en Tres Minutos", adhiriéndose a una iniciativa que surgió inicialmente en la Universidad de Queensland (Australia). La idea consiste en que los estudiantes que han defendido recientemente sus proyectos final de carrera, final de máster o tesis doctorales, las expongan para todos los públicos en un tiempo muy corto. Normalmente son temas muy especializados, a los que el estudiante ha dedicado muchas muchas horas, así que es especialmente valioso el esfuerzo de divulgación y de síntesis a que obliga el formato del concurso.

En la conformación del jurado tuvieron la deferencia de contar conmigo, así que pude disfrutar de primera mano de una de las eliminatorias y de la final. Me gustaron mucho todas las intervenciones. De hecho elegir un ganador en la final de tesis resultó complicadísimo. Da gusto, estas son las cosas que hacen que te reconcilies con el mundo en general y la universidad en particular.

A continuación incluyo los vídeos (gracias a UPNA-TV por la tarea) de los ganadores en las tres categorías (proyectos final de carrera, trabajos fin de máster y tesis doctorales) y enlaces a reseñas de prensa del evento.

Proyecto Final de Carrera: Jorge Piedrafita (ver en otra ventana)

Trabajo Fin de Máster: Nerea Flores (ver en otra ventana)

Tesis Doctoral: Gabriel Davidov:


RNE-1, europapress.es, lavanguardia.com, noticiasterra.es, noticias.lainformacion.com, eleconomista.es,    

viernes, 16 de noviembre de 2012

Ayuda exterior



El proceso de desmantelamiento del procomún continúa inexorable. Hoy le toca al museo de la ciencia de Navarra. Si, ya se que técnicamente no es un museo, pero si tuviera ese nombre sería más difícil desentenderse de la necesidad de tal institución, como de hecho ocurre con otros museos (aunque mejor no dar ideas). La desaparición de la inversión pública en ciencia obliga a cada agente a buscarse la vida. Algunos se lanzan al crowdfounding, pedir poco dinero a muchas personas... lo que antes se llamaba limosna, vamos. Otros buscan patrocinios entre las entidades que tienen para dar poco dinero y menos interés. Esa búsqueda de ayuda exterior, un poco más lejos de dónde la encontrábamos habitualmente, va a haber que llevarla a los confines de la galaxia, y quien mejor que un planetario para conseguir tal proeza. Lástima que esa ciencia sea ciencia ficción y solo ocurra en las viñetas del genial Oroz.

Detalles sobre el devastador alcance del recorte (93% de lo presupuestado), por ejemplo AQUÍ

La viñeta la publica el Diario de Navarra de hoy

jueves, 15 de noviembre de 2012

Con la educación no se juega

Mientras escribo estas líneas, unos trabajadores están frotando las paredes de esta institución educativa pública para limpiar las pintadas que ayer se pusieron en defensa... de la educación pública (entre otras cosas).

La pintada que recoge la foto es un paradigma del anacronismo de los medios de lucha social que permanecen vigentes. ¿De verdad ensuciar las paredes de la universidad pública es una "respuesta" a los ataques a la universidad pública?

Creo que era una canción de Keith Richards donde decía: "an inch is better than a mile, in the right direction" (una pulgada es mejor que una milla en la dirección correcta). Vale que no hacer nada no solucionará nada, pero hay acciones que no solo no ayudan, sino que nos llevan en dirección contraria.


viernes, 9 de noviembre de 2012

Desgobierno universitario por responsabilidad homeopática

Supongamos una universidad muy seria, llena de grandes científicos bien repartidos entre todos los órganos de gobierno. Como ningún grupo humano es homogéneo, aparece un profesor convencido de algo acientífico (como la efectividad curativa de la homeopatía más allá del efecto placebo o la calidad y profundidad del mensaje de Emilio Duró). Siguiendo con las hipótesis, el profesor díscolo propone una actividad universitaria relacionada con su creencia. En los pasillos y en la cafetería todos comentan sobre lo absurdo de la propuesta y lo indignante de que "nuestra institución" avale semejantes paparruchas. Un observador externo pensaría que dicha actividad nunca llegaría a ponerse en marcha. Nada más lejos de la realidad.

Se convoca una reunión del área de conocimiento del profesor atípico, hay 15 personas en la reunión (por ejemplo), y ninguno se anima a enfrentarse directamente con el proponente. Pero si es un compañero nuestro, además hace unos años hizo unas investigaciones muy interesantes, cómo le vamos a hacer pasar el mal trago, bueno y al que hable en contra también, generar mal ambiente en el área no es buena política, etc. etc. Con la tranquilidad que da pensar que hay muchísimas aprobaciones que quedan por delante, el área de conocimiento aprueba la actividad por asentimiento, sin siquiera votar.

A las dos semanas hay Consejo de Departamento. En el orden del día viene la aprobación de la "indignante" propuesta anticientífica. A la hora de presentarla, el Director recuerda que viene con el aval unánime del área de conocimiento. Nadie abre la boca y queda aprobada por unanimidad del Departamento. A la salida algunos comentan sobre la barbaridad que acaban de aprobar, y se comisiona a un lanzado para que llame a un Vicerrector y le insista en que tiene que parar una iniciativa que ellos mismos acaban de aprobar.

A los pocos días la Comisión de Títulos Propios (pongamos por caso, dependerá de la actividad de que se trate) da el visto bueno a una propuesta que viene con el apoyo unánime del Departamento. Unas semanas más tarde el Consejo de Gobierno, con el voto a favor del Rector y casi todos los Vicerrectores aprueba la infumable iniciativa. Hubo un Vicerrector (el que recibió la llamada) que insistió en votar en contra y casi ocasiona un incidente diplomático con el Director del Departamento implicado que, lógicamente, defiende los acuerdos tomados por el Consejo al que representa.

Aunque pueda parecer exagerado, esa viene a ser la forma en que se toman muchísimas decisiones importantes en la universidad, diluyendo la responsabilidad de un órgano en el siguiente y de ese en el siguiente y así hasta que en la decisión final no queda un átomo de sensatez. Exactamente igual que en el preparado homeopático no queda traza de la sustancia original tras las sucesivas diluciones. Y en este caso también creemos que cuantos más órganos de gobierno, controles y normas (más diluciones al fin y al cabo), más potente y efectivo es el resultado final (más democrático, representativo y consensualdo).

La figura la he cogido de aquí

domingo, 4 de noviembre de 2012

Pedagogía y práctica educativa

Pululando por la red me encuentro con resumen de diferencias entre colaborar y cooperar en lo relativo al aprendizaje. Basta echarle un vistazo para darse cuenta de que el autor es mucho más a favor de colaborar que de cooperar.


Me he puesto a pensar que es lo que hacen mis estudiantes cuando trabajan en grupos en las prácticas y no he sabido asignarlos a una u otra palabra, porque en algunas de las categorías caen en lo colaborativo y en otras en lo cooperativo (quizá en algunas hasta en terceras opciones).

Antes de lanzarme directamente a opinar (y decir alguna barbaridad infundada) busco documentación con la que profundizar (1) y descubro que:  unos autores utilizan los términos colaborativo y cooperativo de manera intercambiable , en el sentido de estudiantes que trabajan de forma independiente en una tarea de aprendizaje común. Otros, sin embargo, hacen hincapié en una clara distinción epistemológica (Bruffee, 1995). Los partidarios de la distinción entre ambos señalan que el aprendizaje cooperativo difiere del colaborativo en que, en el primero, la utilización de grupos apoya un sistema de enseñanza que mantiene las líneas tradicionales del saber y la autoridad en el aula (Flannery, 1994). Para otros autores, el aprendizaje cooperativo no es más que una subcategotría del colaborativo (Cuseo, 1992). Hay aún otros que sostienen que "el enfoque más razonable" consiste en contemplar el aprendizaje colaborativo y el cooperativo situados en un continuo que va de lo más estructurado (cooperativo) a lo menos estructurado (colaborativo) (Mills y Cottell, 1998). Como quienes insisten en una drástica distinción entre el aprendizaje cooperativo y el colaborativo lo hacen por razones epistemológicas, quizá sea conveniente clarificar la naturaleza del argumento.

Vale, no sigo leyendo. Está claro que esos términos que en el lenguaje común son sinónimos, en el desarrollo disciplinar de la pedagogía, tienen significados muy diferentes. Está claro también que esa discusión nominalista, como todas las discusiones nominalistas bien llevadas, puede arrojar luz sobre lo que se está analizando y sus características más relevantes. Pero si algo me queda meridianamente claro es que profundizando por esos derroteros no voy a mejorar las prácticas de mis estudiantes... al menos en un tiempo razonable (quizá si me leo con calma las 235 páginas del libro si).

No se si quedarme con la idea de que soy el típico profesor "practicón" que desprecia la ciencia que sustenta su actividad (la pedagogía), o si realmente la pedagogía le aporta poco a la práctica de la profesión (más allá de un marco de reflexión). Cuando vi el afamado documental "la educación prohibida" una de las cosas que más me llamó la atención fue la llamada a la anarquía metodológica: no hay pedagogía, no hay que intervenir, la metáfora del bosque (que no necesita nada para crecer y florecer). Lo sorprendente no es que alguien haga un documental sosteniendo esas ideas, sino que tenga una acogida tan entusiasta por parte de tantos profesionales de la educación... A los "teóricos" no les gustó tanto, claro; y para muestra la crítica que publicó Mariano Fernández Enguita en El Pais (estupenda, por cierto).

En realidad si que tengo la sensación de que la pedagogía le falta "un hervor" para constituirse en guía inequívoca y científicamente fundada de la práctica de la actividad que estudia (2). Probablemente sea esa la causa de que tantas veces se manifiesten conflictos entre teóricos y prácticos. También debe ser la causa de que, en educación, proliferen tantos gurus que ensombrecen el enfoque genuinamente científico.

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Notas:

(1) "Técnicas de aprendizaje colaborativo" E. F. Barkley, K. P. Cross y C. H. Major, Ediciones Morata, Madrid 2006. El párrafo está copiado textualmente de la página 18. Las citas ahí contenidas no las he consultado.

(2) Aunque desde que sé que juzgar disciplina enteras es un clásico defecto de fábrica de los físicos (véase aquí) me cuesta más reconocerlo, la verdad. 

viernes, 26 de octubre de 2012

Sobre padres y profesores

Tras 19 años tratando con profesores de primaria, y esforzarme lo indecible por respaldares siempre (no como los de 2009 en el chiste adjunto), mi crisis de fe se desborda ya por las esquinas.

Este año además de las recomendaciones de entorno sobre la tarea de mi hijo (un espacio adecuado bien iluminado, etc.) nos han enviado directrices pedagógicas: un folio sobre cómo ayudarle a resolver los problemas de matemáticas (como leer el enunciado, ordenar los datos, etc.). Supongo que así podemos cerrar un círculo en el que los padres delegan en los profesores la formación de sus hijos y estos les devuelven el encargo convirtiéndoles en profesores auxiliares de matemáticas. Nos hemos vuelto todos locos.

Respecto de las tareas, a mi me parece que deberían no existir, al menos hasta muy mayorcitos. Y cuando existan, deberían tener como objetivo la adquisición de hábitos de trabajo independiente. El apoyo de los padres, más allá de recordarles que hay que hacerla y facilitarles las condiciones, es contraproducente para ese objetivo. Eso por no comentar la profundización en la desigualdad entre escolares de distintas familias (las que tengan padres más versados y las que menos). Y a mi que me gustaba el papel de ecualización social de la escuela...

En el fondo esas instrucciones han sido una gota que ha colmado un vaso que se llenaba ya a chorros, como los siguientes dos: 

(1) Cuando la huelga es "suya" bien que se pidió el apoyo de las familias, pero cuando la huelga la convocan las familias se sienten ofendidos (no detallaré concreciones de esa ofensa para evitar anécdotas hirientes, pero haberlas haylas)

(2) La atención a la diversidad de un niño que sabe mucho más inglés que sus compañeros (por razones casuales, pero de una evidencia arrolladora) es... ninguna. Si acaso aumentar la cantidad de ejercicios que tiene que hacer; o sea que si los ejercicios te aburren porque te resultan muy fáciles el premio es hacer muchos más, aburrirte más. La "justificación pedagógica" de esta desatención a la diversidad es que, como no lo sabe todo (inglés no es perfecto) siempre podrá mejorar algo con los ejercicio que ya están planteados.

Uno de los hechos que más me cuesta respetar es el de profesores y profesoras de la escuela pública que, como padres, mandan a sus hijos a las privadas (concertadas o no es indiferente aquí). Es decir que lo que quieren para ellos como trabajadores no es lo que quieren como clientes. Como trabajadores queremos una responsabilidad en el trabajo muy limitada, con descansos en la actividad que lo sean al 100% (en recreos, comedores, pasillos o guardias no somos "docentes", estamos en servicios mínimos de vigilancia). En cambio como clientes queremos que nuestro hijo esté profesionalmente atendido el 100% de su tiempo, incluyendo pasillos, patios y comedores. Como trabajadores queremos conciliar nuestra vida laboral y familiar con una comprimida jornada de mañana, como clientes queremos una escuela que nos ayude a conciliar con horario extenso... No sigo, la idea está clara. Es perfectamente legítimo querer lo mejor como trabajador y como padre... pero a mi no me entra en la cabeza que puedan ser dos cosas distintas. 

Es una verdadera lástima acabar con una sensación tan mala de un colectivo que está formado por personas maravillosas en su inmensa mayoría. No se como hemos conseguido ese (anti)milagro que el colectivo sea mucho peor que los miembros que lo componen...

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Actualización (27 oct 2012, 19:30). Veo que han puesto el artículo en Menéame (aquí). Hay algunos comentarios interesantes, aunque es un entorno que no me gusta mucho y en el que no voy a participar

viernes, 12 de octubre de 2012

Aprendizajes en laboratorios de 5º de carrera

Llevo semana y media en el laboratorio con un grupo de 25 estudiantes de 5º de Ingeniería Industrial (una de esas carreras a punto de desaparecer comida por la "peculiar" reforma boloñesa). Hacemos prácticas de instrumentación industrial. Me está sorprendiendo su falta de iniciativa real. Son capaces de hacer las cosas complicadas que les pidas que hagan, pero no son capaces de imaginar cosas sencillas por su cuenta. Parece que la formación que han recibido en los 4 años anteriores les convierte en habilidosos laborantes, pero en absoluto en ingenieros (ni científicos ni nada parecido).

Seguramente este año me estoy sensibilizado con este problema debido a la toma mi conciencia sobre la importancia de que sea uno mismo el que defina como resolver un problema. No es una reflexión original, sino la incorporación al caso de lo que cuenta Dan Meyer. Pongo a continuación un vídeo suyo corto (4:15 m), hay más cosas suyas en la red (por ejemplo esta excelente charla en TED, su blog merece también un vistazo cuando menos)


Este año he cogido los guiones de las 4 prácticas que llevamos años haciendo y las he reescrito. Se han convertido en "experimentos", en los que disponen de un material y tienen que resolver una cuestión: calibrar un sensor, caracterizar una perturbación térmica, caracterizar una respuesta dinámica, etc.. Les he eliminado la explicación de las medidas que han de tomar (menos aún cuántas), las preguntas que teníamos en los textos para guiar el razonamiento, y toda la información superflua. Tras tomar conciencia de esta aproximación, me parece que esa información (la eliminada) es una guía infantil. Meyer tiene toda la razón, la realidad no tiene este tipo de pistas.

De momento tengo a los estudiantes cabreados, perdidos y preguntándome cosas que no les respondo ¡¡¡¿qué es exactamente lo que tenemos que hacer?!!!

Faltan varias semanas para saber como termina el asunto. En todo caso, el desarrollo de la experiencia me demuestra que lo estaba haciendo mal en años anteriores (y es un mal generalizado en mi Escuela, y probablemente en muchas otras). Le podemos llamar "competencia de resolución de problemas" en la jerigonza actual, o simplemente madurar, pero les hacemos un flaco favor a los estudiantes dirigiéndoles demasiado las tareas de laboratorio. Creo que es mejor que vean menos cosas y que resuelvan más.

Seguiremos informando.

PS. Por cierto, lo muchísimo que queda por aprender en esto de la enseñanza tras 25 años de profesión, y lo poco que se nota por ahí en "el colectivo"

viernes, 5 de octubre de 2012

Tarjetas universitarias patrocinadas

La UPNA es una de las muchas universidades que tiene el carné universitario patrocinado por el banco Santander. Una tarjeta multifunción que, entre otras muchas cosas, es lo que utilizan los miembros del PAS para fichar. Alguien se ha dado cuenta de que el control de su tiempo de trabajo se efectúa mediante un objeto con publicidad de un banco y le ha parecido, cuando menos, antiestético, incluso "inmoral". Y se ha iniciado una campaña interna para evitar esta situación. Dados los tiempos que corren es una reivindicación más que comprensible, pero es síntoma de un problema mucho más grave.

Formando yo parte del equipo rectoral se instauró el primer carné universitario patrocinado, sería el año 2001 o así. Firmamos un convenio con la Caja de Ahorros de Navarra que le supuso a la universidad mucho dinero de libre disposición, un patrocinio de esos que a toda institución le encanta tener. ("Mucho" es más de un millón de euros anuales). El carné que se instauró no incorporaba funcionalidades financieras, solo la imagen de la Caja. En aquel tiempo más del 90% de los universitarios eran clientes de esa entidad bancaria, por lo que no era necesario captar clientes, sino más bien evidenciar el retorno social de una institución tan arraigada en la comunidad. Apenas hubo entonces sensación de que la universidad se vendía al capital, más bien de que la institución universitaria se hacía mayor y se integraba en pie de igualdad con otras instituciones de la sociedad a la que sirve, estableciendo alianzas de interés mutuo.

La sociedad se ha transformado mucho en estos 10 años, y muy especialmente el sector bancario. Ya no existe la Caja de Ahorros de Navarra. Tras un intento (un tanto megalómano) de extenderse fuera de Navarra, y contagiada de la mala práctica del sector de subestimar el riesgo inmobiliario dando más créditos de lo razonable, se hundió. Los pedazos hoy forman parte de una caja catalana. En este camino hacia su desaparición se deshizo del socio que era la universidad de su territorio, y el hueco lo ocupó rápidamente el Santander. Este banco ha tenido siempre una vocación de patrocinio del mundo universitario de habla hispana verdaderamente notable. Ignoro si las razones últimas hay que buscarlas en la psicología de su presidente, en una estrategia de marketing a largo plazo finamente diseñada o en algún otro lugar, pero tampoco importa. Ese patrocinio ha sido siempre muy respetuoso con los ritmos y hasta con las manías de las universidades. Han pedido muy poco a cambio del dinero invertido, casi lo único ha sido tener presencia corporativa: el logo en la tarjeta y poder ser uno más de los servicios que se prestan en los campus (i.e. disponer de una oficina). Pero justo eso es lo que molesta ahora a algunos, probablemente muchos, que haya que convivir con una presencia corporativa que se percibe como responsable principal de la catastrófica situación económica en la que nos vemos sumidos. No el Santander en exclusiva, claro, pero para muestra un botón.

Lo más terrible de esta historieta no es el logo en el carné o el monto del patrocinio, que es una gota en el mar de los recortes y angustias por las que pasa el presupuesto universitario, sino el cambio social que evidencia. En una sociedad estable y próspera luchamos por conseguir que la universidad fuera una institución integrada, una más, un entorno confiable para todos. Se entró en las redes de las "fiestas institucionales" (apertura de año judicial, del curso académico, despedidas de arzobispos, bienvenidas de capitanes generales, etc. etc.), se establecieron contactos con empresas de diversos sectores para formalizar acuerdos de largo plazo (cátedras patrocinadas, etc.), con instituciones (el parlamento, el defensor del pueblo, etc.). La sociedad ha dejado de ser tan próspera y estable, y el encaje institucional de la universidad en ella está en entredicho. Ya no vemos a las autoridades que vienen a la apertura del curso como los representantes electos de la sociedad a la que servimos y de la que formamos parte. Ya no vemos a las empresas del entorno como otros agentes del desarrollo local (como nosotros mismos somos), al menos a todas, hay sectores enteros "proscritos" como el bancario. Ese cambio social y las percepciones que genera en la comunidad universitaria nos vuelve a poner al margen. La universidad va cambiando su papel de un agente social más luchando por el desarrollo, a un agente crítico, un entorno incómodo que manifiesta el desagrado con la sociedad.... a la que se supone que sirve. Y no es que falten razones para este cambio de papel, ni que esa función crítica no sea una seña de identidad histórica de la institución universitaria. Es que resulta muy triste asistir a todas las involuciones que están ocurriendo al hilo de la crisis económica, y entre ellas, la función social de la universidad.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Reflexiones sobre #Bilbao12

El fin de semana pasado tuvo lugar en Bilbao un evento extraordinario: el encuentro de divulgación científica Amazings/ Naukas 2012.

Entre que el evento es difícil de clasificar (congreso, reunión, jornadas,...) y que la entidad que lo organiza aprovechó la ocasión para cambiar de nombre (ahora Naukas, antes Amazings) resulta complicado referirse a él. El identificativo que se usó para tuiter (y que fue "trending topic" mucho tiempo) fue #Bilbao12

Lo más granado de la divulgación científica española, especialmente en su versión bloguera, participó con presentaciones en formato ultradenso (charlas de 10 minutos estrictos). Afortunadamente está todo grabado y se puede (¡y debe!) repasar para disfrutarlo a fondo. Muchísimos de los participantes han escrito en sus respectivos blogs al respecto (1), especialmente sobre lo mucho aprendido, el buen ambiente, la buena organización y la excelente compañía. Mis sensaciones también fueron intensas, conocí a gente maravillosa y me faltó muchísimo tiempo para charlar con bastantes más. Sin embargo, más que aventurarme a profundizar en los sentimientos, voy a intentar un par de reflexiones al hilo dela pregunta: ¿Esto se puede copiar?
Dado que es un evento exitoso desde muchos puntos de vista (asistencia, repercusión, disfrute) sería interesante no necesitar esperar un año entero para repetirlo. ¿Tendrían un éxito equivalente versiones "regionales" o temáticas?

- Sobre el número de asistentes. La sala tenía un aforo de 500 personas y estuvo prácticamente llena todo el tiempo (incluso hubo gente en una sala próxima siguiéndolo en vídeo). Pongamos 600 asistentes. De ellos algo más de un 10% eran ponentes, y una cantidad no despreciable (como es mi caso) viajamos a Bilbao desde otras ubicaciones atraídos por lo excepcional del cartel. ¿Cuántos de los asistentes procedían de Bilbao y acudieron como el que va al cine o a al teatro? Difícil de saber, pongamos 400 personas. El gran Bilbao tiene una población de 900.000 personas (350.000 la villa). Me ahorro la división y concluyo directamente que no parece fácil escalar el evento hacia abajo. Una versión Pamplonesa, por ejemplo, con una cuarta parte de público potencial, y un cartel "regional" (menos atractivo a priori) atraería una cantidad de público mucho más modesta, al menos extrapolando de forma directa.

- Sobre el formato. Se trataba de píldoras muy compactas, charlas de 10 minutos que seguro que les supusieron a los ponentes muchos desvelos de preparación. Sin preguntas y con transiciones rápidas de un tema a otro, porque la variedad de temas era bastante grande, y aunque se agruparon parcialmente  no constituían un programa realmente articulado (ni falta que hace, no es un juicio de valor, sino una descripción). De alguna forma se trata de un "formato espectáculo": el público disfruta de la obra pero no participa de ella (salvo aplaudiendo, claro). Especialmente "espectaculares" fueron la intervenciaón de Natalia Ruiz Zelmanovitch y el DiscurShow de Xurxo Mariño y Vicente de Sousa. 

A modo de conclusión diría que el evento resulta especialmente exitoso por ser una "Bilbainada", por ser excesivo en cuanto al número y calidad de los ponentes reunidos. Desmesuras Bilbainas, como el muso Gugenheim, que no tienen sentido en versiones disminuidas. Otra cosa es que formatos de divulgación científica basados en el espectáculo, de una u otra manera, si que sean una idea extensible a otros lugares.

Ya va siendo hora de que el conocimiento, el aprendizaje y el espíritu crítico sean elementos de disfrute y  diversión de una forma más general.

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(1) Sin ánimo de ser exhaustivo, ni mucho menos, algunas reseñas sobre el evento: NaukasFotos de Xurxo, Quo, El Nocturno, Carlos Chordá, Eugenio Manuel Fernandez, Natalia Ruiz Zelmanovitch, Fernando Frías, ...

La foto es de @Xurxomar

martes, 11 de septiembre de 2012

Nuevos entornos y experiencias educativas en el contexto digital

Como ya conté en su día, me invitaron en junio a dar la charla inagural en las II Jornada de Campus Virtuales de la Universidad de Extremadura. Ahora me comunican que han concluido con el montaje de los vídeos y ya están disponibles (gracias a @Arpablos y resto del personal del equipo del @CVUEx). Los pongo a continuación. Es muy largo, pero no son solo mis rollos, está la presentación de las jornadas al principio y las preguntas al final:





Las transparencias que se proyectaron las dejo a continuación para mayor claridad:



lunes, 10 de septiembre de 2012

Manifestaciones a pares en la UPNA


El pasado viernes tuvo lugar la apertura del curso académico en la UPNA. Un día que quedará grabado en la pequeña historia local por la “carga” de la Policía Foral en el campus. Ese día tuvo la particularidad de concitar dos manifestaciones estudiantiles diferentes. 

Por un lado los estudiantes de Magisterio se quejan por el aulario de que les han cambiado los horarios a tres días de comenzar las clases; no un ajuste menor, un montón de estudiantes pasa sus clases de la mañana a la tarde. En todas las reacciones a las protestas al único que no he visto es al Decano, lo cual sorprende porque se supone que es la Facultad la que fija los horarios. A veces da la impresión de que el reparto de competencias en política universitaria es aún más ineficiente que en política general… Luego, quienes si han aparecido en la prensa justifican la medida en lo evidente: la falta de fondos, los recortes. Que si no se han podido contratar asociados que den clase de mañana y que las obras de unas aulas no se han podido completar. Lo que no es fácil comprender es como semejantes contrariedades no eran previsibles y les han pillado a todos con el pie cambiado a tres días el comienzo del curso (amen de comunicarlo de forma penosa). Todos los estudiantes (y profesores) afectados por este contratiempo “menor” habrán de cambiar sus actividades fuera de la universidad: trabajo, academias, deportes, etc. cuando llevan tiempo matriculados en ellas. El horario con el que uno se matricula en la universidad debería tiene un carácter casi contractual, y uno poder planificar a partir del mismo. Es lamentable que las autoridades académicas no hayan sido capaces de gestionar la complejísima situación y hacer un horario.

Por otro lado, otro grupo de estudiantes protestaba ante el edificio que acogería a todas las autoridades asistentes al acto de apertura. Su protesta era más genérica: por los recortes en educación. Alguien decía en Twitter que soportar este tipo de protestas debería ser parte del trabajo de dichas autoridades, y creo que tenía razón, pero hasta un cierto punto. No es la primera vez que hay una concentración ante el acto de apertura, de hecho los hay prácticamente todos los años. La situación tiene ya su rutina: los manifestantes permanecen en una zona delimitada y tienen oportunidad de insultar a las autoridades cuando hacen el paseíllo de entrada. Luego el acto se celebra en el interior y los manifestantes que quedan un rato en el exterior y se disuelven. Claro, también es lógico que intenten entrar en el acto para dar mayor notoriedad a la protesta y, por su parte, también los responsables de seguridad es lógico que impidan ese acceso. Esta vez se les colaron y, cuando llegaron a la sala dónde se celebraba el evento la contención de la protesta fue más violenta de lo que sería de desear. Por cierto, es la Universidad la responsable de la seguridad en sus instalaciones, y si decide invitar a un acto que organiza a autoridades que tienen servicios propios de seguridad debería liderar la coordinación entre unos y otros. Pretender que los errores que acabaron en una situación innecesariamente violenta se deben exclusivamente a otros es huir de la propia responsabilidad.

A hacer política universitaria de calado se renunció hace años: no hemos puesto en marcha titulaciones innovadoras, ni alianzas estratégicas con otras universidades, ni con entidades del entorno, ni nada relevante. Parece que estemos resignados a ser una universidad de tono menor, con una oferta académica básica y una investigación digna pero sin brillo. En los últimos tiempos tocamos fondo, ni política ni gestión. Este año nos falla hasta la gestión de cosas cotidianas, eventos que se repiten anualmente como la confección de horarios o el acto de apertura de curso se nos escapan de las manos. Eso sí, la culpa de todo la tienen otros.


- Cobertura en los medios de los incidentes de la apertura:
Diario de Noticias, Diario de Navarra (1, 2), europapress.es, diariovasco.com, 20minutos.es, lainformacion.com (1, 2 y 3), noticiasdegipuzkoa.com, deia.com, eleconomista.es (1 y 2), COPE Pamplona, Onda Cero Radio, R. Pamplona-C. SER, RNE-1 (I) , RNE-1(II), TVE-1 (I), TVE-1 (II), Navarra Televisión, etb.com

- Reacciones a los incidentes:
Diario de Navarra, Diario de Noticias, Berria, diariodenavarra.es (1 y 2), abc.es (1 y 2), tercerainformacion.es, teinteresa.es, 20minutos.es, lainformacion.es,     

sábado, 1 de septiembre de 2012

Breve historia de la olla a presión

De entre las diversas inquietudes intelectuales de los señoritos de la ilustración se encontraban cosas como el comportamiento de los gases, el vacío y la presión. A finales de los 70 del siglo XVII Robert Boyle y su asistente Robert Hooke andaban mejorando la bomba para generar vacío que había utilizado Von Gruecke en el famoso experimento de los hemisferios de Magdeburgo en 1656. Por entonces recibió la visita de un colega francés (1) llamado Denis Papin que estaba interesado en estos temas. A raíz de sus estudios con Boyle, Papin construye en 1679 la primera olla a presión, que él denominó "digestor".

Con este dispositivo se dedicó a experimentar la cocción de diversos alimentos. Lo que le resultó más interesante fue la transformación de textura que sufrían los huesos a altas presiones hasta volverse comestibles. En Londres estos señoritos ilustrados, solteros muchos de ellos, cenaban a menudo en la Royal Society, y en aquellos tiempos se dedicaron a degustar la textura de queso en que se convertían los huesos de vaca o la gelatina en que devenían las espinas de pescado, todo ello preparado con el aparato de Papin. De hecho fue el invento del dispositivo lo que le abrió las puertas de la sociedad. Estas experiencias están recogidas en el libro que publicó Papin en 1681, titulado "Un nuevo digestor o máquina para ablandar huesos". Aunque en el libro habla de la utilidad del digestor para acortar los tiempos de cocción, con el consiguiente ahorro de combustible, la realidad es que lo que de verdad le llamó la atención fue la transformación de los huesos en elementos comestibles, como lo demuestra el propio título. 

El digestor de Papin no pasó de ser un juguete de científicos. Lo aparatoso del equipo junto con algunos problemas con las válvulas de control de la presión que produjeron accidentes, explosiones, evitaron que entrara realmente en las cocinas. Papin inventó otros muchos dispositivos, como por ejemplo la primera máquina de vapor a pistón, que él mismo dice que se le ocurrió viendo subir y bajar el peso que actuaba de válvula en el digestor. Así que, de alguna manera, la máquina de vapor es un subproducto del deseo de innovación culinaria.

Más de 150 años después en Alemania, Georg Gutbrod fabrica Ollas para cocinar a presión hechas de hierro forjado recubierto de estaño que no eran de uso doméstico. Las ollas a presión fueron un elemento clave del proceso de enlatado. La conservación de alimentos introducidos en recipientes esterilizados por cocción nace de las necesidades logísticas de las guerras Napoleónicas. En 1795 Nicholas Appert gana el premio que había convocado Napoleón con una primera aproximación a lo que después sería la comida en lata. Es curioso que aunque no se sabía nada de "gérmenes" o causas de que la comida se estropeara, la observación de situaciones dónde no se pudría la comida y la experimentación dieron sus frutos.

Las primeras patentes estadounidenses son de principios del siglo XX. Estas "retortas de enlatar" eran ollas muy grandes utilizadas fundamentalmente para el proceso de enlatado, pero también para la preparación de comidas de muchas raciones, sobre todo en hoteles. Estas ollas se van beneficiando progresivamente de los avances tecnológicos de la época. La introducción del aluminio (en vez del hierro) les da una ligereza que que las hace mucho más manejables. Pero el avance definitivo es la disponibilidad de un material flexible para el sellado, el abuelo de las actuales juntas de goma de las ollas. En 1938 Alfred Vischler patenta la "olla  rápida Sella-Flex" (Flex-Seal speed coocker).

En 1919 aparece una patente española, dónde se denomina por primera vez "olla exprés". El zaragozano José Alix Martínez no tuvo éxito y su patente no se convirtió en un producto de uso extendido. Es tras la presentación de la Sella-Flex en la Exposición Mundial de Nueva York en 1939 cuando la idea se empieza a extender y aparecen fabricantes tanto en Europa como en América. A partir de ahí se produce la expansión de la olla exprés de uso doméstico que la lleva a prácticamente todos los hogares del primer mundo. 


Notas:
(1) A persar de que Papin es reconocido como Francés en casi toddas las biografías, es llamativo el comienzo de su entrada en la enciclopedia británica "French born british physicist"
(2) Otro invento cuyo origen se remonta hasta el digestor de Papin es la cafetera italiana, esa que los Italianos llaman moka (ver aquí y aquí)


Fuentes de información:
1.- Vídeo del curso sobre Ciencia y Cocina de Harvard (el primero de una larga serie)
2.- Wikipedia, los artículos sobre Papin, Steam Digester y The Pressure Cooker

miércoles, 29 de agosto de 2012

Apagar la radio para que todo siga igual


Apago la radio harto de escuchar interpretaciones absurdamente interesadas de una realidad en descomposición. Mientras desayuno tranquilamente tomo conciencia (seguramente no por primera vez) de la impresionante transformación social a la que estamos asistiendo. Luego miro por la ventana y todo sigue como siempre, se respira una inmensa paz.

Siempre me he preguntado cómo se sentirían los ciudadanos poco antes de las guerras. Cómo se sentía un Serbio de a pie cuando su presidente mandó los tanque a Croacia. Cómo se sentía un alemán cuando los nazis empezaban a pintar los comercios judíos de su barrio. Creo que hoy empiezo a entenderlo. Cuando mis nietos me pregunten que hacía yo mientras se desmoronaban todos los principios del estado europeo, nacidos del sufrimiento del siglo XX con sus dos guerras y todo, sólo podré ponerles otros ejemplos históricos y decirles que, en cuanto apagabas la radio todo parecía seguir como siempre.

Hace 30 años fui con unos amigos a la procesión de los borrachos, un curioso y masivo festejo de la semana santa conquense. Allí, rodeado de miles de personas, un chorizo me tomó del brazo y, sin siquiera una navaja, me quitó el abrigo y el dinero y me dio un tremendo puñetazo. Mi madre siempre me había prevenido de ir por lugares oscuros y solitarios, así que nunca pensé que el centro de una multitud pudiera resultar tan peligroso. Ante tanta gente todos se sienten espectadores, y aunque decenas de personas ven cómo te están atracando, ninguno se siente concernido. Siempre hay otro más fuerte, más cerca, más lo que sea que hace que en mi mente sea ese otro el que debería actuar, pero “el otro” de todos es… nadie.

Así que aquí estamos, legiones de observadores sorprendidos, con una la sensación de que la cotidianidad no termina de cuadrar con la catástrofe que sabemos que está ocurriendo, y esperando que sea otro el que haga algo. Esperando a que, como si de una gripe se tratara, pase un poco más de tiempo y nos curemos. Convencidos de que tras la enfermedad estaremos igual de fuertes que antes. Supongo que aquellos ciudadanos rasos que no terminaron de entender cómo había comenzado la guerra en la que estaban inmersos también asistirían sorprendidos a su final. Al apagar la radio tras escuchar el parte, aliviados, comprobarían que no habían pasado una gripe, sino una transformación tras la que nada sería lo mismo.

La foto está tomada de aquí

viernes, 24 de agosto de 2012

La vuelta a la edad media para felicidad de todos

Estos días nuestro ínclito ministro de Educación y Cultura se descuelga con una defensa abierta de la educación segregada por sexos, cuestionando incluso las sentencias del Tribunal Supremo. Probablemente cuando se votó al Partido Popular para que nos sacara de la crisis pocos pensaban que escondiera dentro un programa tan reaccionario en lo social. Quizá no tanto, pero desde ahí se esperan ese tipo de cosas.

Lo que no me esperaba yo es tener que llevar a los hijos mayores a colegios separados mientras al pequeño se le escapa la mierda (con perdón) a través de un pañal de tela. Renunciemos a años de I+D, al avance de los geles absorbentes, cierres de velcro y perneras ajustables. Los pañales actuales son maravillosos para los padres y para la piel de los bebés. Sin embargo la OCU presenta un estudio en favor del pañal de tela. Que eso suponga más agua y más energía (porque obviamente hay que lavarlos) es algo que "podría" ocurrir según el estudio, vamos que no lo han calculado. En cambio el coste de inversión supone un "ingente" ahorro de 600 euros a lo largo de dos años y medio, que viene a ser el tiempo que los niños llevan pañales. De la incomodidad para padres e hijos y del sobreesfuerzo para los padres sólo se dice que "no está socialmente aceptado".

Sería necesario un estudio muy detallado de costes ambientales enfrentando la producción de unos y otros, el consumo total de agua y energía y los desechos generados para reclamar una disminución de la calidad de vida como la que este cambio supone.

El tema del medio ambiente mal entendido se nos está yendo de las manos mucho. Una gran parte de lo que se hace es inútil o hasta pernicioso, como la mayoría del papel reciclado, cuyo proceso de blanqueado es enormemente polucionante. Eso si, todo sea en aras de quedarnos individualmente con la conciencia satisfecha. La llamada al pañal de tela va un paso más allá: no sólo hagas gestos medioambientales sin coste (el papel reciclado cuesta igual que el nuevo), necesitamos que sufras por el medio ambiente.

A mi eso de sufrir para el beneficio de una entidad ilusoria (porque ese no es el medio ambiente de verdad) me recuerda mucho a la mitología que se profesa para segregar la educación de los niños en contra de todo estudio científico (y legislación vigente). Entre los unos y los otros nos devuelven a la edad media y se quedan tan satisfechos.

Pseudo-disclaimer: Esta entrada se aleja un poco de la línea habitual del blog, más ponderada y llena de referencias, pero qué le vamos a hacer, también habrá que desahogarse de vez en cuando ;-)

jueves, 23 de agosto de 2012

Presentación sobre el efecto Doppler

Esta tarde me han invitado a dar una charla en el "Learn and Teach" (twitter, blog), una iniciativa que ponen en marcha estudiantes de instituto (del Plaza de la Cruz en concreto) y algunos egresados para darse clase mutuamente. Se trata de que cada uno cuente a los demás lo que más domine y más le haya gustado, que "los de ciencias" aprendan lo que no les han enseñado "de letras· y viceversa. Este año nos permiten a unos pocos profesores dar alguna charla. Yo ante una iniciativa tan estupenda me apunto a lo que quieran. De momento me piden esto, ya veremos que tal resulta.

Por cierto, la charla será esta tarde a las 19:30 en la Casa de la Juventud (en Larrabide), y es abierta a quien quiera asistir. A continuación os dejo las transparencias que he preparado (y pienso empezar con éste vídeo, aunque está mucho mejor en versión original)

miércoles, 22 de agosto de 2012

Una corona en el cielo de Compostela

La semana pasada compartíamos unos días con @Xurxomar en sus dominios compostelanos cuando, camino de algún restaurante exquisito, nos encontramos con una nube de colores. Una nube tenue que iba desplazándose con el viento, mientras que las franjas de colores quedaban prácticamente en el mismo sitio.

Se trata de un fenómeno bien conocido de óptica atmosférica denominado corona (o "nube iridescente" cuando no se aprecian anillos completos). El origen de éste fenómeno está en la difracción de la luz en las pequeñas gotas de agua que componen la nube.

El fenómeno atmosférico por excelencia, con el que nos familiarizamos desde los cuentos infantiles, es el arco iris. En ellos la luz del sol incide en gotas, bastante más grandes que las que forman las coronas (mucho más grandes que la longitud de onda de la luz), y se separa en los distintos colores que la forman por refracción. Todos los colores se "tuercen" como el lápiz en el vaso de agua que viene en todos los libros de texto, pero con distinto ángulo cada uno. En el caso de la corona no ocurre esto, aquí las gotas son mucho más pequeñas, acercándose al "tamaño de la luz" (su longitud de onda), de forma que no penetra en ellas como lo hace en un prisma. Necesitamos otro modelo, otra forma de aproximarnos a la comprensión de la interacción de la luz con esas gotitas, es el fenómeno denominado difracción de la luz.


Cuando las ondas (la luz o cualquier otra) se encuentran con un obstáculo o una rendija, los puntos del borde se convierten en emisores de la misma onda, lo que trae como resultado que los rayos se curven, "bordeando" el obstáculo. En eso consiste la difracción. En la nube, formada por un montón de pequeñas gotas, cada una reemite por difracción la luz que le llegaba. Es como si los rayos del sol rebotaran en cada gota en todas direcciones. Luego, en su camino hacia el ojo con el que miramos, unos rayos interfieren con otros y se anulan y otros se refuerzan. Si en mi ojo coinciden los máximos de las ondas emitidas por unas gotas con los mínimos de otras, el resultado es que se anulan y no veo esas ondas. En otros casos coincidirán máximos con máximos, con lo que esas ondas se refuerzan y se ven más intensas. Es la combinación de esos dos efectos: reemisión por cada gota más interferencia, la que hace que en unas direcciones veamos rojo y en otra amarillo.

En el caso de tener una extensión muy grande de gotas todas iguales y uniformemente distribuidas, el resultado de este fenómeno son unos anillos concéntricos al rededor del sol cuyos colores y tamaños se pueden calcular. Cuanto más pequeñas son las gotas más separados están los colores y se ven más nítidos. Los tonos pastel de nuestra nube compostelana indican que no eran tan pequeñas las gotas. Si las gotas tienen tamaños o espaciados más inhomogéneos, también lo serán las zonas de color, desapareciendo las franjas definidas. En esos casos en los que solo quedan borrones de color es cuando se denominan nubes iridescentes.

Pasar junto a un edificio alto que nos tapaba el sol directo, mejor aún con sus gárgolas, fue providencial ya que la luz directa deslumbra e impide ver las coronas o nubes iridescentes, lo que hace que sea más fácil verlas alrededor de la luna.

La foto la hizo Xurxo. A él y a Eli les agradezco la ocasión de ver la corona y todos los demás momentos maravillosos que nos proporcionaron.

Documentación:

sábado, 28 de julio de 2012

Campos electromagnéticos, "sanidad ambiental" y progreso

Publicaban ayer la noticia de que un ayuntamiento de la cuenca de Pamplona va a limitar el uso de redes WiFi en espacios públicos.

Desde hace unos años se extiende el mito de los peligros de la radiación electromagnética para los seres humanos, especialmente de las radiaciones que soportan la telefonía móvil y la conexión a internet sin hilos. La radiación que utilizan esas aplicaciones es la misma que soporta la radiodifusión o la televisión, servicios éstos contra los que no se dirigen quejas. Más claramente aún, la luz visible es también radiación electromagnética del mismo tipo. Tomar el sol es exponer el cuerpo a radiación electromagnética de más energía y más intensidad que cualquier antena WiFi o de telefonía. No me quiero extender más en la explicación de lo infundado del temor a esas radiaciones, si alguien aún tiene dudas puede ver estos 18 minutitos de vídeo, o explorar alguno de estos enlaces

El acceso a internet es uno de los los elementos de mayor transformación social de las últimas décadas, quizá siglos, aún está por ver su final. La importancia de la comunicación instantánea entre personas he sido elemento clave en las revoluciones del mundo árabe y en los distintos movimientos "ocupy" que están recorriendo el mundo occidental (siendo el 15M la versión Española, una de las primeras del mismo). Pero no sólo es una cuestión de posibilitar revoluciones, internet es el acceso universal al conocimiento y la cultura, la puerta personal a la biblioteca mundial sin censuras ni controles, la pesadilla de cualquier dictadura. Los dispositivos móviles (tabletas, teléfonos inteligentes) son el elemento más disruptor de la enseñanza tradicional, la mejor palanca de cambio de las escuelas hacia una educación más creativa y flexible, más alejada de la instrucción. Y la disponibilidad de una conexión ubicua de alta capacidad (el WiFi) es uno de los elementos fundamentales de todos estos procesos de avance social.

Me resulta, pues, especialmente sorprendente que el mito de lo insalubre del WiFi cunda precisamente entre personas que reclaman para si mismas la etiqueta de progresistas. Las compañías telefónicas, las que cobran peaje por acceder a internet, consiguieron hace una década paralizar la instalación de redes WiFi públicas que les hubieran limitado la posibilidad de negocio. Hoy ya no es necesario denunciar ayuntamientos a la comisión del mercado de las telecomunicaciones, ellos mismos están infestados por un meme (un mito que se transmite viralmente y cala bien) que consigue el mismo efecto gratis.

Son muy interesantes las declaración del "ingeniero del ayuntamiento de Villava" que se recogen en la noticia que citaba al comienzo. En ellas se mantiene un interesante argumentario que intenta salvar la racionalidad de la decisión. No se dice que el WiFi sea nocivo para las personas (sería falso, no hay datos reales que sustenten esa afirmación), sino que se habla de otros supuestos beneficios:

- Seguridad de la información, protección de datos personales
- Prevención de fallos de red
- Sanidad ambiental, ya que el espectro de radiofrecuencias está bastante saturado

En el tema de la protección de datos, para ser coherentes, yo sugeriría que se prohibiera hablar por el teléfono móvil en todo el municipio, y que se instalaran unas cuantas cabinas. Obviamente la conversación mantenida dentro de la cabina es mucho más privada, mientras que si vas hablando por la calle cualquiera puede oír lo que dices. ¿Absurdo? Si, igual que propugnar el cable por la seguridad de los datos.

De los fallos de red ni hablamos, no hay nada que haga más fácil el mantenimiento de una red cableada que WiFi, de hecho para dar un mínimo servicio harían falta muchos más puntos y tendido de cables que haría la red más costosa, difícil de mantener y susceptible a fallos.

Por último, la idea de que es el "ambiente", y no las personas, quien tiene una salud que hay que proteger me parece fantástica. Tiene el espectro muy saturado, como si una persona tuviera el colesterol muy alto, así que aunque no le pasa nada aún, mejor que cambies de dieta para que no devenga en problemas. Pero la analogía es falsa, la saturación del espectro radioeléctrico no produce ningún problema al propio espectro radioeléctrico... ni tampoco a las personas. 

Lo siento, pero no hay argumentario que valga. Toda campaña de eliminación del WiFi (especialmente provista por entidades públicas, y aún más especialmente en las escuelas) es profundamente regresiva y no se sustenta en ningún peligro real. Es un mito que se extiende como un virus y que limita el progreso y el avance social.