sábado, 23 de noviembre de 2019

¿Por qué un coche eléctrico?

Puede parecer que preguntarse por el coche eléctrico es dudar del despliegue de la tecnología necesaria para la electrificación de la automoción. Sin embargo lo incómodo es el propio concepto de "automoción", el problema no es la palabra "eléctrico" sino "coche". ¿Por qué hay que desplazar 1500 Kg de hierro para transportar a una persona de 80 Kg? Pues por cuestiones emocionales, no es una decisión racional. Un coche produce sensación de libertad, el placer de conducir, disponer de un pedazo de espacio tuyo allá donde vayas. Sin coches no se podría mantener la vida burbuja que tanto abunda en algunos países y en la que nunca se sale a la intemperie (residencia, trabajo y centro comercial y de ocio). El coche es pues un elemento cultural, incluso de identificación personal, no un medio de transporte racionalmente diseñado. Esos valores intangibles (sensación de libertad, de poder, de complemento personal, de ostentación, etc.) son clave para que se pueda construir una necesidad muy sofisticada y maleable sobre la necesidad real y tangible de la movilidad. Esa necesidad sofisticada ha dado lugar a una industria enorme que mueve cantidades ingentes de dinero; y por tanto da trabajo a muchas personas, claro. Pero del mismo modo es una empresa intensiva en materias primas y energía. La movilidad en coche no es sostenible, o cuando menos, hay alternativas muchísimo más sostenibles. Pero como en el mix de valores culturales que ganan fuerza, la sostenibilidad y el valor ecológico van ganando peso, la automoción se enfrenta a un problema importante. ¿Solución? un oxímoron, el coche ecológico. Un concepto que se materializa, para empezar, en el coche eléctrico.


El coche eléctrico sigue siendo un coche, y por tanto: (1) requiere de un montón de materiales para ser construido (algunos escasos y producidos en zonas de conflicto), (2) desperdicia energía (ha de mover muchos kilos inútiles por kilo de pasajero) y (3) sigue siendo contaminante, la electricidad no deja de ser un vector energético y la producción primaria sigue hoy lejos de ser renovable. Es verdad que un gran parque de coches eléctricos serviría para equilibrar la curva de demanda energética diaria y facilitaría el almacenamiento que necesitan las renovables para ganar un peso importante, pero es un beneficio medioambiental muy marginal para los prejuicios que supone.

Llegados a este punto hay gente que suele reclamar que la posibilidad de tener coches compartidos y la conducción autónoma son la ventaja definitiva. Lo de compartir el coche no lo termino de ver; en el lavado de ropa, aunque se pueden compartir las lavadoras (lavanderías, cuartos de lavar por edificio, etc.) culturalmente no encaja, menos aún en ese símbolo de libertad que encarna toda una forma de vida que es el coche. Si estamos dispuestos a renunciar a esos intangibles, mucho mejor el transporte público (autónomo, al menos para el que viaja, y compartido) y, si queremos afinar, con un patinete eléctrico para "la última milla", el camino entre la parada y el destino final. Esa es la opción realmente sostenible para la movilidad, la razonable. Bien es verdad que no está exenta de problemas: (1) exige otro tipo de valores culturales, de intangibles, (2) ya no tenemos un vehículo para todo (si hemos de llevar niños, o maletas, si es un viaje urbano o interurbano, etc.) y (3) el ahorro medioambiental también lo es económico, por lo que se perderían muchos puestos de trabajo (y acumulaciones de riqueza).

A la vista de todo esto, la cuestión tecnológica es casi lo de menos en la evolución de la movilidad; son los valores culturales y la economía lo más definitorio. Y en para ellas, el papel de los gobiernos es clave: regular en un sentido u otro, a una velocidad u otra, saca actores del mercado o genera enormes nichos nuevos. Un ejemplo de esto último es el de los patinetes de alquiler, que llenaron Madrid hasta que "se dieron cuenta" y un cambio de regulación los sacó del mercado. En mi opinión, los gobiernos no están actuando bien, no tienen un auténtico plan de futuro y, en última instancia, son demasiado rehenes de una industria que mueve mucho dinero y empleo. Pan para hoy que nos puede dejar sin planeta.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

El timpo de la antenofobia en el Zentral


De entre las actividades organizadas con motivo de las semanas de la ciencia en Pamplona, uno de los más bonitos es este, ya tradicional, que celebramos en el Zentral (la gran sala de concienrtos en el centro de Pamplona) en el que ponentes de distintas instituciones cuentan brevemente un tema. Este año se hizo temático, sobre timos y ciencia, con el siguiente programa:
  • Patricia Oliván y Xabi Jaso:  Desmontando el negacionismo climático
  •  Joaquín Sevilla:  El timo de la antenofobia: ¿que los móviles qué?
  •  Deborah Moisés y Fernando Jáuregui:  ¿Pero de verdad creéis que fueron a la Luna?
  • Naiara Gorostidi:  El monstruo de las cloacas
  •  Silvia Carlos y Gabriel Reina:  Vacunas y antivacunas
  • Ana H. Zambrano y Mónica Ruiz:  Terraplanistas, una teoría con límites
Vino bastante gente y resulto, como siempre, muy entretenido. Las fotos son de Javier Armentia




martes, 12 de noviembre de 2019

El universo en escala de Sarriguren

Parece que el bolo de este año de "ciencia en el bar" es el que va de las escalas del universi, lo grande y vacío que es el sistema solar, y no digamos la galaxia, cómo se miden esas cosas, cómo se maneja uno con números tan grandes y curiosidades varias.

Nuevo pase en la semana de la ciencia de Egüés, muy agradable, con un público muy majo que lo pasó bien. Nos hicieron algunas fotos:






domingo, 20 de octubre de 2019

Cuando Amaia visitó la UPNA

De vez en cuando hay que hacer fiestas. Las instituciones también. Hay que buscar excusas para reunirse, encontrarse en ambientes distintos de los habituales. En el caso de nuestra universidad especialmente. Todas las comunidades tienen sus fiestas, y la comunidad universitaria también lo necesita: y además de las litúrgicas celebraciones de aperturas y cierres, alguna cosa más distendida también conviene. En esta ocasión hemos celebrado que el emblemático edificio de la biblioteca, esa catedral del conocimiento que ocupa el lugar central del campus cumplía 25 años desde que fue erigida.

Con motivo de esa celebración tuvieron lugar un buen puñado de actos entre los que destaca, por su tirón mediático, la participación de Amaia Romero, la ganadora navarra de Operación Truinfo que tantos seguidores concita.

Aparte de una cierta participación en la organización general de los actos, a mi me tocó especialmente la coordinación y presentación de tres mesas redondas, o diálogos, que aportaron el elemento divulgativo al programa. El primer día (miércoles 9 de octubre) tuvimos una mesa sobre las bibliotecas, pasado presente y futuro.

“Diálogos científicos: Arquitectura y conocimiento”. De izq. a dcha.: Carmen Echeverría Arambillet (directora de la Biblioteca de la UPNA), Javier Sáenz Guerra (arquitecto e hijo de Francisco Javier Sáenz de Oiza, arquitecto creador del edificio de la Biblioteca), Ángel García-Sanz Marcotegui (catedrático de Historia Contemporánea e investigador del instituto I-Communitas de la UPNA), Arantza Mariskal Balerdi (responsable de la mediateca de Tabakalera), Garazi Aizkorbe Escriche (graduada en Derecho por la UPNA)

Vídeo de la sesión: en youtube

El jueves 10 de octubre tuvimos una segunda mesa, en este caso sobre salud inteligente
Mesa redonda titulada “Salud inteligente”. De izq. a dcha.: Joaquín Sevilla Moróder (director del Área de Cultura y Divulgación de la UPNA), Maite Mendióroz Iriarte (investigadora de Navarrabiomed y neuróloga del Servicio Navarro de Salud), Luis Serrano Arriezu (profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica, Electrónica y de Comunicación e investigador del Instituto de Smart Cities-ISC de la UPNA) y Lucía Martínez Virto (profesora de Trabajo Social y directora del área de Acción Social e Igualdad de la UPNA).

Vídeo de la sesión aquí en youtube.

Finalmente, el viernes 11 el tema fue mujeres en el mundo que viene, y ahí se sumó Amaia a la mesa participando activamente en el coloquio posterior a las presentaciones de cada ponente:
“Mujeres en el mundo que viene” María del Mar Rubio-Varas (profesora e investigadora del Instituto INARBE de la UPNA), Idoia Labayen Goñi (profesora e investigadora del Instituto IS-FOOD de la UPNA), Lucía Martínez Virto (directora del área de Acción Social e Igualdad de la UPNA), Marta Macho-Stadler (profesora de la UPV-EHU).

Vídeo de la sesión aquí.

Las tres fueron interesantísimas, lo pasamos muy bien y se pudo aprender un montón de todos los ponentes. Hay grabaciones de estos actos para que se pueda extender su disfrute a más personas de las que pudieron asistir presencialmente.

Me da un poco de rabia que estas actividades coincidieran con el Congreso de Comunicación Social de la Ciencia (celebrado en Burgos), por lo que tuve que perdérmelo. Tocó hacer la divulgación en vez de discutir sobre ella. Otra vez será. De momento, a planificar la siguiente fiesta ;-)

Como bonus, en etre todos los actos hubo uno académico en el que se reconocía al personal fallecido, jubilado, y que hacía las bodas de plata laborales, 25 años trabjando en la UPNA. En ese grupo estaba yo y me regalaron un reloj. También hay vídeo de este acto.

jueves, 17 de octubre de 2019

Finales (chim pum)

Caminando hacia el trabajo esta mañana, oyendo música en aleatorio, me sale “Con su blanca palidez” (A Whiter Shade of Pale) de Procol Harum. Un temazo que te cautiva, te transporta a otro mundo… y acaba en un triste fade out apresurado que me ha dejado un sabor de boca malísimo. Y es que las buenas piezas musicales te transportan, te sacan de la realidad para llevarte a un mundo interior por un tiempo limitado. Cuando acaban han de devolverte a la realidad de la manera menos dolorosa posible. No sólo la música, también la ficción, cuentos, novelas, monólogos, etc. tiene ese potencial evasivo y también tiene que terminar preparando un aterrizaje suave para el viajero.

En el caso de los “fade out” (ir bajando el volumen sin que la canción termine realmente) lo que se hace es renunciar a construir un final de verdad y cortar sin más, con la disminución de volumen como única señal de cierre. Por contra, los finales típicos de la música clásica son perfectamente resolutivos, terminan donde la tonalidad manda, en el tiempo que corresponde, a veces hasta rematando “chim pum” (y hasta volviendo a rematar “chim pum, chim pum, chim puuuuuum”). No sólo en la clásica, pero ahí hay ejemplos de finales bien pomposos y exagerados, que no dejan lugar a dudas, no defraudan. En el jazz no es raro acabar con un acorde disonante. Queda claro que es el final, pero deja un poco colgado, como con ganas de más resolución, igual que las películas en las que no queda claro si los personajes se acaban casando o no.

La música es un juego de generación de expectativas que a veces se cumplen y a veces no (eso lo aprendí de Almudena M. Castro en sus maravillosas charlas). En las canciones más sencillitas como temas infantiles, se cumplen casi siempre, hay pocas sorpresas, mientras que en las músicas más “avanzadas” se esfuerzan por liberarse de notas, armonías y estructuras y la sorpresa es permanente. Claro que la proporción adecuada de satisfacción y frustración de expectativas depende del individuo y su cultura musical. En cualquier caso, parece que en este marco hay finales de tres tipos: los que terminan generando una expectativa que se cumple (chim pum), las que generan una expectativa que se defrauda (disonante) y las que no generan ninguna expectativa y simplemente se apagan.



En el caso de la narrativa tengo mucho menos clara la tipología de finales. El mismo hecho de decidir que una historia termina en un punto concreto ya tiene mucho mensaje, como nos hace notar brutalmente Dina Goldstein imaginando una continuación de la vida de Blancanieves con el príncipe azul que, obviamente, no era tan maravilloso. Lo que es seguro es que, al igual que la música, un texto que te ha transportado ha de terminar devolviéndote a la realidad con la mayor naturalidad posible; y una posibilidad, muy utilizada por los monologuistas, es volver al punto de partida, ese en el que terminé de escuchar Con Su Blanca Palidez a la que entraba al despacho a comenzar mi jornada laboral.

miércoles, 16 de octubre de 2019

¿El fin de la vida universitaria?

Muchos recordamos más nuestro paso por la universidad por la cafetería, el césped, fiestas, conciertos y conferencias, que por las clases regulares. En esos años haces amigos que te duran toda la vida, incluso encuentras pareja.

Todas esta "vida universitaria" tan maravillosa es un subproducto del hecho puramente académico de acudir a la universidad a cursar tus estudios. Estamos descubriendo últimamente que ese subproducto crecía especialmente en el desorden académico. Cuando los horarios dejan huecos libres, las clases se suspenden y se recuperan con flexibilidad, cierta frecuencia, avisando con poca antelación no hay más remedio que tener "vida universitaria". Una planificación académica poco estable y no anunciada con suficiente antelación convierte a los estudiantes en rehenes de su carrera, especialmente en las carreras en las que teníamos muchas prácticas. Toda la vida es en el campus y eso deja mucho hueco para grupos de teatro, asambleas o partidas de mus.

Con la reforma que ha supuesto Bolonia y la implantación de sistemas de calidad la actividad académica está cada vez mejor estructurada. Ahora los horarios y las fechas de examen se anuncian con un año de antelación y se cumplen casi siempre. Para cambiar una clase hay que informar a la dirección de centro, y no hacerlo y que te pille el inspector es puede resultar problemático. En muchas clases la asistencia es obligatoria o, al menos, muy conveniente. Este compromiso con la planificación académica es una muestra de respeto por nuestros estudiantes, un avance significativo en la modernización de la universidad. Pero está acabando con la vida universitaria.

En esta universidad moderna organizas una conferencia y, o bien no va nadie, o bien tienes quejas de profesores porque se les "contraprograman" las clases. Ambas reacciones muy acordes con los nuevos tiempos. ¿A qué hemos venido aquí? ¿Estamos a setas o a Rolex? Incluso los responsables de las cafeterías notan que las ventas caen en picado.

Obviamente no vamos a revertir el proceso, una universidad es un entorno muy caro para tomar café y jugar al mus. Pero la interacción abierta entre las personas, la asistencia a seminarios, el mestizaje intelectual y las oportunidades para serendipias afortunadas no se pueden dejar desaparecer así como así. A ver qué se nos ocurre.

domingo, 6 de octubre de 2019

Champiñones donostiarras

Desde hace algunos años se celebra en Donosti un festival científico llamado Passion for Knowledge. Además de invitar a grandes científicos, muchos ganadores del premio Nobel, se incluye uns sesión de charlas de 10 minutos, charlas Naukas. Este año me han invitado a participar con una charla sobre algunos detalles de la fisicoquimica que hay detrás de cocinar champiñones al ajillo.

Además de subir al escenario del teatro Victoria Eugenia, y de compartilo con ilustres ponentes, graban las charlas. La mía está aquí.

lunes, 30 de septiembre de 2019

10 cosas que vuelan


Acabo de publicar un libro. Un librito para todas las edades en el que se muestran 10 formas diferentes de volar y cómo construir un experimento "cacharrista" que vuela de cada una de esas formas. Un libro de la colección Ciencia Infinita de la editorial A Fortiori, un proyecto de la gran Jaio la espía. En concreto la página del libro es ESTA.

Se puede comprar en Amazon.

Sobre el libro me entrevistaron en Onda Vasca el 19 de noviembre, una agradable conversación sobre el libro, su contenido, propósito y demás.


miércoles, 25 de septiembre de 2019

Aceitunas y cogollos en Balmaseda

Con el apoyo del ayuntamiento, y promovida por la estupenda cuadrilla de divulgadores de Balmaseda (los wikihilos), se celebró una sesión de "charlas de Cientia". Me invitaron a participar junto con otras 4 personas: Maitane Alonso, Gemma del Caño, Javier Armentia y Laura Morán. Se llenó el teatro y lo pasamos muy bien.

Mi charla, de aceitunas y cogollos:

Joaquin Sevilla from Ayuntamiento de Balmaseda on Vimeo.


Al día siguiente, en Naukas Bilbao, nos hicieron una foto que acabó saliendo el El Correo, ahí están los grandes Wikihilos (Iván, Eneko y Ander), Laura, OskarKimikarte y JaviTanhauser

El cartel del acto:



lunes, 23 de septiembre de 2019

Comenzamos temporada en la SER y en la COPE de Navarra

Este curso se repiten las mismas colaboraciones en la radio local navarra que el pasado:

En la SER los lunes hacia las 13:40 o así, en el final del Hoy por hoy, conducido poro Mamen García, y junto al gran Javier Armentia.
El audio del primer día AQUÍ.


En la COPE quincenalmente, uno de cada dos miércoles a las 12:30, con Alberto Sanz. Audio del primer día AQUI

Me gustaría ir recopilando los programas y dejándolos por aquí pero da bastante trabajo la verdad...

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Entrevista sobre accesibilidad cognitiva

A la hora de realizar cualquier tarea, hay que llegar al sitio, percibir lo que hay que hacer y entender lo que se está percibiendo. Esas tres etapas, que podemos entender como sucesivas, requeren de aspectos distintos de "accesibilidad", respectivamente física, sensorial y cognitiva. Esta última suele quedar olvidada, incluso por quienes se preocupan de las primeras.

Sobre este asunto de la accesibilidad cognitiva me han entrevistado en M21, una amable invitación de Óscar Menéndez. Dejo más abajo el podcast, la entrevista comienza en el minuto 67:30. Nos hemos podido explayar un rato y creo que ha quedado interesante.

Sobre este asunto había escrito un artículo hace poco (aquí). También hay en el blog un pwpcon las imágenes que usé en una charla sobre el tema a estudiantes con discapacidad intelectual (aquí).




domingo, 1 de septiembre de 2019

Sesgo de propiocronismo

Este verano he leído seguidos el Microbiota (de Ignacio López Goñi) y Un geólogo en apuros (de Nahum Méndez) y no he podido evitar imaginarme a los componentes de la microbiota analizando su entorno “geológico”, el entorno que les da soporte y sobre el que viven y evolucionan. Para nosotros el entorno geológico está quieto, tanto que costó una barbaridad que se aceptara la tectónica de placas. Nuestra escala de tiempo vital es pequeñísima en comparación con la del suelo sobre el que vivimos y evolucionamos. Sin embargo, si miramos con perspectiva geológica (poniéndole imaginación al conocimiento acumulado) somos como hormigas caminando por troncos a la deriva… o como las bacterias que nos colonizan. Porque la escala de tiempo vital de los microorganismos es muy pequeña en comparación con la nuestra. Lo que ha comenzado a estudiarse (con curiosísimos resultados), es como la gran población de seres que conforman la microbiota evoluciona y alcanza diferentes equilibrios poblacionales en función de que les alteremos el entorno en el que viven, nosotros. Para esos microbios nuestros cambios de dieta, hábitos de vida y demás, les supondrán cambios ambientales análogos a los que experimentamos a escala humana tras grandes erupciones volcánicas u otros cataclismos geológicos.

Si empezamos a mirar imaginando otras escalas de tiempo paisajes aparentemente apacibles ya no lo son tanto. Un tronco de árbol viejo, asentado al borde del camino, presenta manchas coloreadas sobre su corteza. Resultan ser líquenes, concretamente Xanthoria y Parmelia (como acertadamente me hizo notar Marisa Castiñeira) y seguramente están colonizando el tronco en una suerte de competición, como si fueran dos ejércitos ocupando un territorio. Si viéramos la evolución de las poblaciones de ambos líquenes a cámara (muy) rápida ya no parecería una escena apacible, sino algo parecido al mapa de un conflicto bélico.

Un paisaje en el que una pradera termina en el lindero de un bosque es también el escenario de una dura batalla. Cuenta Aldo Leopold que las plantas herbáceas de la pradera y los árboles del bosque se van robando territorio las unas a las otras en escala de siglos. Es muy difícil que crezca un árbol solitario en medio de la pradera, se lo comerán los animales recién germinado, solo al pie de otros árboles van creciendo los nuevos, extendiendo la zona boscosa hasta que un incendio la hace retroceder, devolviéndole el terreno a las hierbas.

Para estudiar un fenómeno es necesario acotar el alcance del estudio, hay que decidir que porción del mundo, que tiempo, que variables y que precisiones conforman el “sistema” que vamos a analizar. Es imposible estudiarlo todo a la vez, claro. Para poder avanzar en la mecánica cuántica hay que suponer que el movimiento de los electrones y el de los núcleos atómicos no se afectan entre sí. Los electrones son tan rápidos que “ven” quietos a los núcleos. Para los núcleos los electrones son tan rápidos que los “perciben” como una nube de carga eléctrica negativa. Esa forma de interpretar los movimientos electrónicos y nucleares de denomina aproximación de Born- Oppenheimer, y aunque funciona muy bien, como su propio nombre indica, es una aproximación. Otras disciplinas que no son la mecánica cuántica operan de la misma manera, con aproximaciones en las que se desacoplan fenómenos. En algunas ocasiones puede ocurrir que esas aproximaciones no sean explícitas o que no funcionen tan bien.

El entorno natural que nos resulta tan armonioso, apacible y equilibrado, lo percibimos así porque lo observamos en una escala temporal en la que los conflictos y cambios aparecen congelados. Vivimos una especie de sesgo de propiocronismo (palabra que me acabo de inventar) que, como todos los sesgos, no nos da una imagen fiel de lo que sabemos que ocurre, sino una adecuada para que vivamos; y obviamente vivimos en nuestra escala temporal, no en la de los microbios ni en la de los continentes. El propiocronismo no es problemático a diario, pero si hay que considerarlo seriamente a la hora de plantear estudios científicos… o causas ecologistas.

lunes, 26 de agosto de 2019

Resumen del curso (2018-19) en divulgación

Un año más, y van tres, aprovechamos el verano para hacer un balance del curso en lo que a divulgación se refiere.

40 colaboraciones en radio, unas 25 charlas (talleres o shows en diversos formatos), la organización de un festajo mensual de ciencia en el bar, Pint of Science, Naukas, el PreNaukas Universidad, el acto del día de la UPNA... En fin, un buen montón de actividades que "culminan" (por decirlo de alguna manera) con el nombramiento como director de área de Cultura y Divulgación (del Vicerrectorado de Proyección Universitaria, Cultura y Divulgación). Una oportunidad de trabajar por una única cultura, y no sólo de la cultura científica.

Una buena parte de todas las actividades se deben a la inestimable (y no es un tópico) colaboración de Javier Armentia.

Actividades:

CHARLAS
Charlas Bachiller      8  (1 de botijos, 4 de cocina y 3 de engaños de la mente)
Otras charlas             11

CURSOS DE VERANO
Charlas en                 2  (UPNA en Ujué y UND en Tudela)

RADIO SER Navarra, "Las voces de la conciencia"        24 programas (aprox)
COPE Navarra, sección propio + "el perolas"                  15 programas (aprox)
Otros Radio                                                                        2

CIENCIA EN EL BAR
Temporada en el Chester                     7
Taller Show "Ciencia con Sentidos"   3   (Sangüesa, Estella y Cascante)         

ORGANIZACIÓN de FESTEJOS (Coorganización en realidad)
Ciencia en el Zentral
Pint of Science Pamplona
PreNaukas Universidad
Naukas Pamplona'19

Maestro de ceremonias
Presentación de "cacharrismo"
Acto del día de la UPNA

Miembro de Jurados    2 (Tesis en 3 minutos y Ciencia Clip)
Vídeos de Youtube      3

Nombramiento cono Director de área de Cultura y Divulgación.


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Lista completa con fechas y enlaces a los sitios (cuando los hay)

9 y 10 de agosto -- Ujué, estrellas ciencia y migas. Talleres de ciencia en el bar.
6 de septiembre -- Comienzo de la colaboración semanal en la SER, (ya no se llama Vermú y es en jueves)
11 de octubre -- Colaboración en el grado de Trabajo Social. Diseño Universal y Accesibilidad Cognitiva.
16 de octubre -- Jornada de APS universitario (participación en la mesa redonda).
18 de octubre -- Inaguración de la expo "El ojo electrónico" en Sangüesa con charla sobre microscopios.
8 de noviembre -- Ciencia con sentidos en Estella. Crónica aquí.
14 de noviembre -- Sesión de ciencia en el Zentral. Mi charla aquí.
14 de enero de 2019 -- Blogs en la universidad (para el Jerónimo de Ayanz). Una vieja presentación aquí .Dodumentar un curso (cuentahistorias)
30 de Enero de 2019 -- CIP Viergen del Camino. Tu cerebro te engaña.
1 de febrero de 2019 -- IES Toki Ona, Bera. Misterios de la cocina (y en Slideshare)
11 de febrero de 2019 --  IES Pedro de Ursúa, Mendillorri.  Misterios de la cocina (y en Slideshare)
11 de febrero de 2019 --  IES Sierra de Leyre, Sangüesa. Misterios de la cocina (y en Slideshare)
12 de febrero de 2019 -- Breve historia de la microscopía (con taller). Estella. Inaguración de "el ojo electrónico"
19 de febrero -- IES Barañain. Misterios de la cocina
20 de febrero -- IES Altsasu. Botijos y ollas exprés
6 de marzo -- IES Altsasu. Tu cerebro
11 de marzo -- Jornadas del Consejo Escolar de Navarra. Ciencia y escuela
10 de abril -- Jornadas doctorales G9 en Logroño, participación en mesa redonda.
12 de abril -- Día de la UPNA, presentación de proyecto Pharus Upna. Organizacion e intro (vídeo)
14 de abril -- Ciencia con sentidos en Sangüesa (Antenas UPNA), en el bar Dos Caballos.
15 de abril -- IES Pablo Sarasate, Lodosa. Tu cerebro te engaña.
11 de mayo -- Ciencia con sentidos en Cascante.
20 - 22 de mayo -- Pint of Science Pamplona. Organización y presentación de los 3 festejos (post)
23 de mayo -- Seguridad eléctrica en el quirófano. Charla invitada en el IV Congreso de AMINE
24 de mayo -- PreNaukas Universidad. Organización y presentación (post)
25 de mayo -- Naukas Pamplona Otros Mundos. Organización y charla (post y video)
7 de junio -- El cuento de los yogures. Dentro del maratón de cuentos de "Nos movemos por África", Barañain.
18, 20 y 25 de junio -- Las tardes de la tabla periódica
28 de junio -- "Formas y sombras" Cursos de verano de la UNED en Tudela. (Anuncio)
18 de julio -- "Formas y sombras" Ateneo IMUVA, Universidad de Valladolid (PWP).
12 de agosto -- Ujué. Las escalas del universo.

sábado, 24 de agosto de 2019

Las mentiras se pueden cocinar, la cruda realidad no

En marzo de 2018 se hizo público un estudio del MIT que concluia que las noticias falsas corrían mucho más en tuiter que las verdaderas. Se difundían más, llegando a más personas y más rápido. El estudio fue muy comentado en medios de comunicación, tertulias y demás.

Ayer mismo tuvimos un suceso que, en mi opinón, ejemplifica perfectamente la obviedad que encontraba el estudio (y cuantificaba y demostraba muy bien, eso sí).

Se publicó una fotografía de Boris Johnson, en una reunión con Macron, con un pie en una mesa. La foto se hizo viral, dio miles de vueltas y generó un montón de comentarios sobre lo grosero del gesto, encima de que te invitan te portas así, etc. etc. No pude evitar comentar la foto yo tampoco. Sin embargo, al poco tiempo descubrí el vídeo de la escena en la que aparecía la foto. Viendo el vídeo se comprueba que la foto descontextualiza tremendamente lo que se vivía en la escena real. En tono de muy colegas, le dice Macron que esas mesitas lo mismo valen para poner un café que para poner el pie, y el otro hace el gesto de ponelo (sin llegar prácticamente a pisar) ejemplificando el comentario de su interlocutor. Ningún desplante, ninguna grosería, ninguna falta de entendimiento entre ambos... todo lo que sugiere la foto fija no está en el vídeo, en la realidad habría que decir. También comenté el desmentido.

Tenemos aquí dos piezas informativas (dos "noticias", dos "tuits") una verdadera y otra falsa de toda falsedad (fake). ¿Cuál encontrará mejor acogida pública? En efecto, la falsa. La realidad es como es, en crudo, y a veces tiene elementos narrativos interesantes pero en la gran mayoría no. En cambio la mentira es algo cocinado, preparado por alguien, con más o menos voluntariedad, pero destilado ya con los elementos narrativos que nos gustan a los seres humanos: el bueno, el malo, los estereotipos, presentación, nudo y desenlace... Se puede argumentar que una fotografía es un reflejo fiel de la realidad, con una foto no se puede mentir, sin embargo la desocntextualización temporal que supone, sí que permite mentir, y mucho, como el caso que estamos analizando. De hecho no es nada inhabitual en periodismo gráfico buscar esas descontextualizaciones con más o menos intención.

En el estudio del MIT, les salía que las noticias falsas se retuiteaban 70 veces más que las verdaderas. En este microejemplo no se llega a tanto, pero el número de interacciones (en el momento de escribir esto) es de 18 para el "falso" y 4 para el "verdadero", a pesar de que el segundo llega un gif y resulta gráficamente más llamativo. Está claro, nos gustan los alimentos cocinados, y la información también.

domingo, 18 de agosto de 2019

¿Apostamos?

Eso que pones la radio para que te acompañe mientras friegas y hay futbol. Y oyes un anuncio de apuestas por internet, un minuto de fiestas glosando el regalo de 300 euros que te hacen por iniciarte (¡que no te acabarán sacando como para regalarte 300!), y al acabar en unos 3 segundos dicen a toda prisa, que casi no se entiende, “juega siempre con responsabilidad”.

Esa misma mañana, en la misma emisora, oía un anuncio de “autocontrol”, un invento según el cual, el gremio de la publicidad se controla a si mismo para conseguir una publicidad “veraz, legal, honesta y veraz”.

En esto que recuerdas que el anterior ministro de justicia (uno que la lió parda con la informática de los jueces) ha entrado a formar parte del consejo de administración de la principal empresa de apuestas por internet. Un caso de manual de ese constructo llamado “puertas giratorias” mediante el que empresas con dinero intervienen en política de manera escandalosa. Bueno, escandalosa no, de manera sutil pero enormemente efectiva (para sus intereses).

Todas esas piezas de puzle se me arremolinan alrededor del recuerdo de Gonzalo, un chaval de 18 años recién cumplidos, hijo de un amigo, que es ya adicto (o casi) a esas apuestas, epítome de un problema social que, como todos, se ceba en los más frágiles y del que avisan ya oenegés, y cuantas personas andan en asuntos sociales a pie de calle (1, 2, 3).

¡Vaya mierda amigis! Yo he acabado de fregar, he apagado la radio y me he ido a tuiter contarlo, pero el donosaurio sigue ahí...

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El hilo en tuiter aquí, pero como a mi ese sitio me parece demasiado efímero, lo copio también como entrada del blog.

jueves, 8 de agosto de 2019

Las miserias del acceso a la academia

Hay un doble problema fundamental en el mecanismo de ingreso a la carrera académica: no está diseñado para seleccionar las personas que necesita la universidad en su funcionamiento y no proporciona una auténtica carreta profesional a los seleccionados. Pero como la realidad es tozuda, la universidad como organización retuerce las cosas para que el día a día siga funcionando, y los individuos se buscan la vida para tener una carrera profesional (i.e. para ir “ascendiendo” con el tiempo). Esos retorcimientos de la norma, a veces en el filo de lo legal, otras abiertamente en el fraude de ley, son los que generan periódicamente escándalos en la prensa (y de vez en cuando en los juzgados).

El personal universitario académico (del PAS, si acaso, hablamos otro día) ha de realizar multitud de tareas. Algunas computan en el plan de ordenación docente o POD (las clases en títulos oficiales), otras contribuyen al currículo investigador de la persona (acaban en artículos SCI) y otras muchas ni una cosa ni otra. Porque hay que tutorizar alumnos en erasmus, organizar prácticas en empresas, asesorar a la industria local o divulgar la propia disciplina en periódicos y radios, entre otras muchísimas cosas. Nadie entendería que los profesores de una universidad no contribuyeran a la imagen de la misma en la captación de estudiantes, que declinaran asistir a las televisiones a tertulias sobre su tema de especialidad o de atender consultas del tejido socioeconómico del entorno de cada universidad. Pero a la hora de acceder a una plaza de profesor con total rectitud en el seguimiento de lo establecido, todo eso no se valora.

En teoría, cuando hay una necesidad de personal en un departamento universitario, hay que convocar una plaza abierta a todo el mundo, en la que se valorará principalmente la investigación de los candidatos, de forma muy menor la docencia y, marginalmente, otros aspectos del currículo de los candidatos. La determinación de la necesidad de personal, también en teoría, procederá de la necesidad de dar unas clases o de reforzar una línea de investigación (las dos misiones principales de la universidad).

La realidad suele ser muy diferente. Siempre hay necesidades docentes cubiertas de forma muy precaria (“meritorios”, falsos asociados, asociados reales, ayudantes, ayudantes doctores o figuras más exóticas que aparecen de vez en cuando) que serían susceptibles de ser cubiertas por una persona en una figura más estable. También ocurre que todas las líneas de investigación productivas tienen investigadores en formación (o a veces ya claramente formados) cuya incorporación a la plantilla resultaría beneficiosa para los miembros del equipo. Es decir, muchas tareas relevantes de la actividad universitaria se desarrollan gracias a personal en situación laboral bastante precaria. Y no “salen” plazas porque no hay dinero para ello, no alcanza el presupuesto.

De vez en cuando, a un departamento “se le concede” una plaza. Esto quiere decir que el equipo rectoral ha conseguido dinero y autorización legal para que se convoque una plaza y, entre las muchas peticiones que tiene, se la asigna (con más o menos justicia y con muchos damnificados en el camino) a un departamento. Cómo se las apaña el rectorado para “generar” plazas y cómo las asigna, daría para una saga muy larga, y hay mucha casuística y variación entre universidades y rectores. Dejémoslo y volvamos al proceso visto desde el departamento universitario.

¿Qué es lo que se debería hacer cuando sale esa plaza? Cada persona tendrá su opinión al respecto, pero lo que ocurre la mayor parte de las veces es que las personas con capacidad de decisión (miembros del departamento) evalúan cual de los precarios que lleva tiempo contribuyendo a las tareas de todos merece más la plaza. La decisión la toman considerando cosas como el tiempo dedicado, la calidad de su trabajo, su situación personal y cualquier razón de esas que los seres humanos de verdad tienden a ponderar en sus relaciones. Elegido el candidato, se rellena el perfil de la plaza con la docencia y la investigación de ese candidato que viene desarrollando ya la tarea de manera satisfactoria. Con una enorme probabilidad, ese candidato sacará la plaza tras seguir todo el proceso administrativo que marca la legislación.

¿Y si se presentara un premio Nobel no lo elegirían? Pues tendrían un papelón, porque en ese departamento (no olvidemos la financiación de nuestras universidades) no habría despacho para alguien nuevo, ni sitio para un laboratorio a la altura del premiado, ni mucho menos equipamiento adecuado… Las cosas no ocurren así. Ojalá las universidades españolas pudieran decidir inagurar una nueva línea de investigación liderada por el mejor investigador posible en un campo. Esto no ocurre. Lo que sí pasa a veces es que se presenta alguien con algunos artículos más que el “candidato de la casa” y se cree que está a punto de obtener ese premio. Es imposible juzgar con equidad quien es mejor candidato para la tarea que se ha de desarrollar, alguien que la ha desarrollado con garantías o alguien que, liberado de tareas distractoras (dando menos clases, corrigiendo menos exámenes, tutorizando menos TFGs, etc. Etc.) ha conseguido más artículos en revistas indexadas. Ambas merecen la plaza, su oportunidad y un futuro profesional acorde con sus méritos. Toda simplificación de esa cruel batalla es injusta.

Hubo un tiempo en que el proceso de reconocimiento de los “servicios prestados” a los precarios “de la casa” pasaba en ocasiones (en demasiadas ocasiones) por encima de una mínima calidad académica del candidato. Para evitar esto se instauró el proceso de acreditación. Hoy día cualquier precario universitario que quiera aspirar a una plaza ha de someter su currículo al escrutinio de una agencia de calidad que, de una forma bastante algorítmica, muy profesional y con gran seguridad jurídica, dictamina si el CV del candidato es suficiente como para acceder a la plaza en cuestión. Así pues, todas las personas que obtienen plazas universitarias en los últimos años han demostrado varias veces la suficiencia de sus méritos para ello: acreditándose y trabajando en la universidad por debajo de su cualificación durante mucho tiempo.

La situación descrita, lamentable, triste o como se quiera calificar, es el óptimo al que se ha llegado por evolución cultural (y administrativa) para conseguir una universidad notable con un presupuesto insuficiente. Universidades sobresalientes (lo de los rankings internacionales y todo eso) y situaciones laborales menos precarias requieren presupuestos más allá de lo imaginable en la situación sociopolítica actual. La triste situación de algunos cerebros fugados con muchos papers o las ocurrencias de "solución" ad hoc, me temo que están muy lejos del problema real.

sábado, 27 de julio de 2019

San Joaquín y la diversidad

Ayer me felicitaron algunas personas. El 26 de julio se celebra San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María. Mi desafección religiosa hace que no esté muy al tanto de estas cosas, por lo que me sorprendió bastante. Bien mirado es una maravillosa costumbre, cada persona tiene un día al año para celebrar su nombre, el elemento más distintivo de su identidad, la palabra con la que se le llama. "Com et diguen" decía mi abuela, no "cómo te llamas" sino "cómo te llaman", en su cabeza tu nombre es la etiqueta que te dan los otros, no tanto la que te das tú. Ella me felicitaba siempre mi santo, claro que ella era de ir a misa, no tanto mi madre que también me felicitó siempre (también fue parte importante en darme el nombre que tengo, claro).

El nombre objeto de felicitación viene de la tradición cristiana, una tradición milenaria. Hasta la llegada de la democracia los nombres debían pertenecer por ley a esa tradición. Nada más poderoso para evitar identidades disidentes que empezar a llamarse cada uno como le de la gana. Así que toda la población estaba dividida en 365 grupos y cada uno tenía el de celebración de su identidad... cultural. Los dos días de un niño son tu cumpleaños y tu santo, tu individualidad y tu culturalidad.

Hoy hay personas que se llaman con nombres de la tradición cristiana, pero en otros idiomas (Ivan, Giovani, James), de la tradición grecolatina (Venus, Diana), con nombres de naturaleza (Río, Vega, Aritz). Literalmente lo de los nombres hoy día es un sindios. Sin duda eso es bueno, es un reconocimiento de la diversidad cultural. Ya nadie no hay una socialidad nominativa obligatoria (¡bien!). Pero como lo que no es obligatorio es libre, ahora se ha de elegir "libremente" el entorno cultural al que pertencerá el nombre, ese elemento tan fundamental de la identidad.

Y todo esto me viene a la cabeza mientras oigo en la radio una tertulia en la que comentan el libro "la trampa de la diversidad", la crítica de un izquierdoso (¿rancio?) a disolución de la clase obrera en una sopa de diversidades que dificulta la acción política de esa ideología. Me temo que hay hay un problema, casi generacional: a los joaquines y a los danieles nos cuesta entender que esa "diversidad" es el resultado ineludible de la dificultad de la construcción de la propia identidad en tiempos de giovanis y jonathanes.

lunes, 22 de julio de 2019

Formas y sombras

Hace un tiempo asistí a una tertulia sobre arte contemporáneo en la que aprendí mucho. Me quedé dándole vueltas a dos cosas que no aparecen el en discurso sobre el arte, una de ellas es porqué se consume. Se habla mucho de las inetnciones de los artistas y del discurso de las disciplinas, pero apenas (o nada) de qué mueve a alguien a ir a un museo o una exposición. La segunda cosa sería "el microarte". La red social que más crecía cuando tuvimos aquella charla (creo que lo sigue siendo) es Instagram. Bien es verdad que hay varias redes dentro de ese nombre (una cosa son las "storys", otra los mensajes y otra el "timeline") y, como no, mucho tipos de usos, pero uno muy común es el Instagram artístico, o al menos con esa voluntad, en no pocos casos expresamente declarada. Se crea en la red (en un subconjunto de ella, se entiende) una suerte de arte 2.0 en la que los agentes son "prosumidores", a la vez productores y consumidores, y con un tiempo de realimentación extremadamente corto. Tan corto el tiempo, tan banal la obra (o no) que habrá quien considere que esto no tiene nada que ver con "El Arte". Es posible, como siempre dependerá de cómo definamos las cosas y a qué aspectos demos más importancia.

Como experimento, abrí una cuenta en Instagram y decidí publicar fotos, pocas y de cosas que reamente me conmovieran por algo. En muy poco tiempo había un hábito y un estilo reconocible. Ambas cosas me resultaron bastante sorprendentes, pero en realidad no lo son tanto. Hay una serie de temas recurrentes, y de algunos de ellos se pueden ir extrayendo historias. Me he atrevido a hacer eso con un primer subconjunto de esas fotos de Instagram que he hilado en una charla titulada "Formas y Sombras". Seguramente era la más evidente.He dado la charla dos veces. Una primera como minicurso de verano de la UNED, en el Centro Asociado de Tudela el 28 de junio. La segunda en la Universidad de Valladolid, en el Ateneo del IMUVA, el 18 de julio. Las diapositivas están AQUÍ. En ambos casos la acogida ha sido buena, lo que agradezco muchísimo.

martes, 16 de julio de 2019

Cultura y divulgación

Se hace público hoy mi nombramiento como director de área de cultura y divulgación. Tras la elección de nuevo Rector que tuvimos hace un par de meses cambió el equipo rectoral y ahora sale el nombramiento de las direcciones de área de cada vicerrectorado.

En este nuevo equipo hay un Vicerrectorado de Proyección Universitaria, Cultura y Divulgación. Me parece estupendo que la divulgación científica haya llegado al título de un vicerrectorado. Ahora toca estructurar la actividad que se viene haciendo en este sentido y, lo que es más bonito, integrarla en el conjunto completo de actividades culturales de la universidad. Porque la ciencia es cultura (y su divulgación, claro), pero no toda la cultura es ciencia.

Anteriormente ya ejercía labores de coordinación de actividades de divulgación en la UPNA, pero de esto supone un paso más: más gestión, pero más capacidad de decisión (y un pelín más de presupuesto). A cambio reduzco un poco las clases que daré (nunca me ha gustado llamar "carga docente" al cómputo de esa actividad, no es ninguna carga).

El vicerrectorado de lo que antiguamente se llamaba "extensión universitaria" y que de manera más moderna se llama "proyección", además de la cultura y divulgación se ocupa de otras áreas, cuestiones sociales e igualdad (tanto hacia la comunidad universitaria como en su relación con el resto de la sociedad) y deportes. Espero integrarme bien en el equipo formado con la vicerrectora y la otra directora de área.

sábado, 6 de julio de 2019

Cosmovisión orgullosa


Hoy es el día del orgullo (que antes se llamaba "orgullo gay" y ahora ha recortado para no dejar a nadie fuera sin extenderse en la larga lista de letras que denotan la sexualidad líquida). Mi padre refunfuña contra "los maricas" y argumenta que es un cuestión personal, como ser moreno o ser guapo, y que sentir orgullo por eso es una tontería. Es verdad, pero no es toda la verdad. También ocurre que esa "cuestión personal" ha sido ilegal hasta hace cuatro días y sigue siendo objeto de discriminación y hasta violencia. Ahí es donde adquiere una dimensión social que bien se exterioriza en reivindicaciones y desfiles. Seguramente hay más verdades aún, no es fácil agotar una cuestión como esta. Pero cada uno de los dos paramos ahí. Él porque se queda a gusto con un razonamiento que le refuerza sus posiciones y yo con el mío que hace lo propio. Es en este sentido que se suele decir que no somos seres racionales sino racionalizadores, en que partimos de una postura prefijada y razonamos lo que haga falta para justificarla.

Cada uno racionaliza para que el análisis de lo que estamos considerando se ajuste a "sus posiciones", Pero ¿qué son exactamente esas posiciones? La palabra es un poco grandilocuente, pero yo diría que se trata de su cosmovisión, literalmente, su forma de ver el mundo.

Todos tenemos una cosmovisión, más o menos elaborada, coherente o explícita, pero alguna. Todos los seres capaces de moverse han de tomar multitud de decisiones para hacerlo; y para que las decisiones resulten operativas en el mundo en el que se desarrollan, es necesario anticipar lo que va a ocurrir. Esa anticipación se consigue a través de un modelo mental del mundo. Todos sabemos que se si nos escurre algo de la mano caerá al suelo. Bueno, todos los que pasan de los dos años, porque a esa edad las crías de humano pasan muchas horas tirando cosas al suelo (para desesperación de sus progenitores) probablemente para ajustar su modelo mental al mundo con el que interactúa. Empezamos pues con un modelo mental de la física, la mecánica y la resistencia de materiales, pero también de la interacción con otros humanos: es proverbial la gestión del llanto y las rabietas de nuestras crías.

Vamos generando una cosmovisión en la infancia que se va complementando con la información de la etapa escolar, con las vivencias en los grupos de amigos, etc. Todo lo que aprendemos o experimentamos va esculpiendo esa visión del mundo. La manera de integrar cada nueva pieza de información a esa cosmovisión está mediada por como era hasta ese momento, lo habitual será inetrpretarla en términos de lo que ya conocemos, lo que ya nos gusta, "racionalizar" a fin de cuentas. En la medida en que varias piezas nuevas encajen mal en la cosmovisión previa se irán acumulando tensiones y, eventualmente, se producirán cambios de opinión, reajustes del sistema entero. De hecho, cuando se me ha ocurrido esto que escribo, tenía en la cabeza "las revoluciones científicas" de Thomas Kuhn, que propone ese mecanismo para el avance de las ciencias: la ciencia "normal" en la que hay un paradigma bien establecido, los científicos van experimentando e interpretando resultados en el marco del paradigma, y acumulan las discrepancias (sin hacerles demasiado caso), hasta que son demasiadas y fuerzan un síntesis superior en un período "revolucionario". La analogía es clara, lo que en la ciencia es un proceso social que mantiene un paradigma, en lo que venía contando es un proceso individual que mantiene una cosmovisión. Cerrando un ciclo autorreferente, racionalizando sobre cómo se me ha ocurrido una idea, "valido" el mecanismo de racionalización de argumentos... (no sin cierto dolor de cabeza).

Entre aprender como caen las cosas al suelo y tener una opinión política sobre la manifestación del orgullo hay un larguísimo camino de elaboración de la cosmovisión de cada uno. De ese camino se me ocurren algunas pinceladas interesantes: (i) en algunos individuos es puramente inconsciente, mientras que en otros es consciente (al menos parcialmente), voluntario y requiere de esfuerzo; (ii) Aunque nunca sea internamente coherente en todos sus extremos (Gödel sabe que nunca es nunca), la coherencia es una característica a la que damos valor, nos tranquiliza; (iii) En algunos aspectos, como el político, hay cosmovisiones alternativas que se ajustan igual de bien a la realidad, condenándonos al conflicto izquierda/ derecha hasta que haya datos como para superarlo (if any).

Bueno, continuaremos racionaliando sobre estas cuestiones en algún otro momento.


Bonus: Sobre la relación entre la cosmovisión, la conciencia (que no son algo tan distinto) y el origen evolutivo de ambas, este video estupendo: The Origen of Consciousness

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Esa foto tan bonita la he tomado del ABC, que la publicaba en 2017 ilustrando cuando se celebra el orgullo, y en conmemoración de qué, los disturbios de Stonewall de los que este año se cumplen 50.

viernes, 28 de junio de 2019

Gala de la ciencia Navarra 2019

Anoche se celebró en Baluarte la gala de la ciencia Navarra 2019. Casi mil personas, más de 100 investigadores que se habían presentado a los premios, un premiado Nobel, el fundador de Monty Python y Luis Piedrahita. (George F. Smoot y John Cleese que, aunque el título les precede, también tienen nombre).

Sin duda es un fiestón maravilloso que no puede dejar de celebrarse. Esta ha sido su segunda edición, pero ojalá el nuevo gobierno, sea el que sea, mantenga una fiesta como esta. Obviamente no por la fiesta en sí (los canapés no dan para tanto), sino por lo que tiene de visibilización de un sector que normalmente no se percibe como tal. Casi siempre que se juntan investigadores están compitiendo (por proyectos, plazas, financiación, espacios,...) o discutiendo de su propia disciplina (en congresos y similares). Muy pocas veces (¿nunca?) hay ocasiones para juntarse científicos de disciplinas alejadas a algo que no suponga discusión. Quizá no haya más que la propia celebración de la actividad... o la divulgación.

La celebración de la actividad científica Navarra es la esencia de SciencEkaitza. Los investigadores se reconocen parte y los demás los visibilizan como un colectivo valioso. Otros sectores como el del cine, o el editorial, hace tiempo ya que celebraan sus jornadas, semanas y festivales con los que consiguen ese efecto.

Claro que la gala podría haber sido más corta, con menos logotipos y publicidades, con algunos contenidos más "de ciencia", etc., etc. (que, con lo cascarrabias que me voy haciendo, si no lo digo no me quedo a gusto), pero no nos desviemos de lo fundamental, con o sin pequeñas variantes, es un festejo imprescindible.

De María Blanco aprendimos que la investigación requiere muchas personas, mucha interacción y mucho esfuerzo, de Carlos Magdalena que los científicos se obsesionan con su tema (su ilusión se hincha como una magdalena en el horno, la broma es suya). De Smoot aprendimos que colaborar es esencial y más aún ser amable, y de Cleese que para ser creativos hay que darse espacios de jugar, de no hacer nada. Con Piedrahita nos reímos y con los investigadores premiados aprendimos por dónde van las ideas más novedosas de la I+D navarra. ¿Qué más de puede pedir?

lunes, 24 de junio de 2019

Gráficos de la infamia

En la historia de las manipulaciones con gráficos tenemos estos días uno espectacular, se estudiará en los libros de visualización... o en los de propaganda (o en ambos).

El domingo 23 ciudadanos lanza un hilo en tuiter en el que intenta mantener una teoría que no se sostiene con los datos. Para ello ponen muchos datos encima de la mesa, eso sí, mal representados y escondiendo lo fundamental. Cuentan también el caso en El Diaro.es.

En el momento de escribir esto ya han retocado todo y eliminado de su web los gráficos erróneos. Afortunadamente han quedado copias en muchos sitios. Especial antención merece el hilo de @Pedrodanielpg que se ha currado uno por uno los gráficos originales junto con la representación correcta correpondiente a los datos. Un ejemplo es la figura de la izquierda.

Ignoro qué podían pretender, dado que si "lo gris" fuera mayr que los colorines (la "infamia") no habrían conseguido la alcaldía... o es que la infamia está en que una minoría consiga vencer. Pero no se puede hacer tan mal en tantos casos si no es a propósito (sea con el propósito que sea). Peor resulta el hecho de esconder en un gris uniforme todo lo que no es el pacto vencedor. ¿Quienes hay ahí? ¿Siempre son los buenos esos?

A mi me ha llamado la atención el caso por los gráficos, pero en realidad eso es lo de menos, el análisis es trivial: los gráficos de tarta (o de semitarta) son una mala representación, especialmente para más de dos o tres categorías (como el caso de arriba), pero al menos hay que hacerlos bien, de forma que la correspondencia entre el área del sector y el dato numérico sea lineal. Más importante que eso es que los gráficos son representaciones visuales de datos para facilitar la percepción de relaciones entre los mismos. Pero si las relaciones que queremos mostrar no están realmente en los datos estamos mintiendo. Sin más. Mentir con palabras es tan habitual que ya apenas llama la atención, cada bando tolera bien las mentiras de los suyos y se revuelve un poco por las contrarias (poco, para poder seguir tragando las suyas). Por eso, a pesar del ridículo de la campaña no ha sido retirada, se han limitado a quitar los gráficos de la web y retocarlos en el hilo de tuiter. Manteniendo el titular y su falaz argumentación.

Infamia, según la RAE significa descrédito, deshonra, maldad o vileza en cualquier ámbito. Tras este análisis, lo que está claro es que infames son los gráficos y la campaña que pretende escandalizarse de los pactos ajenos cuando se está pactando con la extrema derecha. Porque ciudadanos está "no pactando" con la extrema derecha exactamente igual que Faemino está "no fumando" (recordáis el gag).

A mi esta negación de la evidencia en tu propia cara, lo que se ha dado en llamar posverdad y que, en efecto, va un poco más allá de la mentira, me da mucho miedo. Que la evidencia no sirva en la política (que es la gestión de lo público) es muy serio. Pero no vamos a acabar en tono dramático un suceso tan hilarante. Porque tuiter también ha generado una buena guasa con el tema. Para muestra estos ejemplos de @BOtRusO y de @HaigaTv





LaborAble, graduación de la segunda promoción

La semana pasada tuvimos el acto de graduación de la segunda promoción de LaborAble, título propio de habilidades laborales para personas con discapacidad intelectual. Es un título financiado por la Fundación Once.Tanto en la fase de proyecto como en las evaluaciones que han hecho desde la Fundación, hemos quedado siempre muy bien, de los primeros. Pero todo esto es accesorio en comparación con lo maravilloso que es ayudar a personas que lo tienen especialmente difícil.

Una cosa llamativa es lo mucho que se aprende de una experiencia como esta. En física o ingeniería cuando tienes una formula muy complicada se comienza a destripar el problema con los casos límite, si la distancia a la antena es muy grande, si la temperatura es próxima al cero absoluto, etc. Un grupo de 15 personas con discapacidad intelectual se puede considerar un caso límite para la enseñanza. Comparando ese caso con otros más "típicos" podemos sacar interesantes conclusiones sobre la motivación, el estado de ánimo, la frontera socio-educativa y la educativo-sanitaria, el aprovechamento, etc. Es una experiencia que todo el mundo debería pasar alguna vez.

Buscaba la graduación del año pasado, pero se ve que no la puse en el Blog (o no la etiqueté bien). Sí encuentro una nota sobre la sesión de accesibilidd cognitiva del año pasado (aquí). La foto es de la nota de prensa de la UPNA, que ha salido en varios medios. A que es bueno el nombre LaborAble del programa ;-)

¡A por la tercera promoción!

jueves, 20 de junio de 2019

Ciudades accesibles y comprensibles, además de inteligentes

Llegas conduciendo a una ciudad desconocida. Con el navegador del teléfono, apareces fácilmente cerca del lugar al que tenías que ir. Das un par de vueltas y, afortunadamente, encuentras un lugar para aparcar en la calle. ¡Bien! Te fijas en el color del que están pintadas las zonas de aparcamiento y buscas el punto en el que hacerte con un tique de aparcamiento. A partir de ahí, las cosas dejan de ser tan sencillas. ¿Qué significa la zona naranja en esa ciudad? ¿Cuál es la tarifa en esta zona a estas horas? ¿Cómo se opera este aparato? Esas preguntas no son nada evidentes. Al día siguiente, decides ir en transporte público. ¿Cuál es el tipo de abono más conveniente para el tiempo que voy a estar? ¿Dónde se compran ese tipo de billetes? ¿Se puede pagar con tarjeta?

 ¿Cuál de los dos parquímetos se entiende mejor?

Para interaccionar con el entorno, hace falta información, un conocimiento que, en ocasiones, se obtiene de forma muy natural, pero en otras muchas, no tanto. Al estudio de esta cuestión, se le denomina “accesibilidad cognitiva”. Cuando pensamos en accesibilidad, normalmente no se incluye este aspecto. Parece que la accesibilidad se limita a disponer de rampas para que se pueda llegar a los sitios en silla de ruedas y, como mucho, alguna rotulación en Braille. Sin embargo, hay que pensar que todas las personas deberían ser capaces de interaccionar con el entorno de forma completa, hasta culminar la tarea de que se trate en cada caso.

Según Cristina Larraz, entendemos la accesibilidad cognitiva como el derecho a comprender la información que nos proporciona el entorno, a dominar la comunicación que mantenemos con él y a poder hacer con facilidad las actividades que en él se llevan a cabo sin discriminación por razones de edad, de idioma, de estado emocional o de capacidades cognitivas.

Las ciudades constituyen un hábitat especialmente proclive a generar problemas de accesibilidad cognitiva. Hay muchas actividades, muchos procedimientos, en ocasiones prolijos, con los que regular esas actividades comunes. No es raro que los responsables de todo ello no perciban la dificultad de comprensión que se genera. A fin de cuentas, ellos le dedican muchas horas a esas cosas y se las saben bien, pero un usuario casual de uno de esos servicios pude llegar a desesperarse. Seguro que a todos nos ha pasado más de una vez. Lo que ocurre es que tendemos a pensar que somos nosotros los que andamos “espesos” y no que el sistema está mal diseñado.


Trafic light tree. Escultura, instalada en Londres, del artista Pierre Vivant (foto de Diamond Greezer).

Aunque no sea un dispositivo real, ilustra muy bien la confusión que puede generar la yuxtaposición de demasiados elementos informativos; una ilustración magnífica de la ausencia de accesibilidad cognitiva.

También hay actuaciones excelentes desde el punto de vista de la accesibilidad cognitiva. Un ejemplo paradigmático son las instrucciones de montaje de los muebles de Ikea. Estas piezas de información consiguen transmitir la serie de instrucciones necesaria para realizar operaciones (a veces, de bastante complejidad) a personas enormemente variadas en cualquier lugar del mundo. Evitando lenguajes y símbolos con contextualizaciones culturales importantes, así como analizando muy bien el contenido que quieren comunicar, consiguen ese nivel tan alto de comprensión.

En resumen, las ciudades del futuro, como parte de su inteligencia, han de incorporar de manera natural la accesibilidad, en general, y la accesibilidad cognitiva ,en particular. Cualquier objeto o servicio al que se accede mal o no se comprende, difícilmente se le podrá calificar de inteligente.

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Esta entrada se ha publicado antes en el blog de la UPNA Traductor de Ciencia, y ha sido republicado por The Conversation.

miércoles, 19 de junio de 2019

Tardes periódicas

Este año se celebra el 150 aniversaro de la publicación de la tabla periódica de Mendeleiev. Se ha declarado año internacional de la tabla periódica.

En Navarra se ha celebrado colocando una tabla periódica de bloques de hormigón de 50cm de lado (unos 250 Kg cada uno). Una tabla inmersiva, para meterse dentro.

Una instalación tan chula permite celbrar actos por allí, usándola de graderío para un espectáculo enfrente, paseándola mientras se cuentan historias de los elementos o textos literaros referidos a los mismos. Y si se puede hay que hacerlo. Así que se ha puesto en marcha el programa "las tardes periódicas" en el que se van a hacer todas esas cosas. Comenzamos ayer con el primero de los paseos, en el que Javier Armentia y yo charlamos con una treintena de asitentes y pasamos un rato agradable entre elementos. Seguimos en los próximos días con este programa:


domingo, 16 de junio de 2019

Cogollos de Tudela (o de Fibonacci)

(Este artículo se publicó en Naukas hace unos días)

Esto que estás preparando la cena, cortas un cogollo transversalmente y, oh sorpresa, aparece una curiosa disposición geométrica. Las flores y las piñas tienen unas espirales muy visibles, además aparecen en ellas números de la serie de Fibonacci que las hacen muy “esotéricas”. Pero ¿también los cogollos?

Sección transversal de un cogollo


En realidad todas las plantas se organizan de alguna forma y a esa organización de las plantas, como no podía ser de otra forma, los científicos le han puesto nombre en griego: filotaxis (orden de las hojas, “filo” hoja, “taxis” orden). Y hay gente que la viene estudiando desde hace siglos. Como no es una cosa que tenga demasiado interés práctico ese estudio no ha sido ni muy sistemático ni profundo, así que sigue siendo un campo activo con muchas preguntas abiertas. ¿Por qué crecen así? ¿De dónde sale la serie de Fibonacci (o la razón aurea)? ¿Para qué les sirve a las plantas esta estructura?

Dibujos sobre la estructura del cogollo



En las plantas hay un punto central donde se amontonan células indiferenciadas (“madre”) desde el que se produce el desarrollo de los nuevos órganos, el meristemo. Al ser un punto y tener que generar distintas unidades, estas aparecen girando, por decir así. Esto se ve de manera muy gráfica en el ya clásico vídeo “Nature by numbers” (del que está sacado el siguiente fotograma).

Crecimiento espiral. Fotograma de “nature by numbers”


Este hecho se aprecia tan bien en la animación que parece una demostración, aunque no lo es, sin embargo se ha estudiado a fondo (véase este paper) comprobando que la espiral que se observa es, en efecto, una “estructura emergente” que surge del proceso de crecimiento, y que dependiendo de un parámetro (algo así como la “fuerza del crecimiento”) da lugar a empaquetamientos más o menos densos que generan distintos patrones filotáxicos, muchos de ellos espirales, y éstos siempre con un número de espirales y “contraespirales” que corresponde a números consecutivos de la serie de Fibonacci. Hay un vídeo precioso de Vi Hart donde estudia diferentes plantas y les cuenta las espirales.

¿Todo esto les sirve a las plantas para algo? No parece que esa sea la pregunta correcta. Lo que es seguro es que si ha sobrevivido a lo largo de milenios de evolución es que no funciona mal, no da lugar a estructuras que dificulten la supervivencia. Otra cosa es que resulten especialmente adaptativas (cosa muy difícil de probar, por otra parte). En el caso de las hojas se puede argumentar que así se consigue una gran área de cobertura, pero las hojas luego se deforman en su crecimiento en función de la insolación (y eso sí es adaptativo), así que aunque su punto de fijación a la rama procediera de la filotaxis su posición final no necesariamente. También es cierto que de la misma forma crecen otros órganos que no son hojas (flores, frutos) a los que no afecta la cobertura. En todo caso parece un algoritmo de crecimiento sencillo, por tanto no muy difícil de “inventar” por la prueba y error genética, que da un resultado de cierta complejidad, ajustable con un único parámetro y con buenas prestaciones.

Nuestro cogollo inicial es una de las muchas plantas de filotaxis espiral, en concreto de 3 epirales y 5 “contraespirales”, de baja densidad por tanto. Además, como el centro de cada hoja es triangular, el resultado de un corte es realmente bonito. No parece un objeto natural. Eso sí, el cogollo está igual de rico sabiendo todas estas cosas o habiéndolo picado sin más observación. La ensalada sabía igual. El conocimiento no “desteje” el placer sensual, al contrario, le añade una capa más de disfrute a la realidad.

(Sobre filotaxis salió hace poco un artículo en Investigación y Ciencia)

miércoles, 12 de junio de 2019

La capacidad de pasar a través de las paredes

"Tengo un invento para pasar a través de las paredes... las puertas. ¡Soy más pirindolo!" Decía Locomotoro en una escena de los chiripitifláuticos en mi más tierna infancia (que no encuentro en youtube). Efectivamente las puertas son un gran invento para pasar a través de las paredes (cuando está abierta) manteniendo la integridad de la pared (cuando está cerrada). Y abrir y cerrar puertas es una obviedad ¿no?


Pues quizá no tanto. Estas personas tan glamurosas de la foto tendrían sus dificultades a la hora de abrir una puerta, tienen discapacidad.

Solemos pensar en la discapacidad como una situación permanente, importante, de cierta gravedad y que dificulta seriamente la vida, pero esto no siempre es así (1). En el nivel conceptual que nos interesa ahora, la discapacidad es el desajuste entre las demandas del entorno y las capacidades de una persona (2). Una puerta que hay que abrir demanda que se agarre del pomo, se gire y se tire para que pivote sobre sus goznes (suponiendo una puerta típica). Con las manos ocupadas o escayoladas es difícil agarrar y girar el pomo; con un carrito es incómodo tirar de la puerta.

Con éste asunto de la puerta se ejemplifica la forma más operativa de considerar la discapacidad (3), como las demandas que exige realizar una función. Diferentes alternativas de diseño que permitan llevar a cabo esa función serán más accesibles en la medida en que requieran menos capacidades del usuario. Ya volveremos a la accesibilidad, ahora me interesan esas capacidades del usuario.

En una primera aproximación podemos pensar en usuarios "normales" y "anormales" (llámales discapacitados, especiales, o lo que sea). Pero esto no es así, no hay dos estados, hay toda una gradación. Desde tener las uñas recién pintadas, un poco de dolor en las manos o cargar con unos libros hasta que te falten las manos hay un sinfín de estados posibles. Siempre desde el punto de vista de abrir una puerta hay toda una gradación de discapacidad, tanto temporal (instantánea, de medio plazo o permanente) como de severidad.

Así pues, todos somos personas con discapacidad. Tenemos capacidades por debajo de la máxima para muchísimas funciones en muchísimas situaciones. Por eso ocuparse de la accesibilidad, de que el mundo exija las menores demandas para desarrollar las tareas en que consiste vivir, no es caridad para unos pocos desgraciados, es lo más razonable para todos. No hace falta recurrir a la imagen de uno mismo cuando sea muy viejito. Eres una persona con discapacidad ahora.

(Segunda parte de la tarea que me encarga @javierfpanadero derivada de una interesante conversación)

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(1) Sin prejuicio de que las personas con discapacidades importantes y permanentes (los retrones que diría Raúl Gay) tienen una vida muy difícil y no hay que trivializarla con estas consideraciones. No se trata de eso, sino de analizar las cosas en un plano puramente conceptual.

(2) De esa "definición ecológica de la discapacidad" hablamos en una entrada anterior.

(3) La más operativa en la dirección de la ingeniería, digamos. Es la consideración que sugiere alternativas de diseño que la pueden disminuir, la que permite estudiar la accesibilidad por tanto. Otra cosa es que esa accesibilidad hay que exigirla (derechos, legislación, activismo, ...) hay que sufrirla, conocerla, anunciarla (asociacionismo, visibilización,...), y muchas cosas más. Vamos, quiero decir que la discapacidad es un concepto con muchas facetas y que el reduccionismo de arriba no pretende anular o minusvalorar otras, es pura simplificación didáctica.