miércoles, 9 de diciembre de 2009

Los hechos y las pruebas

Esta viñeta, publicada por el Center for American Progress, recoge muy bien lo que está pasando estos días con el cambio climático. O al menos como yo lo veo.

Hace unos días se publicaron unos correos electrónicos robados a científicos de referencia en el tema del cambio climático en el que quedaba patente, cuando menos, una falta de rigor apabullante.

Sorprendentemente (o no tanto) esta información se ha considerado por algunos como una prueba definitiva de que el problema del cambio climático es una farsa (ver un caso extremo).

La verdad es que por mucho que nos llamemos escépticos, no se puede hacer una tesis doctoral sobre cada tema de actualidad, por lo que siempre te ves obligado a opinar concediendo mas fiabilidad a unos que a otros. Reconocidas las limitaciones, vaya un resumen de mi síntesis sobre el tema:

El tema de los papeles robados lo tiene que juzgar la universidad donde trabajen esos señores y las revistas en las que han publicado, y si hay falta de ética científica actuar con toda dureza. Pero hay miles de científicos convencidos del tema y esto solo afecta (en su caso aún por comprobar) a poquísimos. No debería afectar en absoluto al juicio sobre el auténtico cambio climático.

El problema del cambio climático es inmensamente complejo: Se conoce poco aún sobre la globalidad del ciclo del carbono, sobre el papel de la bioregulación (el daisy world de Lovelock), sobre los estados de equilibrio de largo plazo y sus saltos (glaciaciones y períodos interglaciares), sobre el papel del albedo antropogénico que produce la aviación, etc. Pero si levantamos la vista de los detalles si que hay algunas cosas claras:
- El clima es un sistema delicado
- El planeta se está calentando de forma acelerada en las últimas décadas (aunque no tanto como se decía al principio ni de forma homogénea).
- La polución de todos los medios naturales del planeta es inmensa y acelerada

Aunque no se pueda establecer una correlación directa entre la polución y el calentamiento observado, o entre el calentamiento observado y previsiones a medio plazo, parece obvio que la polución no puede ser buena. Por tanto, una cumbre mundial para limitar una fracción de la polución (la aérea compuesta por gases de efecto invernadero) no puede ser más que una buena noticia. Y el negacionismo de lo obvio no es más que un esfuerzo irracional de defender un modelo económico que produce riqueza de una forma muy inhomogénea entre los humanos y muy ineficiente con los recursos: el capitalismo puro.
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