martes, 26 de mayo de 2009

Poco dinero y titubeos en el ahorro

Me entero por el último "boletín" de los que nos envía electrónicamente el gabinete de prensa de que la UPNA desmiente oficialmente que la Biblioteca vaya a cerrar los fines de semana.

El desmentido hace referencia a una noticia de Diario de Navarra del 20 de Mayo (se puede ver en el resumen de prensa del día, aunque son unos megas de descarga). Adjunta se incluye la lista resumen que ilustraba el artículo. De los 11 puntos que ahí se citan el desmentido hace referencia a los número 1 y 4. ¿Debemos entender que los demás si se corresponden con planes reales del Equipo Rectoral? Pues cualquiera sabe, ni siquiera sabemos oficialmente quién es el Director de Publicaciones o el/la de la biblioteca.

Supongo que también ante esta noticia en un comunicado de los sindicatos se leía:
"4.- A todo esto tenemos que añadir la falta de comunicación a la comunidad universitaria sobre las medidas de ahorro que plantea este equipo rectoral, teniendo que conocer algunas de ellas por la prensa."
La verdad es que todo el asunto es la mar de interesante: unas declaraciones de las que el periódico dice que luego se han retractado y un (inaudito) desmentido oficial según el cual nunca se ha considerado. Una lista de medidas de las no sabemos si son ciertas o no, pero que algunas si se han comprobado ya (como la renegociación de la contrata de limpiezas que generó protestas y la disminución en el horario de las instalaciones deportivas). Un plan de ajuste económico que, 6 meses después de la disminución de ingresos es aún titubeante y semisecreto.

Eso si, para asunto jugoso la propuesta de cobrarle el alquiler a los equipos de alta competición que utilizan las instalaciones universitarias. En teoría deberían pagar. Cuando se construyó el pabellón intervino el Gobierno y pagó una ampliación a condición de que se utilizara para los equipos de competición (no gratis). No sin dificultad se firmo un convenio recogiendo los detalles sobre el asunto. Jamás se pagó una factura, jamás el Gobierno atendió la solicitud (infinitamente reiterada) de la Universidad de que exigiera el pago a los equipos; grandezas, supongo, de directores generales de universidades aspirantes a presidentes de equipo de fútbol. Sea como fuere, de esta forma el Gobierno subvenciona a los equipos de competición con el presupuesto de la UPNA. Una jugada perfecta: si te quejas en público pierdes (el público está mucho más con esos equipos que con el Rectoral), si te quejas al Gobierno te juegas tu propia subvención. La verdad es que no se que opnará la Cámara de Comptos de este asunto, pero se acerca ya a una década el tiempo de funcionamiento de este "acuerdo", así que por tiempo no habra sido.

Gobierno y Universidad deberian estructurar unas relaciones más serias y respetuosas, sin trampas ni sorpresas, con un convenio de financiación plurianual que suponga unos resursos estables y predecibles ligados, por supuesto, a la rendición de cuentas y cumplimiento de objetivos. No va a ser fácil, porque parece que ni esta es la Uninversidad del Gobierno, ni este es el Gobierno de la dirección de la Universidad.
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