domingo, 10 de mayo de 2009

Espíritu innovador

Rafael Nadal es suficientemente bueno en lo suyo como para permitirse opinar en contra del espíritu innovador del open de Madrid: lo de la tierra batida azul le parece una mala idea.

Hace falta una posición muy segura para no estar a favor de la innovación. Es un tema tan de moda... ¿Pero de verdad es interesante?

Tres instituciones muy próximas a mi han "innovado" recientemente en su imagen gráfica y la verdad es que no tengo claro que haya merecido la pena ¿de verdad se aprecia una mejora neta?

Hace unos años se hablaba de Investigación y Desarrollo (I+D) pero luego se añadió, de tapadillo, con minúscula, la innovación (I+D+i). Los términos con mayúscula están bien definidos, se trata de generar conocimiento nuevo y de crear productos basados en el conocimiento nuevo, pero innovar no es algo tan claro (basta gogelearlo para ver la disparidad de enfoques). El I+D lo realizan científicos e ingenieros basándose en el conocimiento, con esfuerzo; un camino difícil y tortuoso pero sólido. La innovación está al alcance de cualquiera; una innovación no es más que una ocurrencia feliz (si hay suerte). El "ojo de halcón" es I+D, pintar la tierra batida de azul es "i". Creo que un desarrollo económico sólido y duradero sólo puede basarse en la auténtica sociedad del conocimiento. Y esa se edifica sobre el I+D, no sobre los fuegos artificiales de la i minúscula.
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