martes, 19 de mayo de 2009

Ordenadores en las aulas (que susto)

En el reciente debate sobre el estado de la nación, el presidente del gobierno hizo un anuncio muy rimbombante: la incorporación de ordenadores a las aulas de primaria. Ese debate no es más que circo mediático (no se debaten leyes ni ninguna función ordinaria del parlamento), y así hay que entender los exhortos que allí se hacen. Sin embargo el tema de la incorporación de ordenadores, ya apodados con gracia ZPCs, ha generado una polémica muy considerable (ver 1 y 2).

Allá por el 2001 se ponía en marcha en la UPNA la entonces nueva titulación de Ingeniería Técnica Informática. Aquel grupo de titulaciones se implantó con un proyecto docente diferente: solo se admitía a 50 estudiantes (la nota de corte fue superior a 7) y se pusieron a disposición todos los recursos posibles, los profesores que la impartían habían diseñado ellos mismos el plan de estudios el año anterior. Por cierto, a los estudiantes se les puso un portatil a cada uno, en el aula había unas taquillas electrificadas con llave... Solo uno de los 50 aprobó todo en septiembre. Los profesores presionaron para que se retirasen los portátiles de los estudiantes y para que se abriera el cupo a 110 estudiantes.

Aquello lo viví en primera persona, con muchas conversaciones privadas que es mejor no reproducir. Pero que no quede ninguna duda, aquellos ordenadores eran muy útiles para los estudiantes, fueron los profesores los que prefirieron laboratorios con ordenadores fijos y con una llave de la puerta en su bilsillo. Fueron los profesores los nunca quisieron entrar en aquella experiencia. Por eso ahora cuando veo ecandalizarse a profesores de primaria e instituto ante el anuncio de los ZPCs no puedo evitar la comparación. Todas esas críticas a la falta de un plan bien estructurado, a la confusión de prioridades (ordenadores en vez de tapar goteras) y demás cosas que se leen por ahí me parece que no hacen más que esconder la incomodidad que estos PCs iban a causar a los profes...

La figura está tomada de aquí.
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