lunes, 27 de abril de 2009

La insalubridad coronaria del subalterno

Parece ser que hay una importante correlación entre la posición social y el riesgo coronario. Las personas con mejor posición social tienen menos riesgo. Esto se desprende de un estudio ("Does Autonomic Function Link Social Position to Coronary Risk?: The Whitehall II Study") publicado en la revista de la American Heart Asociation. Yo no entiendo suficiente como para apreciar los detalles estadísticos sobre como se tiene en consideración los demás factores de riesgo (tabaco, colesterol, etc.) pero si hacemos caso a la interpretación de Sergio Parra, es más importante el efecto de la posición social que el de otros factores mucho más clásicos. Parece incluso hay indicios sólidos del mecanismo que justaficaría causalmente esa correlación (niveles de cortisol y otras hormonas).

Un resultado científico más que añadir a una lista de curiosas cuestiones como que los ricos tienen una proporción superior de hijos varones, que las mujeres de los ricos tienen más orgasmos o que los guapos tienen la vida más fácil (laboral al menos). Parece que la realidad se esfuerza en mostrarse políticamente incorrecta, y que a diferencia de lo que nos decía la bella y la bestia, la belleza no está en el interior.

También hay otro tipo de estudios, con resultados mucho más correctos, que culpabilizan a los desgraciados de los males de la humanidad. Uno de los mas tremendos que he leido hace poco calcula la contribución al cambio climático que produce el sobrepeso. Sin duda que gasta más energía (y produce más CO2) un gordo que un flaco, pero de ahí a titular "salva el planeta evitando el sobrepeso" va un rato largo.

La contaminación en el centro de Madrid es mucho más perjudicial que fumar bastantes cigarrillos. El grueso del agua dulce canalizada en España se pierde en malas prácticas agrarias, órdenes de magnitud superiores a lo que se puede ahorrar cerrando el grifo mientras te cepillas los dientes. El despegue de un avión supone más CO2 que miles de gorditos.

Las cualidades pedagógicas de cerrar el grifo, no fumar y cuidar el sobrepeso son innegables, pero estos cuentos de hadas de los "estudios" descontextualizados son lamentables. Sintetizar los asuntos analizados (bien analizados) en los "estudios" no es trivial.


((Actualización: añadir a la lista de estudios curiosos la disquisición sobre la influencia de la testosterona en la toma de decisiones económicas, descrita por El Pez))
Imágen tomada de aquí.
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