domingo, 19 de abril de 2009

De la elegancia del erizo

El libro, un regalo de esta última navidad, ha sido un éxito de ventas tremendo, y en la red hay muchos comentarios sobre la novela en sí. Aunque lo he disfrutado no voy a ir por el camino de la crítica literaria, no es lo mío. Lo voy a dejar en que me ha gustado bastante, especialmente la segunda mitad, y en tres frases textuales que aún sacadas de contexto, tienen su cosa:

pg 56 "Los que saben hacer las cosas, las hacen; los que no saben, enseñan a hacerlas; los que no saben enseñar, enseñan a los que enseñan, y los que no saben enseñar a los que enseñan se meten en política"

Es un dicho clásico, pero para los del gremio de la enseñanza, y peor aún los que nos hemos dedicado a la política universitaria, da que pensar. ¿De verdad es tan incompatible la acción y la reflexión sbre lo que se hace?

pg 109 "La verdadera novedad es lo que no envejece, pese al tiempo."

Y para ejemplo es campus de la Upna, diseño de un Saenz de Oiza genial, que a pesar de tener ya 20 años, cualquiera diría que esté recién concluido. Probablemente siga siendo "moderno" dentro de otros 20 años.

pg 282 "¿Para qué sirve la inteligencia si no es para servir?"

Versión intelectual de la clásico "nobleza obliga". La expresión resume la idea que la autora desarrolla por boca de su personaje, le parece que la erudición diletante es un empleo indigno de un don como la inteligencia.

Son tres ideas que estaría bien mantener en la cabeza a la hora de confeccionar los nuevos planes de estudios en los que andamos (unos más que otros) liados ahora. Unos planes cuya novedad residiese en lo que no envejece, pese al tiempo, y que enseñaran a hacer, poniendo la inteliencia al servicio de la acción, y no enredada en si misma.

La Elegancia del Erizo, de Muriel Barbery
Editorial: Seix Barral, Biblioteca Formentor
ISBN: 978-84-322-2821
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