viernes, 12 de febrero de 2010

EL mito de las 100 mejores universidades españolas

Dice el titular "Ninguna universidad española entre las 100 primeras del mundo". Y empiezas a leer para descubrir que la primera española es la Complutense, que si las privadas, que si las virtuales y un montón de análisis sobre una clasificación de la que no se sabe en que se basa hasta el final. Y aún así no se deja muy claro. "El estudio mide la presencia web de los centros a través de los motores de búsqueda más conocidos". Vamos que la investigación de un centro es lo que sale del Google Académico (para qué complicarse con el WOK o cosas así).

En fin, el estudio es muy probable que esté bien hecho, incluso los autores dan indicaciones sobre la no concordancia entre lo que sale en la clasificación y datos más realistas debido a estrategias diferentes de presencia web. ¿Ese titular?... Falta un dato importante para analizar los resultados de la clasificación ¿están ponderados los datos por tamaño? Curiosamente las universidades que aparecen en los primeros puestos son las más grandes, mientras que las que se tienden a considerar muy buenas aunque bastante pequeñas (Carlso III, Pompeu Fabra, Catabria, ...) no aparecen. No es raro que la presencia web, a igualdad de otros parámetros, sea proporcional al tamaño de la universidad.

Es bastante probable que no haya ninguna universidad española entre las 100 primeras sea lo que sea lo que midamos en la lista, tampoco vamos a ampararnos en detalles psudotécnicos para eludir la discusión, pero ¿sería esperable? ¿Es tan malo ese dato?

El sistema universitario español tiene la característica de ser bastante homogéneo, todavía no ha habido una diferenciación importante que de lugar a universidades mucho mejor esque otras. Un poco si, tampoco hay que esconderlo, pero no demasiado; no hace tanto que las distintas universidades españolas eran casi sedes de la misma entidad. Así, en vez de mirar las universidades de una en una, podemos mirar al sistema universitario completo por países. Esos datos muestran un posicionamiento ligeramente inferior al que ocupamos en el ranking de PIB o en el medallero olímpico (como ya veíamos hace un tiempo). Vamos, que el sistema universitario español está a la altura del país. Ante ese hecho, solo hay dos formas de conseguir ese mito de posicionar universidades concretas en el top 100 (habría que ver de que escala, pero bueno): una posibilidad, la correcta, es invertir mucho más en las universidades, la otra es desequilibrar la inversión, de forma que aunque la media esté en el mismo sitio, algunas estén mucho más arriba (claro que algunas pasarán a estar mucho más abajo). Como dijo Quevedo, entre el clavel y la rosa, su majestad escoja.

Espero que a Andrés Diplotti no le disguste que haya tomado esta viñeta de su excelente blog para ilustrar el ejercicio periodístico que supone el titular comentado respecto del estudio del que surge.

ACTUALIZACIÓN (18 feb 10). La descripción del Ranking y su comparación con el más famoso internacionalmente (el de Shangai) se puede encontrar aquí. Y no, no hay ninguna corrección por tamaño, son cuatro indicadores muy sencillitos cuya correlación con lo que se quiere medir está muy publicitada pero nada corroborada. Toda la web es confusa, mezclando objetivos, hipótesis, resultados y frases publicitarias.
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