domingo, 21 de febrero de 2010

El huevo, la gallina y viceversa

En esos ratos de serendipia digital en que vas visitando enlaces de un lugar a otro, dejándote aconsejar, me encuentro con la siguiente frase en el blog de Juan Carlos Alcaide:
"En el corto plazo hay que incentivar CON URGENCIA EL FLUJO ECONOMICO EN LA CONSTRUCCION. Si es necesario que haya una generación entera con dos viviendas, qué se le va a hacer.."

A veces se toma como juego de palabras, pero es muy importante saber si uno trabaja para vivir o vive para trabajar, porque no es exactamente lo mismo (aunque algunas filosofías de la organización social minimicen la diferencia).

Se que el autor de la frase no es economista (lo que digo para ahorrar algunos pasos en el inevitable debate que me espera tras este comentario), pero ¿de verdad estamos bien de la cabeza? Yo creía que se trataba de organizarse para vivir más y mejor, y que en ese proceso los bienes son un medio. Parece, por la frase, que cómo vivan las personas es el medio, el número de casas que tengan irrelevante, lo importante es crear una espiral de consumo que mantenga unos indicadores en valores adecuados. Parece que si no estamos destruyendo recursos con voracidad (aunque sólo sea el suelo en el que colocar todas las cases que propone el autor) no nos sabemos organizar, y millones de personas no solo no tienen trabajo (que bien llevado seguro que no les importaría demasiado), sino que no tienen recursos con los que disfrutar de ese ocio.

En el fondo no falla la productividad en los países del primer mundo. Hoy producimos lo mismo o más que antes de comenzar la crisis, y en todo caso mucho más de lo necesario para vivir todos muy bien. Lo que falla es la organización social (socio-económica) que permita un disfrute colectivo adecuado de toda esa riqueza que se produce. Pero las personas inteligentes están ofuscadas por no se qué constructos (diría que "la ortodoxia de la economía", pero ya me lo han rebatido en entradas anteriores y no me atrevo) y en vez de enfrentar ese problema le dan la vuelta y nos proponen gastar dinero y hacer más casas como mecanismo de ... ¿desarrollo social? ¿desarrollo económico? Vale que lo del huevo y la gallina sea un dilema, pero poner el carro delante de los bueyes no admite duda.

Imagen tomada de aquí

Publicar un comentario en la entrada