miércoles, 16 de septiembre de 2009

Los investigadores no tienen comidas de trabajo

Desde hace algún tiempo el Ministerio de Educación ha decidido que en los proyectos de investigación que financia, los gatos de representación dejen de ser "elegibles". Traducido significa que las facturas de comidas no se aceptan como justificación de gastos. Vamos, que un investigador no puede tener comidas de trabajo. En absoluto.

No es que se permita sólo lo presupuestado, ni que la justificación exija un informe explicando el motivo del evento y detallando los comensales o cualquier otro mecanismo de control razonable. Totalmente prohibido y ya está.

Que hay una lectura de tesis y hay que ir a comer con el tribunal, que recibes un visitante extranjero para una reunión, que se organizan unas jornadas, da igual. Cada uno se paga lo suyo y a correr.

Luego, visto que lo hace nada menos que el Ministerio, empieza a cundir el ejemplo y nos encontramos con que ya no queda prácticamente ninguna vía de financiación de la investigación que acepte gastos de representación entre lo que financia. La semana pasada estuve con un prestigioso investigador que perdió más de un día de trabajo en encontrar una vía de financiación para la comida de una tesis. ¿Es eso eficiente?

Me gustaría saber de que nivel político ha surgido esa decisión administrativa. ¿Habrá sido el Ministro? ¿Algún Secretario de Estado? A mi me suena a frase colada por un administrativo de rango inferior que simplemente se ahorra trabajo y además cree que está salvando al estado de los abusos de esa caterva de privilegiados que son los investigadores. Sea como fuere es absolutamente indignante.

Es indignante que el MEC nos considere a todos los investigadores defraudadores potenciales. Es indignante que no haya una consideración política de mayor visión en este tipo de cuestiones. Pero también lo es que los Rectores (y Vicerrectores de Investigación) no hayan planteado una queja enérgica, y que se dediquen a hacer de correa de transmisión de semejante absurdo, y que hasta lo justifiquen a veces. Hay que plantarse con algunas cosas.

Luego nos quejamos de que el I+D nacional no es todo lo bueno que podría. Pero con unos sueldos decrecientes, un apoyo administrativo nulo al trabajo, una carga burocrática inmensa, una financiación tirando a escasa y encima retorcida no se a dónde vamos. Desde luego a comer no.

La foto, aunque la he visto en muchos sitios, está sacada de aquí.
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