domingo, 8 de febrero de 2009

Relativismo moral y relativismo material

Están emitiendo en televisión (en la 2, naturalmente) una "noche temática" dedicada a la evolución. En este momento un documental analiza la historia del "diseño inteligente". Por otro lado, el viernes hubo un cruce de correos en el "info-general" de la Upna sobre la educación. Allí había quien, en aras a la libertad, defendía la enseñanza segregada por sexo.

Vamos, que con tal de defender la religión, vale negar la evidencia. La realidad es relativa con tal de que la moral sea absoluta. Pero la realidad no es relativa, la ciencia no es una construcción social. Las piedras caen hacia abajo aunque a algún dios (que hay muchos, por cierto) no le guste.

Y que un adulto formado, en el ejercicio de su libertad quiera creer algo contranatura, es cosa suya. Pero el adoctrinamiento en la falsedad me parece intolerable. Enseñar que el condón no protege contra el sida, que la evolución no funciona y otras mentiras del estilo no debería permitirse.

Pero no sólo se pretenden transmitir contenidos falsos, sino hacerlo en un ambiente falso. El mundo real tiene hombres y mujeres, gitanos y payos, zurdos y diestros, oriundos e inmigrantes. Crear en la escuela un entorno artificialmente falseado dificulta la socialización real de los niños. Pasar la adolescencia, (en la que la tendencia natural es aproximarse al sexo contrario) manteniendolos separados no ayuda precisamente a una convivencia normal. Nos esforzamos en introducir contenidos educativos sobre la igualdad de género, como se pide en la ley integral contra la violencia de género, pero ¿en un entorno segregado? Un aula de varones payos y oriundos fomenta el machismo, el racismo y la xenofobia (aunque haya una asignatura de ciudadanía en la que les digan que eso no está bien).

Me parece que con la excusa la libertad de conciencia no se puede mentir, y con la excusa de la libertad de elección no se pueden crear guetos educativos. Y encima hay que aguantar que sean ellos los que te tilden de relativista moral... ¡manda huevos!.

La foto, muy mala por cierto, es del directorio de iglesias del hotel Harrington, en Washington DC. Me sorprendió un montón ver más de 60 iglesias distintas.
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