viernes, 19 de diciembre de 2008

Buscando patrones hasta donde no los hay

El ayuntamiento de Pamplona tiene puestos en diversos lugares carteles en los que da detalles de las obras que se realizan. En este de la foto (malísima foto de móvil, por cierto) las calles parecen formar un unicornio. En la entrada del polígono de Arazuri hay un caballo de cabeza marciana...

También en las nubes reconocemos figuras. Prácticamente cualquier cosa es capaz de sugerir un objeto reconocible, pero algunas formas primarias tienen una facilidad para ser encontradas tremenda; los rostros especialmente.
El cerebro no se conforma con registrar imágenes, hace esfuerzos por dotarlas de significado, y ese proceso es muy automático (inconsciente) y rápido.

El conocimiento de este hecho nos da dos pistas sencillas a la hora de hacer representaciones gráficas: (1) evitar los unicornios y (2) que el aspecto enfatice el mensaje buscado a primer golpe de vista.
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