viernes, 12 de septiembre de 2008

¿Pretendes matar al Presidente?

Nos envían hoy el documento en el que se recoge el procedimiento de evaluación de la actividad docente del profesorado de nuestra universidad.

Una forma de trabajar basada en la independencia y la evaluación es mucho mejor que la de la irresponsabilidad supervisada tan habitual en el mundo laboral. Especialmente en trabajos intelectuales y creativos, cada trabajador ya sabrá como se organiza, y es en los resultados en lo que hay que fijarse.

Pero lo que me ha motivado a comentar ahora no es la necesidad de evaluar, ni la globalidad del proceso, que me parece más o menos correcto, sino la ingente cantidad de burocracia inútil que va a generar.

Los Directores de Departamento deberán rellenar una ficha por cada profesor en la que han de responder si estos cumplen con sus obligaciones mínimas. También cada profesor debe informar al respecto en un "autoinforme". ¿Confesará alguien que no va a clase o que llega tarde sistemáticamente? Siempre me había parecido una estupidez muy anglosajona eso de preguntar en el formulario de inmigración estadounidense si uno pretende matar al Presidente del país, pero voy a tener que repensármelo, igual es una medida de calidad del sistema de inmigración.
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