martes, 13 de abril de 2010

Sobre la efectividad del porno para ciegos

Está rebotando por todos los medios de comunicación la noticia sobre la publicación de un libro porno para ciegos. El libro al que se hace referencia (no como el de la figura adjunta) incluye figuras en relieve, algo así como bajorrelieves de escenas eróticas. Parece que el contrapunto porno- ceguera es especialmente atractivo para el público, y no hay medio de comunicación que se haya ahorrado el comentario.

Dejando aparte las cuestiones más profundas sobre la "normalidad" de las personas con discapacidad o de la función social del porno, la noticia me lleva a pensar sobre la auténtica efectividad del producto.

A finales de los 80 tuve la ocasión de dar clase a alumnos ciegos, como parte de un programa de diseño de material didáctico para la enseñanza de física a alumnos ciegos (en la Escuela Universitaria de Fisioterapia de la ONCE en Madrid). En aquel centro era habitual preparar imágenes en relieve de las figuras sobre las que versaba la clase. En anatomía les preparaban versiones en relieve de fotografías de despieces de trozos del cuerpo. En una sesión con una chica analizamos en que consiste el proceso de ver y qué es la perspectiva. Ella se quedó sorprendida y me dijo "claro, por eso en las láminas de anatomía la sección de las venas es siempre ovalada". Se me quedó grabada la frase. Damos por sobreentendido que tocando se ve igual que con los ojos, pero al tacto un círculo nunca es elíptico, mientras que a la vista prácticamente siempre lo es.

Del mismo modo, a la vista la misma cosa cambia de tamaño dependiendo de lo lejos que esté, hasta hay chistes al respecto (no es que sea bajito, es que estoy lejos), mientras que al tacto un objeto nunca cambia de tamaño. Supongo que eso hace que el tamaño se incorpore como característica esencial de la percepción de un objeto por parte de un ciego. Si fuera así, la revista porno tendría que incluir figuras de tamaño natural, ya que el icono reducido difícilmente representará lo que se pretende.

En una de aquellas clases de la ONCE entró un alumno gritando que había encontrado "las tetas de Sabrina" (en referencia al famoso incidente de la gala de fin de año 87). Allá que se fueron todos en el recreo a una tienda de artículos de broma en la que había a la venta unos pechos postizos de tamaño natural, grandes pero realistas.

Adaptar es algo más que copiar lo que funciona para un sentido a otro. No hay más remedio que entender cómo se percibe por el otro sentido para hacerlo bien. En el caso del porno, seguramente que hay mejores opciones (audios, por ejemplo) que bajorrelieves, o la Barbie directamente.

La figura es de aquí
Publicar un comentario