sábado, 27 de marzo de 2010

Control horario en la Universidad

Tenemos estos días a los sindicatos del PAS (Personal de Administración y Servicios) de la UPNA enormemente alterados tras el anuncio de que se va a instalar un sistema de control horario para el personal, para el PAS. El argumento fundamental de la protesta es que esos sistemas se aplican sólo a "una parte de la plantilla" de la universidad. Vamos, que si el profesorado no ficha el PAS tampoco. Además esgrimen una sentencia judicial al respecto (sentencia nº 104/07 del juzgado de lo contencioso-administrativo nº 7 de Valencia) que parece rubricar ese argumento del "agravio comparativo".

En mi opinión la incorporación de dispositivos tecnológicos para el control de presencia en el puesto de trabajo me parece enormemente ventajosa. Por un lado permite una flexibilidad y un autocontrol que son imposibles "a ojo". Por otro permite librara a Directores de Servicio y Jefes de Sección de esa tarea difícil e ingrata. Sólo se me ocurre que pueda venirle mal a quien parta de una situación de incumplimiento evidente.

Otra cuestión diferente es si el objetivo último de un puesto de trabajo se basa en la presencia física o no. La actividad del profesorado tiene dos componentes distintas: la docencia y la investigación. Sin duda que la docencia si que exige presencia física, y esta se controla mediante la firma de partes de clase y, desde hace unos meses, mediante el servicio de inspección, que tiene como misión vigilar el cumplimiento de tutorías, prácticas y demás. La actividad investigadora, en cambio, requiere actividades muy variadas que pueden tener lugar en muchos momentos y lugares. La investigación sólo tiene sentido controlarla por sus resultados.

Las tareas de administración y servicios, si se analizan, son muy variadas. Algunas están claramente ligadas a la presencia física como la atención al público o la vigilancia, por ejemplo. Otras en cambio podrían analizarse por desempeño (número de libros catalogados, número de órdenes de compra tramitadas, de facturas contabilizadas, etc.). En mi opinión, cuando se puede, siempre es mejor controlar (e incentivar) el desempeño que limitarse al control de presencia. Lo que no parece razonable es pretender que no haya ningún tipo de control.

El asunto está aún en discusión. Ya veremos en que termina y que argumentos manejan unos y otros.
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