domingo, 7 de marzo de 2010

Una divulgación científica próxima

Esta semana vamos a disfrutar en Pamplona del V Congreso sobre Comunicación Social de la Ciencia (CSC5). Bajo el lema Una Nueva Cultura, lo más granado del sector se dará cita en el Baluarte. Desde que Javier Armentia me invitara (más por equilibrios geopolíticos que por auténtico mérito) al primer encuentro de blogs científicos, he ido dedicando más atención y esfuerzo a la divulgación científica. Algunos ejemplos son las charlas divulgativas en secundaria o la categoría de este blog "ciencia cotidiana".



La divulgación científica tiene una dificultad especial que parte del hecho de que la ciencia conforma un edificio en el que es difícil entender los conocimientos de los pisos superiores si no se conocen los de los inferiores, ya comentábamos al respecto hace un tiempo. Pero en realidad esa característica la comparten muchos temas, por no decir todos. Cuando mis hijos cogen un periódico no entienden nada, ni siquiera de los deportes. Lo que se cuenta hoy tiene sentido si se sabe algo de lo de ayer y anteayer. Será importante pues, contar historias completas, retrotraer lo que se quiere contar hasta conceptos muy primarios.

En realidad esa es una característica deseable siempre en un proceso de aprendizaje. El psicólogo soviético Lev Vygoski formalizó el concepto de la zona de desarrollo próximo, que sería el conjunto de conocimientos y habilidades que están en el límite entre lo que domina el estudiante y lo no, lo que aún no es capaz de hacer o entender. Es en esa zona donde se produce el aprendizaje de forma más poderosa, enraizado en lo que ya se sabe y creciendo a partir de ahí hacia lo desconocido.

No sólo los conocimientos han de enraizar en lo que ya posee el estudiante, el receptor de la información en realidad, también la motivación. Los pequeños detalles de la vida cotidiana pueden ser uno de esos anclajes en lo conocido en los que enraizar una explicación que proporcione conceptos científicos que vayan más lejos. Ese es el enfoque que me ha interesado a mi, pero hay muchas otras posibilidades: lo que le interese al público (en plan consultorio), la ciencia ficción (magníficamente tratada en este contexto por Sergio L. Palacios), la cocina (como en este libro), la espectacularidad, la utilidad forense, etc.

Resumiendo, podemos usar la idea de la zona de desarrollo próximo en el contexto de la divulgación científica de dos formas, por un lado en la motivación, buscando un tema que ya esté en los intereses del receptor; y por otro en la metodología, retrotrayendo la explicación hasta conceptos que ya posea el receptor.

Figura tomada de aquí.
Publicar un comentario en la entrada