domingo, 22 de noviembre de 2009

Accesibilidad testimonial

Empezamos a acostumbrarnos a ver en los ascensores los botones no sólo rotulados visualmente, sino también en Braille. Un mínimo esfuerzo en la fase de diseño de la botonera permite que los ciegos puedan no equivocarse de piso en los ascensores. Dado que la idea parece buena, que se generalice.

Así vemos en el tren (un Alvia en la foto) la indicación de los asientos rotulada también en Braille. Lo que pasa es que en los botones del ascensor se ponen los dedos (que es con lo que se lee el Braille) pero encima de las ventanillas del tren no, y mucho menos pasando por encima de los asientos ocupados. La doble rotulación, Braille y vista, de carteles en las paredes (aulas, despachos, consultas, etc.) raramente es una buena idea. No es razonable esperar que los ciegos vayan sobando las paredes a ver si hay algo que leer. Esos rótulos son testimoniales, parecen decir "también existen los ciegos", pero su función real es nula. La verdad es que no tengo clara la efectividad de esas medidas testimoniales, pero si la necesidad de unos sistemas más efectivos de ayuda a la movilidad de los ciegos.
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