martes, 26 de agosto de 2008

El teléfono de la UPNA

Nos llega hoy un aviso diciendo "Debido a una caída del sistema, tenemos problemas en el funcionamiento telefónico", y nos tranquilizan porque telefónica está trabajando en ello.

Los datos que tengo sobre esta cuestión puede que sean un poco antiguos, pero muestras que esto es solo la punta del iceberg. En lo esencial la historia es como sigue.

Cuando la telefonía era un monopolio, todos eramos de Telefónica, obviamente. Pero al desaparecer el monopolio la cosa ya no está tan clara, y menos aún para las administraciones públicas, que deben aprovisionarse siguiendo la legislación vigente, que garantiza la libre concurrencia. Resumiendo, que había que sacar un concurso público para la provisión del servicio de telefonía. Esto, por ejemplo, lo hizo el Gobierno de Navarra cuando cambiaron sus números a 848 en vez de 948. En la UPNA este concurso aún no se ha realizado.

Mientras se siga con Telefónica por razones históricas y a la espera del concurso, todo descuento sobre las tarifas oficiales es ilegal, cosa que han hecho valer las compañías de la competencia recurriendo (y ganando) diversas ofertas que se estaban aplicando. Viendo lo que ha supuesto en otras universidades, un concurso de este tipo podía disminuir la factura de la UPNA en telefonía entre un tercio y la mitad (cantidades que no son ninguna broma). Además supondría integrar los móviles corporativos, y otro conjunto de ventajas técnicas.

Para terminar, la centralita que tenemos es muy vieja; de hecho funciona con los repuestos que se pudieron obtener del desmantelamiento de una igual que había en el Parlamento de Navarra antes de su última remodelación. Bueno, si no ha habido cambios recientes, pero dado el incidente del que nos avisan hoy, no parece.

La tramitación administrativa de un concurso de estas características no es trivial, pero tampoco es tan terrible, se pueden tomar como ejemplos los que han realizado otras universidades o el mismo Gobierno de Navarra. Alguien dijo una vez que no se sacaría el concurso hasta que fuera una demanda explícita de la Cámara de Comptos. Dado que esa mente preclara ya no influye diréctamente en el tema, no estaría de más que nos aplicáramos a la tarea.
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