jueves, 20 de marzo de 2008

Ciencia y pseudofilosofía

"Con lo que me está costando ser ateo de la religión verdadera, como para hacerme budista". No recuerdo quien decía esto, pero hay una canción de Krahe con la misma idea en un verso. Aún digiriendo la búsqueda de dios a través de las matemáticas, me encuentro, esta vez en El País, con un filósofo que, ante la falta de respuestas en otros lugares ha ido a terminar en la astrología. ¡Manda huevos! como decía el otro.

No quiero escanear a estas horas, hace demasiado ruido, pero total, tampoco merece la pena (además está en la red igual). Lo más interesante es el texto que resalta el artículo, entrecomillado del tal filósofo "La física cuántica ha mostrado que el edificio de la razón tenía grietas".

Despúes de quedarse tan a gusto tras evacuar semejante sentencia, concluye que la astrología si que le lleva a buenas conclusiones; habrá que suponer que a edificios sin grietas. Lo peor de esto es que se dice desde un desconocimiento casi absoluto de la física cuántica. La teoría capaz de predecir experimentos con mayor precisión es una verdadera cumbre de la descripción racional de la naturaleza observable: difícilmente se puede ponderar en sentido contrario.

Pero bien mirada, la frase es perfecta, porque no acusa de nada concreto: ¿Qué es el edificio de la razón? ¿a qué grietas se refiere? Así que sin decir realmente nada se da por finiquitada la ciencia entera y ya podemos darnos libremente a las fuentes de la verdad: la astrología. Y como prueba más rotunda de que no se dice desde una postura rupturista, le hace la carta astral al momento de realizar sus descubrimientos Galileo, Darwin y Einstein. En fin, tamaña colección de tonterías no merece mucho más análisis. No entiendo porqué este hombre no estudió mecánica cuántica en vez de astrología, ni porqué un periódico supuéstamente serio le da pábulo a tanta bobada.
Publicar un comentario