viernes, 14 de marzo de 2008

Ciencia y religión

A este venerable señor le acaban de dar un premio. Un premio que otorga una fundación para la promoción de la religión, y que además es de un pastón.

Hasta ahí perfecto, lo que ya no va tan bien es que esa promoción de la religión se haga con visos de ciencia. Tradicionalmente cuando la ciencia se metía en terrenos autoproclamados religiosos quemaban gente. Ahora que ya no está de moda esa persecución (al menos en occidente) no vamos a comenzar con la contraria, así que aunque pueda apetecer, yo no recomiendo condenar a la hoguera al buen hombre (ni a la fundación que le premia).

Lo malo de las religiones es su vocación de gas perfecto, que intenta de forma pertinaz rellenar todos los huecos existentes. Que se den premios, que celebren ritos y que cubran las cabezas de sus mujeres, allá cada cual... Siempre que no obliguen a mis hijos a perder el tiempo en la escuela unas horas en una asignatura sin contenidos académicos, o persigan a un señor por hacer unos dibujos o escribir un libro. Si mostrasen la mitad de respeto por los demás que agnósticos y ateos por ellos nos iría mucho mejor.

He empezado a leer sobre el trabajo del premiado, pero intentar rebatir el fondo es ya entrar en un juego maldito. Sólo tiene sentido para que no se de por vencido el partido por falta de contrincante, pero el trabajo ha de hacerlo alguien serio, y Richard Dawkins ya se ocupa.

¿De verdad alguien piensa que desde las matemáticas o la cosmología se puede demostrar la existencia de dios?. Que sagaz el argumento de "¿Porqué existe algo en vez de nada?". Todas estas interesantes cuestiones ayudan a esponjar el cerebro y a profundizar en la reflexión y la filosofía, pero no tienen nada de científico. También es verdad que desde el lado de la ortodoxia científica hay mucha supercuerda y unificación que es más estética y filosofía que ciencia. Quizá haya que establecer una nueva rama de la metafísica escrita con lenguaje matemático.

Si hay que buscarle una salida a cierto sentimiento místico desde unas posturas materialistas (que aunque otros digan esa palabra como un insulto es algo magnífico) y positivistas, yo propongo la Iglesia de la Fuerza Jedi. Para gente sin complejos. Van ya 400.000 afiliados (noticia) así que no has de sentirte sólo. Y una vez que eres religión oficial ya puedes exigir respeto y hasta casilla en la declaración de la renta.
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