jueves, 7 de enero de 2010

El riesgo cero no existe

Aparece hoy en Público una noticia sobre un trabajo científico publicado en Science sobre el que se han surgido dudas respecto de su exactitud (sobre su veracidad incluso). Puede que el caso concreto sea un poco raro, pero la publicación de cosas dudosas y su revisión está en la base misma de la actividad investigadora, no podría ser de otra forma. Me han sorprendido mucho algunos de los comentarios, cuyos autores se escandalizan sólo de la posibilidad de fraude y piden castigos ejemplares o reorganizaciones profundas del sistema de publicación científica. Parece que se esté exigiendo un 100% de veracidad en las publicaciones científicas, cosa que es estrictamente imposible.

En la misma línea de pensamiento, la vejación del viajero aéreo está sufriendo estos días una nuevavuelta de tuerca basada en la misma idea: vamos a conseguir un 100% de seguridad. Esa línea de pensamiento me recuerda la preocupación de las madres por que sus hijos se pongan la bufanda para evitar el costipado; cuando te costipas te preguntan en que momento te expusiste al frío sin bufanda.

No existen conductas que garanticen el 100% de evitación del costipado, el terrorismo aéreo o el fraude científico, es imposible, total y absolutamente imposible. Igual de imposible que conseguir viajar a la velocidad de la luz, a medida que te acercas va siendo más costoso acercarse un poco más. Matemáticamente se dice que ese costo tiende a infinito a medida que te aproximas. En el caso de la velocidad el "costo" es la energía de la partícula, eso es lo que tiende a infinito al acercarse su velocidad a la de la luz. En el caso del riesgo ese "costo" se matematiza de una forma algo menos precisa, pero se puede cuantificar en dinero, cantidad de trabajo o tiempo.

El mito de la posibilidad del riesgo cero es muy peligroso porque impide gestionar adecuadamente los riesgos. Basta con tomar un avión hoy en día para darse cuenta: la cantidad de incomodidades, vejaciones y pérdidas de tiempo seguras no son proporcionadas a la disminución real del riesgo que pretenden consegugir. Y esto los técnicos es obvio que lo saben. ¿cuales son pues las razones últimas de tales medidas?

Imagen tomada de aquí.

Publicar un comentario