domingo, 3 de mayo de 2015

Los caminos del sol


El 21 de junio de 2014 instalábamos una lata en la ventana de casa; una lata con un agujero muy fino y bien calibrado y un papel fotográfico en su interior. Ha estado instalada entre el solsticio de verano y el de invierno. El paisaje se ha ido impresionando poco a poco, recogiéndose la poquita luz que se colaba por el agujero (o estenopo) cada día. La potente luz del sol si era capaz de colar en la lata suficiente luz como para salir en la foto cada día. Y ahí están sus trazas en el cielo, día tras día, revelando los caminos por los que transita en el cielo desde el que ilumina la ventana de casa.

 Los sajones son menos cursis, y al agujero de este tipo de dispositivos le llaman "pin hole" (agujero de alfiler, literalmente), pero aquí hemos tenido que llamarle nada menos que estenopo (agujero pequeño literalmente, solo que en griego).

Estas cámaras estenopéicas de hojalata son parte del proyecto TIME IN A CAN, puesto en marcha por la Asociación de Latas de Bebida. La sección Navarra del proyecto la coordinó el Planetario de Pamplona, que nos suministró a unos cuantos voluntarios una lata para colocar durante un semestre. La mía quedó fijada a la ventana de un primer piso, mirando al sureste. Tenía miedo de que en un plazo tan largo una mota de polvo, una gota de agua o la cagada de un pájaro cegaran el rimbombante estenopo y arruinaran la espera. Pero no fue así, hubo suerte y la foto final ha resultado perfecta.

De la foto final se puede sacar alguna información curiosa. En el camino del sol se observan franjas oscuras; corresponden a días o grupos de días nublados, en los que no había un sol potente que impresionara la película fotográfica. Dado que en el Planetario han colgado todas las fotos Navarras (ver), podemos compara las franjas de dos lugares distintos (pero próximos) para asegurarnos de que esos nublados no se deben a nubecitas locales, sino a cielo cubierto en toda la región. Como se ve aquí debajo, ese es el caso. Por otro lado, dado que sabemos las fechas de comienzo y final de las trazas solares, que hay 184 días en medio, se puede fabricar una escala y localizar aproximadamente los períodos nublados.

También es muy curiosa la proyección representada en la solarigrafía. Como la película tiene forma cilíndrica cuando es impresionada, la imagen que recoge presenta un proyección panorámica bien curiosa.

Y por supuesto, la enorme variabilidad en el camino del sol entre unas fechas y otras, que cuando la vemos así resulta mucho más impctante de lo que sentimos habitualmente. Cuando ves el sol bajo en invierno no recuerdas bien cuanto de alto estaba en otros momentos. Verlo ahí en toda su amplitud es llamativo, igual que el desplazamiento del punto por el que sale, a la derecha del árbol en invierno y muy muy a la izquierda al comienzo del verano. Una preciosidad de fotos.


Por cierto, recientemente se ha publicado la última edición de la encuesta de percepción social de la ciencia, y a pesar de que es tan obvio que el sol se mueve al rededor de mi casa, tres de cada cuatro encuestados están convencidos de que eso es un engaño del punto de vista, y que en realidad es la tierra la que gira al rededor del sol, que cosas ;-)
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