martes, 26 de mayo de 2015

Gobernar a través de la burocracia (en kPa y con la longitud adecuada)

Aparece una medicina carísima que resuelve las condenas a muerte de enfermos de hígado y, lógicamente, los afectados reclaman enérgicamente y encuentran un solidario apoyo de toda la sociedad. ¿Toda? No, una aldea permanece irreductible, es la de los que tienen que gestionar el pago de dicha medicina y que se encuentran con una enorme fuente de gasto imprevista (discúlpenme que llame gasto a algo tan vital para los afectados). Claro que no se puede decir públicamente "que se jodan" (aunque alguna vez se le escape a algún desaprensivo), pero tampoco se puede afrontar ese gasto, así que se declara a bombo y platillo que se financiará el tratamiento a toda persona que realmente lo necesite. Y ahí empieza la trampa, ¿qué significa "que realmente lo necesite", y cómo se demuestra eso?

Se inicia un proceso administrativo, altamente burocrático que es revisado con lupa. Siempre se puede argumentar que esa revisión exhaustiva es la prueba del buen gobierno y la rectitud de la gestión, pero es muy difícil diferenciar eso de la pura pejiguera destinada a eliminar casos por defecto de forma. Pongamos por caso, una persona que envía su expediente completo y recibe al cabo de un mes la contestación de que tiene que reenviarlo por que el dato de la elastografía (1) no está expresado en kPa. Además no vale cambiarlo de unidades, ha de repetir la prueba en un equipo que genere el informe directamente en dichas unidades. ¿A qué suena eso? ¿A buen gobierno o a excusa para retrasar (y si se pudiera evitar) el tratamiento?

Esta misma forma de gobernar la vimos hace unas semanas al hilo de los proyectos de investigación. Estamos en el mismo caso, no podemos rechazar proyectos aduciendo falta de financiación, al menos tantos como nos gustaría para mantener el presupuesto ajustado ¿solución? de nuevo el defecto de forma, en este caso un currículum abreviado cuya extensión se pasara una línea de los 4 folios era motivo de exclusión sin posibilidad de enmienda (ver comentarios en El País, o en Nada es Gratis).

Dicen que no hay que atribuir a la maldad lo que se puede explicar simplemente por estupidez. Y es verdad que la evolución administrativa tiende de la hipertrofia burocrática de forma natural. Pero, ¡qué quieres que te diga! igual me estoy volviendo un poco conspiranoico, pero a mí me parece que en este caso nos están "gobernando" desde el papeleo con plena consciencia.



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(1) La medida del estado de su hígado se realiza actualmente con la novedosa técnica de la elastografía (ver 1, 2), que mide la rigidez del hígado siguiendo por ultrasonidos (ecografía) la disipación de un pulso de energía mecánica que se le envía. Cuanto más rápido se transmite el pulso por el hígado más rígido está, lo que denota que más fibras de colágeno se han generado, está más fibroso, más dañado.
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