lunes, 13 de febrero de 2012

Sobre TDAH. III Homosexualidad y trastornos mentales

Hace un par de meses se desató una campaña en contra del libro de la figura solicitándose su retirada de la venta (ver, por ejemplo). No es de extrañar ya que se propone la "curación" de algo que no es una enfermedad. No parece tolerable (más bien indignante) esforzarse por cambiar una característica de algunas personas porque a otros les disguste, o no encaje con sus planteamientos ideológicos. Sin embargo esto que nos parece hoy tan evidente no ha sido siempre así, basta recordar el triste caso de Alan Turing (al que el parlamento británico ha negado recientemente una restitución moral). 
Esta es la tercera entrada en la que intentamos profundizar en el TDAH (ver 1 y 2), y aunque parezca que no tiene nada que ver, es interesante analizar la evolución histórica de la consideración patológica de la homosexualidad para establecer paralelismos entre ambas.

El TDAH está actualmente incluido como un trastorno en el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM por las siglas en inglés) de la Asociación Americana de Psiquiatría. Este documento se revisa periódicamente, editándose sucesivas versiones, la edición vigente es la cuarta (DSM-IV-TR), texto revisado. La inclusión o exclusión de ítems en esta clasificación ha resultado muy polémica en ocasiones. Se ha señalado la existencia de intensas presiones por parte de las compañías farmacéuticas para que se asuman como trastornos cuestiones para las que existen fármacos disponibles. Aunque resulten verosímiles estas sospechas, no vamos a tratar el asunto ahora. 

La homosexualidad estuvo incluida en el DSM hasta 1973, de la clasificación de la OMS no saldría hasta 1990. Es interesante la argumentación que se dió en su momento para la "descalificación" como enfermedad (los siguientes 2 párrafos son de la Wikipedia):

El fundamento que daba antes Spitzer para suprimir la homosexualidad como diagnóstico en 1973 era que, para ser considerada un trastorno psiquiátrico «debe producir con regularidad angustia subjetiva o asociarse con frecuencia con algún deterioro en la efectividad o en el funcionamiento social». Como otras condiciones sexuales que sí están clasificadas dentro de la lista de trastornos, la homosexualidad en sí misma no posee estos requerimientos para ser considerada un trastorno psiquiátrico, debido a que muchas personas están bastante satisfechas con su orientación sexual y demuestran no tener deterioro generalizado en la efectividad o en el funcionamiento social.

Adicionalmente, diversas organizaciones profesionales, entre ellas la Asociación Psicológica Norteamericana, no consideran que los intentos de modificación de la orientación sexual homoerótica sean procedimientos profesionalmente éticos, en tanto que tales intentos no han producido resultados clínicos satisfactorios, y el concepto de funcionalidad conductual se ha desarrollado a favor de las «personas» frente al control social coercitivo.

Recordando la entrada anterior, estas consideraciones sobre la homosexualidad resultan acordes con el actual modelo de la CIF: no hay una función deteriorada por dicha condición; del sufrimiento que las personas pudieran padecer se responsabiliza al “control social coercitivo”. Esta disquisición concierne a la relación entre la actividad y los factores contextuales del modelo CIF, con total independencia de la existencia o no de una ligazón entre la homosexualidad y caracteres fisiológicos (particularidades en la actividad cerebral, hormonal, o lo que fuere). Aunque haya estudios malos y criticables sobre este asunto, otros no lo serán tanto, pero en ningún caso su resultado afectará a la consideración de la homosexualidad como patología: juegan en "divisiones" distintas en el modelo de la clasificación de la función, la discapacidad y la salud.

Si extrapolamos estas consideraciones al TDAH, las preguntas serían:
(i) ¿Produce con regularidad angustia subjetiva y se asocia con frecuencia a deterioros en la efectividad o en el funcionamiento social?
(ii) ¿Se han producido resultados clínicos satisfactorios? y
(iii) El concepto de funcionalidad conductual ¿se desarrolla en favor de las personas o del control social (coercitivo quizá)?

(i) Estaría bien saber si la angustia la padece el sujeto, el niño, por si mismo, o si es una angustia inducida por el disgusto de los adultos a su alrededor, especialmente en niños muy pequeños. De hecho, la reducción en la edad para el diagnóstico del TDAH que se avanza en la próxima edición del DSM produce preocupación (ver, por ejemplo). 

(ii) En cuanto a los resultados clínicos, parece que son efectivas para aumentar el rendimiento escolar a corto plazo, pero que no funcionan a largo plazo, leemos en este artículo: "But when given to children over long periods of time, they neither improve school achievement nor reduce behavior problems. The drugs can also have serious side effects, including stunting growth." Vamos, que funcionan del mismo modo que funcionan las drogas que se persiguen en el deporte, las anfetaminas que usan (o usaban en los 80 al menos) los estudiantes universitarios para preparar los exámenes o la cocaína de los ejecutivos.

(iii) El equilibrio entre "persona" y "control social" parece en este caso claramente vencido de parte del último en detrimento de la "persona". Tan fuerte es la presión de centros escolares por medicar niños (en EEUU) que en 2004 se aprobó una ley federal impidiendo a los centros forzar a los padres a optar por la medicación bajo amenaza de expulsión (ver aquí).

En el caso de los 3 millones de niños declarados enfermos crónicos (ver artículo de P. Crevera sobre el mismo tema) y bajo medicación no parece que vayan a surgir grupos de presión como los que si actuaron ante Asociación Americana de Psiquiatría en los 70 respecto de la homosexualidad; muy al contrario, otros intereses han conseguido reducir la edad y aligerar los requisitos diagnósticos.

------------------------------------------------------------------------------------------
El DSM-5 será publicado en febredo de 2013, pero se pueden ir siguiendo sus evoluciones en la correspondiente página web.
Publicar un comentario