He encontrado este texto que andaba por el Evernote con fecha 6 de agosto de 2014. No sé porqué no lo publiqué entonces, vaya ahora (btw, no sé a que asamblearismo "actual" hace referencia)
He encontrado este texto que andaba por el Evernote con fecha 6 de agosto de 2014. No sé porqué no lo publiqué entonces, vaya ahora (btw, no sé a que asamblearismo "actual" hace referencia)
El gobierno ha anunciado recientemente la creación de la ONAC (Oficina Nacional de Asesoramiento Científico). La idea me parece muy buena, pero no exenta de riesgos, es difícil hacerlo bien. En lo que sigue se desarrolla un poco la idea
El organismo cuenta con una página web que incluye este vídeo de presentación:
Lo presentó el presidente del Gobierno en un acto con mucha repercusión mediática
No todo son alabanzas, como si se desprende de las noticias de prensa del día de la presentación. También hay visiones críticas. Una que manifestaba la cuenta de X @UniversidadxClima implica que se puede usar la palabra ciencia, en mayúsculas, para justificar políticas decididas a priori, en concreto dictadas por grandes corporaciones y lobbies en general. (tuit de la figura)
Cada una de las 3 críticas parte de una visión diferente de la ciencia (como sistema, de las personas dedicadas a la ciencia), muy resumidas serían:
La primera es la más razonable de las 3. La ciencia ni tiene todas las verdades ni es una gran farsa llena de falsedades. Parece que, aunque se enunciara de forma combativa en los tuits de la "crítica 1", realmente sostienen una postura epistemológicamente correcta, el conocimiento científico surge, con esfuerzo, de consensos de una comunidad y ponerle dificultades a sus miembros (conflictos de intereses, incentivos perversos), cuando menos, ensombrece ese consenso.
Incluso no habiendo mala fe, el hecho de reunir a un grupo de personas especialistas en diferentes aspectos para que busquen consensos entorno a cuestiones que no han surgido de ellos, sino de quienes les llaman para la tarea (la ONAC) es ya atípico. Cada una tendrá experiencia en defender sus posturas en congresos disciplinares o en proyectos sectoriales, pero probablemente no en entornos transdisciplinares. Los sesgos que se pueden padecer en ese entorno fuera del contexto habitual son distintos y eventualmente mayores que los habituales.
Hay otras dificultades previsibles para el funcionamiento de estos sistemas de asesoramiento, principalmente la selección de sus miembros (cuantos y cuales), qué méritos hay que tener, cómo tener en cuanta voces jóvenes (que no han tenido tiempo de cargar su currículum), como dirigir y moderar las reuniones, etc.
Aunque haya riesgos, me parece que la ciencia (i.e. el mejor conocimiento disponible en un momento dado) debe estar mucho más presente en las decisiones de gestión, y una oficina como la recientemente creada parece un paso en la buena dirección. El hecho de que se planteen diversas líneas de acción (incluyendo la reflexión sobre el propio proceso) son buenas noticias. Pero antes de nacer ya tiene críticas y vienen de "los dos lados".
Lejos de esa visión naif (que también se vio en X los primeros días) de poner al frente alguien de "ciencias duras" porque es el paradigma de "lo que es la ciencia", en mi opinión hace falta mucha epistemología en el proceso. Les deseo mucha suerte a los responsables.
Unos comentaros sobre el proceso de aprobación y la historia de este tema (basado en comunicaciones personales de colegas)
La idea del asesoramiento científico en la política (al estilo de la STOA del parlamento europeo) se lleva impulsando desde IU y desde CCOO desde hace al menos 20 años, tanto para el parlamento estatal como para el de la Comunidad de Madrid. La decisión de montar una entidad de asesoría científica en el gobierno y en el parlamento estaba incluida en las movilizaciones contra los recortes de 2013. Entonces se recogieron 400.000 firmas que se llevaron al Parlamento. La iniciativa se logró primero en el Parlamento, primero de forma provisional con unos métodos de selección bastante discutibles. Ese sistema se ha oficializado hace unos meses con la creación de la “Oficina C”
La nueva ONAC adscrita a la Presidencia de Gobierno enfrenta una labor compleja porque la coordinación entre ministerios no ha funcionado a través de los órganos previos como la Comisión Interministerial. Es una pena que se haya presentado de forma efectista, tras un desarrollo prácticamente secreto, por parte del partido mayoritario del gobierno
He entregado el último acta del curso y me he encontrado con mucho tiempo libre (o no ocupado con urgencias al menos) como resultado he estado un buen rato paseando por tuiter.Hay cosas que te llaman la atención como para merecer un comentario, otras te lo sugieren pero mejor no, o tiene demasiadas aristas para un puñado de palabras o resulta inconveniente por otras razones.
A continuación dejo una versión algo más razonada de los comentarios:
Esta mañana he ido a la Universidad de La Rioja (la buena) invitado por el Consejo de Estudiantes para dar una charla basada en las ideas del libro "Los males de la ciencia". A pesar de ir con covid y dar la charla con mascarilla, todo ha ido bien, bastante público, muchas preguntas y comentarios al final, interés genuino en el tema. La charla como tal creo que no se ha grabado, pero hay un par de materiales:
El "teaser" que me han grabado de la UCC de la UR:
Las dispositivas de la charla:
Retomamos este verano las sesiones de música y estrellas (y poesía) que llevamos haciendo varios veranos (2021,2022 y 2023). La versión que comenzamos en unos días se llama "A propósito de Urania", por remontarnos a los griegos y recordar que tenían una musa de la astronomía (y de las matemáticas por extensión), y es que la ciencia no se puede considerar fuera de las humanidades en sentido estricto (otra cosa son las taxonomías varias que se hacen).
Por ahora tenemos programados: Lerín, 22 de Junio y Artajona 9 de agosto.
"Los partidos políticos como agentes epistémicos colectivos".
Esta frase salió en una reunión ("Chatham house rule") a la que asistí hace unos días. Ahora le doy vueltas a esta idea ilusoria (no creo que lo hayan sido en los últimos tiempos) pero ilusionante (puede ser una vía de futuro).
Si hay algo de valor epistémico, un esfuerzo de agregación de conocimiento experto sin eludir los valores asumidos ideológicamente, fue el "proyecto de país" de Sumar. Y ese proyecto ha sido atropellado por el día a día de la política más miserable, la que ha ido desgastando el proyecto hasta expulsar (ayer) a su visionaria impulsora (Yolanda Díaz).
Por otro lado, el ascenso de la extrema derecha es espectacular. Desde el momento en que el relato cultural permite aceptar sin vergüenza máximas contrarias a los derechos humanos, por un lado hemos perdido un suelo común que nos sirvió desde que se establecieron a la sombra de la segunda guerra mundial, y por otro se legitima un "ideario" maravillosamente palatable, lleno de lugares comunes, contradictorios entre sí, pero que resuenan extraordinariamente con aspectos muy primarios de la psicología humana. Casi todos se basan en el tribalismo: nosotros y ellos; los de aquí y los de allí, los de género definido y los otros, los de nuestra religión y las otras, los hombres y las mujeres, los trabajadores y los subvencionados.
Es difícil enfatizar suficientemente a qué velocidad se complejiza el mundo. Pensemos en lo que ha pasado en 4 generaciones:
En ese mundo complejo los análisis racionales son costosos, no están al alcance de los ciudadanos (que, recordemos, siguen viviendo unas vidas tensas, por decirlo suavemente). No es que no sepan (sepamos) distinguir el Consejo de la Comisión europeos, es que no diferenciamos gobierno de estado, o los tradicionales 3 poderes. La disonancia cognitiva que produce un mundo incomprensible y la evidencia de que "yo no soy tonto" es un caldo de cultivo excelente para las peores respuestas...
Si lo anterior es un buen marco explicativo (1), el ascenso de la ultraderecha tiene un componente sociológico, la complejidad social, y uno psicológico, la disonancia cognitiva que produce la dificultad de bregar con esa complejidad. O visto aún desde más arriba, se trata de un problema epistemológico: cómo gestionar mucha información, con diferentes grados de verosimilitud, e integrarla en procesos de toma de decisión de forma, si no óptima, cuando menos satisfactoria.
Y con esto se cierra el círculo volviendo a la frase que citaba al comienzo "los partido como agentes epistémicos colectivos". A ver quien le hinca el diente a ese problema en vez de a los compañeros de espacio ideológico.
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Figura: De trabajo propio basado en "Classical-Definition-of-Kno.svg" de la Wikimedia Commons en inglés, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2012584
La universidad ha tenido la estupenda iniciativa de montar un espectáculo de monólogos (UpnaShow) que ha tenido un gran éxito de público. Mi participación fue un derivado del proyecto Ikuspegia energía en perspectiva. Se grabó en vídeo:
Nuestra reacción fue pensar que en cualquier auditorio un poco grande no es raro que haya alguien pasado de copas o con la cabeza en otro sitio. Pero pensándolo un poco mejor, en plena invasión de de Gaza por el ejército israelí y crítica (más que justificada en mi opinión) a este último, se podía leer la charla como una crítica a dicho ejército. Y si, por la razón que sea, uno empatiza con la violencia israelí, le puede resultar ofensivo escuchar una teorización sobre el mal que hay tras las violencias, sus tipologías y sus dinámicas internas.
Una de las conclusiones de los trabajos que contaba mi colega es lo pernicioso de "las escaladas". Algo tan obvio en el día a día que se le hacen coplillas (excelente la de Kiko Veneno "Si tú, si yo"). Sin embargo los sentimientos, el odio, el resentimiento, el anhelo de una venganza que sentimos como justa reparación, reniegan de esa fría consideración de que las escaladas son, cuando menos, inconvenientes.
La ciencia, como sublimación del pensamiento racional, busca conocimiento de validez lo más universal posible, basado en la mejor evidencia disponible, un conocimiento que no esté empañado por sentimientos, que valga el día que estamos furiosos, pero también el que estamos hartos de sufrir. En el contexto en que estábamos ayer, un marco teórico basado en el análisis comparado de decenas de conflictos humanos me parece mucho más valioso que el grito airado de un individuo enardecido.
Eso no quiere decir que los sentimientos deban esconderse o refrenarse, hay actividades humanas donde es materia prima esencial como la poesía, las artes en general. Esas actividades no buscan universalidad, habrá personas cuyo ánimo se conmueva con una pieza, pero habrá quien sienta indiferencia o hasta repugnancia.
Quizá la reivindicación del valor de los sentimientos, el empoderamiento de las sensaciones individuales, esté detrás del creciente negacionismo científico. "Con lo legítima que es la actuación de este ejército que me defiende de los terroristas que asesinaron a mi familia, vamos a creer ahora en categorizaciones de violencia", "Ahora que le sacaba un rendimiento aceptable a mis tierras he de dejar de utilizar no sé que productos por que unos urbanitas dicen que estamos quemando el planeta", y así en multitud de ámbitos, creándose incluso un discurso estructurado.
El negacionismo, la posverdad, el cerrar los ojos a la evidencia que no se alinea con mis sentimientos es un signo de los tiempos. Como especia, parece que nuestra gestión emocional no a avanzado al mismo ritmo que nuestro pensamiento racional y toda la tecnología (especialmente la bélica) que hemos sido capaces de desarrollar.
[Este texto me lo pidió Alberto Sanz, de Cope Navarra, para ilustrar una pieza de radio, y para hacerlo con sus hijas, todo sea dicho ;-) aquí queda también en el blog. En la web de Cope, con el audio AQUÍ]
Haz tu propio arco iris
Desde pequeños sabemos que el arco iris se produce al incidir los rayos del Sol sobre gotas de agua en una zona en la que llueve. Las gotas actúan como prismas que descomponen la luz blanca del Sol en los colores que la componen, los del arco iris. Para eso necesitamos un paisaje en el que a la vez esté lloviendo y haya sol, lo que no es muy habitual.
Lo que no es tan habitual saber es por qué ese fenómeno se da en forma de arco y en qué lugar aparece. Para entenderlo empecemos por imaginar una gota de agua esférica muy grande, como si una farola tuviese una bombilla de vidrio esférica del tamaño de un balón de baloncesto. El sol está en una posición tal que sobre la esfera llegan rayos horizontales, y vamos a pensar en uno que incide muy por encima del ecuador. Ese rayo penetra en la esfera refectándose, cambiando su ángulo hacia el centro de la bola. Al chocar con el lado opuesto de la esfera, una parte del rayo se refleja y vuelve hacia la cara iluminada, y al llegar al borde sale de la esfera refractándose de nuevo (ver figura 1)
Figura 1
En el viaje por el interior de la bola es donde los colores se van separando, pero lo que nos importa ahora es que entre el rayo que entró y el que sale hay un ángulo bien definido. Dos refracciones y una reflexión dan lugar a un ángulo de 42 grados. Es decir, el ángulo que forma el rayo que va del Sol a la gota y el que vuelve de la gota a nuestro ojo es de 42 grados, o para ser más precisos, entre 40 y 42 para los distintos colores.
Como el sol está muy lejos, podemos considerar que manda rayos paralelos por todas partes, por tanto esa condición de 42º se va a cumplir en muchos sitios, todo los que forman el arco. Una forma de verlo es suponer, como se muestra en la figura 2, que ponemos un cartabón (de 42º de ángulo) paralelo al suelo (recordemos que los rayos del sol del ejemplo que consideramos venían en esa dirección)
Figura 2
Podemos girar el cartabón dejando el lado inferior siempre en la misma dirección y el vértice nos marcará todo el arco iris que podemos ver. La mitad nos la tapa el horizonte, si no estuviera podríamos ver un círculo completo, desde aviones y cimas de montañas o torres a veces se pueden ver.
Sabiendo esto, siempre que haya sol, podemos “fabricar” nuestro arco iris. Para ello hemos de poner gotitas de agua en suspensión en el lugar adecuado, cosa que se puede conseguir con un pulverizador de los que se usan para regar las plantas. Hay que colocarse con el sol a la espalda (que veamos nuestra sombra delante como en la figura 3) y calcular aproximadamente por dónde andarán esos 42 grados. Para hacerse una idea nos vale pensar que es algo menos que la mitad de un ángulo recto, y como podemos rociar una zona amplia, seguro que lo encontramos.
Figura 3
Una buena actividad de verano es ir con el pulverizador de agua y buscar arcos iris por ahí. Cuanto más bajo esté el Sol, más alto y circular podrá ser nuestro arco iris, mientras que si el sol está muy alto lo encontraremos delante de nuestras piernas. Un último consejo, para verlo bien es importante que nos coloquemos en un lugar en el que detrás del arco iris que esperamos encontrar haya una zona oscura, sombreada, ya que si no, aunque el arco estará ahí, la luz que venga del fondo nos impedirá verlo. En la figura 4 se ve cómo el arco iris se aprecia sobre el fondo sombreado pero no sobre el luminoso.
Figura 4
Y para que no quede solo en fotos, aquí un vídeo de esa mañana buscando arcos iris para poner allí las gotas y revelarlos:
Hoy Israel ha matado a unos cooperantes que estaban dando de comer a la población asediada de Gaza. Estos cooperantes son 7 más en una larga lista (de 196). Por ser una ONG especialmente mediática el hecho ha tenido especial repercusión, se trata de la ONG del cocinero José Andrés. Independientemente de lo mediático del hecho es repugnante que mueran cooperantes en esa guerra. También es inadmisible que mueran médicos, niños, civiles en general. Es inaudito que se use el hambre como arma de guerra.
Pero todo eso son obviedades que cualquier persona desde la comodidad de su anonimato (o falta de relevancia política) y la comodidad de su salón, como yo ahora, decimos sin problema. Lo importante es que se diga desde las instituciones, desde la política, desde la relevancia social y mediática. Por eso resulta extraña la actitud pasada del famoso chef que se desvinculaba de la política e incluso la criticaba (ver figura, izquierda). Su ONG iba a mitigar estos problemas como si fueran causados por un desastre natural, sin entrar en más consideración. Es terrible, inhumana, la situación que le ha llevado a cambiar de opinión (al menos eso se desprende de sus declaraciones, ver figura, derecha).
No deja de ser un ejemplo paradigmático, con todo su dramatismo, de la encrucijada en que se ven las ONGs a menudo. Aun siendo obvio que los daños que mitigan son causados por políticas concretas, se ven "obligados" a mirar para otro lado para mantener la neutralidad que les da sentido. Una neutralidad más o menos fingida, con la que se acostumbran a vivir sus integrantes.
Vale que la revolución también ha demostrado su inutilidad en suficientes ocasiones, pero no me creo que haya que hacer como que la política no existe. De hecho, siento que la política es la verdadera revolución.
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Las imágenes las he tomado de tuiter