Obviamente hoy había que esperar muy cerca del final del día a ver qué coaliciones se registraban finamente. A media hora de la campana parece que el frente popular de Judea no da su brazo a torcer.
En mi cabeza no hay ninguna simetría y el fracaso mediático tiene protagonistas buenos, generosos y esforzados y malos, egoístas y confundidos. Pero en la mente de la gran mayoría de votantes con comparten los valores de este "espacio político" no hay mucho hueco para matices y esto se percibe como un fracaso colectivo.
Ya he escrito sobre la problemática esencial de la unidad de la izquierda y sobre la dificultad de gestionar la dualidad persona representante. Pero además de las cuestiones de fondo no puedo por menos de enfadarme con la situación en la que acabamos. Eso sí, nada de simetrías.

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