lunes, 22 de agosto de 2011

Reconociendo un buen diseño

Una taza no es un objeto complicado, y tras miles de años de alfarería, ¿qué se puede innovar en su diseño?

Pues casualmente he descubierto una innovación significativa: las ranuras en la base sobre la que se apoya. Parecerá una tontería, pero cuando las sacas del lavaplatos, en el culo de las tazas hay una zona cóncava que se queda llena de agua que hay que secar. La modificación de hacer unas ranuras en esa base da lugar a pequeños desagues en la concavidad, de forma que el agua escurre y el fondo queda seco. En la foto adjunta se pueden ver dos tazas en el lavaplatos, la clásica y la mejorada, que por cierto es de Ikea. No se si eso se ve en la foto, pero una tenía su charquito y la otra estaba completamente seca.

Las tazas tienen miles de años de historia, pero los lavaplatos no, y ese nuevo entorno de uso genera situaciones nuevas donde el diseño puede introducir mejoras. Una vez visto es fácil teorizar, pero los que han sido unos fenómenos son los de Ikea que lo vieron a tiempo. Por cierto, no se si este tipo de innovaciones podrán ser objeto de patentes... no serán muy útiles para evitar el plagio en cualquier caso.
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