sábado, 12 de marzo de 2011

7 ideas sobre accidentes nucleares

Esta mañana ha habido una explosión en la central nuclear japonesa de Fukushima. Todas las centrales nucleares japonesas han sufrido seriamente por el terremoto de ayer. Se están publicando muchas cosas, la mayoría inexactas. No es fácil saber con exactitud que está pasando, probablemente ni ellos tengan información suficiente (ni capacidad de análisis) para saberlo de forma tan inminente. Aun así hay algunas cosas que merece la pena comentar para saber qué nos podemos esperar y cuales son los puntos de no retorno. En los 3 años que trabajé en Westinghouse España, una de las cosas que hacíamos era simulaciones de accidentes nucleares con un simulador muy bueno. A ver si en las siguientes líneas puedo resumir las ideas principales del asunto, a modo de titulares:

1.- Las centrales nucleares nunca producen "explosiones nucleares" como las de las bombas atómicas. Por la propia construcción nunca se alcanzan las condiciones para esa situación.

2.- Mientras la integridad del núcleo permanece, es decir que no se ha fundido, estamos en un nivel de accidente que, aunque puede liberar mucha radiación al exterior, y ser grave, es controlable y será corregible a medio plazo.

3.- Si el núcleo se funde cambiamos de categoría. Es lo que se llama un "accidente severo", y la capacidad de gestionar la situación será mucho más limitada, incluso a largo plazo. La liberación de radiactividad al exterior será inevitable, grande y duradera.

4.- Al comienzo del accidente cesa la reacción en cadena. La preocupación a partir de ahí es el calor residual. El combustible gastado, altamente radiactivo, sigue fisionandose de forma natural y generaldo cientos de Mw (megavatios). La gestión del accidente se ha de centrar en refrigerar el núcleo, evacuando el calor residual para evitar que se caliente como para fundirse.

5.- Además de refrigerar el núcleo hay que mantener la integridad de las barreras que mantienen confinado el material radiactivo. Esto es ya muy variable dependiendo del tipo de central, tanto las barreras que hay como las estrategias para su mantenimiento. En cualquier caso, si se funde el núcleo se pierde la principal barrera que contiene el combustible gastado, que es lo más radiactivo de todo.

6.- Aunque no se tengan diagnósticos precisos de lo que ocure, se opera siguiendo unos "procedimientos de operación de emergencia" que van indicando lo que hay que hacer, de forma algorítmica, basándose en síntomas medibles, en indicaciones de la instrumentación de seguridad. Estos procedimientos se generaron a partir del accidente de Three Mille Island, y es para afinarlos y verificarlos que se han hecho miles de simulaciones de accidentes.

7.- Si el núcleo se funde, se produce una masa de combustible nuclear y otros materiales (varillas, parte de la vasija) pastosa, que produce su propio calor que los especialistas llaman "corium" y que podemos visualizar como lava de volcán, solo que no se va enfriando, produce su porpio calor. El único caso en que se ha producido realmente fue en Chernobil, y aún sigue allí medioenterrado en un "sarcífago" de cemento.

La información que me llega de Japón no permite saber cuan cerca pueda estarse de la fusión del núcleo. En algún sitio he leído que han estado muchas horas con pérdida total de energía eléctrica (ni diesel ni siquiera baterías). Si esto fuera así, sin duda se podría haber acercado a esta situación. Pero ni las notas oficiales de la compañía ni otras fuentes avalan esa extremo. Por otra parte la explosión parece haber ocurrido en un edificio auxiliar y no en el reactor... Habrá que esperar. En cualqueir caso, radiactividad en el entorno habrá seguro, igual que humo en el entorno de las refinerías que están ardiendo. Es el alcance el que no podemos calibrar.

La fuente más "seria" que estoy siguiendo es ESTA, en la que lo que dicen está muy comprobado y es técnicamente sólido... pero a cambio se actualiza poco. Entre una actualización y otra en Twitter ya se han leído varias bombas atómicas.

ACLARACIÓN: En todo el texto "fusión" se refiere a cambio de estado, a licuefacción. En ningún caso a fusión nuclear. Por si quedaba alguna duda.

viernes, 11 de marzo de 2011

Del estatuto del PDI al premio Nobel

Salgo de una reunión en la que representantes sindicales nos explican su postura en la negociación del "estatuto del PDI", un documento en el que se pretenden recoger los derechos y deberes del profesorado universitario.

Anoche tuve la ocasión de asistir en directo a un evento, un tanto mediático, en el que tres gurús de la ciencia (así titula hoy el Diario de Navarra) divagaron un poco a propósito de dónde estamos hoy y hasta dónde se podría llegar con la nanotecnología. También hubo interesantes derivas sobre la responsabilidad social de los investigadores (tema de especial preocupación para el premio Nobel Harold Kroto), sobre el papel social de la ciencia o la ridiculez de la enseñanza de cuestiones anticientíficas (como el creacionismo o diseño inteligente en EEUU). Científicamente no se entró en casi ningún detalle, pero resultó muy entretenido. Con un tono simpático, muy en sintonía con el público y se contestaros cuestiones variopintas sin perder rigor ni interés.

El choque entre ambas impresiones ha sido excesivo para mi. Va a ser verdad lo del multiverso y ambos eventos han tenido lugar en universos paralelos.

Desde la visión sindical es bueno fraccionar la carrera de profesor (ya funcionario) en 6 etapas, habiendo que "examinarse" en todos los casos. Esos exámenes deben incluir todos los aspectos imaginables a los que pueda dedicarse legítimamente un profesor, y deben considerarse algorítmicamente, llegando incluso a la autoevaluación. Hay que facilitar muchísimo la promoción interna, y dificultar la movilidad, tanto entre universidades como entre estas y la empresa ("al fin y al cabo somos empleados públicos" sic). Tan asumido está eso que otros dan en llamar endogamia que desde el público se ha preguntado que para qué sirven los concursos de acceso si uno ya está habilitado. En fin, ahora entiendo, y comparto, mucho más el artículo de J. Adolfo de Azcárraga en El País hace unos días. De hecho estoy tentado de sumarme a los firmantes (más de 1600 ya) del manifiesto contra el estatuto del PDI, si no fuera porque estoy radicalmente en contra de las mociones de censura puramente destructivas; firmaría con gusto un texto alternativo, pero claro para eso hay que escribirlo primero.

Por definición los profesores universitarios somos científicos, cada uno de su disciplina (aunque en alguna de ellas sea un poco confuso el término). No me imagino cómo la aplicación de un estatuto como el que se pretende (o cualquier otro documento que comparta los mismos "valores") podría conducir a personajes como los ponentes de anoche. Esa visión gremial mal entendida protege la mediocridad (lo que en sí mismo no es malo) por la vía de atacar y desincentivar la excelencia. Por este camino no tendremos premios Nobel como Harld Kroto saliendo de nuestras universidades, y mucho menos siendo contratados tras obtener el premio.

Por cierto, que eso debe importarle muy poco incluso a nuestras autoridades académicas, porque ninguna apareció en el acto público de ayer, ni en ningún otro, ni el resumen de prensa de la UPNA considera relevante que un premio Nobel visitara nuestra universidad... ¿dónde tendrán sus prioridades nuestros actuales jefes?

jueves, 10 de marzo de 2011

El zumbido del fluorescente

En mi despacho de la universidad las iluminación está compuesta por tubos fluorescentes. Hace unos meses se estropeó uno y lo cambiaron, con tan mala fortuna que zumba un poco. Cuando estás hablando con alguine apenas se nota, pero en silencio resulta muy molesto. Sentado en la silla, si me muevo hacia la izquierda o hacia la derecha el zumbido aumenta o disminuye hasta casi anularse. ¿Es eso posible o es una ilusión de algún tipo? No tengo una foto buena del lugar de los hechos, pero he tomado medidas, y vienen a ser las que se muestran en la figura adjunta. El tubo fluorescente está a metro y medio sobre mi cabeza, a la derecha hay una pared a un metro, y la máxima diferencia de sonido (desde máximo a mínimo) se produce cuando me desplazo horizontalmente unos 30 cm. Esto último es lo que se pretende representar  en el esquema con dos orejas.

Supongamos que el sonido llega a mi oreja por dos caminos, por un lado la línea recta, y por otro rebotando en la pared de la derecha. Entonces las dos ondas "interfieren", en el punto en que se encuentren un máximo y un mínimo se cancelarán, mientras que donde se encuentren dos máximos el sonido será de doble intensidad. Justo el tema de la interferencia de ondas lo citábamos en la entrada anterior (especialmente para ejemplificar que no es lo mismo entender que calcular).

Me he entretenido en hacer el ejercicio de trigonometría que supone calcular los recorridos de las ondas sonoras. La diferencia entre el camino vertical y el rebotado en la pared son 210 cm, mientras que en el caso de la orja desplazada 30 cm, la diferencia entre el camino directo y el reflejado es de 36,2 cm.

Para terminar de comprobar el asunto nos falta un dato, la frecuencia del zumbido. La corriente eléctrica que alimenta el fluorescente, como toda la red de alimentación europea, es corriente alterna a 50Hz. El sonido probablemente se debe a que la corriente imanta alguna pieza que se desplaza respecto de otra justo a la misma frecuencia, 50 Hz. Es también razonable, porque es un zumbido audible (el oído humano percibe de 20 a 20.000 Hz) bastante grave. Casi todos los aparatos eléctricos que zumban lo hacen a 50 Hz.

Si el sonido se mueve a 340 m/s en un ciclo de red (de esos que hay 50 en cada segundo, que es lo que significa lo de 50 Hz) recorrerá 340/50 = 6,8 m. Así que una onda completa, una longitud de onda son 6,8 m. Entre el máximo y el paso por cero hay un cuarto de longitud de onda, 170 cm por tanto.

No se si mi intento de explicar la cosa ahorrando dibujos y fórmulas habrá sido aún más lioso, pero el resultado final es que resulta coherente, que un desplazamiento de la oreja de 30 cm es compatible con una variación de 1/4 de longitud de onda, una diferencia claramente audible. 

Aunque lo de la interferencia de ondas a priori no parece fácil encontrarlo en la vida cotidiana, resulta que lo encontramos en los zumbidos de los aparatos eléctricos cuando los oímos en determinadas condiciones (no tan raras).

viernes, 4 de marzo de 2011

Calcular no es entender

Leo hoy un tuit en el que un estudiante se alegra de haber leído un libro de divulgación antes de empezar con el tema en su carrera (de Física). Hace un par de semanas me consultaba una estudiante de bachiller que no entendía el tema de interferencia de ondas. Sus apuntes comenzaban: "sean dos ondas de la misma frecuencia y amplitud y de la misma fase". ¿Quizá las ondas de distinta frecuencia no interfieren? Podría poner muchos ejemplos más del mismo fenómeno: la obsesión por calcular, independientemente de que se entienda realmente el fenómeno que uno calcula. Un problema que aqueja la enseñanza de las ciencias (al menos de la Física). Bueno, a mi me parece un problema, quizá provenga de alguna concepción de la enseñanza que preconice que sólo a partir de la capacidad de formular matemáticamente un fenómeno y operar con soltura esa representación se conoce el fenómeno. Si existe discrepo de ella.

En mi opinión hay tres pasos bien separados que no habría que olvidar nunca: (i) El fenómeno natural, (ii) el modelo que se hace del fenómeno y (iii) la formulación matemática del modelo (y subsiguientes cálculos).

La pregunta de antes era real, me la hacía la estudiante ¿Las ondas de distinta frecuencia interfieren? La respuesta es que si, claro que interfieren, pero es muchísimo más difícil de calcular la fórmula que da la amplitud de la onda en todo punto e instante. Pues esa respuesta no se la dio claramente su profesor, confundiendo el cálculo con el fenómeno (en ese momento al menos, probablemente en otro contexto entienda bien la diferencia). La clase del apasionante tema (a mi de verdad que me parece precioso) de interferencia de ondas se limitó a "demostrar"  la fórmula de la interferencia en una dimensión en al caso de misma frecuencia y misma amplitud. A partir de ahí a hacer un par de problemas académicos, los que se pueden hacer con una fórmula de un caso tan particular. ¿Cómo van a generarse vocaciones científicas con esa aproximación docente? Hoy en día es especialmente sangrante, porque no hace falta montar experimentos complejos para disfrutar de los fenómenos, se pueden encontrar todos hechos en la red.

Por cierto, para el tema de la interferencia de ondas me pareció muy didáctico el siguiente vídeo, que en menos de 4 minutos presenta el sistema experimental, el fenómeno básico y su casuística en un conjunto de situaciones (bastantes más de las que se pueden calcular fácilmente).

lunes, 28 de febrero de 2011

La selectividad y el mito de la disminución de nivel

Es un lugar común la frase de que "cada vez vienen peor preparados" en boca de cualquier profesor universitario (vale también para cualquier otro nivel educativo). 

No deja de ser sorprendente, por tanto, que el porcentaje de aprobados en la selectividad no haya parado de aumentar. Porque habrá quien piense que la selectividad "la pone el gobierno" o alguna boutade por el estilo, pero la selectividad la pone la Universidad. Hay un coordinador nombrado por el Rector, todos los presidentes de los tribunales son Catedráticos de Universidad y los que corrigen los exámenes son también profesores de Universidad.

Vamos, que el mismo colectivo que pone las pruebas y las corrige, se queja amargamente del resultado. Que cada uno piense en que caso cree que se equivoca. (La cuestión de fondo la dejamos para otro día).

La gráfica es de este artículo de El Pais, aunque en la versión digital no está.

viernes, 25 de febrero de 2011

Anticipando el e-learning

Ma enviaba ayer un amigo un enlace a esta imagen. Forma parte de una colección de postales francesas de 1910 en las que se hace una prospectiva gráfica de cómo será el mundo en 2000. Casi todas son estupendas, porque aciertan en lo esencial (aunque no en la estética).

Esta tiene que ver con lo que hoy conocemos como e-learning, y recoge magistralmente los principales elementos con los que aún andamos a vueltas, a saber:
- El papel de los estudiantes, pasivo
- El papel de los libros de texto, vehículo fundamental del contenido, y de la instrucción
- El del profesor como suministrador de contenidos
- La incapacidad de la tecnología para alterar modelos
- Hasta el "becario" dando a la manivela es fácil de reconocer...

Esta imagen vale más que muchas palabras.

jueves, 24 de febrero de 2011

Seamos precisos

No es una composición, es un titular auténtico aparecido en la prensa especializada. Tan tan especializada es, que es capaz de dar datos económicos con 16 cifras significativas.

Aunque podríamos clasificar este suceso dentro de la categoría de "erratas" y quitarle importancia, a mi me duele especialmente porque me paso horas con este tema, sea cual sea la asignatura que imparta. Ya se que uno pone un cociente entre dos números (sensatos) en una calculadora y te salen muchos decimales. La calculadora no tiene sentido común y hace estríctamente lo que le piden, pero su usuario si debía tenerlo y saber cuantos de esos decimales tienen sentido... Oh, espera ¿cuántos tienen sentido?

Desde un punto de vista estríctamente estadístico, si sabes la incertidumbre de los datos que divides, es trivial saber cuantos decimales del cociente lo son, pero ¿con qué precisión se conocen los datos de "la economía"? Ojo, según el titular eso es lo que cayó en el tercer trimestre con tanta precisión.

Hce años, leí el dato  0,3 +- 0,4 y me quedé muy sorprendido. Era el consenso del IPCC en 1991 sobre el calentamiento global (en grados centígrados por decenio). Esos científicos tenían conciencia de su ignorancia, y es esa conciencia de la propia ignorancia lo que da valor a las afirmaciones que se hacen.

He sabido de esta joyita por Microsiervos

lunes, 21 de febrero de 2011

Actuad como si lo fuera

Hace un tiempo participé en un curso de formación sobre personas con discapacidad. Los asistentes querían conocer mejor el mundo de la discapacidad para tratar mejor con estas personas, bien cuando se las encontraban como compañeros bien como clientes (o usuarios). De entre los distintos tipos de personas que uno pude encontrarse resultaban de especial interés los aquejados de enfermedad mental. Tras un rato conversando, y sin que nadie lo expresara de esa forma (quizá ni siquiera lo entendían exactamente así) me vino a la cabeza que de alguna forma se necesita saber si el individuo que te está tocando las narices protestando en exceso merece un trato especial porque es una persona con discapacidad o si se le puede tratar como merece y contestarle airadamente. 

Es un punto de vista curiosísimo, del que yo creo que todos participamos de alguna manera. Si el de enfrente tiene "diagnóstico" mi orgullo y dignidad profesionales no están en juego, y aunque no me trate adecuadamente, yo si le trataré con corrección (mezclada, eso si, con un punto de superioridad y otro de condescendencia). Sin embargo si no tiene "diagnóstico" no hay justificación para su trato inadecuado y lo que corresponde es responder con energía.

Nos hartamos de decir que la discapacidad no es cualidad intrínseca de nadie (de ahí la insistencia en la denominación "persona con"). Todos padecemos discapacidades en mayor o menor grado, en unos momentos u otros. Si tengo un brazo escayolado (o más transitorio aún: llevo un bebé en brazos) padezco una discapacidad física transitoria, sin duda ninguna y, además, fácil de entender por quien tengo delante. Del mismo modo podemos entender que cuando una persona actúa de forma inadecuada (ofensiva, despreciativa, ausente) en un momento dado sufre una enfermedad mental transitoria. Quizá sea tan transitoria como el ejemplo del bebé en brazos y en minutos esté repuesto, quizá como el caso de la escayola y le cueste semanas, o quizá le dure el resto de su vida. Si mi trato con esa persona es profesional y de breve (le atiendo en una "ventanilla" o similar) verlo de esa manera debería ser suficiente, se le trata con corrección y listo.

He recordado todo este asunto a propósito del Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), conversando con amigos sobre la dificultad de diagnóstico del mismo. ¿Hasta que punto es un "niño movido" o un "enfermo de TDAH"? ¿Con qué precisión se diagnostica? Podemos aplicar a este caso el mismo razonamiento que en el caso anterior: actuemos como que sí, en mayor o menor grado, más o menos transitorio. Toda la parte de la actuación "psicosocial" irá bien seguro: hacer un caso especial, utilizar estrategias bien pensadas para estos chicos, proporcionar formación al entorno sobre estas pautas específicas de trato, etc. Mucho menos claro está el asunto de si hay que tratar con fármacos a cualquier "niño movido". Pero si no está claro, probablemente lo mejor sea no utilizar esa medicación, dejarla para casos muy muy claros. Por cierto, que mi abuelo médico me daba "luminaletas" y hasta "distovagales" en mi infancia cuando estaba demasiado movido, según me han contado; vamos, que no temo especialmente a los efectos secundarios de estas cosas. En cualquier caso, no es lo mismo el trato puntual, al que hacía referencia en el párrafo anterior, sobre la enfermedad mental "transitoria", que un trato continuado como el de un maestro con sus alumnos, donde el esfuerzo por "diagnosticar" lo mejor posible es necesario.

Moraleja, en ausencia de "diagnóstico", actuad como si lo fuera.

viernes, 18 de febrero de 2011

UPNA y medicinas


Este chiste recoge un pequeño momento dulce de una historia triste. Una historia que para los lectores "locales" no necesita comentarios, pero como me han dicho que hay quien lee esto en otros lugares, me voy a permitir una breve descripción del suceso y de lo que ilustra.

Desde el Gobierno de Navarra (Consejería de Salud) se ha creado un "Instituto de Investigación Sanitaria" que aglutina a todas las entidades Navarras que hacen algún tipo de investigación sanitaria excepto la UPNA. Llevado el tema al Parlamento, la Consejera asumió la decisión y la justificó por la "falta de relevancia investigadora" de nuestra universidad. Los datos demuestran que el 36% de las publicaciones que se hacen en Navarra desde entidades públicas proceden de la UPNA, o sea que los datos no soportan el juicio político. La presidenta del partido de la Consejera (y además profesora de la UPNA) la ha desautorizado.

En el fondo este hecho puntual es una ola con espuma de un mar de fondo que dura años, dura los 25 años de historia de la UPNA, que se vivió por la otra universidad que había instalada en Pamplona previamente como la instalación de la competencia. Y esa competencia, lejos de ser sana (como suele decirse que es la competencia) ha sido bastante enfermiza en muchos aspectos. En multitud de ocasiones, menos escandalosas que esta, ha habido marginaciones de la universidad pública respecto de la privada por parte de los poderes públicos (ya se que suena a trabalenguas, que le vamos a hacer). Y ya entrando en temas sanitarios, el buque insignia de la privada, todo esfuerzo es poco para mantener el estatus quo, aunque resulte escandaloso.

Esta dificultad de encaje institucional de la UPNA entre las administraciones Navarras se ha pretendido utilizar más de una vez en clave interna, en el marco de la política universitaria. Espero que ahora, ante las próximas elecciones a Rector no haya nadie que caiga en esa tentación.

viernes, 11 de febrero de 2011

Perdón por no prever lo imprevisible

Estos días es noticia importante (por ejemplo 1, 2, 3) el informe que ha realizado el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el que hace una autocrítica bastante severa de su incapacidad para prever la crisis en la que estamos sumidos. Se hacen muchos análisis sobre la cuestión, que si Rodrigo Rato no podía saberlo, que si la dinámica interna del organismo estaba viciada, que se van a poner medidas para corregir la situación. 

Pero creo que se olvida lo esencial: no lo predijeron porque era imposible.

Claro, ahora a toro pasado resulta que alguno de entre los centenares de trabajadores del FMI si había dicho lo que iba a ocurrir. Seguramente había por las mesas predicciones de todo tipo, de forma que alguno acierta seguro. Lo que pasa es que nadie sabe con antelación cual es el que va a acertar esta vez. De hecho los informes que se elevaron a oficiales no acertaron. J.R. Lucas se asombraba ayer en RNE de que habiendo una predicción tan acertada no le hicieran caso, se le olvida que había decenas y que ex ante ninguna era la acertada. Hoy comentaba sobre la inseguridad que le producía el fallo de predicción de la CIA respecto de la renuncia de Mubarak en Egipto (que ayer daba por muy probable su director).

Estamos tan acostumbrados a que haya expertos capaces de predecir eclipses con precisión de milisegundos, el comportamiento de electrones a escala nanométrica como para hacer funcionar smart phones y tantas maravillas por el estilo que nos parece que todo ha de ser previsible. Pero esa extrapolación incorpora un error grave: no todos los procesos son previsibles. En el caso de la meteorloogía ya sabemos todos en que podemos confiar (mucho en el tiempo de mañana, menos en el de pasado y nada en absoluto en el de dentro de un mes), pero claro, a los hombres del tiempo les llevamos viendo años a diario, y se han ido ganando ese prestigio (tanto el positivo en la predicción a corto, como el negativo a largo) a base de resultados comprobables.

Las variables económicas son tanto o más impredecibles que las meteorológicas, sin embargo se mantiene muy fuertemente el mito de la capacidad de predicción, además con un aura de elevado tecnicismo (seguro que los currelas del FMI cobran mucho más que los meteorólogos). Visto así, ante una columpiada tan espectacular como la relativa a esta crisis, lo mejor que se podía hacer para mantener el mito es hacer una declaración (también en formato de informe supertecnificado) en el que se buscaran unas razones razonables a las que culpar del fallo.

Eso de que la economía es una ciencia capaz de hacer predicciones fiables es un mito. Un mito del que viven (y muy bien) muchas personas, y que ayuda a hacer socialmente más aceptables algunas políticas, pero tan falso como que Disney está criogenizado o que no se fue a la luna...

ACTUALIZACIÓN: Cosas de la serendipia, instantes después de publicar esto, encuentro una recopilación de fallos de predicción de los economistas muy buena, aquí, en el nuevo blog donde publica Kiko Llaneras.

La lectura de El cisne negro (a pesar de que me parece irregular, y en algunos puntos confuso) me ha ayudado mucho a sostener esta idea del mito del cientifismo de la economía que es ya un clásico en este blog.