miércoles, 11 de junio de 2014

Muchos alumnos de selectividad estudiarán fuera ¿y?

Uno de los periódicos Navarros lleva hoy como principal titular que un tercio de los alumnos de selectividad estudiará fuera. ¿Fuera de dónde? Resulta ser de la comunidad autónoma, así, sin que requiera más especificación. Podría ser fuera de la casa familiar o fuera de España. ¿Por qué el ámbito de la comunidad autónoma es tan relevante?

En Estados Unidos es tradicional que todos los estudiantes estudien fuera. Fuera de su hogar familiar en este caso, y muchas veces en lejos. Toda la trama de la película Toy Story III está montada sobre la marcha del dueño de los juguetes a la universidad; pero no deja de ser un ejemplo de muchos que se podrían poner.

La edad de comenzar la universidad coincide aproximadamente con la mayoría de edad, y creo que poner distancia con los padres, a la americana, es una buena práctica para la maduración y la formación integral del estudiante. Para los pares es también una buena cosa:  que el cese de la convivencia obligada con los hijos tenga una fecha predefinida ayuda a irse preparando para ello. Además se evita la complejidad de convivencia en hogares con demasiados adultos de intereses necesariamente contrapuestos. Aunque estos argumentos tan racionales sean poco compartidos por el sentimiento habitual de padres y madres de jóvenes de 17 y pico, a los que tendemos a ver como demasiado infantiles.

Desde el punto de vista del desarrollo territorial el juicio es diferente. Los estudiantes que se marchan a estudiar a un lugar alejado de su casa familiar es improbable que retornen. Si ese flujo de personas se da solamente en una dirección, el territorio de origen se despuebla. Sobre esto comentaba en una entrada anterior. Para mantener el territorio equilibrado si que sería necesario que no se marcharan a estudiar fuera, o bien que hubiese otros tantos que viniesen a estudiar aquí de otros lugares.

Una cuestión más es el balance económico de los estudiantes que vienen y van entre comunidades autónomas del estado Español. Las universidades subvencionan en números redondos el 90% del coste de cada plaza universitaria (1), y dado que la financiación proviene de las comunidades autónomas, esa subvención la pagan los ciudadanos de cada una. Así, si una comunidad recibe muchos estudiantes está pagándoles una parte importante de sus estudios con impuestos locales. En cambio la que envía fuera más estudiantes de los que recibe sale económicamente beneficiada. En Estados Unidos, por ejemplo, en los "community clleges" estatales hay precios distintos para estudiantes del estado o de fuera (como un factos 5 o así de diferencia), con lo que corrigen esta situación. Las universidades Españolas están tardando mucho en incorporar políticas de precios diferenciadas por el origen de los estudiantes.

En resumen, eso de que un tercio de los que han aprobado la selectividad esta mañana se vayan fuera ¿es bueno o es malo? Yo diría que es bueno para ellos, malo para sus padres (sentimentalmente) en el primer momento, pero bueno también a la larga, bueno para la hacienda Foral y malo para el desarrollo territorial Navarro a largo plazo. No era sencilla la respuesta.

----
(1) Haciendo cálculos a lo bruto, si se divide el presupuesto anual por el número de estudiantes se obtiene una aproximación al coste por estudiante y año; y cuando se hace se ve que eso es casi 10 veces más de lo que realmente cuesta una matrícula, quizá algo menos con las subidas de tasas y bajadas de presupuestos de los últimos años.

Publicar un comentario