domingo, 6 de octubre de 2013

Mentiras gráficas, probablemente intencionadas

Hoy se ha hecho pública una encuesta de intención de voto que presenta unos datos en cierto modo sorprendentes, pero no es el análisis político el que me interesa, sino las impresionantes mentiras gráficas con las que nos han presentado los datos de la encuesta diferentes medios. A la izquierda una foto de la televisión, de Cuatro (Gracias a @Claragrima), a la derecha una captura de El País. Así a primera vista parecen unas gráficas inocentes. En ambos casos el eje x incorpora la misma trampa: el primer dato de la izquierda dista 22 meses del segundo, mientras que los otros tres distan un mes cada uno. Así, las pendientes más bruscas, las del primer tramo por la izquierda resultan incomparables con las demás. Pero bueno, esa es una trampa visual, dentro de lo que cabe menor.

Lo terrible viene cuando empiezas a mira las cosas con un poco más de detalle. Comencemos con la de Cuatro:
Podemos ver como un dato rotulado como 34,1 está a una altura mayor que uno que representa 34,7 (los he indicado con la etiqueta A en el gráfico de la izquierda). También podemos ver (etiqueta B) que 7,7 y 9,0 están representados a la misma altura. También que entre 11,6 y 11,5 (etiqueta C) hay la misma diferencia que entre 6,9 y 11,4...

En resumen, los puntos no están representados realmente, sino que están puestos prácticamente al azar, no respetando en absoluto las proporciones entre los números que representan. Estos tres ejemplos saltan a la vista sin necesidad de escuadra y cartabón, utilizando como guía visual las líneas de la retícula que proporciona el gráfico; pero no sería raro que afinando el análisis no encontráramos un solo punto en su sitio.

A continuación se presenta la otra gráfica, la de El País, con unas líneas añadidas (rotuladas como A y B).
Y es que lo primero que ocurre es que, al no disponer de una retícula, no podemos compara las alturas de una forma precisa. En la línea A vemos que 27,5 y 29,0 están prácticamente a la misma altura. Más exagerada es la enloquecida representación en la línea B, en la que vemos que 9,1 está por debajo de 9,0, a la misma altura que 7,7 por otra parte.

De nuevo, semejantes errores hacen dudar si alguno de los puntos está realmente en su sitio.

¿Cómo es posible que dos medios distintos representen tan mal los datos? Cualquier programa informático de presentación de datos no comete esos errores, ¿los habrán hecho con programas de dibujo? ¿Cómo es posible que profesionales de medios de comunicación de prestigio (del máximo prestigio que puedan tener, aunque sea poco) utilicen herramientas inadecuadas en su trabajo?

"No atribuyas a la mala fe lo que se puede explicar por pura estupidez" es una frase atribuida a Napoleón (y a muchas otras personas, de hecho no tengo claro su auténtico origen). En este caso, por alto que pueda estar el nivel de estupidez, es muy difícil pensar que no hay mala fe. Que tristeza.

ACTUALIZACIÓN (7 Oct 2013, 9:30): Me avisan de que en El País ahora está corregido y que la gráfica parece correcta VER.
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