lunes, 31 de octubre de 2011

Fantasmas domésticos de Halloween

Esta mañana me ha desperado un aullido, suave pero intenso, verdaderamente inquietante. Cuando he estado suficientemente despierto como para despejar fantasmas he pensado que tendría que ver con la calefacción. En Estados Unidos los sistemas de climatización utilizan aire como medio de transmisión del calor, no como en España, dónde lo habitual es que sea agua el medio que transporta el calor desde donde se produce, la  caldera, hasta los radiadores, que es dónde pasa al aire de las habitaciones que queremos calentar. Aquí en vez de conductos de agua tienen conductos de aire, y en cada habitación hay un par de rejillas (una cerca del suelo y otra cerca del techo) por las que circula ese aire. También hay una caldera, pero en vez de calentar agua, calienta directamente el aire. Eso tiene la ventaja de que en verano, el circuito se conecta a un sistema de aire acondicionado en lugar de a la caldera, y se utiliza el mismo circuito, incluso el mismo termostato, para climatizar la casa.

A una de las rejillas por las que entra el aire se le han debido aflojar los tornillos y al pasar por allí el aire, movido por el ventilador de la calefacción, la hacía sonar; igual que suena la lengueta de un clarinete o un saxofín al soplar el músico. Sujetando la rejilla con la mano cesaba el sonido, conseguía amortiguar la vibración, pero al soltarla volvía. A saber dónde guarda el casero los destornilladores como para fijar mejor la rejilla. La solución sencilla de emergencia ha consistido en poner un clip (de los de papelería) entre la rejilla y la pared (ver foto), de esa forma la tensión extra añadida a la chapa evitaba su resonancia. He conseguido auyentar al fantasma de Halloween con un clip.

Toda la historia me recordaba otros fantasmas domésticos científicamente explicados, los que  contó magníficamente @cienciabolsillo en su charla de Amazings en Bilbao.


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