lunes, 8 de noviembre de 2010

Hacer el te en el microondas

Hay unas cuantas leyendas urbanas que circulan por ahí (por la urbe, supongo) respecto de la posibilidad de hacer te en el microondas. Alguna si es verdadera y conviene andarse con ojo. Vamos a analizar brevemente las siguientes:
(1) No se puede poner la bolsa dentro del microondas porque la grapa de la bolsita es de metal y no hay que colocar metales en el interior del microondas
(2) Hay que tener cuidado al poner la bolsa una vez calentada el agua en el microondas porque puede "explotar"
(3) Cualquier uso del microondas está fuera de la liturgia tradicional de la preparación del te y resulta en un peor sabor.

(1) El efecto de las microondas sobre los metales es bastante diferente del que producen en otros materiales. Las microondas "arrastran" a los electrones que, en los metales, son libres de moverse por todo el material. Esto puede dar lugar a acumulaciones de carga capaces de hacer saltar chispas, y esas chispas pueden estropear el propio microondas. Esto puede ocurrir, y puede que no, depende del metal, de su espesor, de su tamaño y distribución y de algunas cosas más. Para curarse en salud los fabricantes recomiendan no meter metales nunca y así se evitan problemas. Pero la grapa de la bolsa de te es suficientemente pequeña para que no haya posibilidad de acumulaciones importantes de carga. Vamos, que se puede meter sin ningún miedo.

(2) Si no metiste la taza con la bolsa, sino sólo (*) con agua, si es cierto que al poner la bolsa o azúcar puedes sufirir una explosión. Nada más gráfico que verlo, hay multitud de videos en la red, además del que he puesto a continuación por ejemplo este o este.



Lo que ocurre es que el agua se "sobrecalienta", se pone a más de 100C sin llegar a hervir. Los cambios de fase son unos fenómenos muy muy curiosos: además de las condiciones necesarias necesitan un empujón para que se produzcan, un suceso iniciador. Basta con que este suceso sea muy pequeño, pero se necesita. Cuando calentamos agua al fuego el agua se calienta desde abajo y se produce convección. Estas corrientes en el agua son suficientes como para tener el empujón siempre puesto, y en cuanto se alcanza la temperatura se rompe a hervir. Pero en el microondas el calor (las microondas) llega por todas partes, impidiendo la formación de corrientes de convección y permitiendo que el agua se sobrecaliente. Este fenómeno será más probable con agua pura que si es del grifo, y en tazas limpias y lisas que en las que tengan alguna mota de polvo o rayas (que actuarán de centros de nucleación). Pero esto no impide que en condiciones ordinarias de una cocina cualquiera se produzca el fenómeno y se produzca el sobrecalentamiento... con la subsiguiente explosión al producirse el cambio de fase de forma brusca ante el suceso iniciador.

(3) Respecto de la tercera cuestión no he hecho experimentos suficientes, pero me extrañaría mucho, mucho que nadie fuera capaz de diferenciar agua calentada de una u otra forma...

Yo personalmente me hago te poniendo la bolsa desde el principio y calentando a 800 w durante 70 segundos

-----
(*) Tilde recientemente "prohibida" por la real academia a la que amuchos nos cuesta renunciar
Más sobre metales en el microondas por ejemplo aquí.

7 comentarios:

Naeros dijo...

Hombre, imagino que lo que sí puede afectar al resultado final es calentar el té con el agua o no, lo mismo que en algunas comidas, ¿no?
Yo siempre he puesto la bolsa después de calentar el agua, así que no he hecho ninguna prueba.

En cuanto al "sólo" han dicho que no es falta ortográfica, así como decir "guión" sí lo es. O eso creo :P

Senovilla dijo...

Los cafeteros no tenemos mucho problema con la bolsita.

Interesante.

Un abrazo.

Joaquín Sevilla Moróder dijo...

Es verdad que la disolución que se forme se puede ver alterada por comenzar en frío y acabar en caliente o por ser en caliente todo el tiempo, pero me gustaría hacer pruebas, porque sospecho que afecta mucho más el tiempo que dejes de reposo con la bolsa puesta.

Senovilla, yo tomo café casi siempre, pero de vez en cuando un te, especialmente desde que mi hija mantiene un surtido de todos los colores

Naeros dijo...

Lo del tiempo es cierto, y el grado de estimulante por lo visto también tiene relación.
Lo que tengo muy claro es que cuanto más lo dejes más amargo sabe (y con más sabor también).
Aunque últimamente me he vuelto al café, la verdad.

a flor de piel dijo...

No sólo me cuesta renunciar a esa tilde ¿qué me dices de los pronombres demostrativos?

Anónimo dijo...

Los pronombres demostrativos se acentuaban sistemáticamente hasta las normas de 1952. Desde entonces es facultativo hacerlo, y desde 1999 solo debe hacerse si hay riesgo de ambigüedad.

¿Y ESTA REGLA DE ACENTUACIÓN NO TE ESTÁ COSTANDO TRABAJO?

Joaquín Sevilla Moróder dijo...

La verdad es que comento muchos gazapos escribiendo, pero muchas de esas tildes las tengo grabadas, y ahora cuesta rehacerse