domingo, 9 de enero de 2011

Crecimiento cero y otras obviedades

Escuchaba ayer la radio (RNE1) y en el espacio de divulgación financiara de Paco Álvarez trataron sobre el concepto "decrecimiento". Recordé una escena antigua: en mi adolescencia temprana mi padre me recriminaba por hojear un libro de los suyos. Lo recuerdo especialmente porque nunca hubo en casa censuras de ese tipo, de hecho ne me lo prohibía, pero insistía exageradamente en que no lo iba a entender. El libro era "Crecimiento cero, los límites del crecimiento" del Club de Roma (ver también).

Al recordar la historia me documento un: En 1968 se forma un grupo de científicos de 30 países para reflexionar sobre el crecimiento económico estable y sostenible de la humanidad, se crea el Club de Roma. Encargan un trabajo al MIT, donde lo desarrolla un grupo de jovencísimos investigadores liderado por una mujer especializada en dinámica de sistemas, Donatella Meadows. El informe que sale de este encargo es el libro que mi padre me desrecomendaba leer.

La conclusión del informe era irrefutable: el crecimiento no puede ser infinito. Tan obvia como la idea de que el petróleo se va a acabar. Y sin embargo, sorprendentemente, estas verdades del barquero son consideradas poco menos que revolucionarias.

Cuando alguien las enuncia parece que está obligado a decir cuando se van a alcanzar esos límites, y si no lo hace su credibilidad queda arruinada. De hecho el Club de Roma y el informe Crecimiento Cero (y sus revisiones y secuelas) son considerados como unos agoreros sin credibilidad. Me gusta mucho la gráfica sobre la era del petróleo vista en la amplia escala de la historia humana, ver figura adjunta. Ser capaz de predecir el momento exacto en que se agotará el petróleo no es tan importante como saber que se va a agotar, con toda seguridad, antes de 5 generaciones (pongamos 10 si queremos seguridad absoluta). Lo mismo ocurre con el crecimiento económico, sin duda que toda la humanidad no puede crecer económicamente de forma indefinida.

Este asunto tan sugerente me deja al menos dos cuestiones abiertas sobre las que no me siento capaz más que de enunciarlas:

- ¿Cómo hemos llegado a que unas verdades evidentes se conviertan en eslóganes casi-revolucionarios?

- ¿Por qué la política actual es incapaz de incorporar visiones de medio y largo plazo en su dinámica? Especialmente teniendo en cuenta que en los años 60 y 70 parece que si las incorporaba

Pero hay otro tema sobre el que si puedo concluir algo: esas visiones del crecimiento o de la evolución del petróleo son típicas de la termodinámica. Se define un sistema (caja negra) y se analizan entradas y salidas. Así, aún con una información relativamente escasa e incompleta, se pueden sacar conclusiones definitivas (no así su fecha precisa o detalles de su dinámica). No es de extrañar que la responsable del informe Crecimiento Cero fuera química.

Del mismo modo, algunos razonamientos sencillos del mismo tipo "termodinámico" aplicados a la situación actual dan alguna conclusiones que parecen evidentes y que, desde luego, no se oyen por ahí. Me limitaré a enunciar una: habiendo casi 5 millones de parados, y no habiendo problemas de producción de ningún producto ¿para qué hay que alargar el tiempo de trabajo (sea este ampliar jornada, retrasar jubilación o disminuir vacaciones)?

ACTUALIZACIÓN 23:40. Por esas casualidades de la vida (o no, vaya usted a saber) esta noche han puesto en TV2 un documental sobre este tema que me ha parecido excelente, impresionante. Está en la web de TVE, aquí.

ACTUALIZACIÓN 17 Ene 2011. Parece que el documental de TVE ha generado muchas reacciones, ver esta o este, por ejemplo.

La figura está tomada de aquí
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