lunes, 18 de agosto de 2014

Ese tenebroso glitch en Matrix

No se le puede preguntar a un suicida lo que le llevó a terminar con su vida, al menos a un suicida exitoso. Al menos exitoso en su suicidio, por que lo más probable es que fuera una persona poco exitosa en general. O al menos es el estereotipo que solemos creer los que nos quedamos  viendo a los suicidas desde el otro lado, aunque en realidad muchos suicidas eran famosos, ricos y cumplían todos los cánones del éxito. Al menos del éxito social, cara a la galería, probablemente ellos no se sentían exitosos íntimamente. Cualquiera sabe.

Pudiera ser que haya un parásito que segregue una toxina que secuestre el buen funcionamiento del cerebro y, además de otros posibles problemas, obligue a las personas infectadas a suicidarse. Está documentado que estas cosas ocurren en grillos, hormigas y ratones. Pudiera ser que el suicidio fuera una suerte de apoptosis social que, mediada por algún marcador químico segregado por el entorno, induciría irremediablemente a la persona a su autodestrucción más o menos ordenada.

Neo, el protagonista de Matrix alcanza un nivel superior cuando es capaz de percibir a la vez una realidad, los agentes que le quieren golpear, y el código en el que esa realidad está programada. (Ver una entrada anterior sobre esto). La realidad en que vivimos tiene al menos esas dos capas, la del lenguaje, las narrativas, los amores y engaños, éxitos y fracasos, y la de los nourotransmisores, hormonas, encimas y señales eléctricas; la de colores y la de blanco y verde en la película. De vez en cuando un fallo en el código, un glitch en Matrix, hace que una persona se suicide en el mundo de colores. Los que vivimos en él percibimos una sensación extraña, un poco de asco, un poco de repelús. Eso no está bien, eso no se corresponde con las leyes de aquí, eso solo tiene explicación y sentido en un mundo en blanco y verde que preferimos ignorar. Incluso los programadores a los que tenemos encargada la tarea de investigar ese submundo prefieren dedicarse a otras cosas que no sean esos tenebrosos glitches.


Esta entrada me la sugirió este estremecedor artículo de Rafael Narbona


Sobre el título, en la red hay fotos etiquetadas como "glitches en Matrix" (1, 2) y  E. Dans cuenta un apagón como un glitch de Matrix. La metáfora se usa aquí de otra forma. La foto es de aquí

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