viernes, 12 de octubre de 2012

Aprendizajes en laboratorios de 5º de carrera

Llevo semana y media en el laboratorio con un grupo de 25 estudiantes de 5º de Ingeniería Industrial (una de esas carreras a punto de desaparecer comida por la "peculiar" reforma boloñesa). Hacemos prácticas de instrumentación industrial. Me está sorprendiendo su falta de iniciativa real. Son capaces de hacer las cosas complicadas que les pidas que hagan, pero no son capaces de imaginar cosas sencillas por su cuenta. Parece que la formación que han recibido en los 4 años anteriores les convierte en habilidosos laborantes, pero en absoluto en ingenieros (ni científicos ni nada parecido).

Seguramente este año me estoy sensibilizado con este problema debido a la toma mi conciencia sobre la importancia de que sea uno mismo el que defina como resolver un problema. No es una reflexión original, sino la incorporación al caso de lo que cuenta Dan Meyer. Pongo a continuación un vídeo suyo corto (4:15 m), hay más cosas suyas en la red (por ejemplo esta excelente charla en TED, su blog merece también un vistazo cuando menos)


Este año he cogido los guiones de las 4 prácticas que llevamos años haciendo y las he reescrito. Se han convertido en "experimentos", en los que disponen de un material y tienen que resolver una cuestión: calibrar un sensor, caracterizar una perturbación térmica, caracterizar una respuesta dinámica, etc.. Les he eliminado la explicación de las medidas que han de tomar (menos aún cuántas), las preguntas que teníamos en los textos para guiar el razonamiento, y toda la información superflua. Tras tomar conciencia de esta aproximación, me parece que esa información (la eliminada) es una guía infantil. Meyer tiene toda la razón, la realidad no tiene este tipo de pistas.

De momento tengo a los estudiantes cabreados, perdidos y preguntándome cosas que no les respondo ¡¡¡¿qué es exactamente lo que tenemos que hacer?!!!

Faltan varias semanas para saber como termina el asunto. En todo caso, el desarrollo de la experiencia me demuestra que lo estaba haciendo mal en años anteriores (y es un mal generalizado en mi Escuela, y probablemente en muchas otras). Le podemos llamar "competencia de resolución de problemas" en la jerigonza actual, o simplemente madurar, pero les hacemos un flaco favor a los estudiantes dirigiéndoles demasiado las tareas de laboratorio. Creo que es mejor que vean menos cosas y que resuelvan más.

Seguiremos informando.

PS. Por cierto, lo muchísimo que queda por aprender en esto de la enseñanza tras 25 años de profesión, y lo poco que se nota por ahí en "el colectivo"

viernes, 5 de octubre de 2012

Tarjetas universitarias patrocinadas

La UPNA es una de las muchas universidades que tiene el carné universitario patrocinado por el banco Santander. Una tarjeta multifunción que, entre otras muchas cosas, es lo que utilizan los miembros del PAS para fichar. Alguien se ha dado cuenta de que el control de su tiempo de trabajo se efectúa mediante un objeto con publicidad de un banco y le ha parecido, cuando menos, antiestético, incluso "inmoral". Y se ha iniciado una campaña interna para evitar esta situación. Dados los tiempos que corren es una reivindicación más que comprensible, pero es síntoma de un problema mucho más grave.

Formando yo parte del equipo rectoral se instauró el primer carné universitario patrocinado, sería el año 2001 o así. Firmamos un convenio con la Caja de Ahorros de Navarra que le supuso a la universidad mucho dinero de libre disposición, un patrocinio de esos que a toda institución le encanta tener. ("Mucho" es más de un millón de euros anuales). El carné que se instauró no incorporaba funcionalidades financieras, solo la imagen de la Caja. En aquel tiempo más del 90% de los universitarios eran clientes de esa entidad bancaria, por lo que no era necesario captar clientes, sino más bien evidenciar el retorno social de una institución tan arraigada en la comunidad. Apenas hubo entonces sensación de que la universidad se vendía al capital, más bien de que la institución universitaria se hacía mayor y se integraba en pie de igualdad con otras instituciones de la sociedad a la que sirve, estableciendo alianzas de interés mutuo.

La sociedad se ha transformado mucho en estos 10 años, y muy especialmente el sector bancario. Ya no existe la Caja de Ahorros de Navarra. Tras un intento (un tanto megalómano) de extenderse fuera de Navarra, y contagiada de la mala práctica del sector de subestimar el riesgo inmobiliario dando más créditos de lo razonable, se hundió. Los pedazos hoy forman parte de una caja catalana. En este camino hacia su desaparición se deshizo del socio que era la universidad de su territorio, y el hueco lo ocupó rápidamente el Santander. Este banco ha tenido siempre una vocación de patrocinio del mundo universitario de habla hispana verdaderamente notable. Ignoro si las razones últimas hay que buscarlas en la psicología de su presidente, en una estrategia de marketing a largo plazo finamente diseñada o en algún otro lugar, pero tampoco importa. Ese patrocinio ha sido siempre muy respetuoso con los ritmos y hasta con las manías de las universidades. Han pedido muy poco a cambio del dinero invertido, casi lo único ha sido tener presencia corporativa: el logo en la tarjeta y poder ser uno más de los servicios que se prestan en los campus (i.e. disponer de una oficina). Pero justo eso es lo que molesta ahora a algunos, probablemente muchos, que haya que convivir con una presencia corporativa que se percibe como responsable principal de la catastrófica situación económica en la que nos vemos sumidos. No el Santander en exclusiva, claro, pero para muestra un botón.

Lo más terrible de esta historieta no es el logo en el carné o el monto del patrocinio, que es una gota en el mar de los recortes y angustias por las que pasa el presupuesto universitario, sino el cambio social que evidencia. En una sociedad estable y próspera luchamos por conseguir que la universidad fuera una institución integrada, una más, un entorno confiable para todos. Se entró en las redes de las "fiestas institucionales" (apertura de año judicial, del curso académico, despedidas de arzobispos, bienvenidas de capitanes generales, etc. etc.), se establecieron contactos con empresas de diversos sectores para formalizar acuerdos de largo plazo (cátedras patrocinadas, etc.), con instituciones (el parlamento, el defensor del pueblo, etc.). La sociedad ha dejado de ser tan próspera y estable, y el encaje institucional de la universidad en ella está en entredicho. Ya no vemos a las autoridades que vienen a la apertura del curso como los representantes electos de la sociedad a la que servimos y de la que formamos parte. Ya no vemos a las empresas del entorno como otros agentes del desarrollo local (como nosotros mismos somos), al menos a todas, hay sectores enteros "proscritos" como el bancario. Ese cambio social y las percepciones que genera en la comunidad universitaria nos vuelve a poner al margen. La universidad va cambiando su papel de un agente social más luchando por el desarrollo, a un agente crítico, un entorno incómodo que manifiesta el desagrado con la sociedad.... a la que se supone que sirve. Y no es que falten razones para este cambio de papel, ni que esa función crítica no sea una seña de identidad histórica de la institución universitaria. Es que resulta muy triste asistir a todas las involuciones que están ocurriendo al hilo de la crisis económica, y entre ellas, la función social de la universidad.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Reflexiones sobre #Bilbao12

El fin de semana pasado tuvo lugar en Bilbao un evento extraordinario: el encuentro de divulgación científica Amazings/ Naukas 2012.

Entre que el evento es difícil de clasificar (congreso, reunión, jornadas,...) y que la entidad que lo organiza aprovechó la ocasión para cambiar de nombre (ahora Naukas, antes Amazings) resulta complicado referirse a él. El identificativo que se usó para tuiter (y que fue "trending topic" mucho tiempo) fue #Bilbao12

Lo más granado de la divulgación científica española, especialmente en su versión bloguera, participó con presentaciones en formato ultradenso (charlas de 10 minutos estrictos). Afortunadamente está todo grabado y se puede (¡y debe!) repasar para disfrutarlo a fondo. Muchísimos de los participantes han escrito en sus respectivos blogs al respecto (1), especialmente sobre lo mucho aprendido, el buen ambiente, la buena organización y la excelente compañía. Mis sensaciones también fueron intensas, conocí a gente maravillosa y me faltó muchísimo tiempo para charlar con bastantes más. Sin embargo, más que aventurarme a profundizar en los sentimientos, voy a intentar un par de reflexiones al hilo dela pregunta: ¿Esto se puede copiar?
Dado que es un evento exitoso desde muchos puntos de vista (asistencia, repercusión, disfrute) sería interesante no necesitar esperar un año entero para repetirlo. ¿Tendrían un éxito equivalente versiones "regionales" o temáticas?

- Sobre el número de asistentes. La sala tenía un aforo de 500 personas y estuvo prácticamente llena todo el tiempo (incluso hubo gente en una sala próxima siguiéndolo en vídeo). Pongamos 600 asistentes. De ellos algo más de un 10% eran ponentes, y una cantidad no despreciable (como es mi caso) viajamos a Bilbao desde otras ubicaciones atraídos por lo excepcional del cartel. ¿Cuántos de los asistentes procedían de Bilbao y acudieron como el que va al cine o a al teatro? Difícil de saber, pongamos 400 personas. El gran Bilbao tiene una población de 900.000 personas (350.000 la villa). Me ahorro la división y concluyo directamente que no parece fácil escalar el evento hacia abajo. Una versión Pamplonesa, por ejemplo, con una cuarta parte de público potencial, y un cartel "regional" (menos atractivo a priori) atraería una cantidad de público mucho más modesta, al menos extrapolando de forma directa.

- Sobre el formato. Se trataba de píldoras muy compactas, charlas de 10 minutos que seguro que les supusieron a los ponentes muchos desvelos de preparación. Sin preguntas y con transiciones rápidas de un tema a otro, porque la variedad de temas era bastante grande, y aunque se agruparon parcialmente  no constituían un programa realmente articulado (ni falta que hace, no es un juicio de valor, sino una descripción). De alguna forma se trata de un "formato espectáculo": el público disfruta de la obra pero no participa de ella (salvo aplaudiendo, claro). Especialmente "espectaculares" fueron la intervenciaón de Natalia Ruiz Zelmanovitch y el DiscurShow de Xurxo Mariño y Vicente de Sousa. 

A modo de conclusión diría que el evento resulta especialmente exitoso por ser una "Bilbainada", por ser excesivo en cuanto al número y calidad de los ponentes reunidos. Desmesuras Bilbainas, como el muso Gugenheim, que no tienen sentido en versiones disminuidas. Otra cosa es que formatos de divulgación científica basados en el espectáculo, de una u otra manera, si que sean una idea extensible a otros lugares.

Ya va siendo hora de que el conocimiento, el aprendizaje y el espíritu crítico sean elementos de disfrute y  diversión de una forma más general.

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(1) Sin ánimo de ser exhaustivo, ni mucho menos, algunas reseñas sobre el evento: Naukas, Fotos de Xurxo, Quo, El Nocturno, Carlos Chordá, Eugenio Manuel Fernandez, Natalia Ruiz Zelmanovitch, Fernando Frías, ...

La foto es de @Xurxomar

martes, 11 de septiembre de 2012

Nuevos entornos y experiencias educativas en el contexto digital

Como ya conté en su día, me invitaron en junio a dar la charla inagural en las II Jornada de Campus Virtuales de la Universidad de Extremadura. Ahora me comunican que han concluido con el montaje de los vídeos y ya están disponibles (gracias a @Arpablos y resto del personal del equipo del @CVUEx). Los pongo a continuación. Es muy largo, pero no son solo mis rollos, está la presentación de las jornadas al principio y las preguntas al final:





Las transparencias que se proyectaron las dejo a continuación para mayor claridad:



lunes, 10 de septiembre de 2012

Manifestaciones a pares en la UPNA


El pasado viernes tuvo lugar la apertura del curso académico en la UPNA. Un día que quedará grabado en la pequeña historia local por la “carga” de la Policía Foral en el campus. Ese día tuvo la particularidad de concitar dos manifestaciones estudiantiles diferentes. 

Por un lado los estudiantes de Magisterio se quejan por el aulario de que les han cambiado los horarios a tres días de comenzar las clases; no un ajuste menor, un montón de estudiantes pasa sus clases de la mañana a la tarde. En todas las reacciones a las protestas al único que no he visto es al Decano, lo cual sorprende porque se supone que es la Facultad la que fija los horarios. A veces da la impresión de que el reparto de competencias en política universitaria es aún más ineficiente que en política general… Luego, quienes si han aparecido en la prensa justifican la medida en lo evidente: la falta de fondos, los recortes. Que si no se han podido contratar asociados que den clase de mañana y que las obras de unas aulas no se han podido completar. Lo que no es fácil comprender es como semejantes contrariedades no eran previsibles y les han pillado a todos con el pie cambiado a tres días el comienzo del curso (amen de comunicarlo de forma penosa). Todos los estudiantes (y profesores) afectados por este contratiempo “menor” habrán de cambiar sus actividades fuera de la universidad: trabajo, academias, deportes, etc. cuando llevan tiempo matriculados en ellas. El horario con el que uno se matricula en la universidad debería tiene un carácter casi contractual, y uno poder planificar a partir del mismo. Es lamentable que las autoridades académicas no hayan sido capaces de gestionar la complejísima situación y hacer un horario.

Por otro lado, otro grupo de estudiantes protestaba ante el edificio que acogería a todas las autoridades asistentes al acto de apertura. Su protesta era más genérica: por los recortes en educación. Alguien decía en Twitter que soportar este tipo de protestas debería ser parte del trabajo de dichas autoridades, y creo que tenía razón, pero hasta un cierto punto. No es la primera vez que hay una concentración ante el acto de apertura, de hecho los hay prácticamente todos los años. La situación tiene ya su rutina: los manifestantes permanecen en una zona delimitada y tienen oportunidad de insultar a las autoridades cuando hacen el paseíllo de entrada. Luego el acto se celebra en el interior y los manifestantes que quedan un rato en el exterior y se disuelven. Claro, también es lógico que intenten entrar en el acto para dar mayor notoriedad a la protesta y, por su parte, también los responsables de seguridad es lógico que impidan ese acceso. Esta vez se les colaron y, cuando llegaron a la sala dónde se celebraba el evento la contención de la protesta fue más violenta de lo que sería de desear. Por cierto, es la Universidad la responsable de la seguridad en sus instalaciones, y si decide invitar a un acto que organiza a autoridades que tienen servicios propios de seguridad debería liderar la coordinación entre unos y otros. Pretender que los errores que acabaron en una situación innecesariamente violenta se deben exclusivamente a otros es huir de la propia responsabilidad.

A hacer política universitaria de calado se renunció hace años: no hemos puesto en marcha titulaciones innovadoras, ni alianzas estratégicas con otras universidades, ni con entidades del entorno, ni nada relevante. Parece que estemos resignados a ser una universidad de tono menor, con una oferta académica básica y una investigación digna pero sin brillo. En los últimos tiempos tocamos fondo, ni política ni gestión. Este año nos falla hasta la gestión de cosas cotidianas, eventos que se repiten anualmente como la confección de horarios o el acto de apertura de curso se nos escapan de las manos. Eso sí, la culpa de todo la tienen otros.


- Cobertura en los medios de los incidentes de la apertura:
Diario de Noticias, Diario de Navarra (1, 2), europapress.es, diariovasco.com, 20minutos.es, lainformacion.com (1, 2 y 3), noticiasdegipuzkoa.com, deia.com, eleconomista.es (1 y 2), COPE Pamplona, Onda Cero Radio, R. Pamplona-C. SER, RNE-1 (I) , RNE-1(II), TVE-1 (I), TVE-1 (II), Navarra Televisión, etb.com

- Reacciones a los incidentes:
Diario de Navarra, Diario de Noticias, Berria, diariodenavarra.es (1 y 2), abc.es (1 y 2), tercerainformacion.es, teinteresa.es, 20minutos.es, lainformacion.es,     

sábado, 1 de septiembre de 2012

Breve historia de la olla a presión

De entre las diversas inquietudes intelectuales de los señoritos de la ilustración se encontraban cosas como el comportamiento de los gases, el vacío y la presión. A finales de los 70 del siglo XVII Robert Boyle y su asistente Robert Hooke andaban mejorando la bomba para generar vacío que había utilizado Von Gruecke en el famoso experimento de los hemisferios de Magdeburgo en 1656. Por entonces recibió la visita de un colega francés (1) llamado Denis Papin que estaba interesado en estos temas. A raíz de sus estudios con Boyle, Papin construye en 1679 la primera olla a presión, que él denominó "digestor".

Con este dispositivo se dedicó a experimentar la cocción de diversos alimentos. Lo que le resultó más interesante fue la transformación de textura que sufrían los huesos a altas presiones hasta volverse comestibles. En Londres estos señoritos ilustrados, solteros muchos de ellos, cenaban a menudo en la Royal Society, y en aquellos tiempos se dedicaron a degustar la textura de queso en que se convertían los huesos de vaca o la gelatina en que devenían las espinas de pescado, todo ello preparado con el aparato de Papin. De hecho fue el invento del dispositivo lo que le abrió las puertas de la sociedad. Estas experiencias están recogidas en el libro que publicó Papin en 1681, titulado "Un nuevo digestor o máquina para ablandar huesos". Aunque en el libro habla de la utilidad del digestor para acortar los tiempos de cocción, con el consiguiente ahorro de combustible, la realidad es que lo que de verdad le llamó la atención fue la transformación de los huesos en elementos comestibles, como lo demuestra el propio título. 

El digestor de Papin no pasó de ser un juguete de científicos. Lo aparatoso del equipo junto con algunos problemas con las válvulas de control de la presión que produjeron accidentes, explosiones, evitaron que entrara realmente en las cocinas. Papin inventó otros muchos dispositivos, como por ejemplo la primera máquina de vapor a pistón, que él mismo dice que se le ocurrió viendo subir y bajar el peso que actuaba de válvula en el digestor. Así que, de alguna manera, la máquina de vapor es un subproducto del deseo de innovación culinaria.

Más de 150 años después en Alemania, Georg Gutbrod fabrica Ollas para cocinar a presión hechas de hierro forjado recubierto de estaño que no eran de uso doméstico. Las ollas a presión fueron un elemento clave del proceso de enlatado. La conservación de alimentos introducidos en recipientes esterilizados por cocción nace de las necesidades logísticas de las guerras Napoleónicas. En 1795 Nicholas Appert gana el premio que había convocado Napoleón con una primera aproximación a lo que después sería la comida en lata. Es curioso que aunque no se sabía nada de "gérmenes" o causas de que la comida se estropeara, la observación de situaciones dónde no se pudría la comida y la experimentación dieron sus frutos.

Las primeras patentes estadounidenses son de principios del siglo XX. Estas "retortas de enlatar" eran ollas muy grandes utilizadas fundamentalmente para el proceso de enlatado, pero también para la preparación de comidas de muchas raciones, sobre todo en hoteles. Estas ollas se van beneficiando progresivamente de los avances tecnológicos de la época. La introducción del aluminio (en vez del hierro) les da una ligereza que que las hace mucho más manejables. Pero el avance definitivo es la disponibilidad de un material flexible para el sellado, el abuelo de las actuales juntas de goma de las ollas. En 1938 Alfred Vischler patenta la "olla  rápida Sella-Flex" (Flex-Seal speed coocker).

En 1919 aparece una patente española, dónde se denomina por primera vez "olla exprés". El zaragozano José Alix Martínez no tuvo éxito y su patente no se convirtió en un producto de uso extendido. Es tras la presentación de la Sella-Flex en la Exposición Mundial de Nueva York en 1939 cuando la idea se empieza a extender y aparecen fabricantes tanto en Europa como en América. A partir de ahí se produce la expansión de la olla exprés de uso doméstico que la lleva a prácticamente todos los hogares del primer mundo. 


Notas:
(1) A persar de que Papin es reconocido como Francés en casi toddas las biografías, es llamativo el comienzo de su entrada en la enciclopedia británica "French born british physicist"
(2) Otro invento cuyo origen se remonta hasta el digestor de Papin es la cafetera italiana, esa que los Italianos llaman moka (ver aquí y aquí)


Fuentes de información:
1.- Vídeo del curso sobre Ciencia y Cocina de Harvard (el primero de una larga serie)
2.- Wikipedia, los artículos sobre Papin, Steam Digester y The Pressure Cooker

miércoles, 29 de agosto de 2012

Apagar la radio para que todo siga igual


Apago la radio harto de escuchar interpretaciones absurdamente interesadas de una realidad en descomposición. Mientras desayuno tranquilamente tomo conciencia (seguramente no por primera vez) de la impresionante transformación social a la que estamos asistiendo. Luego miro por la ventana y todo sigue como siempre, se respira una inmensa paz.

Siempre me he preguntado cómo se sentirían los ciudadanos poco antes de las guerras. Cómo se sentía un Serbio de a pie cuando su presidente mandó los tanque a Croacia. Cómo se sentía un alemán cuando los nazis empezaban a pintar los comercios judíos de su barrio. Creo que hoy empiezo a entenderlo. Cuando mis nietos me pregunten que hacía yo mientras se desmoronaban todos los principios del estado europeo, nacidos del sufrimiento del siglo XX con sus dos guerras y todo, sólo podré ponerles otros ejemplos históricos y decirles que, en cuanto apagabas la radio todo parecía seguir como siempre.

Hace 30 años fui con unos amigos a la procesión de los borrachos, un curioso y masivo festejo de la semana santa conquense. Allí, rodeado de miles de personas, un chorizo me tomó del brazo y, sin siquiera una navaja, me quitó el abrigo y el dinero y me dio un tremendo puñetazo. Mi madre siempre me había prevenido de ir por lugares oscuros y solitarios, así que nunca pensé que el centro de una multitud pudiera resultar tan peligroso. Ante tanta gente todos se sienten espectadores, y aunque decenas de personas ven cómo te están atracando, ninguno se siente concernido. Siempre hay otro más fuerte, más cerca, más lo que sea que hace que en mi mente sea ese otro el que debería actuar, pero “el otro” de todos es… nadie.

Así que aquí estamos, legiones de observadores sorprendidos, con una la sensación de que la cotidianidad no termina de cuadrar con la catástrofe que sabemos que está ocurriendo, y esperando que sea otro el que haga algo. Esperando a que, como si de una gripe se tratara, pase un poco más de tiempo y nos curemos. Convencidos de que tras la enfermedad estaremos igual de fuertes que antes. Supongo que aquellos ciudadanos rasos que no terminaron de entender cómo había comenzado la guerra en la que estaban inmersos también asistirían sorprendidos a su final. Al apagar la radio tras escuchar el parte, aliviados, comprobarían que no habían pasado una gripe, sino una transformación tras la que nada sería lo mismo.

La foto está tomada de aquí

viernes, 24 de agosto de 2012

La vuelta a la edad media para felicidad de todos

Estos días nuestro ínclito ministro de Educación y Cultura se descuelga con una defensa abierta de la educación segregada por sexos, cuestionando incluso las sentencias del Tribunal Supremo. Probablemente cuando se votó al Partido Popular para que nos sacara de la crisis pocos pensaban que escondiera dentro un programa tan reaccionario en lo social. Quizá no tanto, pero desde ahí se esperan ese tipo de cosas.

Lo que no me esperaba yo es tener que llevar a los hijos mayores a colegios separados mientras al pequeño se le escapa la mierda (con perdón) a través de un pañal de tela. Renunciemos a años de I+D, al avance de los geles absorbentes, cierres de velcro y perneras ajustables. Los pañales actuales son maravillosos para los padres y para la piel de los bebés. Sin embargo la OCU presenta un estudio en favor del pañal de tela. Que eso suponga más agua y más energía (porque obviamente hay que lavarlos) es algo que "podría" ocurrir según el estudio, vamos que no lo han calculado. En cambio el coste de inversión supone un "ingente" ahorro de 600 euros a lo largo de dos años y medio, que viene a ser el tiempo que los niños llevan pañales. De la incomodidad para padres e hijos y del sobreesfuerzo para los padres sólo se dice que "no está socialmente aceptado".

Sería necesario un estudio muy detallado de costes ambientales enfrentando la producción de unos y otros, el consumo total de agua y energía y los desechos generados para reclamar una disminución de la calidad de vida como la que este cambio supone.

El tema del medio ambiente mal entendido se nos está yendo de las manos mucho. Una gran parte de lo que se hace es inútil o hasta pernicioso, como la mayoría del papel reciclado, cuyo proceso de blanqueado es enormemente polucionante. Eso si, todo sea en aras de quedarnos individualmente con la conciencia satisfecha. La llamada al pañal de tela va un paso más allá: no sólo hagas gestos medioambientales sin coste (el papel reciclado cuesta igual que el nuevo), necesitamos que sufras por el medio ambiente.

A mi eso de sufrir para el beneficio de una entidad ilusoria (porque ese no es el medio ambiente de verdad) me recuerda mucho a la mitología que se profesa para segregar la educación de los niños en contra de todo estudio científico (y legislación vigente). Entre los unos y los otros nos devuelven a la edad media y se quedan tan satisfechos.

Pseudo-disclaimer: Esta entrada se aleja un poco de la línea habitual del blog, más ponderada y llena de referencias, pero qué le vamos a hacer, también habrá que desahogarse de vez en cuando ;-)

jueves, 23 de agosto de 2012

Presentación sobre el efecto Doppler

Esta tarde me han invitado a dar una charla en el "Learn and Teach" (twitter, blog), una iniciativa que ponen en marcha estudiantes de instituto (del Plaza de la Cruz en concreto) y algunos egresados para darse clase mutuamente. Se trata de que cada uno cuente a los demás lo que más domine y más le haya gustado, que "los de ciencias" aprendan lo que no les han enseñado "de letras· y viceversa. Este año nos permiten a unos pocos profesores dar alguna charla. Yo ante una iniciativa tan estupenda me apunto a lo que quieran. De momento me piden esto, ya veremos que tal resulta.

Por cierto, la charla será esta tarde a las 19:30 en la Casa de la Juventud (en Larrabide), y es abierta a quien quiera asistir. A continuación os dejo las transparencias que he preparado (y pienso empezar con éste vídeo, aunque está mucho mejor en versión original)

miércoles, 22 de agosto de 2012

Una corona en el cielo de Compostela

La semana pasada compartíamos unos días con @Xurxomar en sus dominios compostelanos cuando, camino de algún restaurante exquisito, nos encontramos con una nube de colores. Una nube tenue que iba desplazándose con el viento, mientras que las franjas de colores quedaban prácticamente en el mismo sitio.

Se trata de un fenómeno bien conocido de óptica atmosférica denominado corona (o "nube iridescente" cuando no se aprecian anillos completos). El origen de éste fenómeno está en la difracción de la luz en las pequeñas gotas de agua que componen la nube.

El fenómeno atmosférico por excelencia, con el que nos familiarizamos desde los cuentos infantiles, es el arco iris. En ellos la luz del sol incide en gotas, bastante más grandes que las que forman las coronas (mucho más grandes que la longitud de onda de la luz), y se separa en los distintos colores que la forman por refracción. Todos los colores se "tuercen" como el lápiz en el vaso de agua que viene en todos los libros de texto, pero con distinto ángulo cada uno. En el caso de la corona no ocurre esto, aquí las gotas son mucho más pequeñas, acercándose al "tamaño de la luz" (su longitud de onda), de forma que no penetra en ellas como lo hace en un prisma. Necesitamos otro modelo, otra forma de aproximarnos a la comprensión de la interacción de la luz con esas gotitas, es el fenómeno denominado difracción de la luz.


Cuando las ondas (la luz o cualquier otra) se encuentran con un obstáculo o una rendija, los puntos del borde se convierten en emisores de la misma onda, lo que trae como resultado que los rayos se curven, "bordeando" el obstáculo. En eso consiste la difracción. En la nube, formada por un montón de pequeñas gotas, cada una reemite por difracción la luz que le llegaba. Es como si los rayos del sol rebotaran en cada gota en todas direcciones. Luego, en su camino hacia el ojo con el que miramos, unos rayos interfieren con otros y se anulan y otros se refuerzan. Si en mi ojo coinciden los máximos de las ondas emitidas por unas gotas con los mínimos de otras, el resultado es que se anulan y no veo esas ondas. En otros casos coincidirán máximos con máximos, con lo que esas ondas se refuerzan y se ven más intensas. Es la combinación de esos dos efectos: reemisión por cada gota más interferencia, la que hace que en unas direcciones veamos rojo y en otra amarillo.

En el caso de tener una extensión muy grande de gotas todas iguales y uniformemente distribuidas, el resultado de este fenómeno son unos anillos concéntricos al rededor del sol cuyos colores y tamaños se pueden calcular. Cuanto más pequeñas son las gotas más separados están los colores y se ven más nítidos. Los tonos pastel de nuestra nube compostelana indican que no eran tan pequeñas las gotas. Si las gotas tienen tamaños o espaciados más inhomogéneos, también lo serán las zonas de color, desapareciendo las franjas definidas. En esos casos en los que solo quedan borrones de color es cuando se denominan nubes iridescentes.

Pasar junto a un edificio alto que nos tapaba el sol directo, mejor aún con sus gárgolas, fue providencial ya que la luz directa deslumbra e impide ver las coronas o nubes iridescentes, lo que hace que sea más fácil verlas alrededor de la luna.

La foto la hizo Xurxo. A él y a Eli les agradezco la ocasión de ver la corona y todos los demás momentos maravillosos que nos proporcionaron.

Documentación: