miércoles, 4 de septiembre de 2019

Entrevista sobre accesibilidad cognitiva

A la hora de realizar cualquier tarea, hay que llegar al sitio, percibir lo que hay que hacer y entender lo que se está percibiendo. Esas tres etapas, que podemos entender como sucesivas, requeren de aspectos distintos de "accesibilidad", respectivamente física, sensorial y cognitiva. Esta última suele quedar olvidada, incluso por quienes se preocupan de las primeras.

Sobre este asunto de la accesibilidad cognitiva me han entrevistado en M21, una amable invitación de Óscar Menéndez. Dejo más abajo el podcast, la entrevista comienza en el minuto 67:30. Nos hemos podido explayar un rato y creo que ha quedado interesante.

Sobre este asunto había escrito un artículo hace poco (aquí). También hay en el blog un pwpcon las imágenes que usé en una charla sobre el tema a estudiantes con discapacidad intelectual (aquí).




domingo, 1 de septiembre de 2019

Sesgo de propiocronismo

Este verano he leído seguidos el Microbiota (de Ignacio López Goñi) y Un geólogo en apuros (de Nahum Méndez) y no he podido evitar imaginarme a los componentes de la microbiota analizando su entorno “geológico”, el entorno que les da soporte y sobre el que viven y evolucionan. Para nosotros el entorno geológico está quieto, tanto que costó una barbaridad que se aceptara la tectónica de placas. Nuestra escala de tiempo vital es pequeñísima en comparación con la del suelo sobre el que vivimos y evolucionamos. Sin embargo, si miramos con perspectiva geológica (poniéndole imaginación al conocimiento acumulado) somos como hormigas caminando por troncos a la deriva… o como las bacterias que nos colonizan. Porque la escala de tiempo vital de los microorganismos es muy pequeña en comparación con la nuestra. Lo que ha comenzado a estudiarse (con curiosísimos resultados), es como la gran población de seres que conforman la microbiota evoluciona y alcanza diferentes equilibrios poblacionales en función de que les alteremos el entorno en el que viven, nosotros. Para esos microbios nuestros cambios de dieta, hábitos de vida y demás, les supondrán cambios ambientales análogos a los que experimentamos a escala humana tras grandes erupciones volcánicas u otros cataclismos geológicos.

Si empezamos a mirar imaginando otras escalas de tiempo paisajes aparentemente apacibles ya no lo son tanto. Un tronco de árbol viejo, asentado al borde del camino, presenta manchas coloreadas sobre su corteza. Resultan ser líquenes, concretamente Xanthoria y Parmelia (como acertadamente me hizo notar Marisa Castiñeira) y seguramente están colonizando el tronco en una suerte de competición, como si fueran dos ejércitos ocupando un territorio. Si viéramos la evolución de las poblaciones de ambos líquenes a cámara (muy) rápida ya no parecería una escena apacible, sino algo parecido al mapa de un conflicto bélico.

Un paisaje en el que una pradera termina en el lindero de un bosque es también el escenario de una dura batalla. Cuenta Aldo Leopold que las plantas herbáceas de la pradera y los árboles del bosque se van robando territorio las unas a las otras en escala de siglos. Es muy difícil que crezca un árbol solitario en medio de la pradera, se lo comerán los animales recién germinado, solo al pie de otros árboles van creciendo los nuevos, extendiendo la zona boscosa hasta que un incendio la hace retroceder, devolviéndole el terreno a las hierbas.

Para estudiar un fenómeno es necesario acotar el alcance del estudio, hay que decidir que porción del mundo, que tiempo, que variables y que precisiones conforman el “sistema” que vamos a analizar. Es imposible estudiarlo todo a la vez, claro. Para poder avanzar en la mecánica cuántica hay que suponer que el movimiento de los electrones y el de los núcleos atómicos no se afectan entre sí. Los electrones son tan rápidos que “ven” quietos a los núcleos. Para los núcleos los electrones son tan rápidos que los “perciben” como una nube de carga eléctrica negativa. Esa forma de interpretar los movimientos electrónicos y nucleares de denomina aproximación de Born- Oppenheimer, y aunque funciona muy bien, como su propio nombre indica, es una aproximación. Otras disciplinas que no son la mecánica cuántica operan de la misma manera, con aproximaciones en las que se desacoplan fenómenos. En algunas ocasiones puede ocurrir que esas aproximaciones no sean explícitas o que no funcionen tan bien.

El entorno natural que nos resulta tan armonioso, apacible y equilibrado, lo percibimos así porque lo observamos en una escala temporal en la que los conflictos y cambios aparecen congelados. Vivimos una especie de sesgo de propiocronismo (palabra que me acabo de inventar) que, como todos los sesgos, no nos da una imagen fiel de lo que sabemos que ocurre, sino una adecuada para que vivamos; y obviamente vivimos en nuestra escala temporal, no en la de los microbios ni en la de los continentes. El propiocronismo no es problemático a diario, pero si hay que considerarlo seriamente a la hora de plantear estudios científicos… o causas ecologistas.

lunes, 26 de agosto de 2019

Resumen del curso (2018-19) en divulgación

Un año más, y van tres, aprovechamos el verano para hacer un balance del curso en lo que a divulgación se refiere.

40 colaboraciones en radio, unas 25 charlas (talleres o shows en diversos formatos), la organización de un festajo mensual de ciencia en el bar, Pint of Science, Naukas, el PreNaukas Universidad, el acto del día de la UPNA... En fin, un buen montón de actividades que "culminan" (por decirlo de alguna manera) con el nombramiento como director de área de Cultura y Divulgación (del Vicerrectorado de Proyección Universitaria, Cultura y Divulgación). Una oportunidad de trabajar por una única cultura, y no sólo de la cultura científica.

Una buena parte de todas las actividades se deben a la inestimable (y no es un tópico) colaboración de Javier Armentia.

Actividades:

CHARLAS
Charlas Bachiller      8  (1 de botijos, 4 de cocina y 3 de engaños de la mente)
Otras charlas             11

CURSOS DE VERANO
Charlas en                 2  (UPNA en Ujué y UND en Tudela)

RADIO SER Navarra, "Las voces de la conciencia"        24 programas (aprox)
COPE Navarra, sección propio + "el perolas"                  15 programas (aprox)
Otros Radio                                                                        2

CIENCIA EN EL BAR
Temporada en el Chester                     7
Taller Show "Ciencia con Sentidos"   3   (Sangüesa, Estella y Cascante)         

ORGANIZACIÓN de FESTEJOS (Coorganización en realidad)
Ciencia en el Zentral
Pint of Science Pamplona
PreNaukas Universidad
Naukas Pamplona'19

Maestro de ceremonias
Presentación de "cacharrismo"
Acto del día de la UPNA

Miembro de Jurados    2 (Tesis en 3 minutos y Ciencia Clip)
Vídeos de Youtube      3

Nombramiento cono Director de área de Cultura y Divulgación.


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Lista completa con fechas y enlaces a los sitios (cuando los hay)

9 y 10 de agosto -- Ujué, estrellas ciencia y migas. Talleres de ciencia en el bar.
6 de septiembre -- Comienzo de la colaboración semanal en la SER, (ya no se llama Vermú y es en jueves)
11 de octubre -- Colaboración en el grado de Trabajo Social. Diseño Universal y Accesibilidad Cognitiva.
16 de octubre -- Jornada de APS universitario (participación en la mesa redonda).
18 de octubre -- Inaguración de la expo "El ojo electrónico" en Sangüesa con charla sobre microscopios.
8 de noviembre -- Ciencia con sentidos en Estella. Crónica aquí.
14 de noviembre -- Sesión de ciencia en el Zentral. Mi charla aquí.
14 de enero de 2019 -- Blogs en la universidad (para el Jerónimo de Ayanz). Una vieja presentación aquí .Dodumentar un curso (cuentahistorias)
30 de Enero de 2019 -- CIP Viergen del Camino. Tu cerebro te engaña.
1 de febrero de 2019 -- IES Toki Ona, Bera. Misterios de la cocina (y en Slideshare)
11 de febrero de 2019 --  IES Pedro de Ursúa, Mendillorri.  Misterios de la cocina (y en Slideshare)
11 de febrero de 2019 --  IES Sierra de Leyre, Sangüesa. Misterios de la cocina (y en Slideshare)
12 de febrero de 2019 -- Breve historia de la microscopía (con taller). Estella. Inaguración de "el ojo electrónico"
19 de febrero -- IES Barañain. Misterios de la cocina
20 de febrero -- IES Altsasu. Botijos y ollas exprés
6 de marzo -- IES Altsasu. Tu cerebro
11 de marzo -- Jornadas del Consejo Escolar de Navarra. Ciencia y escuela
10 de abril -- Jornadas doctorales G9 en Logroño, participación en mesa redonda.
12 de abril -- Día de la UPNA, presentación de proyecto Pharus Upna. Organizacion e intro (vídeo)
14 de abril -- Ciencia con sentidos en Sangüesa (Antenas UPNA), en el bar Dos Caballos.
15 de abril -- IES Pablo Sarasate, Lodosa. Tu cerebro te engaña.
11 de mayo -- Ciencia con sentidos en Cascante.
20 - 22 de mayo -- Pint of Science Pamplona. Organización y presentación de los 3 festejos (post)
23 de mayo -- Seguridad eléctrica en el quirófano. Charla invitada en el IV Congreso de AMINE
24 de mayo -- PreNaukas Universidad. Organización y presentación (post)
25 de mayo -- Naukas Pamplona Otros Mundos. Organización y charla (post y video)
7 de junio -- El cuento de los yogures. Dentro del maratón de cuentos de "Nos movemos por África", Barañain.
18, 20 y 25 de junio -- Las tardes de la tabla periódica
28 de junio -- "Formas y sombras" Cursos de verano de la UNED en Tudela. (Anuncio)
18 de julio -- "Formas y sombras" Ateneo IMUVA, Universidad de Valladolid (PWP).
12 de agosto -- Ujué. Las escalas del universo.

sábado, 24 de agosto de 2019

Las mentiras se pueden cocinar, la cruda realidad no

En marzo de 2018 se hizo público un estudio del MIT que concluia que las noticias falsas corrían mucho más en tuiter que las verdaderas. Se difundían más, llegando a más personas y más rápido. El estudio fue muy comentado en medios de comunicación, tertulias y demás.

Ayer mismo tuvimos un suceso que, en mi opinón, ejemplifica perfectamente la obviedad que encontraba el estudio (y cuantificaba y demostraba muy bien, eso sí).

Se publicó una fotografía de Boris Johnson, en una reunión con Macron, con un pie en una mesa. La foto se hizo viral, dio miles de vueltas y generó un montón de comentarios sobre lo grosero del gesto, encima de que te invitan te portas así, etc. etc. No pude evitar comentar la foto yo tampoco. Sin embargo, al poco tiempo descubrí el vídeo de la escena en la que aparecía la foto. Viendo el vídeo se comprueba que la foto descontextualiza tremendamente lo que se vivía en la escena real. En tono de muy colegas, le dice Macron que esas mesitas lo mismo valen para poner un café que para poner el pie, y el otro hace el gesto de ponelo (sin llegar prácticamente a pisar) ejemplificando el comentario de su interlocutor. Ningún desplante, ninguna grosería, ninguna falta de entendimiento entre ambos... todo lo que sugiere la foto fija no está en el vídeo, en la realidad habría que decir. También comenté el desmentido.

Tenemos aquí dos piezas informativas (dos "noticias", dos "tuits") una verdadera y otra falsa de toda falsedad (fake). ¿Cuál encontrará mejor acogida pública? En efecto, la falsa. La realidad es como es, en crudo, y a veces tiene elementos narrativos interesantes pero en la gran mayoría no. En cambio la mentira es algo cocinado, preparado por alguien, con más o menos voluntariedad, pero destilado ya con los elementos narrativos que nos gustan a los seres humanos: el bueno, el malo, los estereotipos, presentación, nudo y desenlace... Se puede argumentar que una fotografía es un reflejo fiel de la realidad, con una foto no se puede mentir, sin embargo la desocntextualización temporal que supone, sí que permite mentir, y mucho, como el caso que estamos analizando. De hecho no es nada inhabitual en periodismo gráfico buscar esas descontextualizaciones con más o menos intención.

En el estudio del MIT, les salía que las noticias falsas se retuiteaban 70 veces más que las verdaderas. En este microejemplo no se llega a tanto, pero el número de interacciones (en el momento de escribir esto) es de 18 para el "falso" y 4 para el "verdadero", a pesar de que el segundo llega un gif y resulta gráficamente más llamativo. Está claro, nos gustan los alimentos cocinados, y la información también.

domingo, 18 de agosto de 2019

¿Apostamos?

Eso que pones la radio para que te acompañe mientras friegas y hay futbol. Y oyes un anuncio de apuestas por internet, un minuto de fiestas glosando el regalo de 300 euros que te hacen por iniciarte (¡que no te acabarán sacando como para regalarte 300!), y al acabar en unos 3 segundos dicen a toda prisa, que casi no se entiende, “juega siempre con responsabilidad”.

Esa misma mañana, en la misma emisora, oía un anuncio de “autocontrol”, un invento según el cual, el gremio de la publicidad se controla a si mismo para conseguir una publicidad “veraz, legal, honesta y veraz”.

En esto que recuerdas que el anterior ministro de justicia (uno que la lió parda con la informática de los jueces) ha entrado a formar parte del consejo de administración de la principal empresa de apuestas por internet. Un caso de manual de ese constructo llamado “puertas giratorias” mediante el que empresas con dinero intervienen en política de manera escandalosa. Bueno, escandalosa no, de manera sutil pero enormemente efectiva (para sus intereses).

Todas esas piezas de puzle se me arremolinan alrededor del recuerdo de Gonzalo, un chaval de 18 años recién cumplidos, hijo de un amigo, que es ya adicto (o casi) a esas apuestas, epítome de un problema social que, como todos, se ceba en los más frágiles y del que avisan ya oenegés, y cuantas personas andan en asuntos sociales a pie de calle (1, 2, 3).

¡Vaya mierda amigis! Yo he acabado de fregar, he apagado la radio y me he ido a tuiter contarlo, pero el donosaurio sigue ahí...

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El hilo en tuiter aquí, pero como a mi ese sitio me parece demasiado efímero, lo copio también como entrada del blog.

jueves, 8 de agosto de 2019

Las miserias del acceso a la academia

Hay un doble problema fundamental en el mecanismo de ingreso a la carrera académica: no está diseñado para seleccionar las personas que necesita la universidad en su funcionamiento y no proporciona una auténtica carreta profesional a los seleccionados. Pero como la realidad es tozuda, la universidad como organización retuerce las cosas para que el día a día siga funcionando, y los individuos se buscan la vida para tener una carrera profesional (i.e. para ir “ascendiendo” con el tiempo). Esos retorcimientos de la norma, a veces en el filo de lo legal, otras abiertamente en el fraude de ley, son los que generan periódicamente escándalos en la prensa (y de vez en cuando en los juzgados).

El personal universitario académico (del PAS, si acaso, hablamos otro día) ha de realizar multitud de tareas. Algunas computan en el plan de ordenación docente o POD (las clases en títulos oficiales), otras contribuyen al currículo investigador de la persona (acaban en artículos SCI) y otras muchas ni una cosa ni otra. Porque hay que tutorizar alumnos en erasmus, organizar prácticas en empresas, asesorar a la industria local o divulgar la propia disciplina en periódicos y radios, entre otras muchísimas cosas. Nadie entendería que los profesores de una universidad no contribuyeran a la imagen de la misma en la captación de estudiantes, que declinaran asistir a las televisiones a tertulias sobre su tema de especialidad o de atender consultas del tejido socioeconómico del entorno de cada universidad. Pero a la hora de acceder a una plaza de profesor con total rectitud en el seguimiento de lo establecido, todo eso no se valora.

En teoría, cuando hay una necesidad de personal en un departamento universitario, hay que convocar una plaza abierta a todo el mundo, en la que se valorará principalmente la investigación de los candidatos, de forma muy menor la docencia y, marginalmente, otros aspectos del currículo de los candidatos. La determinación de la necesidad de personal, también en teoría, procederá de la necesidad de dar unas clases o de reforzar una línea de investigación (las dos misiones principales de la universidad).

La realidad suele ser muy diferente. Siempre hay necesidades docentes cubiertas de forma muy precaria (“meritorios”, falsos asociados, asociados reales, ayudantes, ayudantes doctores o figuras más exóticas que aparecen de vez en cuando) que serían susceptibles de ser cubiertas por una persona en una figura más estable. También ocurre que todas las líneas de investigación productivas tienen investigadores en formación (o a veces ya claramente formados) cuya incorporación a la plantilla resultaría beneficiosa para los miembros del equipo. Es decir, muchas tareas relevantes de la actividad universitaria se desarrollan gracias a personal en situación laboral bastante precaria. Y no “salen” plazas porque no hay dinero para ello, no alcanza el presupuesto.

De vez en cuando, a un departamento “se le concede” una plaza. Esto quiere decir que el equipo rectoral ha conseguido dinero y autorización legal para que se convoque una plaza y, entre las muchas peticiones que tiene, se la asigna (con más o menos justicia y con muchos damnificados en el camino) a un departamento. Cómo se las apaña el rectorado para “generar” plazas y cómo las asigna, daría para una saga muy larga, y hay mucha casuística y variación entre universidades y rectores. Dejémoslo y volvamos al proceso visto desde el departamento universitario.

¿Qué es lo que se debería hacer cuando sale esa plaza? Cada persona tendrá su opinión al respecto, pero lo que ocurre la mayor parte de las veces es que las personas con capacidad de decisión (miembros del departamento) evalúan cual de los precarios que lleva tiempo contribuyendo a las tareas de todos merece más la plaza. La decisión la toman considerando cosas como el tiempo dedicado, la calidad de su trabajo, su situación personal y cualquier razón de esas que los seres humanos de verdad tienden a ponderar en sus relaciones. Elegido el candidato, se rellena el perfil de la plaza con la docencia y la investigación de ese candidato que viene desarrollando ya la tarea de manera satisfactoria. Con una enorme probabilidad, ese candidato sacará la plaza tras seguir todo el proceso administrativo que marca la legislación.

¿Y si se presentara un premio Nobel no lo elegirían? Pues tendrían un papelón, porque en ese departamento (no olvidemos la financiación de nuestras universidades) no habría despacho para alguien nuevo, ni sitio para un laboratorio a la altura del premiado, ni mucho menos equipamiento adecuado… Las cosas no ocurren así. Ojalá las universidades españolas pudieran decidir inagurar una nueva línea de investigación liderada por el mejor investigador posible en un campo. Esto no ocurre. Lo que sí pasa a veces es que se presenta alguien con algunos artículos más que el “candidato de la casa” y se cree que está a punto de obtener ese premio. Es imposible juzgar con equidad quien es mejor candidato para la tarea que se ha de desarrollar, alguien que la ha desarrollado con garantías o alguien que, liberado de tareas distractoras (dando menos clases, corrigiendo menos exámenes, tutorizando menos TFGs, etc. Etc.) ha conseguido más artículos en revistas indexadas. Ambas merecen la plaza, su oportunidad y un futuro profesional acorde con sus méritos. Toda simplificación de esa cruel batalla es injusta.

Hubo un tiempo en que el proceso de reconocimiento de los “servicios prestados” a los precarios “de la casa” pasaba en ocasiones (en demasiadas ocasiones) por encima de una mínima calidad académica del candidato. Para evitar esto se instauró el proceso de acreditación. Hoy día cualquier precario universitario que quiera aspirar a una plaza ha de someter su currículo al escrutinio de una agencia de calidad que, de una forma bastante algorítmica, muy profesional y con gran seguridad jurídica, dictamina si el CV del candidato es suficiente como para acceder a la plaza en cuestión. Así pues, todas las personas que obtienen plazas universitarias en los últimos años han demostrado varias veces la suficiencia de sus méritos para ello: acreditándose y trabajando en la universidad por debajo de su cualificación durante mucho tiempo.

La situación descrita, lamentable, triste o como se quiera calificar, es el óptimo al que se ha llegado por evolución cultural (y administrativa) para conseguir una universidad notable con un presupuesto insuficiente. Universidades sobresalientes (lo de los rankings internacionales y todo eso) y situaciones laborales menos precarias requieren presupuestos más allá de lo imaginable en la situación sociopolítica actual. La triste situación de algunos cerebros fugados con muchos papers o las ocurrencias de "solución" ad hoc, me temo que están muy lejos del problema real.

sábado, 27 de julio de 2019

San Joaquín y la diversidad

Ayer me felicitaron algunas personas. El 26 de julio se celebra San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María. Mi desafección religiosa hace que no esté muy al tanto de estas cosas, por lo que me sorprendió bastante. Bien mirado es una maravillosa costumbre, cada persona tiene un día al año para celebrar su nombre, el elemento más distintivo de su identidad, la palabra con la que se le llama. "Com et diguen" decía mi abuela, no "cómo te llamas" sino "cómo te llaman", en su cabeza tu nombre es la etiqueta que te dan los otros, no tanto la que te das tú. Ella me felicitaba siempre mi santo, claro que ella era de ir a misa, no tanto mi madre que también me felicitó siempre (también fue parte importante en darme el nombre que tengo, claro).

El nombre objeto de felicitación viene de la tradición cristiana, una tradición milenaria. Hasta la llegada de la democracia los nombres debían pertenecer por ley a esa tradición. Nada más poderoso para evitar identidades disidentes que empezar a llamarse cada uno como le de la gana. Así que toda la población estaba dividida en 365 grupos y cada uno tenía el de celebración de su identidad... cultural. Los dos días de un niño son tu cumpleaños y tu santo, tu individualidad y tu culturalidad.

Hoy hay personas que se llaman con nombres de la tradición cristiana, pero en otros idiomas (Ivan, Giovani, James), de la tradición grecolatina (Venus, Diana), con nombres de naturaleza (Río, Vega, Aritz). Literalmente lo de los nombres hoy día es un sindios. Sin duda eso es bueno, es un reconocimiento de la diversidad cultural. Ya nadie no hay una socialidad nominativa obligatoria (¡bien!). Pero como lo que no es obligatorio es libre, ahora se ha de elegir "libremente" el entorno cultural al que pertencerá el nombre, ese elemento tan fundamental de la identidad.

Y todo esto me viene a la cabeza mientras oigo en la radio una tertulia en la que comentan el libro "la trampa de la diversidad", la crítica de un izquierdoso (¿rancio?) a disolución de la clase obrera en una sopa de diversidades que dificulta la acción política de esa ideología. Me temo que hay hay un problema, casi generacional: a los joaquines y a los danieles nos cuesta entender que esa "diversidad" es el resultado ineludible de la dificultad de la construcción de la propia identidad en tiempos de giovanis y jonathanes.

lunes, 22 de julio de 2019

Formas y sombras

Hace un tiempo asistí a una tertulia sobre arte contemporáneo en la que aprendí mucho. Me quedé dándole vueltas a dos cosas que no aparecen el en discurso sobre el arte, una de ellas es porqué se consume. Se habla mucho de las inetnciones de los artistas y del discurso de las disciplinas, pero apenas (o nada) de qué mueve a alguien a ir a un museo o una exposición. La segunda cosa sería "el microarte". La red social que más crecía cuando tuvimos aquella charla (creo que lo sigue siendo) es Instagram. Bien es verdad que hay varias redes dentro de ese nombre (una cosa son las "storys", otra los mensajes y otra el "timeline") y, como no, mucho tipos de usos, pero uno muy común es el Instagram artístico, o al menos con esa voluntad, en no pocos casos expresamente declarada. Se crea en la red (en un subconjunto de ella, se entiende) una suerte de arte 2.0 en la que los agentes son "prosumidores", a la vez productores y consumidores, y con un tiempo de realimentación extremadamente corto. Tan corto el tiempo, tan banal la obra (o no) que habrá quien considere que esto no tiene nada que ver con "El Arte". Es posible, como siempre dependerá de cómo definamos las cosas y a qué aspectos demos más importancia.

Como experimento, abrí una cuenta en Instagram y decidí publicar fotos, pocas y de cosas que reamente me conmovieran por algo. En muy poco tiempo había un hábito y un estilo reconocible. Ambas cosas me resultaron bastante sorprendentes, pero en realidad no lo son tanto. Hay una serie de temas recurrentes, y de algunos de ellos se pueden ir extrayendo historias. Me he atrevido a hacer eso con un primer subconjunto de esas fotos de Instagram que he hilado en una charla titulada "Formas y Sombras". Seguramente era la más evidente.He dado la charla dos veces. Una primera como minicurso de verano de la UNED, en el Centro Asociado de Tudela el 28 de junio. La segunda en la Universidad de Valladolid, en el Ateneo del IMUVA, el 18 de julio. Las diapositivas están AQUÍ. En ambos casos la acogida ha sido buena, lo que agradezco muchísimo.

martes, 16 de julio de 2019

Cultura y divulgación

Se hace público hoy mi nombramiento como director de área de cultura y divulgación. Tras la elección de nuevo Rector que tuvimos hace un par de meses cambió el equipo rectoral y ahora sale el nombramiento de las direcciones de área de cada vicerrectorado.

En este nuevo equipo hay un Vicerrectorado de Proyección Universitaria, Cultura y Divulgación. Me parece estupendo que la divulgación científica haya llegado al título de un vicerrectorado. Ahora toca estructurar la actividad que se viene haciendo en este sentido y, lo que es más bonito, integrarla en el conjunto completo de actividades culturales de la universidad. Porque la ciencia es cultura (y su divulgación, claro), pero no toda la cultura es ciencia.

Anteriormente ya ejercía labores de coordinación de actividades de divulgación en la UPNA, pero de esto supone un paso más: más gestión, pero más capacidad de decisión (y un pelín más de presupuesto). A cambio reduzco un poco las clases que daré (nunca me ha gustado llamar "carga docente" al cómputo de esa actividad, no es ninguna carga).

El vicerrectorado de lo que antiguamente se llamaba "extensión universitaria" y que de manera más moderna se llama "proyección", además de la cultura y divulgación se ocupa de otras áreas, cuestiones sociales e igualdad (tanto hacia la comunidad universitaria como en su relación con el resto de la sociedad) y deportes. Espero integrarme bien en el equipo formado con la vicerrectora y la otra directora de área.

sábado, 6 de julio de 2019

Cosmovisión orgullosa


Hoy es el día del orgullo (que antes se llamaba "orgullo gay" y ahora ha recortado para no dejar a nadie fuera sin extenderse en la larga lista de letras que denotan la sexualidad líquida). Mi padre refunfuña contra "los maricas" y argumenta que es un cuestión personal, como ser moreno o ser guapo, y que sentir orgullo por eso es una tontería. Es verdad, pero no es toda la verdad. También ocurre que esa "cuestión personal" ha sido ilegal hasta hace cuatro días y sigue siendo objeto de discriminación y hasta violencia. Ahí es donde adquiere una dimensión social que bien se exterioriza en reivindicaciones y desfiles. Seguramente hay más verdades aún, no es fácil agotar una cuestión como esta. Pero cada uno de los dos paramos ahí. Él porque se queda a gusto con un razonamiento que le refuerza sus posiciones y yo con el mío que hace lo propio. Es en este sentido que se suele decir que no somos seres racionales sino racionalizadores, en que partimos de una postura prefijada y razonamos lo que haga falta para justificarla.

Cada uno racionaliza para que el análisis de lo que estamos considerando se ajuste a "sus posiciones", Pero ¿qué son exactamente esas posiciones? La palabra es un poco grandilocuente, pero yo diría que se trata de su cosmovisión, literalmente, su forma de ver el mundo.

Todos tenemos una cosmovisión, más o menos elaborada, coherente o explícita, pero alguna. Todos los seres capaces de moverse han de tomar multitud de decisiones para hacerlo; y para que las decisiones resulten operativas en el mundo en el que se desarrollan, es necesario anticipar lo que va a ocurrir. Esa anticipación se consigue a través de un modelo mental del mundo. Todos sabemos que se si nos escurre algo de la mano caerá al suelo. Bueno, todos los que pasan de los dos años, porque a esa edad las crías de humano pasan muchas horas tirando cosas al suelo (para desesperación de sus progenitores) probablemente para ajustar su modelo mental al mundo con el que interactúa. Empezamos pues con un modelo mental de la física, la mecánica y la resistencia de materiales, pero también de la interacción con otros humanos: es proverbial la gestión del llanto y las rabietas de nuestras crías.

Vamos generando una cosmovisión en la infancia que se va complementando con la información de la etapa escolar, con las vivencias en los grupos de amigos, etc. Todo lo que aprendemos o experimentamos va esculpiendo esa visión del mundo. La manera de integrar cada nueva pieza de información a esa cosmovisión está mediada por como era hasta ese momento, lo habitual será inetrpretarla en términos de lo que ya conocemos, lo que ya nos gusta, "racionalizar" a fin de cuentas. En la medida en que varias piezas nuevas encajen mal en la cosmovisión previa se irán acumulando tensiones y, eventualmente, se producirán cambios de opinión, reajustes del sistema entero. De hecho, cuando se me ha ocurrido esto que escribo, tenía en la cabeza "las revoluciones científicas" de Thomas Kuhn, que propone ese mecanismo para el avance de las ciencias: la ciencia "normal" en la que hay un paradigma bien establecido, los científicos van experimentando e interpretando resultados en el marco del paradigma, y acumulan las discrepancias (sin hacerles demasiado caso), hasta que son demasiadas y fuerzan un síntesis superior en un período "revolucionario". La analogía es clara, lo que en la ciencia es un proceso social que mantiene un paradigma, en lo que venía contando es un proceso individual que mantiene una cosmovisión. Cerrando un ciclo autorreferente, racionalizando sobre cómo se me ha ocurrido una idea, "valido" el mecanismo de racionalización de argumentos... (no sin cierto dolor de cabeza).

Entre aprender como caen las cosas al suelo y tener una opinión política sobre la manifestación del orgullo hay un larguísimo camino de elaboración de la cosmovisión de cada uno. De ese camino se me ocurren algunas pinceladas interesantes: (i) en algunos individuos es puramente inconsciente, mientras que en otros es consciente (al menos parcialmente), voluntario y requiere de esfuerzo; (ii) Aunque nunca sea internamente coherente en todos sus extremos (Gödel sabe que nunca es nunca), la coherencia es una característica a la que damos valor, nos tranquiliza; (iii) En algunos aspectos, como el político, hay cosmovisiones alternativas que se ajustan igual de bien a la realidad, condenándonos al conflicto izquierda/ derecha hasta que haya datos como para superarlo (if any).

Bueno, continuaremos racionaliando sobre estas cuestiones en algún otro momento.


Bonus: Sobre la relación entre la cosmovisión, la conciencia (que no son algo tan distinto) y el origen evolutivo de ambas, este video estupendo: The Origen of Consciousness

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Esa foto tan bonita la he tomado del ABC, que la publicaba en 2017 ilustrando cuando se celebra el orgullo, y en conmemoración de qué, los disturbios de Stonewall de los que este año se cumplen 50.