jueves, 24 de enero de 2008

WEB 2.0 y Personal Learning Environmet

La semana pasada el Centro Superior de Innovación Educativa organizó un par de conferencias sobre el WEB 2.o y David Benito anunció su intención de establecer un Aulario Virtual 2.0. Pude asistir a una de las conferencias, y me voy a ahorrar los comentarios de detalle, baste decir que no me gustó en absoluto en ningún aspecto. Hoy me han pasado dos enlace muy interesantes para ir entendiendo más la cosa:
http://incsub.org/blog/2005/blogs-anywhere-high-fidelity-online-communication
http://incsub.org/blog/2006/the-inevitable-personal-learning-environment-post

Mis opiniones sobre estas cosas son aún confusas, pero habrá que comenzar a desgranarlas para poder profundizar. Podemos empezar por necesidad y/o conveniencia.

Nos comunicaba David el otro día en un info- general:
"Desde la puesta en marcha del Aulario Virtual, a comienzos del curso
2004/2005, su uso ha crecido de forma importante por parte de los profesores y estudiantes. Se estima que actualmente un 50% de los profesores, un 70% de estudiantes y un 65% de asignaturas hacen uso del Aulario Virtual de forma frecuente. En los últimos tres cursos académicos 386 profesores han asistido a los cursos de formación para el Aulario Virtual, impartidos en forma de taller."

Lo primero es que ya antes de que él llegara en el 2004 había aulario virtual, sólo que no se llamaba así. Confundir un cambio de nombre con la creación de algo es un poco delicado. A mi me duele por la parte que me tocó en la puesta en marcha inicial, el auténtico arranque desde cero; pero me preocupa más por lo que pueda haber de nominalismo en el cambio que ahora se propone.

Si le damos la vuelta a los datos, el 50% del profesorado y el 35% de las asignaturas no hace ningún uso del Aulario Virtual 1.0. En estas condiciones ¿de verdad necesitamos ir más lejor o asentar más donde estamos? Si los recursos fueran ilimitados, no habría que optar, pero en eso consiste precisamente el gobierno (sea gestón o política - ver post anterior-), en optar.

En un planteamiento equilibrado de los distintos aspectos de la innovación educativa tecnológica, hay ámbitos como la generación de contenidos multimedia que están muy desasistidos. ¿De verdad estamos escasos de herramientas de comunicación? Por lo que veo en algunos conocidos, en el LMS de la UNED si se crea una cierta comunidad centrada en lo académico, pero es que están físicamente distribuidos. ¿En una universidad presencial tiene sentido forzar comunidades virtuales? A mi me preocupa que mi hija gaste más tiempo en el mesener que físicamente delante de sus compañeros con los que chatea, de hecho le limito el uso y le insisto en que se incorpore más a las redes sociales reales. ¿Porqué con mis estudiantes universitarios habría de hacer lo contrario? Tampoco es despreciable el esfuerzo de aprendizaje, tras años de formación para que el 50% de los profesores utilicen el LMS (el WEB-CT), algunos con dificultades importantes, la generación de perfiles, blogs, wikis y demás añade una complejidad no despreciable. (leyendo el segundo de los links de antes me ha entrado el pánico en este aspecto)

Tras todas estas dudas, si me coge el conferenciante de la semana pasada, o el mismo David, me acusarán de antiguo, de tener miedo a la innovación, a no atreverme a perder control en favor de los estudiantes y de todo el argumentario al uso de los modernos defensores del llamado WEB 2.0... Bueno, en realidad no es eso, pero se me alarga mucho este texto. Esperaré a que me lo digan.

4 comentarios:

Daniel Merino Echeverría dijo...

Hola, Joaquín. Me llamo Daniel Merino y trabajo en el CSIE. He llegado a este blog a través de David Benito, que me lo ha enseñado, y no me he podido resistir a comentar su post.

No comentaré nada de la conferencia ni del origen del Aulario Virtual, porque son temas basados en opiniones y/o en los que no puedo aportar nada nuevo.

En mi humilde opinión, creo que usted confunde el objetivo de nuestro PLE y lo ve más como una evolución del actual LMS que como un complemento al mismo. Yo creo que el objetivo no es sustituir el modo de trabajo actual, sino proporcionar herramientas extras para los profesores y alumnos, las cuales les permitan mejorar su actividad pedagógica. Pero estos profesores y alumnos en ningún caso van a estar obligados a utilizar blogs, wikis, etc, serán libres de usarlos o continuar con el LMS tradicional, cuyo uso estoy de acuerdo en que ya es bastante esfuerzo para muchos de ellos.

Por otro lado, usted está escribiendo esta opinión en un blog público online. No entiendo porque la posibilidad de tener un blog corporativo no le parece atractiva, independientemente de que lo vaya a usar o no. Esto podría aplicarse a cualquier herramienta de la web 2.0 que cualquier alumno o profesor ya utilice: wikis, chats, repositorios, etc.

Entiendo que proporcionar a los alumnos herramientas con las que puedan "tomar el control" de su actividad docente puede asustar a la pedagogía "tradicional", pero no estamos inventando nada nuevo. Esas herramientas ya existen por doquier y cualquiera puede utilizarlas. Simplemente intentamos hacerlas corporativas y que se usen para aprender.

Por último, me parece entender que menciona las redes sociales como una posible causa de que los estudiantes sustituyan sus relaciones sociales "reales" por las "virtuales". Aparte de que este me parece más un problema educativo que pedagógico, responsabilidad por tanto de los padres y no de los profesores, ya existen multiples herramientas como Facebook o MySpace, en las cuales los alumnos ya están dispersos para actividades totalmente lúdicas. No creo que por darles una herramienta más de red social, precisamente enfocada a la pedagogía, vaya a empeorar esta situación.

Y del resto de temas más pedagógicos, a saber, la falta de control sobre los alumnos, el choque de la libertad en Internet contra su correcto uso, o mismamente el saber cómo va a ser aceptada esta nueva tecnología, pues ahí no puedo meterme, porque no soy adivino.

Simplemente, como ya he dicho, lo que queremos es darles todas las opciones que podamos. Y luego que ustedes elijan.

Salu2

Joaquín Sevilla dijo...

Hola Daniel, muchas gracias por tu comentario y, por favor, tratme de tu.

Seguramente no me explico bien. No me preocupa nada que se añadan herramientas nuevas, sean las que sean. En resumen lo que creo es: (i)que no van a ser útiles y (ii)que el esfuerzo de ponerlas en funcionamiento estaría mejor aprovechado en otras direcciones.

Y no me parecen atractivas herramientas corporativas en este sentido porque ya existen públicas (como esta) que dan el servicio que se necesita. ¿Entenderías que la universidad invirtiera en un procesador de textos corporativo en vez de utilizar word? ¿Y que el esfuerzo dedicado a eso hiciera que el correo electrónico fallase semanalmente? Aun no estamos ahí, pero me preocupa que el CSIE vaya derivando su actividad a producir películas, programas de televisión , etc: Iniciativas pioneras de repercusión mediática pero de casi nula influencia real en la actividad real de la universidad, docencia e investigación.

Si tengo una cuestión de fondo sustancial para objetar al uso de las redes sociales en la educación superior. Es un poco largo, pero la idea esencial es que creo que una de las misiones importantes de la formación universitaria es proporcionar conocimiento ESTRUCTURADO (además en bastante cantidad por unidad de tiempo); y eso requiere leer libros, manuales, hacer problemas, redactar trabajos largos, etc. Por contra los posts, emails, entradas de wikis, y demás tienden a ser enormemente FRACCIONARIOS, dando lugar a un conocimiento que, no dudo que pueda ser útil y valioso, pero es desestructurado, "poco universitario". Así pues mi crítica de fondo tiene que ver con el modelo de conocimiento que se favorece a través de unas herramientas frente a otras, no por las herramientas en si.

Un ejemplo de herramienta conceptual (que tiene una traducción en herramientas informáticas) que si contribuye al conocimiento estructurado son los "mapas conceptuales". Es decir que si hay otros caminos.

Que los alumnos tomen el control de su actividad docente creo que es virtualmente imposible, requiere mucha más energía, interés y esfuerzo del que pueden dedicar los estudiantes universitarios con los panes de estudios actuales. Los estudiantes (a mi no me gusta llamarles alumnos) pretenden aprobar asignaturas, y para ello necesitan la mayor definición y concisión del material a estudiar, y eso es antagónico con la pretendida toma de control.

A la muchos profesores, y desde luego a mi, nos encantarían esos estudiantes motivados y "controladores", nada más alejado del miedo.

Me ha encantado recibir un comentario en este blog, espero que haya más. Un saludo

Unknown dijo...

Hola Joaquín,

Me ha sorprendido el tono negativo del comentario original. Yo creo que se abre ante nosotros una gran oportunidad, a un coste moderado. En la implementación de nuevas tecnologías, la ventana de tiempo o ventana de mercado es importante.

Preguntas si tenemos no tenemos ya suficientes herramientas de comunicación. Esta claro que si ambos escribimos nuestros comentarios sobre la conferencia fuera de la universidad, algo está fallando. Una de las políticas posibles es dejar que el que quiera, tenga inquietud y habilidad suficiente se las apañe para usar las herramientas gratuítas que hay en la red. Como consecuencia, es posible que nos veamos ante un bosque de setas tecnológicas, que es lo que sucede cuando la universidad no da servicio: un grupo de investigación compra una herramienta, una facultad implementa otra sus medios, un "friki" le enseña a su círculo de café lo último en edición de vídeo, etc.

¿Qué tipo de gestión o política de innovación educativa se puede hacer con este "laissez-faire"? Poca cosa. Sólo intentar averiguar cuántos universitarios tienen un blog o un avatar fuera de la universidad es una tarea para Sísifo.

Es cierto que es necesario mantener otros proceso básicos en la universidad, pero precisamente el ejemplo del correo es la antítesis: ¿por qué debemos llevar el correo, si Google lo hace mejor que nosotros (y más barato)? ¿Cuál es el nucleo de nuestro negocio? ¿En que procesos debemos ser excelentes para que los clientes nos aprecien? Al menos, mejoremos la docencia. Y de paso, la lealtad de los estudiantes y la presencia pública de la universidad.

Respecto de la ventana de tiempo, entre nuestros estudiantes parece que aún pocos estan en Facebook. Cuando todos estén allí, serán muy reticentes a usar lo que les ofrezcamos, que probablemente sea de peor calidad. Alguien dirá: dejémos que se vayan, y ya correremos detrás de ellos cuando tengamos todo asentado. ¿Pero acaso es la ideología de Facebook la que queremos incluir como parte de la educación universitaria?

¿Tiene sentido forzar comunidades virtuales en una universidad presencial?, preguntas. ¿Por qué no? ¿Qué manera más rápida, efectiva y económica de crear un club de ajedrez, o de pensamiento crítico? La ventaja que tenemos al tener sólo dos campus es que las reuniones virtuales se complementarán con reuniones presenciales, seguramente.

Creo que si implementamos herramientas nuevas para desarrollar el constructivismo social y el conectivismo, estaremos ofreciendo la posibilidad de un aprendizaje más completo a los estudiantes, y que muchos de ellos le sacarán partido, sin ningún temor.

No veo claro por qué eso va a favorecer el conocimiento fraccionario. Lo mismo se puede escribir en la wikipedia un artículo de 20 páginas que de media. O 20 artículos sobre los diversos patrones de diseño. Quizá la dificultad está en diseñar la tarea, práctica o web quest que ofrezca y exija este conocimiento estructurado. Pero para eso tenemos la guía y formación del Centro Superior de Innovación Educativa.

Joaquín Sevilla dijo...

Hola nko,

No creo que tenga una opinión negativa, sino diferente de la tuya respecto de la evolución de la virtualización de la enseñanza universitaria. A mi no me parece negativo que otros tengáis otras ideas, sino estupendo.

De las ideas que tu expones la de llegar a tiempo me parece muy valiosa. Las iniciativas tienen su momento. En el correo electrónico para los estudiantes no se llegó a tiempo, y el uso de las cuentas institucionales por parte de los estudiantes es muy bajo. Esto genera una dificultad de comunicación de profesores con sus grupos para temas docentes o decanos y vicerrectores para otros temas verdaderamente problemática Yo no puedo ponerme en contacto con mis estudiantes del segundo cuatrimestre porque los correos que tengo, los institucionales, no los leen. Me encantaría que esa necesidad real se pudiera resolver y quizás estas herramientas 2.o que se proponen lo consigan.

En cuanto al fondo de la cuestión, voy a sintetizar aquí mis ideas, e intentaré desarrollarlas con más precisión en futuros posts específicos:

1.- La importancia del conocimiento estructurado frente al fraccionario.

2.- Decisiones racionales frente a sensaciones (sentimientos y modas) en la planificación de infraestructuras informáticas (software)

3.- "Universitario" es un atributo de "persona" (y no al revés). Es por tanto muy difícil que una "red social personal" se circunscriba a un subconjunto de sí misma. Si te fijas el ejemplo del club de ajedrez es un caso como el que digo (universitarios AND ajedrez).

La existencia de un mundo extramuros es también importante. Yo jamás escribiría estas cosas en info-general ni nada parecido, no creo que se entendiera el valor constructivo de la crítica. Con ellas quiero contribuir al desarrollo de las actividades de la universidad aportando una opinión más. Pero una vez tomada una decisión firme, es la institución quien la toma y la asumiré como propia. Tengo también mucha confianza en los profesionales que hay detrás de los servicios y estoy seguro de se corregirán las disfunciones que pudieran surgir.

Tengo pendiente una cena en el Tubal apostada con un miembro del PAS relativa al éxito de puesta en matcha de una medida laboral. Estoy dispuesto a apostar con Daniel y contigo (y con David si se apunta) sobre el éxito de alguna de estas cosas 2.0(habría que concretar). Yo gano seguro, porque si pierdo la cena gano como universitario, y viceversa.