viernes, 31 de mayo de 2019
Predecir el tiempo (o no)
El tiempo atmosfético es un sistema caótico. En lenguaje técnico eso de "caótico" se puede definir con precisión (de varias maneras, por cierto). Una interesante es que la capacidad de predecir las condiciones (la temperatura en un punto, por ejemplo) de dificultan exponencialmente con el tiempo. Uno de los sistemas más sencillos que es caótico en este sentido y donde se aprecia intuitivamente su "maldad" es el péndulo doble, como el de la figura de abajo.
Cuando tienes un sistema de este tipo la predicción a largo plazo es imposible. Por eso es tan difícil para las personas del tiempo de los medios de comunicación acertar de verdad. Pero por otro lado apece mucho tener predicciones. Puede incluso haber vidas que dependan de esas predicciones. Por eso es fácil encontrar patrones donde no los hay, o donde los hay a medias. A veces la gente de campo puede hacer predicciones locales porque en ese sitio hay un patrón que se repite, pero muy localmente, los indicios que le sirven a esa persona no funcionan en otro pueblo.
El deseo de ver patrones llevó al capitán FitzRoy a ver correlaciones entre el tiempo atmosférico y otro sistema caótico muy curioso (1). Un "juguete científico" de sobremesa conocido como "vídrio de tormena" o "storm glass". En una ampolla con líquido se forman unos cristales (de alcafor) ce formas y tamaños variados. La apariencia de esos cristales se pretende relacionar con el clima (como se muestra en la figura inicial a la izquierda). La versión que realmente funciona para las predicciones es la de la derecha. Bueno, podríamos quitarle el "pre" y dejarlo solo en "dicciones". Lo que realmente hace la piedra es espacificar el tiemp oque hace ahora, y por tanto en el tiempo inmediatamente posterior. Los sistemas caóticos divergen exponencialmente con el tiempo, pero en tiempos cortos... son fácilmente predecibles, hasta con una piedra.
Por cierto, buscando imágenes de "whether forecasting stone" (tontá sobre la que me llamaba la atención el ínclito Javier Armentia) he encontrando variantes. Aunque la idea general es la misma, y algunas de las frases aparecen en todas (soleado, cuboerto o ventoso) otras cambian. A final he elegido una que tiene la variante de que si ves dos piedras dejes de beber. Un giro de guión que se sale del "plot" meteorológico para adentrarse en otros rollos.
Sí, soy de esos que destripa un chiste explicandolo demasiado ;-P (o no, según se mire)
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(1) Sobre FitzRoy y su vídrio de tormenta di una charla en Naukas 17, está AQUI.
miércoles, 29 de mayo de 2019
Hay otros mundos, pero están en este.
El sábado 25 de mayo tuvimos la segunda edición de Naukas Pamplona. Bajo el título genérico de "Otros Mundos". 12 ponentes nos dieron unas charlas estupendas de los temas más variados, desde los mundos extremos de los extrmófilos o la antártida a los mundos microscópicos (microbianos o genéticos).
Charlas de la marca Naukas, ciencia escepticismo y humor. Comprensibles por todos y con historias apasionantes. El programa en la web de Naukas, aquí. Antes del evento me entrevistó Eva Caballero para La Mecánica del Caracol, aquí, para comentar el programa de Naukas.
No contentos con la organización del sarao completo (que no es moco de pavo), el compadre Armentia y yo preparamos una charla de cierre titulada "hay otros mundos, pero están en este". La idea era recoger muchas de las cosas habladas en la sesión y encajarlas en "este mundo". Lo fundamental es que la materia de este mundo es la misma que la de cualquier otro (origen primordial de los elementos), las leyes que lo rigen también son las mismas en todas partes (hasta donde alcanza nuestro conocimiento), y las ideas con que nos aproximamos a su comprensión también son las mismas de mundo en mundo. Añadiéndole la "payasada" de comer y beber en el escenario dio como resultado esta charla que tan bien grabó la EITB.
En ese enlace están también las charlas de los demás ponentes, incluido el interludio poético (no así el mágico y el musical). Porque entre las charlas "puras" tradicionales se incluyeron 3 interludios de otros mundos culturales.
Para terminar este resumen, es de agradecer que Diario de Navarra haya recogido tan magníficamente el evento:
Charlas de la marca Naukas, ciencia escepticismo y humor. Comprensibles por todos y con historias apasionantes. El programa en la web de Naukas, aquí. Antes del evento me entrevistó Eva Caballero para La Mecánica del Caracol, aquí, para comentar el programa de Naukas.
No contentos con la organización del sarao completo (que no es moco de pavo), el compadre Armentia y yo preparamos una charla de cierre titulada "hay otros mundos, pero están en este". La idea era recoger muchas de las cosas habladas en la sesión y encajarlas en "este mundo". Lo fundamental es que la materia de este mundo es la misma que la de cualquier otro (origen primordial de los elementos), las leyes que lo rigen también son las mismas en todas partes (hasta donde alcanza nuestro conocimiento), y las ideas con que nos aproximamos a su comprensión también son las mismas de mundo en mundo. Añadiéndole la "payasada" de comer y beber en el escenario dio como resultado esta charla que tan bien grabó la EITB.
En ese enlace están también las charlas de los demás ponentes, incluido el interludio poético (no así el mágico y el musical). Porque entre las charlas "puras" tradicionales se incluyeron 3 interludios de otros mundos culturales.
Para terminar este resumen, es de agradecer que Diario de Navarra haya recogido tan magníficamente el evento:
domingo, 26 de mayo de 2019
El silencio de los blogueros
Los blogs han muerto. La conversación que propició internet se ha mudado de barrio y se ha vuelto bronca y desagradable. O al menos ese el leitmotiv mediático de moda.
Los mensajes cada vez más cortos a los que nos aboca la costumbre tuitera. La ventana de atención minimizada. El leguaje mutilado por las abreviaturas de los mensajes de tamaño limitado y tecleados incómodamente en móviles. La adicción a las pantallas. Cerebros modificados cuyas consecuencias a largo plazo no podemos prever. La posverdad propagada por las redes sociales. El fomento del odio. La capacidad de tergiversar los mensajes con tal habilidad que modifican resultados electorales.
No me creo esa visión apocalíptica.
Seguro que hay algo de verdad en todos los enunciados, pero no creo es que sea algo generalizado y, sobre todo, no es una novedad. Los totalitarismos de hace un siglo se expandieron, modificaron elecciones y crearon "posverdades" sin necesidad de redes sociales. La televisión ya nos recableó el cerebro, y los anuncios de 20 segundos eran la excusa de hace 30 años del limitado rango de atención que los profesores perciben en sus alumnos. El aislamiento individual se lograba con periódicos, escuchando el transistor pegado a la oreja o por cualquier otro medio. Todos esos males no se deben a la comunicación digital, es el lado oscuro de la condición humana. Son los mismos perros con collares digitales.
Lo que sí evoluciona muy deprisa son las herramientas, tanto el hardware como el software. En una década los teléfonos móviles están irreconocibles. Las tabletas nacieron, prometieron ser el futuro y hoy se baten en retirada. En esa misma década la red social por excelencia ha comenzado un declive quien sabe si imparable, los mensajes cortos ya no son tan cortos y se han llenado de gifs.
Los blogs también han cambiado mucho en esta década. Los adolescentes ya no se abren un blog en el que cuentan sus cosas. Como dirían los Celtas Cortos, "Hoy no queda casi nadie de los de antes; Y los que hay, han cambiado". La mayoría lo ha dejado, se agotó el proyecto y el ímpetu del momento. Cambios de vida, de situación personal dejaron el blogueo de lado. Todos contestan que no encuentran el tiempo ahora, pero en realidad el hueco para este tipo de actividades nunca existe, hay que inventarlo. Y para ello hace falta ilusión y energía, y ambas se van gastando si no hay una realimentación importante. Por eso "los que hay, han cambiado", los que consiguieron fama con su blog lo han mantenido aunque haya evolucionado para ajustarse a esa demanda más masiva. Se han reunido entorno a plataformas de cierta entidad, sitios web de medios tradicionales, etc.
El blog no es que haya desaparecido como tal, sino que se ha profesionalizado. Las empresas tienen blogs, las páginas de marketing incluyen uno por defecto. Lo que ha desaparecido es el bloguero "indie". Los que quedan forman parte de la marca personal de individuos que, aunque comenzaran de forma "indie", hoy son ya comunicadores profesionales (al menos parcialmente).
Todo este rollo anterior es una reflexión (probablemente una racionalización también) para reivindicar este blog indie en concreto. Se trata en cierta forma de refundarlo renovando la idea inicial de apuntar lo que me apeteciera sin ninguna pretensión. Una buena forma es comenzar con algo de lo que abominaba tradicionalmente: el metablogueo. La fuerza de las efemérides y los números redondos me empujó hasta el décimo cumpleaños del blog, pero a partir de ahí la decadencia ha sido completa. Y no por no tener qué contar (de hecho tengo en montones de papelitos y ficheros sueltos que deberían haber acabado aquí) sino por "no encontrar el tiempo", es decir, por haber perdido el proyecto y el impulso. Muchas veces me salgo de "La universidad en general y la UPNA en particular, la ciencia y la docencia", con lo que había demasiadas "otras hierbas"... Sea, aceptemos todas esas hierbas sin miedo. A ver que tal se va dando este modesto intento de acabar con el silencio de los blogueros (indies).
Los mensajes cada vez más cortos a los que nos aboca la costumbre tuitera. La ventana de atención minimizada. El leguaje mutilado por las abreviaturas de los mensajes de tamaño limitado y tecleados incómodamente en móviles. La adicción a las pantallas. Cerebros modificados cuyas consecuencias a largo plazo no podemos prever. La posverdad propagada por las redes sociales. El fomento del odio. La capacidad de tergiversar los mensajes con tal habilidad que modifican resultados electorales.
No me creo esa visión apocalíptica.
Seguro que hay algo de verdad en todos los enunciados, pero no creo es que sea algo generalizado y, sobre todo, no es una novedad. Los totalitarismos de hace un siglo se expandieron, modificaron elecciones y crearon "posverdades" sin necesidad de redes sociales. La televisión ya nos recableó el cerebro, y los anuncios de 20 segundos eran la excusa de hace 30 años del limitado rango de atención que los profesores perciben en sus alumnos. El aislamiento individual se lograba con periódicos, escuchando el transistor pegado a la oreja o por cualquier otro medio. Todos esos males no se deben a la comunicación digital, es el lado oscuro de la condición humana. Son los mismos perros con collares digitales.
Lo que sí evoluciona muy deprisa son las herramientas, tanto el hardware como el software. En una década los teléfonos móviles están irreconocibles. Las tabletas nacieron, prometieron ser el futuro y hoy se baten en retirada. En esa misma década la red social por excelencia ha comenzado un declive quien sabe si imparable, los mensajes cortos ya no son tan cortos y se han llenado de gifs.
Los blogs también han cambiado mucho en esta década. Los adolescentes ya no se abren un blog en el que cuentan sus cosas. Como dirían los Celtas Cortos, "Hoy no queda casi nadie de los de antes; Y los que hay, han cambiado". La mayoría lo ha dejado, se agotó el proyecto y el ímpetu del momento. Cambios de vida, de situación personal dejaron el blogueo de lado. Todos contestan que no encuentran el tiempo ahora, pero en realidad el hueco para este tipo de actividades nunca existe, hay que inventarlo. Y para ello hace falta ilusión y energía, y ambas se van gastando si no hay una realimentación importante. Por eso "los que hay, han cambiado", los que consiguieron fama con su blog lo han mantenido aunque haya evolucionado para ajustarse a esa demanda más masiva. Se han reunido entorno a plataformas de cierta entidad, sitios web de medios tradicionales, etc.
El blog no es que haya desaparecido como tal, sino que se ha profesionalizado. Las empresas tienen blogs, las páginas de marketing incluyen uno por defecto. Lo que ha desaparecido es el bloguero "indie". Los que quedan forman parte de la marca personal de individuos que, aunque comenzaran de forma "indie", hoy son ya comunicadores profesionales (al menos parcialmente).
Todo este rollo anterior es una reflexión (probablemente una racionalización también) para reivindicar este blog indie en concreto. Se trata en cierta forma de refundarlo renovando la idea inicial de apuntar lo que me apeteciera sin ninguna pretensión. Una buena forma es comenzar con algo de lo que abominaba tradicionalmente: el metablogueo. La fuerza de las efemérides y los números redondos me empujó hasta el décimo cumpleaños del blog, pero a partir de ahí la decadencia ha sido completa. Y no por no tener qué contar (de hecho tengo en montones de papelitos y ficheros sueltos que deberían haber acabado aquí) sino por "no encontrar el tiempo", es decir, por haber perdido el proyecto y el impulso. Muchas veces me salgo de "La universidad en general y la UPNA en particular, la ciencia y la docencia", con lo que había demasiadas "otras hierbas"... Sea, aceptemos todas esas hierbas sin miedo. A ver que tal se va dando este modesto intento de acabar con el silencio de los blogueros (indies).
viernes, 24 de mayo de 2019
PreNaukas Universidad
Aunque en el cartel ponga 24 de junio, ocurrió el 24 de mayo, en esa semana enloquecida de la divulgación pamplonesa en la que teníamos Pint of Science, Naukas y esta novedad, un "prenaukas" universitario.
En Bilbao se ha hecho "Naukas Pro", en el que grupos de investigación cuentan su actividad en 20 minutos. Esto era una variante más festiva (valga la expresión). Se trataba de que estudiantes de doctorado pudieran hacer una charla tipo Naukas, de 10 minutos, delante de un público. Y podía ser diréctamente de su investigación o de cualquier tema en el que fueran expertos gracias a ella.
Otra de las novedades fue su "ecumenismo universitario", al incluir participantes de las dos universidades radicadas en Navarra. El éxito de público no estuvo mal, unas 70 personas, que para un viernes a las 19:30 no es desdeñable. Y de calidad estuvo fantástico. Los 8 participanetes hicieron unas charlas espectaculares, informativas y entretenidas a partes iguales. Buen ambiente... todo estupendo. Habrá que repetir.
Y sobre esto, con 3 de los protagonistas hablamos en Cope Navarra el 29 de Mayo, aquí el Podcast.
En Bilbao se ha hecho "Naukas Pro", en el que grupos de investigación cuentan su actividad en 20 minutos. Esto era una variante más festiva (valga la expresión). Se trataba de que estudiantes de doctorado pudieran hacer una charla tipo Naukas, de 10 minutos, delante de un público. Y podía ser diréctamente de su investigación o de cualquier tema en el que fueran expertos gracias a ella.
Otra de las novedades fue su "ecumenismo universitario", al incluir participantes de las dos universidades radicadas en Navarra. El éxito de público no estuvo mal, unas 70 personas, que para un viernes a las 19:30 no es desdeñable. Y de calidad estuvo fantástico. Los 8 participanetes hicieron unas charlas espectaculares, informativas y entretenidas a partes iguales. Buen ambiente... todo estupendo. Habrá que repetir.
miércoles, 27 de febrero de 2019
Discusiónes, sistemas complejos y economía
Hace tiempo que había renunciado a discutir sobre economía. Es una de las pocas cuestiones sobre las que no consigo aunar mis reflexiones y mis sentimientos con suficiente coherencia como para que alguna de las dos no salga trasquilada. Pero ahí queda, como elefante en la habitación de la conciencia, siendo eludido pero con una presencia permanente. En esto que te reúnes con buenos amigos, de esos muy inteligentes, y buenos espirituosos, de esos muy intoxicantes (o quizás deshinibidores). El caso es que ahí explotó la conversación y el elefante se removió soltando trompazos.
Intentaba construir un argumento "termodinámico", un modelo de caja negra, en el que olvidando detalles, sólo con ver lo que entra y lo que sale se pudiera sacar una conclusión relevante... "gentes sin casa y casas sin gente". Relevante es, pero no arroja ninguna luz sobre la dinámica de la situación, no es un razonamiento, solo muestra el sentimiento de desasosiego que produce ese desajuste. En el otro lado, en un análisis del mercado de la soja te van detallando sus evoluciones hasta que te sientes como cuando un matemático te acaba demostrando que 1=2, "Emosido engañado". Todo acaba en el sentimiento, mi intento de razonar y el de comprender el razonamiento ajeno.
En el momento la cosa quedó inconclusa; con esa acusación permanente, y muy fundada por cierto, de que los físicos, armados de una vaca esférica, entramos como elefante en cacharrería en cualquier disciplina pretendiendo dar lecciones. Pero de esas te quedas molesto, aparte de la discusión más o menos agresiva a veces (que la amistad y la intoxicación perdonan), está el que siguen sin cuadrar las cosas. Hasta que una mañana en esos momentos creativos que brinda la ducha se me apareció un atisbo de solución: pudiera ser un efecto secundario.
Los sistemas complejos tienen propiedades emergentes, y muchas de esas son destructivas para el propio sistema. Existe la vida y existe la enfermedad, no como cosas diferentes, sino como dos caras de la misma moneda. Llamamos enfermedad a vida que no nos gusta, la vida de virus y bacterias que nos infectan o la vida deformada de algún modo que nos produce sufrimiento, pero vida a fin de cuentas. La única manera de acabar con la enfermedad de una manera definitiva es acabar con la vida. Lo mismo pasa con la organización social y el delito. En grupos humanos de alta densidad solo se puede convivir estableciendo un sistema de normas bastante amplio. El propio establecimiento de las normas deja comportamientos al margen. Sólo en ausencia de ley deja de existir el delito. Las gaviotas no delinquen cuando una se come el pez que otra sacó del mar. En el gif que ilustra la entrada no hay movimiento circular, es un artefacto causado por puntos que se mueven en línea recta cada uno.
Pudiera ser que en el caso de la economía, lo que me produce sentimientos desagradables ("especulación", desajustes de mercado, etc.) sean los efectos secundarios de creaciones económicas como los mercados, el crédito, los mercados de futuros, etc. Pudiera ser que cuando discutimos sobre estas cuestiones los "críticos" (no sólo entre físicos) centremos la mirada en la cruz de la moneda y los técnicos (esos sí casi siempre economistas) estén deslumbrados por la cara. A fin de cuentas salvo que se ponga uno muy bizco es imposible ver a la vez las dos caras de la moneda. No me cabe duda de que la existencia del mercado y del crédito son estupendas. Si no tendría que vivir en una casa que me hubiera construido yo o bien que pudiera pagar a tocateja. Si vivo así de bien es gracias a esas creaciones. Quizá "casas sin gente y gente sin casas" es la enfermedad/delito de esas creaciones. Quizá no se puedan eliminar del todo sin volver a la edad de piedra (Marx no lo quiera).
Eso sí, hay ecosistemas más sanos que otros, vida más higiénica y sociedades más seguras que otras. Si el caso de la mis "monstruos económicos" fuera un efecto secundario de los sistemas complejos aún nos queda margen para la discrepancia y para la militancia. Igual que ducharse a menudo evita infecciones y votar a menudo corrupciones, habrá formas de actuar que optimicen la relación coste beneficio de ese sistema complejo recién llegado que es la economía. Me alegro de seguir teniendo discusión para próximas reuniones.
Dedicado a Pedro y María, magníficos anfitriones.
Intentaba construir un argumento "termodinámico", un modelo de caja negra, en el que olvidando detalles, sólo con ver lo que entra y lo que sale se pudiera sacar una conclusión relevante... "gentes sin casa y casas sin gente". Relevante es, pero no arroja ninguna luz sobre la dinámica de la situación, no es un razonamiento, solo muestra el sentimiento de desasosiego que produce ese desajuste. En el otro lado, en un análisis del mercado de la soja te van detallando sus evoluciones hasta que te sientes como cuando un matemático te acaba demostrando que 1=2, "Emosido engañado". Todo acaba en el sentimiento, mi intento de razonar y el de comprender el razonamiento ajeno.
En el momento la cosa quedó inconclusa; con esa acusación permanente, y muy fundada por cierto, de que los físicos, armados de una vaca esférica, entramos como elefante en cacharrería en cualquier disciplina pretendiendo dar lecciones. Pero de esas te quedas molesto, aparte de la discusión más o menos agresiva a veces (que la amistad y la intoxicación perdonan), está el que siguen sin cuadrar las cosas. Hasta que una mañana en esos momentos creativos que brinda la ducha se me apareció un atisbo de solución: pudiera ser un efecto secundario.
Los sistemas complejos tienen propiedades emergentes, y muchas de esas son destructivas para el propio sistema. Existe la vida y existe la enfermedad, no como cosas diferentes, sino como dos caras de la misma moneda. Llamamos enfermedad a vida que no nos gusta, la vida de virus y bacterias que nos infectan o la vida deformada de algún modo que nos produce sufrimiento, pero vida a fin de cuentas. La única manera de acabar con la enfermedad de una manera definitiva es acabar con la vida. Lo mismo pasa con la organización social y el delito. En grupos humanos de alta densidad solo se puede convivir estableciendo un sistema de normas bastante amplio. El propio establecimiento de las normas deja comportamientos al margen. Sólo en ausencia de ley deja de existir el delito. Las gaviotas no delinquen cuando una se come el pez que otra sacó del mar. En el gif que ilustra la entrada no hay movimiento circular, es un artefacto causado por puntos que se mueven en línea recta cada uno.
Pudiera ser que en el caso de la economía, lo que me produce sentimientos desagradables ("especulación", desajustes de mercado, etc.) sean los efectos secundarios de creaciones económicas como los mercados, el crédito, los mercados de futuros, etc. Pudiera ser que cuando discutimos sobre estas cuestiones los "críticos" (no sólo entre físicos) centremos la mirada en la cruz de la moneda y los técnicos (esos sí casi siempre economistas) estén deslumbrados por la cara. A fin de cuentas salvo que se ponga uno muy bizco es imposible ver a la vez las dos caras de la moneda. No me cabe duda de que la existencia del mercado y del crédito son estupendas. Si no tendría que vivir en una casa que me hubiera construido yo o bien que pudiera pagar a tocateja. Si vivo así de bien es gracias a esas creaciones. Quizá "casas sin gente y gente sin casas" es la enfermedad/delito de esas creaciones. Quizá no se puedan eliminar del todo sin volver a la edad de piedra (Marx no lo quiera).
Eso sí, hay ecosistemas más sanos que otros, vida más higiénica y sociedades más seguras que otras. Si el caso de la mis "monstruos económicos" fuera un efecto secundario de los sistemas complejos aún nos queda margen para la discrepancia y para la militancia. Igual que ducharse a menudo evita infecciones y votar a menudo corrupciones, habrá formas de actuar que optimicen la relación coste beneficio de ese sistema complejo recién llegado que es la economía. Me alegro de seguir teniendo discusión para próximas reuniones.
Dedicado a Pedro y María, magníficos anfitriones.
viernes, 22 de febrero de 2019
Fraude, salud mental y masculinización... Conecting the dots
Tratandose de ciencia sería necesario hacer estudios que lo confirmasen, pero observando determinadas tendencias de la ciencia actual aparece una hipótesis de forma inmediata. Los síntomas son:
- La mitad de las mujeres que se dedican a la ciencia la abandonan tras su primer hijo (ver en Nature)
- La salud mental de los estudiantes de doctorado es peor que la de otras personas de edad similar en otros trabajos estresantes (ver en Nature o en Science)
- El aumento del fraude científico, retracciones, irreproducibilidad, etc. (ver en Science)
Los dos primeros hacen referencia a los científicos como personas y el tercero a la ciencia como producto, como conocimiento generado. Este útimo ha generado su controversia y los estudios que hablaban de una aumento espectacular del fraude (de hasta 10 veces) hace casi 10 años se han puntualizado bastante, pero aún así creo que no hay duda de que hay un porblema de mala praxis científica significativo.
¿La cuasa común? Publish or perish, be highly cited or perish.
Lo malo de esa frase no es la parte de publicar o ser citado, sino el castigo por no conseguirlo de forma suficiente. La frase "publicar o perecer" la hemos leído muchas veces quizá sin pensar que el castigo para los que no llegan (llegamos) a pasar el listón es inmisericorde. No se trata de que no asciendas, tu sueldo suba poco, no consigas entrar en buenos proyectos... es "perecer", ser expulsado, abandonar la actividad.
En un momento histórico en que la ciencia es más importante que nunca (o tanto como siempre, pero seguro que no menos) no se puede exprimir a los científicos como naranjas de zumo. Bueno, sí se puede, pero lo que ocurre entonces es que muchos (y sobre todo muchas) abandonen, y en los que no lo hagan se resienta su salud mental o ética (o ambas).
Esta realidad se compadece muy mal son el llamamiento al "fomento de vocaciones STEM", un mantra cada vez más institucional y extendido... O quizá sí que se entiende, ya que no va a haber incentivos de verdad (sueldo, condiciones laborales apetecibles, etc.) tenemos que alimentar inventivos internos, "vocaciones". Que las personas sientan la llamada y se lancen a la tarea aun cuando no sea una opción racionalmente sensata. Claro que nadie de las personas que conozco que trabajan para aumentar el interés por la ciencia (y más aún en mujeres) lo hacen con esta visión tan malvada, pero sistémicamente es lo que estamos haciendo entre todos.
Quizá tendríamos que empezar a hablar del elefante en la habitación de la creación científica...
lunes, 7 de enero de 2019
La pospolítica de la posverdad
“Que no me vengan a mí con estadísticas” dice un político estos días. Sólo faltaba que la realidad pudiera quitar lustre a mis ideas. Ya no se trata de tener valoraciones y opiniones distintas sobre los hechos, sino de tener hechos alternativos. ¿Por qué no? ¡Que llamen a los filósofos! ¿De verdad hay hechos incontrovertibles? Aún más ¿Existe siquiera una realidad exterior a mi mente? Pues si no me puedes asegurar de manera definitiva la objetividad, mi fascismo no tiene contestación.
El pensamiento posmoderno le ha quitado la faja a los cerebros más morbosamente antisociales y ahí andan, haciendo pandilla, reforzándose mutuamente y marcando el tema de conversación de todos.
«En este Gobierno, la niña será princesa y el niño será príncipe. Nadie va a impedirnos que llamemos a las niñas princesas y a los niños príncipes. Vamos a acabar con el abuso del adoctrinamiento ideológico» dice otro político (1, 2). ¿Por qué causan furor declaraciones como estas? Parece que la realidad se ha vuelto demasiado líquida, hay Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales, etc. Lo peor de todo el “etc.”, esto es un sindiós en el que no hay manera de aclararse. ¿De verdad la realidad ha de ser tan líquida, tan complicada? Parece que hay quien ha encontrado la solución, era tan simple como usar los colores adecuados en el vestuario infantil: “Atención, atención. Comienza una nueva era. Los niños visten de azul, las niñas de rosa”.
Parece que los tertulianos (de ciertas tertulias, claro) no esperaban esta deriva de la posmodernidad y recurren a un supuesto poder adoctrinador infinito de las redes sociales para explicársela. Yo lo veo más sencillo, a la par qué más sistémico y mucho más peligroso: este neofascismo mundial inventa puertos seguros para ayudarse a navegar una realidad “demasiado líquida”.
El pensamiento posmoderno le ha quitado la faja a los cerebros más morbosamente antisociales y ahí andan, haciendo pandilla, reforzándose mutuamente y marcando el tema de conversación de todos.
«En este Gobierno, la niña será princesa y el niño será príncipe. Nadie va a impedirnos que llamemos a las niñas princesas y a los niños príncipes. Vamos a acabar con el abuso del adoctrinamiento ideológico» dice otro político (1, 2). ¿Por qué causan furor declaraciones como estas? Parece que la realidad se ha vuelto demasiado líquida, hay Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales, etc. Lo peor de todo el “etc.”, esto es un sindiós en el que no hay manera de aclararse. ¿De verdad la realidad ha de ser tan líquida, tan complicada? Parece que hay quien ha encontrado la solución, era tan simple como usar los colores adecuados en el vestuario infantil: “Atención, atención. Comienza una nueva era. Los niños visten de azul, las niñas de rosa”.
Parece que los tertulianos (de ciertas tertulias, claro) no esperaban esta deriva de la posmodernidad y recurren a un supuesto poder adoctrinador infinito de las redes sociales para explicársela. Yo lo veo más sencillo, a la par qué más sistémico y mucho más peligroso: este neofascismo mundial inventa puertos seguros para ayudarse a navegar una realidad “demasiado líquida”.
domingo, 23 de diciembre de 2018
Coger la horizontal
(Este artículo se publicó en Naukas hace unos días)
He pasado un par de noches consecutivas en un hospital, acompañando un familiar. No hace falta decirlo, me duele la espalda. Cervicales, lumbares, mal cuerpo en general. La gravedad es más molesta de lo que parece. El campo gravitatorio, al igual que la atmósfera, están presentes a nuestro alrededor desde que nacemos. Están tan continuamente ahí que no les damos importancia. El aire solo lo notamos cuando hace mucho viento y la gravedad… nunca conscientemente, o casi nunca.
En general todos mantenemos la postura sin esfuerzo, o al menos con naturalidad. Podemos estar de pie, sentados, andando. No nos damos cuenta de que mantener la postura requiere un esfuerzo activo de forma continua. No hay manera de mantener de pie un muñeco de forma humana, los soldaditos necesitan peanas, las “barbies” no se sostienen. Las figuras con forma humana no son estables, si conseguimos mantenernos de pie es porque estamos continuamente corrigiendo la postura, haciendo fuerza con los músculos de las piernas para compensar los desequilibrios. Por eso el simple hecho de estar de pie cansa.
Sentado se está un poco mejor, pero también hay que sujetar la cabeza, los brazos… no dejan de ser equilibrios activos. Corregir para mantener la postura requiere menos esfuerzo que para estar de pie, pero alguno apreciable. Esto se observa también en las películas cuando asesinan a alguien. Al morir, los músculos dejan de funcionar y se pierde la postura, si la pobre víctima estaba de pie cae y si estaba sentado se “desparrama” en el asiento.
Cuando dormimos profundamente nuestros músculos se relajan por completo, igual que las víctimas del asesinato de las películas. En esas condiciones es imposible mantener ninguna postura, se desparrama uno completamente. Y eso solo es posible si todas las partes del cuerpo están apoyadas sobre algo blando, no sometidas a fuerzas: una cama. Cada trozo del cuerpo debe estar apoyado en una superficie horizontal, perpendicular a las líneas de fuerza del campo gravitatorio. Esa es la condición geométrica en la que no aparecen fuerzas; si la superficie es inclinada, recordemos aquellos problemas juveniles de planos inclinados, siempre hay una fuerza que no se cancela.
Cuando no se duerme en una cama no se puede dormir con la misma profundidad, siempre quedan fuerzas pendientes y siempre debe haber músculos tensos para compensarlas. Mantener la postura en ese sillón de hospital hace que no se pueda dormir profundamente mucho rato, y el rato que estás lo haces con músculos tensos. Al final, has estado menos horas descansando y has tenido los músculos más tensos de la cuenta. Dicho de otra forma, dolor de espalda, mal cuerpo y sueño.
Ese esfuerzo mantiene los músculos tonificados y los huesos robustos. Aunque no vayas al gimnasio, solo mantener la postura en el campo gravitatorio terrestre ya supone un esfuerzo importante. Esfuerzo que desaparece al subir a la estación espacial internacional y permanecer en microgravedad. Por eso los músculos y los huesos de los astronautas “se reblandecen”. Han de hacer mucho ejercicio durante muchas horas al día para intentar compensar la falta de gravedad y que su sistema musculoesquelético se mantenga tonificado. Todo ese esfuerzo que en la superficie de la tierra se hace simplemente por mantener la postura, por estar.
Para apreciar la gravedad no hace falta caerse de una ventana, ni siquiera desde tu propia altura, tropezando y arañándote las rodillas, basta con intentar dormir en un hospital.
De estas cosas hablábamos en el último vídeo de ciencia en el bar…
He pasado un par de noches consecutivas en un hospital, acompañando un familiar. No hace falta decirlo, me duele la espalda. Cervicales, lumbares, mal cuerpo en general. La gravedad es más molesta de lo que parece. El campo gravitatorio, al igual que la atmósfera, están presentes a nuestro alrededor desde que nacemos. Están tan continuamente ahí que no les damos importancia. El aire solo lo notamos cuando hace mucho viento y la gravedad… nunca conscientemente, o casi nunca.
En general todos mantenemos la postura sin esfuerzo, o al menos con naturalidad. Podemos estar de pie, sentados, andando. No nos damos cuenta de que mantener la postura requiere un esfuerzo activo de forma continua. No hay manera de mantener de pie un muñeco de forma humana, los soldaditos necesitan peanas, las “barbies” no se sostienen. Las figuras con forma humana no son estables, si conseguimos mantenernos de pie es porque estamos continuamente corrigiendo la postura, haciendo fuerza con los músculos de las piernas para compensar los desequilibrios. Por eso el simple hecho de estar de pie cansa.
Sentado se está un poco mejor, pero también hay que sujetar la cabeza, los brazos… no dejan de ser equilibrios activos. Corregir para mantener la postura requiere menos esfuerzo que para estar de pie, pero alguno apreciable. Esto se observa también en las películas cuando asesinan a alguien. Al morir, los músculos dejan de funcionar y se pierde la postura, si la pobre víctima estaba de pie cae y si estaba sentado se “desparrama” en el asiento.
Cuando dormimos profundamente nuestros músculos se relajan por completo, igual que las víctimas del asesinato de las películas. En esas condiciones es imposible mantener ninguna postura, se desparrama uno completamente. Y eso solo es posible si todas las partes del cuerpo están apoyadas sobre algo blando, no sometidas a fuerzas: una cama. Cada trozo del cuerpo debe estar apoyado en una superficie horizontal, perpendicular a las líneas de fuerza del campo gravitatorio. Esa es la condición geométrica en la que no aparecen fuerzas; si la superficie es inclinada, recordemos aquellos problemas juveniles de planos inclinados, siempre hay una fuerza que no se cancela.
Cuando no se duerme en una cama no se puede dormir con la misma profundidad, siempre quedan fuerzas pendientes y siempre debe haber músculos tensos para compensarlas. Mantener la postura en ese sillón de hospital hace que no se pueda dormir profundamente mucho rato, y el rato que estás lo haces con músculos tensos. Al final, has estado menos horas descansando y has tenido los músculos más tensos de la cuenta. Dicho de otra forma, dolor de espalda, mal cuerpo y sueño.
Ese esfuerzo mantiene los músculos tonificados y los huesos robustos. Aunque no vayas al gimnasio, solo mantener la postura en el campo gravitatorio terrestre ya supone un esfuerzo importante. Esfuerzo que desaparece al subir a la estación espacial internacional y permanecer en microgravedad. Por eso los músculos y los huesos de los astronautas “se reblandecen”. Han de hacer mucho ejercicio durante muchas horas al día para intentar compensar la falta de gravedad y que su sistema musculoesquelético se mantenga tonificado. Todo ese esfuerzo que en la superficie de la tierra se hace simplemente por mantener la postura, por estar.
Para apreciar la gravedad no hace falta caerse de una ventana, ni siquiera desde tu propia altura, tropezando y arañándote las rodillas, basta con intentar dormir en un hospital.
De estas cosas hablábamos en el último vídeo de ciencia en el bar…
martes, 11 de diciembre de 2018
Cacharrismoen COPE Navarra
Este curso académico estoy haciendo una colaboración quincenal en la COPE de Navarra. Menos de 10 minutos para comentar alguna cuestión científica. Hoy tenían de visita alumnos de un cole (el IESO de Aoiz) y la sesión ha consistido en enseñarles los "lacasitos de Voronoi" y los rayos que cambian de color (creo que de ambos experimentos hablamos ya en este blog). No deja de ser curioso hacer radio describiendo experimento visuales (con la inestmable ayuda de Alberto, claro). Espero que haya quedado bien, a mi me ha gustado mucho la sección.
Dejo a continuación enlaces al audio y vídeo
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Dejo a continuación enlaces al audio y vídeo
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miércoles, 21 de noviembre de 2018
Petricor y geosmina
Leyendo esas dos palabras tal cual ya nos imaginamos la primera en masculino y la segunda en femenino, el petricor y la geosmina. Si fuesen formas geométricas la primera más angulosa y la segunda con formas redondeadas (como las de la figura), son palabras con las que se cumple bien el efecto Bouba Kiki, descubierto en 1929. Ambas palabras derivan del griego. Geosmina significa olor a tierra, y petricor sangre divina de las piedras (“icor” es la esencia que corre por las venas de los dioses en la mitología griega, la sangre queda para los mortales).
En zonas áridas hay plantas que, en tiempo de sequía, exudan unos aceites cuya presencia retrasa la germinación de las semillas. Son unos mensajeros químicos que evitan que las semillas intenten germinar en situaciones en las que la vida de la planta se va a ver seriamente comprometida. Partes de estas plantas, arrastradas por el viento, dejan esos aceites sobre las rocas con las que rozan. El impacto de las gotas de agua en las piedras cuando concluye la sequía arrastra al aire las moléculas de aquellos aceites. El suelo se lava del mensajero que prevenía la germinación, y una parte de este pasa a estar suspendido en el aire, produciendo en los humanos el característico olor a lluvia. El conjunto de estos aceites es lo que bautizaron como petricor los geólogos australianos que los descubrieron. Se trata de una sustancia compleja formada por más de 50 moléculas distintas, que no se ha conseguido sintetizar artificialmente.
La geosmina es una sustancia química, una molécula producida por bacterias como Streptomyces, Penicillium y algunas cianobacterias que están en el suelo, en la tierra. Las bacterias segregan esta sustancia en la tierra húmeda, pero no (o muchísimo menos) cuando está seca. Esto se convierte en un indicador químico de presencia de agua, lo que diversos animales son capaces de percibir, indicándoles dónde dirigirse para beber. Son especialmente sensibles los camellos, que en el desierto del Gobi son capaces de encontrar agua a 80 Km de distancia, pero otros animales, incluso insectos, también son atraídos por la geosmina. Las bacterias obtienen un beneficio reproductivo del hecho de que distintos animales acudan a donde están ya que ayudan a dispersar sus esporas.
No encuentro demasiadas referencias a investigaciones sobre el petricor, en cambio la geosmina si es objeto de multitud de estudios. No es extraño, ya que su principal productora es una bacteria que produce varios miles de sustancias químicas, algunas de carácter antibiótico muy importantes para la industria farmacéutica. También es relevante porque la geosmina interfiere con otra industria potente como es la del vino, colándose como un aroma indeseable en ciertas ocasiones.
Sea por petricor, o sea por geosmina, parece que el “olor a tierra mojada” procede de sustancias que han sido seleccionadas por la evolución precisamente como indicadores químicos de la presencia de agua en entornos áridos, en los que esa información es importante (bien para semillas que deben germinar entonces o para animales que vayan a beber). Siendo así, no es extraño que la sensibilidad y capacidad de identificación de ese aroma haya sido importante en la historia evolutiva de nuestra especie. Un olor significativo en el nivel de la especie, no como el olor a invierno o a casa de la abuela que, de serlo, son importantes a nivel individual.
(Esta entrada continua la anterior sobre el "olor a invierno")
Algunos enlaces:
https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-642-87699-8_8
https://othernationsdotcom.wordpress.com/2013/04/28/earth-perfume-and-the-scent-of-rain/
https://www.terrapinbrightgreen.com/blog/2016/05/scentimental-associations-with-nature/
En zonas áridas hay plantas que, en tiempo de sequía, exudan unos aceites cuya presencia retrasa la germinación de las semillas. Son unos mensajeros químicos que evitan que las semillas intenten germinar en situaciones en las que la vida de la planta se va a ver seriamente comprometida. Partes de estas plantas, arrastradas por el viento, dejan esos aceites sobre las rocas con las que rozan. El impacto de las gotas de agua en las piedras cuando concluye la sequía arrastra al aire las moléculas de aquellos aceites. El suelo se lava del mensajero que prevenía la germinación, y una parte de este pasa a estar suspendido en el aire, produciendo en los humanos el característico olor a lluvia. El conjunto de estos aceites es lo que bautizaron como petricor los geólogos australianos que los descubrieron. Se trata de una sustancia compleja formada por más de 50 moléculas distintas, que no se ha conseguido sintetizar artificialmente.
La geosmina es una sustancia química, una molécula producida por bacterias como Streptomyces, Penicillium y algunas cianobacterias que están en el suelo, en la tierra. Las bacterias segregan esta sustancia en la tierra húmeda, pero no (o muchísimo menos) cuando está seca. Esto se convierte en un indicador químico de presencia de agua, lo que diversos animales son capaces de percibir, indicándoles dónde dirigirse para beber. Son especialmente sensibles los camellos, que en el desierto del Gobi son capaces de encontrar agua a 80 Km de distancia, pero otros animales, incluso insectos, también son atraídos por la geosmina. Las bacterias obtienen un beneficio reproductivo del hecho de que distintos animales acudan a donde están ya que ayudan a dispersar sus esporas.
No encuentro demasiadas referencias a investigaciones sobre el petricor, en cambio la geosmina si es objeto de multitud de estudios. No es extraño, ya que su principal productora es una bacteria que produce varios miles de sustancias químicas, algunas de carácter antibiótico muy importantes para la industria farmacéutica. También es relevante porque la geosmina interfiere con otra industria potente como es la del vino, colándose como un aroma indeseable en ciertas ocasiones.
Sea por petricor, o sea por geosmina, parece que el “olor a tierra mojada” procede de sustancias que han sido seleccionadas por la evolución precisamente como indicadores químicos de la presencia de agua en entornos áridos, en los que esa información es importante (bien para semillas que deben germinar entonces o para animales que vayan a beber). Siendo así, no es extraño que la sensibilidad y capacidad de identificación de ese aroma haya sido importante en la historia evolutiva de nuestra especie. Un olor significativo en el nivel de la especie, no como el olor a invierno o a casa de la abuela que, de serlo, son importantes a nivel individual.
(Esta entrada continua la anterior sobre el "olor a invierno")
Algunos enlaces:
https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-642-87699-8_8
https://othernationsdotcom.wordpress.com/2013/04/28/earth-perfume-and-the-scent-of-rain/
https://www.terrapinbrightgreen.com/blog/2016/05/scentimental-associations-with-nature/
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