Por si alguien tiene mucha prisa, la respuesta corta es que si, el consenso de varios metaestudios sobre el tema muestra una correlación positiva aunque no muy fuerte entre productividad científica y calidad docente. El que no sea muy fuerte significa que aunque la tendencia estadística está ahí, hay muchísimos contraejemplos individuales.
Esta cuestión está de actualidad por que se acaba de publicar un estudio del que se hacían eco los medios precisamente con ese titular: “Los profesores universitarios que investigan enseñan mejor” (1, 2). El título del trabajo es “(How) Do research and administrative duties affect university professors’ teaching” (3) (se puede leer el preprint aquí (3’) ). El artículo se basa en un estudio de más de 600 profesores de la Universidad Jaime I de Castellón, y encuentra una correlación clara entre calidad docente y productividad investigadora con carácter general. Pero también con matices, por ejemplo que cuando la investigación pasa de un punto, la docencia se resiente. Aunque los datos se tomaron entre 2002 y 2006, se analiza el impacto del Real Decreto que modificó la carga docente del profesorado en 2012 (y que ya comentamos aquí (4) en su día), concluyendo que ha supuesto una reducción de la calidad docente de más del 7%.
A la hora de realizar este tipo de estudios es más fácil enunciar lo que se quiere comprobar que medirlo. Se trata de las actividades investigadora y docente; sobre ambas se han derramado ríos de tinta (o de bits, que habrá que plantearse actualizar el dicho). La investigación, dentro de lo que cabe, se mide con criterios bastante consensuados tanto de cantidad (publicaciones) como de calidad (citas) y se mide con frecuencia y presión. La docencia sin embargo es una actividad cuya evaluación está mucho menos consensuada y no se practica de forma sistemática, al menos con metodologías congruentes en diferentes universidades. Por otro lado las diferencias pueden ser importantes entre áreas, tanto en lo que es una buena clase como en los estándares de investigación como en las tradiciones de evaluación.
Así pues, tanto la metodología como el objeto de estos estudios resultan complejos. Por ello es fácil encontrar estudios que dan lugar a correlaciones negativas (como este (5) de departamentos de Ciencias Políticas) como positivas (como este (6) de departamentos de Derecho o este (7) de Economía). Es por tanto necesario recurrir a metaestudios, evaluaciones comparativas de múltiples estudios ponderados por en tamaño de la muestra y otras consideraciones de fiabilidad y representatividad. Una revisión de este tipo muy exhaustiva, publicada en 2004 (8), concluía que la correlación es positiva pero débil, como comentábamos al comienzo de este texto.
Si pasamos de la mera correlación a plantear posibles relaciones entre la docencia y la investigación, cómo se potencian o interfieren, la lista es enorme, y la literatura al respecto muy extensa (mucho más que los estudios cuantitativos). La revisión antes citada (8, pgs 8 y 9) presenta un listado muy completo y sintético de estos argumentos, tanto de los que apoyan la correlación positiva (las sinergias entre ambas actividades) como las negativas (sus interferencias).
Probablemente es imposible establecer una conclusión definitiva, universal y fuerte del tipo “los profesores que investigan son mejores docentes” (o la contraria). En algunos ámbitos hay una tendencia fuerte en un sentido y en otros la contraria, pero al promediar respecto de muchos se suaviza la tendencia.
Cuando vi ese titular me llamó la atención por que coincidía con mis sensaciones (generadas a lo largo de 25 años de profesión). Tengo la sensación de que entre mis colegas, los más capaces lo son en todo, en clase, en investigación, en gestión o en cualquier otra actividad a la que se dediquen. Y esto es así con carácter muy general. Puedo recordar contrajemplos: el gran docente que no investiga, el gran investigador que pasa de sus alumnos, o el que lleva toda su vida de cargo en cargo y no se recuerda como sería en otras actividades. Pero son casos aislados frente a una gran mayoría, la “de la correlación positiva”. La evidencia experimental disponible parece congruente con esa imagen (sesgo de confirmación mediante).
----------
La figura está tomada de (6), ya que ejemplifica una correlación positiva débil, que parece el consenso de los metaestudios. No me he atrevido a pone la del preprint del trabajo de actualidad, en parte por su actualidad y en parte por que es más compleja de analizar.
Referencias (aunque están enlazadas en el texto, se incluyen listadas):
(1) http://www.dicyt.com/noticias/los-profesores-universitarios-que-investigan-ensenan-mejor
(2) http://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-profesores-universitarios-que-investigan-ensenan-mejor
(3) http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00036846.2015.1037438?journalCode=raec20
(3’) http://eprints.ucm.es/16615/1/1222.pdf
(4) http://joaquinsevilla.blogspot.com.es/2012/04/dedicacion-del-profesorado.html
(5) http://alexandreafonso.me/2015/08/13/does-better-research-mean-better-teaching/
(6) http://siemslegal.blogspot.com.es/2015/08/the-slight-positive-relationship.html
(7) https://www.uam.es/otros/jaeet13/comunicaciones/02_Rendimiento_de_la_educacion/Rodriguez_Rubio.pdf
(8) http://webarchive.nationalarchives.gov.uk/20130401151715/http://www.education.gov.uk/publications/eOrderingDownload/RR506.pdf
sábado, 10 de octubre de 2015
jueves, 8 de octubre de 2015
Cosas que vuelan
Este es el título de un taller que se hizo en Naukas Kids (Bilbao, spt. 2015), y en en el festival Actúa Navarra de las SER (Pamplona, mayo 2015).
La idea es hacer un taller de verdad: una actividad en la que los participantes hagan cosas con las manos (no utilizar la palabra taller para esconder otra charla). Pero por otro lado, ha de haber un hilo conductor formativo para que sea realmente un taller de algo y no puras manualidades... es un difícil equilibrio, pero se intenta.
En el taller cosas que vuelan se intenta transmitir tres ideas que son muy importantes en diversas cosas que vuelan. No todas las ideas se emplean en todas las cosas (que vuelan) ni son las únicas, por supuesto. Pero son ideas importantes:
1.- Planear. Cerca del suelo (un cerca de varios kilómetros) el espacio está lleno de aire, y nos podemos apoyar en él para volar. Vale, eso más que volar es caer con estilo (Buzz Lightyear dixit), pero ya es un gran paso.
2.- Propulsión a chorro. Para ir más allá del puro planeo, la cosa que vuela ha de ganar impulso. Una opción es la ley de acción y reacción, expulsar algo con energía.
3.- Las hélices. Muchas cosas que vuelan de verdad utilizan motores. Las hélices son los dispositivos que convierten el movimiento de giro de los motores en impulso para volar. Las hélices son unos dispositivos que, cuando los hacemos girar, golpean el aire y lo lanzan hacia atrás consiguiendo el mismo efecto que la propulsión a chorro... propulsión.
El taller consiste en poner en práctica esas ideas con manualidades que permitan experimentarlos. Algunas serían:
PLANEAR
La idea es hacer un taller de verdad: una actividad en la que los participantes hagan cosas con las manos (no utilizar la palabra taller para esconder otra charla). Pero por otro lado, ha de haber un hilo conductor formativo para que sea realmente un taller de algo y no puras manualidades... es un difícil equilibrio, pero se intenta.
En el taller cosas que vuelan se intenta transmitir tres ideas que son muy importantes en diversas cosas que vuelan. No todas las ideas se emplean en todas las cosas (que vuelan) ni son las únicas, por supuesto. Pero son ideas importantes:
1.- Planear. Cerca del suelo (un cerca de varios kilómetros) el espacio está lleno de aire, y nos podemos apoyar en él para volar. Vale, eso más que volar es caer con estilo (Buzz Lightyear dixit), pero ya es un gran paso.
2.- Propulsión a chorro. Para ir más allá del puro planeo, la cosa que vuela ha de ganar impulso. Una opción es la ley de acción y reacción, expulsar algo con energía.
3.- Las hélices. Muchas cosas que vuelan de verdad utilizan motores. Las hélices son los dispositivos que convierten el movimiento de giro de los motores en impulso para volar. Las hélices son unos dispositivos que, cuando los hacemos girar, golpean el aire y lo lanzan hacia atrás consiguiendo el mismo efecto que la propulsión a chorro... propulsión.
El taller consiste en poner en práctica esas ideas con manualidades que permitan experimentarlos. Algunas serían:
PLANEAR
- Aerodeslizador con CD
PROPULSIÓN A CHORRO
- Globo guiado por cuerda
- Globo con salida de aire rígida
HELICES
- Hélice de papel
- Molinillo que convierte viento (soplido) en giro. Si tuvieramos un motor que diera vueltas al eje, produciría viento, y con ello propulsión.
La versión del Actúa Navarra, con 15 niños, y 60 minutos estuvo bastante bien, se hicieron ejemplos de las tres ideas y resultó ilustrativo.
A continuación dejo el vídeo del Naukas Kids, fue una locura, con 120 niños (ya cansados, además), pero lo pasamos bien, creo que ellos también. Sólo nos dio tiempo a hacer un avión de papel y el aerodeslizador, pero bueno, lo hicieron ;-)
Confundiendo la temperatura por el termómetro
(Breve cuento alegórico)
- Hoy no llevaré abrigo, el termómetro marca 19ºC
-¿No ves la nieve, y cómo las ramas de los árboles se comban con el viento?
- Claro, pero no debo hacer caso a esos indicios percibidos por mis sentidos traicioneros.
- ¿Cómo?
- Dispongo de un medidor, que he diseñado yo mismo, para obtener información fiable de este tipo de situaciones.
- ¿Y el medidor no falla nunca? Hoy tiene toda la pinta.
- Sin duda, pero es un riesgo que he de asumir. Lo contrario se prestaría a cometer agravios comparativos. No se hable más, sin abrigo.
Y así fue como suspendió a uno de los mejores estudiantes que había tenido en su vida.
- Hoy no llevaré abrigo, el termómetro marca 19ºC
-¿No ves la nieve, y cómo las ramas de los árboles se comban con el viento?
- Claro, pero no debo hacer caso a esos indicios percibidos por mis sentidos traicioneros.
- ¿Cómo?
- Dispongo de un medidor, que he diseñado yo mismo, para obtener información fiable de este tipo de situaciones.
- ¿Y el medidor no falla nunca? Hoy tiene toda la pinta.
- Sin duda, pero es un riesgo que he de asumir. Lo contrario se prestaría a cometer agravios comparativos. No se hable más, sin abrigo.
Y así fue como suspendió a uno de los mejores estudiantes que había tenido en su vida.
domingo, 4 de octubre de 2015
¿Qué, empezando las clases?
¿Qué, has empezado ya las clases? Pregunta de moda estos días de final del verano y principio del otoño. La mayoría de la gente no conoce la profesión de profesor universitario y se queda con la primera aproximación: profesor. Por tanto tienes tres meses de vacaciones y por estas fechas empiezas (por fin) a trabajar con la vuelta a las aulas de los estudiantes. ¿Qué más puede hacer un profesor universitario?
La LOU (aka Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades) regula la dedicación a la docencia y otras actividades del profesorado universitario, así como su tipología procedimientos de selección, etc. Pero es un asunto intrincado, quedémonos con el espíritu de la ley: los profesores de universidad se han de dedicar a desarrollar las funciones propias de la Universidad, y eso sí que viene bonito en el artículo 1 de la LOU:
Artículo 1 Funciones de la Universidad
1. La Universidad realiza el servicio público de la educación superior mediante la investigación, la docencia y el estudio.
2. Son funciones de la Universidad al servicio de la sociedad:
a) La creación, desarrollo, transmisión y crítica de la ciencia, de la técnica y de la cultura.
b) La preparación para el ejercicio de actividades profesionales que exijan la aplicación de conocimientos y métodos científicos y para la creación artística.
c) La difusión, la valorización y la transferencia del conocimiento al servicio de la cultura, de la calidad de la vida, y del desarrollo económico.
d) La difusión del conocimiento y la cultura a través de la extensión universitaria y la formación a lo largo de toda la vida.
Esto se puede resumir (eliminando matices) en: Crear el conocimiento (investigación), transmitirlo a los estudiantes (docencia) y a la sociedad en general (transferencia de conocimiento y extensión universitaria). En alguna redacción anterior de la legislación universitaria eran esas tres las palabras clave: docencia, investigación y extensión universitaria. Luego el afán por precisar y ser políticamente correcto con las ramas más originales del mundo universitario (como las bellas artes, por ejemplo) ha enrevesado un poco el texto, pero aun así está bastante claro.
La imagen pública del profesor universitario se centra en la función docente, que por otra parte es la que está más reglada, ocurre en tiempos y espacios concretos y definidos. La idea del profesor universitario como experto interviniendo en cuestiones sociales no extraña demasiado. Estamos acostumbrados a que en la radio contacten con alguno para que explique cosas, incluso en algunos debates televisivos. Del mismo modo no son inhabituales en las páginas de opinión de los periódicos, incluso como políticos en activo. Famosos en estos tiempos son Ángel Gabilondo en Madrid o Yolanda Barcina en Navarra. Alfredo Rubalcaba ha reingresado hace poco a su plaza en la Universidad Complutense.
Cuenta una leyenda (que si non e vera e bien trovata) que cuando el PSOE perdió las elecciones ante Aznar, eran tantos los profesores universitarios que “regresaban a las aulas” que algún político en desgracia, que no había sido profesor antes de su paso por la política, llamó preguntando sobre los trámites que debía hacer para “volver a las aulas”.
En todo caso, la labor auténticamente desconocida del profesor universitario es la investigación, la que implica crear conocimiento nuevo. Si releemos el primer punto de las funciones que atribuye la ley, quitando algunas palabras encontramos: “La creación, desarrollo, transmisión y crítica de la ciencia, de la técnica y de la cultura”. Está claro, los profesores de universidad, por definición, son científicos; han de dedicarse a la creación de la ciencia.
Está dualidad que supone crear y transmitir la ciencia (1) es fruto de un modelo concreto de universidad. Esto no era así cuando se crearon las primeras universidades hace mil años, ni es así en algunas universidades de algunos lugares del mundo. Pero no se trata ahora de repasar la historia de la institución universitaria, ni de listar diferentes modelos, sino de profundizar un poquito en el nuestro. Un modelo en el que los profesores de universidad son, tan científicos como profesores (o más), elemento que, siendo fundamental, es socialmente muy desconocido
(1) “Ciencia” en esta frase quiere ser un término inclusivo con la técnica, la creación artística y toda disciplina intelectual humana desarrollada con rigor.
------------------------
La idea de esta entrada es comenzar una serie sobre el profesor de universidad que tenga sentido en conjunto, pero que se puedan leer por separado. Veremos si soy capaz.
La LOU (aka Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades) regula la dedicación a la docencia y otras actividades del profesorado universitario, así como su tipología procedimientos de selección, etc. Pero es un asunto intrincado, quedémonos con el espíritu de la ley: los profesores de universidad se han de dedicar a desarrollar las funciones propias de la Universidad, y eso sí que viene bonito en el artículo 1 de la LOU:
Artículo 1 Funciones de la Universidad
1. La Universidad realiza el servicio público de la educación superior mediante la investigación, la docencia y el estudio.
2. Son funciones de la Universidad al servicio de la sociedad:
a) La creación, desarrollo, transmisión y crítica de la ciencia, de la técnica y de la cultura.
b) La preparación para el ejercicio de actividades profesionales que exijan la aplicación de conocimientos y métodos científicos y para la creación artística.
c) La difusión, la valorización y la transferencia del conocimiento al servicio de la cultura, de la calidad de la vida, y del desarrollo económico.
d) La difusión del conocimiento y la cultura a través de la extensión universitaria y la formación a lo largo de toda la vida.
Esto se puede resumir (eliminando matices) en: Crear el conocimiento (investigación), transmitirlo a los estudiantes (docencia) y a la sociedad en general (transferencia de conocimiento y extensión universitaria). En alguna redacción anterior de la legislación universitaria eran esas tres las palabras clave: docencia, investigación y extensión universitaria. Luego el afán por precisar y ser políticamente correcto con las ramas más originales del mundo universitario (como las bellas artes, por ejemplo) ha enrevesado un poco el texto, pero aun así está bastante claro.
La imagen pública del profesor universitario se centra en la función docente, que por otra parte es la que está más reglada, ocurre en tiempos y espacios concretos y definidos. La idea del profesor universitario como experto interviniendo en cuestiones sociales no extraña demasiado. Estamos acostumbrados a que en la radio contacten con alguno para que explique cosas, incluso en algunos debates televisivos. Del mismo modo no son inhabituales en las páginas de opinión de los periódicos, incluso como políticos en activo. Famosos en estos tiempos son Ángel Gabilondo en Madrid o Yolanda Barcina en Navarra. Alfredo Rubalcaba ha reingresado hace poco a su plaza en la Universidad Complutense.
Cuenta una leyenda (que si non e vera e bien trovata) que cuando el PSOE perdió las elecciones ante Aznar, eran tantos los profesores universitarios que “regresaban a las aulas” que algún político en desgracia, que no había sido profesor antes de su paso por la política, llamó preguntando sobre los trámites que debía hacer para “volver a las aulas”.
En todo caso, la labor auténticamente desconocida del profesor universitario es la investigación, la que implica crear conocimiento nuevo. Si releemos el primer punto de las funciones que atribuye la ley, quitando algunas palabras encontramos: “La creación
Está dualidad que supone crear y transmitir la ciencia (1) es fruto de un modelo concreto de universidad. Esto no era así cuando se crearon las primeras universidades hace mil años, ni es así en algunas universidades de algunos lugares del mundo. Pero no se trata ahora de repasar la historia de la institución universitaria, ni de listar diferentes modelos, sino de profundizar un poquito en el nuestro. Un modelo en el que los profesores de universidad son, tan científicos como profesores (o más), elemento que, siendo fundamental, es socialmente muy desconocido
(1) “Ciencia” en esta frase quiere ser un término inclusivo con la técnica, la creación artística y toda disciplina intelectual humana desarrollada con rigor.
------------------------
La idea de esta entrada es comenzar una serie sobre el profesor de universidad que tenga sentido en conjunto, pero que se puedan leer por separado. Veremos si soy capaz.
domingo, 27 de septiembre de 2015
Canicas, camaleones y células solares
Un año más, y van cinco, se celebró en Bilbao el festejo Naukas de divulgación científica. Es el segundo año que participo como ponente, aunque ya antes asistía de público (en 2012 escribía que este evento es una "bilbainada" por su polifacética desmesura). Dos días en los que se celebraron 70 charlas de 10 minutos exactos. Amenas, interesantes, sorprendentes. Mucho público asistente, mucha gente interesante con la que charlar. Una experiencia intensa que deja resaca. Algo que se ha convertido en un mito, el Woodstock de la divulgación científica.
La lista completa de charlas, con el enlace al vídeo en que quedaron grabadas, está AQUÍ.
Mi participación de este año, con la que se abría el festejo, por cierto, se tituló "Canicas, camaleones y células solares", y es una introducción divulgativa a la línea de investigación que vengo desarrollando en los últimos años. A continuación dejo las transparencias, y el vídeo está en ESTE enlace. Si alguien quiere profundizar en el tema (poniéndose un poco más técnico), hace unos días puse ESTA información.
La foto me la hizo Xurxo Mariño en medio de la charla, cuando explicaba que el azul de las alas de las mariposas no se debe a pigmentos sino a difracción en las estructuras de las alas... pero está genial que parezca que son mías las alas :-)
La colección completa de fotos y sus comentarios es genial, ver.
La lista completa de charlas, con el enlace al vídeo en que quedaron grabadas, está AQUÍ.
Mi participación de este año, con la que se abría el festejo, por cierto, se tituló "Canicas, camaleones y células solares", y es una introducción divulgativa a la línea de investigación que vengo desarrollando en los últimos años. A continuación dejo las transparencias, y el vídeo está en ESTE enlace. Si alguien quiere profundizar en el tema (poniéndose un poco más técnico), hace unos días puse ESTA información.
La foto me la hizo Xurxo Mariño en medio de la charla, cuando explicaba que el azul de las alas de las mariposas no se debe a pigmentos sino a difracción en las estructuras de las alas... pero está genial que parezca que son mías las alas :-)
La colección completa de fotos y sus comentarios es genial, ver.
sábado, 26 de septiembre de 2015
Radioastronomía
Acabamos de terminar el curso "Iniciación a la Radioastronomía". Formaba parte de los cursos de verano de la Universidad Pública de Navarra y ha tenido lugar en el Planetario de Pamplona con una asistencia de 28 personas. Los ponentes ha estado fantásticos. A continuación dejo una recopilación de algunos tuits generados durante el curso
miércoles, 16 de septiembre de 2015
El fraude científico y su posible influencia en las pseudociencias
Con este título se cerraba el curso de verano "Frente a las pseudociencias" organizado por el Ateneo Navarro que ya comentamos aquí. El curso mantuvo una asistencia e interés muy altos. Todo un éxito que espero que lleve al Ateneo a plantearse próximas ediciones sobre temáticas parecidas. Todo el curso se grabó con bastante buena calidad, y se accede a todo desde este enlace.
La charla en la que participé yo, junto con Javier Armentia y Luis Tarrafeta la dejo a continuación. Las transparencias están también disponibles aquí.
La charla en la que participé yo, junto con Javier Armentia y Luis Tarrafeta la dejo a continuación. Las transparencias están también disponibles aquí.
martes, 8 de septiembre de 2015
Apoyo oficial a las pseudociencias
En la sesión de ayer del curso de verano "Frente a las pseudociencias" que comentábamos aquí, tras la estupenda charla de Helena Matute (que quedó grabada aquí), hubo una ronda de intervenciones del público muy interesante. Lo que más le sorprendía al personal es el apoyo oficil a estas prácticas, concretamente que se vendan (a veces muy agresivamente) remedios pseudocientíficos en farmacias.
Las farmacias requieren un permiso oficial de apertura nada evidente. Han de tener como responsable un farmacéutico titulado. De alguna forma el estado vigila la instalación de estos comercios para garantizar... ¿qué exactamente? Al permitirles vender esas cosas engañosas e ineficaces pierden toda la legitimidad que se buscaba. ¿Por qué se les permite entonces?
La explicación más razonable es la electoralista (como bien señalaba @cienciaKanija). Esa permisividad oficial da más votos de los que quita. Embarcarse en sacar un reglamento que impida vender medicamentos homeopáticos en farmacias generará un movimiento en contra de los usuarios de esos productos, alimentada por las empresas que los venden. Generarán debate público en unos medios que son bastante proclives a estas tonterías y que generarán falsos debates con postura supuestamente equidistantes. Al final, perderían apoyos entre los crédulos para no ganar nada. La inacción en ese sentido es gratis en términos electorales.
A la hora de gobernar en estados con democracia representativa hay que conjugar dos tensiones, por un lado la electoralista, hacer cosas que te lleven a mantener el poder; por otro lado la de estado, hacer lo mejor para el desarrollo de la sociedad que gobiernas. Es muy triste que todo lo que tiene que ver con pseudociencias (tolerancia a la homeopatía, intolerancia a los OMG, aceptación de las electrosensibilidades, etc.) solo sea atendido desde el electoralismo. Y además por todos los partidos.
Las farmacias requieren un permiso oficial de apertura nada evidente. Han de tener como responsable un farmacéutico titulado. De alguna forma el estado vigila la instalación de estos comercios para garantizar... ¿qué exactamente? Al permitirles vender esas cosas engañosas e ineficaces pierden toda la legitimidad que se buscaba. ¿Por qué se les permite entonces?
La explicación más razonable es la electoralista (como bien señalaba @cienciaKanija). Esa permisividad oficial da más votos de los que quita. Embarcarse en sacar un reglamento que impida vender medicamentos homeopáticos en farmacias generará un movimiento en contra de los usuarios de esos productos, alimentada por las empresas que los venden. Generarán debate público en unos medios que son bastante proclives a estas tonterías y que generarán falsos debates con postura supuestamente equidistantes. Al final, perderían apoyos entre los crédulos para no ganar nada. La inacción en ese sentido es gratis en términos electorales.
A la hora de gobernar en estados con democracia representativa hay que conjugar dos tensiones, por un lado la electoralista, hacer cosas que te lleven a mantener el poder; por otro lado la de estado, hacer lo mejor para el desarrollo de la sociedad que gobiernas. Es muy triste que todo lo que tiene que ver con pseudociencias (tolerancia a la homeopatía, intolerancia a los OMG, aceptación de las electrosensibilidades, etc.) solo sea atendido desde el electoralismo. Y además por todos los partidos.
Resonancias de planos de esferas dieléctricas
El pasado día 4 de septiembre participé en el congreso URSI 2015, organizado por mi universidad, con una comunicación en la que se recoge lo fundamental de la línea de investigación que llevo desarrollando en los últimos años. El texto que aparece en las actas del congreso está aquí, formaba parte de esta sesión (aquí el programa completo).
La charla se Naukas Bilbao de este año es una introducción divulgativa de esta línea de investigación, así que esta entrada sirve de continuación para quien quiera profundizar más. Y si alguien quisiera ir a más detalle aún, lo siguiente son las publicaciones técnicas, ver AQUÍ.
La charla se Naukas Bilbao de este año es una introducción divulgativa de esta línea de investigación, así que esta entrada sirve de continuación para quien quiera profundizar más. Y si alguien quisiera ir a más detalle aún, lo siguiente son las publicaciones técnicas, ver AQUÍ.
domingo, 6 de septiembre de 2015
Frente a las pseudociencias
El Ateno Navarro organiza un curso de verano que se posiciona desde su mismo título: Frente a las pseudociencias.
No es nada fácil definir con precisión qué es ciencia y dónde está su frontera con lo pseudo. Como le pasa a San Agustín cuando se pregunta por el tiempo: "si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicarlo a quién me lo pide, no lo sé". Afortunadamente no es necesario tener definiciones precisas para posicionarse y actuar. Y en el caso de las pseudocionecias, de las creencias infundadas anticientíficas, hay que posicionarse en contra. Tanto el título como el cartel del curso me parecen un gran acierto.
El curso consta de cuatro sesiones, de lunes a jueves, empezando a las 19:30. Es en el Planetario de Pamplona y la entrada es libre, así que si no vienes no será per diners. Ahí estaremos completando cuadrilla con 5 estupendos compañeros: Helena Matute, Luis Alfonso Gámez, Pablo Linde, Fernando Frías y Javier Armentia. Todos bajo la sabia batuta del organizador, Luis Tarrafeta
No es nada fácil definir con precisión qué es ciencia y dónde está su frontera con lo pseudo. Como le pasa a San Agustín cuando se pregunta por el tiempo: "si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicarlo a quién me lo pide, no lo sé". Afortunadamente no es necesario tener definiciones precisas para posicionarse y actuar. Y en el caso de las pseudocionecias, de las creencias infundadas anticientíficas, hay que posicionarse en contra. Tanto el título como el cartel del curso me parecen un gran acierto.
El curso consta de cuatro sesiones, de lunes a jueves, empezando a las 19:30. Es en el Planetario de Pamplona y la entrada es libre, así que si no vienes no será per diners. Ahí estaremos completando cuadrilla con 5 estupendos compañeros: Helena Matute, Luis Alfonso Gámez, Pablo Linde, Fernando Frías y Javier Armentia. Todos bajo la sabia batuta del organizador, Luis Tarrafeta
A mi me toca el jueves, y mi intención es defender que aunque los científicos se equivocan en muchas ocasiones (y a veces son conscientes y hasta malignamente fraudulentos) eso no le quita valor al conocimiento científico. El conocimiento científico no es perfecto y no lo resuelve todo, además es siempre provisional. Pero es el mejor disponible a la hora de tomar decisiones. Porque aunque haya accidentes de avión yo sigo prefiriendo subirme en uno que intentarlo en alfombra voladora. ¿Nos vemos el jueves?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








