martes, 31 de marzo de 2026

El desajuste de las clases de ciencias

Hace unos días hemos acabado el curso del CAP que comentaba hace unas semanas. Finalmente se ha impartido y, como siempre, se aprende un montón del alumnado. Las conversaciones me han servido para aclarar una idea a la que llevo años dando vueltas: en las clases de ciencias (de secundaria especialmente) hay un enorme desajuste entre lo que buscan los alumnos y lo que les damos.


Ellas vienen a buscar el funcionamiento del mundo, la verdad. Además cuando damos charlas introductorias sobre lo que es la ciencia decimos que se trata de eso. Pero al empezar el curso se encuentran con cosas muy raras que no hacen honor a la promesa: taxonomías (MRU, MRUA, etc.), situaciones artificiosas (trenes que se cruzan, planos inclinados, cosas que caen en el vacío) y problemas numéricos. Quizá en la cabeza del profe esté clara la relación entre el mejor conocimiento del mundo y esos contenidos, pero rara vez se lo hacemos llegar al alumnado.

La realidad que buscan es compleja. En casi cualquier observación se superponen muchas cosas distintas, y para poderlas estudiar las separamos. Cada situación artificiosa sirve para aislar un tipo de "cosas" que podemos estudiar con profundidad, es un "modelo" de la realidad con sus limitaciones y sus potencialidades. Decirles que lo que aquí vamos a estudiar no es la realidad sino modelos de la misma.

Quizá todo esto sea una obviedad, pero tenerlo claro y explicitarlo me parece que ayuda mucho, tanto al alumnado como al profesorado. Buena parte de las asistentes al curso me han confirmado que empezar a explicar desde ahí les daba buenos resultados. 

 

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