martes, 14 de febrero de 2017
Niñas científicas
El pasado día 11 se celebró el día internacional de la mujer y la niña en la ciencia. Se trata de romper el prejuicio de que eso es demasiado difícil para ellas. Hay demasiados prejuicios, sociales, familiares, de género, de clase...
Es difícil en ocasiones trabajar por ese objetivo. Hubo una campaña de la UE de científicas con tacones bastante lamentable. Intentaba hacer compatible el estereotipo de mujer femenina con tacones con la profesión de científica... pero parece que se excedía con el estereotipo. También hubo cierta polémica con la camiseta "no quiero ser princesa, quiero ser científica", como si fueran opciones necesariamente excluyentes.
La ciencia no tiene nada que la haga "cosa de hombres", nada la hace incompatible con cualquier modelo de feminidad que una mujer quiera desarrollar. Es una actividad maravillosa a la que poderse dedicar, como a cualquier otra. A ver si derribando estereotipos se puede conquistar la auténtica libertad de elegir.
lunes, 13 de febrero de 2017
Científicos independientes y amigos
Hace unas semanas comentaba la importancia del funcionariado para disponer de científicos independientes. Un amigo mío, geólogo, ha sido despedido como profesor universitario tras 25 años en UNa universidad en gran medida (quizá exclusivamente) por las opiniones que sostiene basadas en su juicio técnico.
Hoy le dedica Javier Armentia su columna al tema y el interesado lo contó en su blog hace unos días (ver).
Yo no tengo más que añadir salvo solidarizarme ¡Ánimo Antonio!
Hoy le dedica Javier Armentia su columna al tema y el interesado lo contó en su blog hace unos días (ver).
Yo no tengo más que añadir salvo solidarizarme ¡Ánimo Antonio!
jueves, 9 de febrero de 2017
Ciencia, política y Garoña
No conozco suficiente los detalles técnicos que sustancian el permiso de
reapertura. Algunos de los argumentos que he oído en su contra son
técnicamente absurdos. Decir que es gemela de Fukushima en vez de
argumento en contra debería ser a favor, ya que fue capaz de soportar un
evento descomunal (terremoto, tsunami y black out) y sufrir solo daños
moderados. Pero por otro lado no tengo nada claro que las extensiones de
vida más allá de unos poquitos años sean buena cosa. Si por mi fuera
preferiría la construcción de reactores nuevos de potencias más bajas y
seguridad pasiva... pero, en cualquier caso, la decisión es política.
Las decisiones sobre obras e instalaciones de interés social son políticas, no técnicas. Tienen un importante sustrato técnico, sin duda, ya que lo posible y su costo están definidos en términos técnicos. Qué trazado de una autopista de Madrid a Cuenca es más barato, o qué viaducto es imposible con la tecnología actual son informes técnicos que deben sustanciar la decisión, pero la solución final es política. Al final a unos les expropiarán tierras y a otros no, unos vivirán al lado de la nueva vía y otros lejísimos. Ponderar beneficiados, perjudicados, costes y beneficios es cosa del procomún, de la Política.
Reabrir Garoña entra es esa categoría. El soporte técnico debe decir qué niveles de seguridad hay, qué reformas son imprescindibles para un funcionamiento con garantías, etc. Pero al final, unos son beneficiados y otros perjudicados. Unos tendrán trabajo, otros ganaran dinero, otros vivirán riesgos reales y sufrirán por peligros seguramente percibidos más grandes de lo que son. Y eso lo han de dirimir los representantes de todos.
Creo que tan absurdo como que los políticos decidan redondear PI es que los ingenieros decidan si hay que reabrir o no una central nuclear. Los conocimientos científicos no son democráticos y las decisiones sociales no son técnicas.
Por parte de los técnicos, más que insultos a los "ecologistas", me gustaría escuchar un buen (1) argumentario sobre la seguridad de las extensiones de vida.
---
(1) Bueno en este contexto quiere decir divulgativo, que no se esconda en oscuro tecnicismos, pertinente, que evalúe riesgos razonablemente, etc.
Las decisiones sobre obras e instalaciones de interés social son políticas, no técnicas. Tienen un importante sustrato técnico, sin duda, ya que lo posible y su costo están definidos en términos técnicos. Qué trazado de una autopista de Madrid a Cuenca es más barato, o qué viaducto es imposible con la tecnología actual son informes técnicos que deben sustanciar la decisión, pero la solución final es política. Al final a unos les expropiarán tierras y a otros no, unos vivirán al lado de la nueva vía y otros lejísimos. Ponderar beneficiados, perjudicados, costes y beneficios es cosa del procomún, de la Política.
Reabrir Garoña entra es esa categoría. El soporte técnico debe decir qué niveles de seguridad hay, qué reformas son imprescindibles para un funcionamiento con garantías, etc. Pero al final, unos son beneficiados y otros perjudicados. Unos tendrán trabajo, otros ganaran dinero, otros vivirán riesgos reales y sufrirán por peligros seguramente percibidos más grandes de lo que son. Y eso lo han de dirimir los representantes de todos.
Creo que tan absurdo como que los políticos decidan redondear PI es que los ingenieros decidan si hay que reabrir o no una central nuclear. Los conocimientos científicos no son democráticos y las decisiones sociales no son técnicas.
Por parte de los técnicos, más que insultos a los "ecologistas", me gustaría escuchar un buen (1) argumentario sobre la seguridad de las extensiones de vida.
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(1) Bueno en este contexto quiere decir divulgativo, que no se esconda en oscuro tecnicismos, pertinente, que evalúe riesgos razonablemente, etc.
miércoles, 8 de febrero de 2017
Dar conversación
Todos los niños dibujan. Luego casi todo el mundo deja de hacerlo y quienes continúan aprenden a hacerlo bien... yo no estoy en esas categorías ;-P
lunes, 6 de febrero de 2017
¿Burocracia docente?
Por si alguien tiene alguna duda de a qué nos referimos cuando hablamos de burocracia docente, dejo a continuación el resumen de mi última tarea (es todo real)
- Por favor, rellena la ficha docente de la asignatura X. Ya sé que no se va a impartir de momento, pero tiene que estar completa la oferta. Ten cuidado con que todo resulte coincidente con la última versión de la memoria verificada ANECA del título a que corresponde. No te llevará más que un ratito.
1.- Buscar la memoria verificada ANECA en la web de la universidad, utilizando google, claro, intentar navegar y llegar a puerto en una página corporativa es temerario.
2.- Encontrada la memoria se baja el pdf y se escrutan las 60 páginas hasta encontrar la correspondiente referencia a la asignatura X.
3.- Se copian los apartados correspondientes en un documento (por ejemplo txt)
4.- Se busca un archivo con la estructura de las fichas docentes porque, claro, la aplicación informática donde se alojan no está abierta ahora. Además yo no tengo asignada esa asignatura, así que no tendría acceso aunque lo estuviera.
5.- Encontrado el archivo de otra asignatura se borra lo que había de la original y se deja listo para empezar la nueva.
6.- Se transcriben literales los campos que estaban en la memoria (los que ya teníamos en un txt), que son unos 8 de los 15 de que consta la ficha.
7.- Se inventa algo coherente que poner en los campos restantes.
8.- Se graba y se envía.
Tiempo total empleado 2 horas.
Y además, si un día hay que dar esa asignatura, a saber quién será el afortunado. Aun en el caso de que sea yo, luego me sentiré atado por el valor que puse al examen o por el temario que inventé a toda prisa. No digamos si es alguien totalmente distinto.
De estas hay un montón a lo largo del año. Los juicios de valor los dejo para otro día, que no es cuestión de comenzar con las palabras gruesas... Un ratito, un ratito...
- Por favor, rellena la ficha docente de la asignatura X. Ya sé que no se va a impartir de momento, pero tiene que estar completa la oferta. Ten cuidado con que todo resulte coincidente con la última versión de la memoria verificada ANECA del título a que corresponde. No te llevará más que un ratito.
1.- Buscar la memoria verificada ANECA en la web de la universidad, utilizando google, claro, intentar navegar y llegar a puerto en una página corporativa es temerario.
2.- Encontrada la memoria se baja el pdf y se escrutan las 60 páginas hasta encontrar la correspondiente referencia a la asignatura X.
3.- Se copian los apartados correspondientes en un documento (por ejemplo txt)
4.- Se busca un archivo con la estructura de las fichas docentes porque, claro, la aplicación informática donde se alojan no está abierta ahora. Además yo no tengo asignada esa asignatura, así que no tendría acceso aunque lo estuviera.
5.- Encontrado el archivo de otra asignatura se borra lo que había de la original y se deja listo para empezar la nueva.
6.- Se transcriben literales los campos que estaban en la memoria (los que ya teníamos en un txt), que son unos 8 de los 15 de que consta la ficha.
7.- Se inventa algo coherente que poner en los campos restantes.
8.- Se graba y se envía.
Tiempo total empleado 2 horas.
Y además, si un día hay que dar esa asignatura, a saber quién será el afortunado. Aun en el caso de que sea yo, luego me sentiré atado por el valor que puse al examen o por el temario que inventé a toda prisa. No digamos si es alguien totalmente distinto.
De estas hay un montón a lo largo del año. Los juicios de valor los dejo para otro día, que no es cuestión de comenzar con las palabras gruesas... Un ratito, un ratito...
martes, 31 de enero de 2017
¿Cuál es el hecho más fascinante del Universo? (pregunta Naukas 2017)
4ª Edición de la pregunta Naukas. Distintos colaboradores del blog contestan la misma pregunta. Mi contribución de este año, (esta) la dejo también a continuación:
¿Cuál es el hecho más fascinante del Universo?
Yo. Me parece absolutamente fascinante que una reunión temporal de átomos pueda sentir fascinación.
Yo soy un ser humano, un animal, un ser vivo en la superficie de un trozo de roca insignificante alrededor de una estrella cualquiera de una galaxia cualquiera de entre una miríada de ellas. Y soy capaz de saber todo eso y de que me impresione fuertemente.
Lo que hace a un ser humano (animal o ser vivo) no son los átomos que lo componen, de hecho se van sustituyendo unos por otros. Lo fundamental es la estructura, una cierta forma de organización que se automantiene y es capaz de reproducirse. Es algo parecido a un remolino en el agua de un río. El remolino es agua, lo que le da unidad es que estructura que se mantiene a lo largo del tiempo, incluso puede dividirse en otros remolinos.
Los torbellinos no parecen ser conscientes de su acuática existencia, son demasiado simples. Lo más fascinante del universo es que unos torbellinos de su propia materia si se planteen que son polvo de estrellas y alucinen con ello. Y por poner un ejemplo de esos torbellinos, yo mismo.
¿Cuál es el hecho más fascinante del Universo?
Yo. Me parece absolutamente fascinante que una reunión temporal de átomos pueda sentir fascinación.
Yo soy un ser humano, un animal, un ser vivo en la superficie de un trozo de roca insignificante alrededor de una estrella cualquiera de una galaxia cualquiera de entre una miríada de ellas. Y soy capaz de saber todo eso y de que me impresione fuertemente.
Lo que hace a un ser humano (animal o ser vivo) no son los átomos que lo componen, de hecho se van sustituyendo unos por otros. Lo fundamental es la estructura, una cierta forma de organización que se automantiene y es capaz de reproducirse. Es algo parecido a un remolino en el agua de un río. El remolino es agua, lo que le da unidad es que estructura que se mantiene a lo largo del tiempo, incluso puede dividirse en otros remolinos.
Los torbellinos no parecen ser conscientes de su acuática existencia, son demasiado simples. Lo más fascinante del universo es que unos torbellinos de su propia materia si se planteen que son polvo de estrellas y alucinen con ello. Y por poner un ejemplo de esos torbellinos, yo mismo.
lunes, 23 de enero de 2017
Fotones y fotoncitos
La palabra fotón se ha incorporado ya al habla coloquial, y no solo para referirse a fotografías excelentes, sino a "partículas de luz". Sin embargo la comprensión real del asunto dista de estar tan generalizada.
La luz es una onda electromagnética, una oscilación del campo eléctrico y el magnético que se van propagando encadenadas por el espacio, sin necesidad de un medio material. Pero la descripción cuántica de la naturaleza incluye al campo electromagnético, la luz está "cuantizada". Eso quiere decir, entro otras cosas, que hay una cantidad mínima de campo indivisible, un cuanto. A eso es a lo que se llamó fotón.
La disquisición que llevó a siglos de peleas entre científicos sobre si la luz eran ondas o partículas quedó pues zanjada en un extraño empate. La luz está compuesta por unos entes cuánticos que se manifiestan como partículas o como ondas dependiendo del experimento de que se trate. Seguramente "partícula" y "onda" son conceptos que maneja bien nuestro cerebro, que ha evolucionado en contacto con cosas macroscópicas, y tiene que acabar reduciendo a ellos (aunque sea a una mezcla de los dos) el comportamiento observado de esos entes cuánticos.
Todos los fotones no son iguales. Hay una relación directa entre la energía de un fotón (una característica de la partícula) y su frecuencia (característica de onda). Cuanto más alta la frecuencia de una radiación, mayor energía tienen los fotones de que la componen. Y esto es independiente de la energía total de un puso de radiación. Eso es lo que crea confusión en ocasiones. La luz visible está compuesta por fotones de algunos eV (electronvoltios, unidad de energía) mientras que los rayos X los forman fotones de KeV (kilo electronvoltios), mil veces más energético cada uno. Distinta cosa es que podamos tener una potentísima iluminación visible (compuesta por trillones de fotones) o una muy tenue de rayos X. Pero si es visible los fotones son de su energía, y si son RX de la suya.
Esto es importante porque cada tipo de fotón, cada energía, es capaz de hacer unas cosas si y otras no. Tanto efectos físicos (excitar luminiscencia, ionizar gases, etc.) como efectos biológicos. Una metáfora que puede ayudar a entenderlo sería suponer el haz de radiación como un chorro de partículas macroscópicas. En el extremo de los rayos gamma, los de más energía esas partículas serían balas de rifle, los rayos X balas de pistola, el ultravioleta lejano piedras, el violeta pelotas de goma, el rojo pelotas de ping pong, y hacia abajo cosas más sutiles, básicamente bolas de algodón.
Un balazo o una pedrada son biológicamente agresivos, potencialmente mortales. Lo son desde el primer impacto, no hay dosis inocua. En cambio con pelotas de ping pong es muy difícil matar a alguien. No es imposible, te puedes atragantar, te pueden asfixiar enterrado en una piscina de pelotas de ping pong. Pero hacen falta condiciones muy extremas y muchas pelotas (mucha intensidad) o situaciones muy exóticas.
"Radiaciones ionizantes", las compuestas por fotones de alta energía, capaces de producir daño biológico rompiendo enlaces químicos. "Radiaciones no ionizantes", las compuestas por fotoncitos que no tienen energía para producir esos daños por mucha intensidad que haya. Por supuesto que este asunto no agota los efectos biológicos de las radiaciones electromagnéticas, pero es un punto de partida.
La luz es una onda electromagnética, una oscilación del campo eléctrico y el magnético que se van propagando encadenadas por el espacio, sin necesidad de un medio material. Pero la descripción cuántica de la naturaleza incluye al campo electromagnético, la luz está "cuantizada". Eso quiere decir, entro otras cosas, que hay una cantidad mínima de campo indivisible, un cuanto. A eso es a lo que se llamó fotón.
La disquisición que llevó a siglos de peleas entre científicos sobre si la luz eran ondas o partículas quedó pues zanjada en un extraño empate. La luz está compuesta por unos entes cuánticos que se manifiestan como partículas o como ondas dependiendo del experimento de que se trate. Seguramente "partícula" y "onda" son conceptos que maneja bien nuestro cerebro, que ha evolucionado en contacto con cosas macroscópicas, y tiene que acabar reduciendo a ellos (aunque sea a una mezcla de los dos) el comportamiento observado de esos entes cuánticos.
Todos los fotones no son iguales. Hay una relación directa entre la energía de un fotón (una característica de la partícula) y su frecuencia (característica de onda). Cuanto más alta la frecuencia de una radiación, mayor energía tienen los fotones de que la componen. Y esto es independiente de la energía total de un puso de radiación. Eso es lo que crea confusión en ocasiones. La luz visible está compuesta por fotones de algunos eV (electronvoltios, unidad de energía) mientras que los rayos X los forman fotones de KeV (kilo electronvoltios), mil veces más energético cada uno. Distinta cosa es que podamos tener una potentísima iluminación visible (compuesta por trillones de fotones) o una muy tenue de rayos X. Pero si es visible los fotones son de su energía, y si son RX de la suya.
Esto es importante porque cada tipo de fotón, cada energía, es capaz de hacer unas cosas si y otras no. Tanto efectos físicos (excitar luminiscencia, ionizar gases, etc.) como efectos biológicos. Una metáfora que puede ayudar a entenderlo sería suponer el haz de radiación como un chorro de partículas macroscópicas. En el extremo de los rayos gamma, los de más energía esas partículas serían balas de rifle, los rayos X balas de pistola, el ultravioleta lejano piedras, el violeta pelotas de goma, el rojo pelotas de ping pong, y hacia abajo cosas más sutiles, básicamente bolas de algodón.
Un balazo o una pedrada son biológicamente agresivos, potencialmente mortales. Lo son desde el primer impacto, no hay dosis inocua. En cambio con pelotas de ping pong es muy difícil matar a alguien. No es imposible, te puedes atragantar, te pueden asfixiar enterrado en una piscina de pelotas de ping pong. Pero hacen falta condiciones muy extremas y muchas pelotas (mucha intensidad) o situaciones muy exóticas.
"Radiaciones ionizantes", las compuestas por fotones de alta energía, capaces de producir daño biológico rompiendo enlaces químicos. "Radiaciones no ionizantes", las compuestas por fotoncitos que no tienen energía para producir esos daños por mucha intensidad que haya. Por supuesto que este asunto no agota los efectos biológicos de las radiaciones electromagnéticas, pero es un punto de partida.
sábado, 21 de enero de 2017
Predicciones
Recientemente hemos tenido unos días de mucho frío y, en algunos lugares, de mucha nieve. Los meteorólogos han intentado transmitir la información de que disponían, lo que científicamente se podía predecir. Esas predicciones han generado quejas... en los dos sentidos. Para unos se ha pronosticado más frío del que luego ha hecho, para otros no se ha dado cuanta precisa de la nevada que les esperaba en la carretera. Habrá hasta quien se quejó de las dos cosas en distintos momentos. Por alguna razón tendemos a indignarnos por que las predicciones del tiempo no sean totalmente precisas, algo que está fuera del alcance del conocimiento científico actual.
Siempre me ha parecido injusto que se les exija a los científicos más de lo que es posible predecir. El caso más extremo fue la imputación y condena de unos sismólogos italianos por no predecir un terremoto (aunque al final les absolvieran en instancia superior). Muy injusto especialmente por comparación con otros sectores en los que los errores de predicción son de bulto y eso no genera la más mínima reacción social.
Una hipótesis es que esa exigencia se debe precisamente a que a meteorólogos y sismólogos se les percibe como científicos de verdad y en la imagen social de los mismos está un poder de predicción prácticamente ilimitado. ¿No son capaces de poner un hombre en la luna y hacer volar aviones? Ya en una ocasión anterior concluíamos que los mitos sobre cómo es la ciencia (los científicos, el progreso, etc.) están en la raíz de la proliferación de ideas pseudocientíficas. No deja de ser paradójico... y un poco triste. Haríamos bien en insistir en una imagen social de los científicos y las científicas más realista.
(Los recortes sobre la nieve no son de esta tormenta, sino de años anteriores, pero para ilustrar el asunto valen igual)
Descubro que sobre los fallos de las predicciones económicas y su comparación con la meteorología había escrito ya hace 6 años. Parece que empiezo a repetirme...
Siempre me ha parecido injusto que se les exija a los científicos más de lo que es posible predecir. El caso más extremo fue la imputación y condena de unos sismólogos italianos por no predecir un terremoto (aunque al final les absolvieran en instancia superior). Muy injusto especialmente por comparación con otros sectores en los que los errores de predicción son de bulto y eso no genera la más mínima reacción social.
Una hipótesis es que esa exigencia se debe precisamente a que a meteorólogos y sismólogos se les percibe como científicos de verdad y en la imagen social de los mismos está un poder de predicción prácticamente ilimitado. ¿No son capaces de poner un hombre en la luna y hacer volar aviones? Ya en una ocasión anterior concluíamos que los mitos sobre cómo es la ciencia (los científicos, el progreso, etc.) están en la raíz de la proliferación de ideas pseudocientíficas. No deja de ser paradójico... y un poco triste. Haríamos bien en insistir en una imagen social de los científicos y las científicas más realista.
(Los recortes sobre la nieve no son de esta tormenta, sino de años anteriores, pero para ilustrar el asunto valen igual)
Descubro que sobre los fallos de las predicciones económicas y su comparación con la meteorología había escrito ya hace 6 años. Parece que empiezo a repetirme...
lunes, 16 de enero de 2017
Hablando sobre Wifi en Onda Vasca
El pasado día 10 me entrevistaron en Onda Vasca a propósito del tema de la creciente "WiFifobia", como está disponible el audio y quedó bien la cosa lo dejo a continuación:
Esta entrevista es la inaguración de una temporadita de charlas sobre el tema, una en Pamplona y otra en San Sebastián:
Esta entrevista es la inaguración de una temporadita de charlas sobre el tema, una en Pamplona y otra en San Sebastián:
domingo, 15 de enero de 2017
En el blog
Desde que cerró Google Reader, anticipando el cambio de suscripción a blogs por las redes sociales como sistema de información, anuncio las entradas de éste con la coletilla "en el blog".
En el blog han pasado 4 semanas sin publicación, se ha cerrado el año con menos entradas desde que existe, hemos cumplido el noveno año de existencia y he faltado a la tradicional publicación de metablogueo de fin de año.
No tengo ganas de comentar todas esas cosas, pero me siento en la obligación. Y como no lo hago tampoco continúo con publicaciones típicas a la espera de colocar esta, así que vamos a por ella y ya está. Total, con anunciarla poco y publicar pronto otras cosas resultará poco visible.
La falta de tiempo nunca me ha impedido escribir aunque fueran notitas breves, al revés, me servía de como un momento de relajo y cuando estás con muchos líos no te faltan ideas. Lo que hace que no escribas es la falta de motivación, situación a la que me han conducido problemas familiares. Encauzada la situación (que no resuelta, ya que hay cosas que no tienen solución) hay que acotar el esfuerzo anímico que supone y continuar con actividades apetecibles como el blogueo, que a eso a lo que habíamos venido aquí.
El contador de visitas de Blogger se ha vuelto loco hace tiempo y no da nada fiable. Analytics parece funcionar mejor. El resumen de lo que veo allí, unas 800 visitas mensuales menos octubre que tuvo la entrada más exitosa del blog en mucho tiempo (la de las grasas). En general un 5% menos que al año 2015, seguramente debido a publicar menos entradas. Tras nueve años y manteniendo la gran diversidad en cuanto a temas publicados la situación está estabilizada. Demasiados son, sois, para unas notas deslabazadas (y llenas de erratas) que, sobre todo, me dejo a mi mismo (manteniendo el espíritu fundacional, y si no véase la primera entrada).
Y dicho esto, a ver si recuperamos el tono y pasamos a cosas más interesantes.
En el blog han pasado 4 semanas sin publicación, se ha cerrado el año con menos entradas desde que existe, hemos cumplido el noveno año de existencia y he faltado a la tradicional publicación de metablogueo de fin de año.
No tengo ganas de comentar todas esas cosas, pero me siento en la obligación. Y como no lo hago tampoco continúo con publicaciones típicas a la espera de colocar esta, así que vamos a por ella y ya está. Total, con anunciarla poco y publicar pronto otras cosas resultará poco visible.
La falta de tiempo nunca me ha impedido escribir aunque fueran notitas breves, al revés, me servía de como un momento de relajo y cuando estás con muchos líos no te faltan ideas. Lo que hace que no escribas es la falta de motivación, situación a la que me han conducido problemas familiares. Encauzada la situación (que no resuelta, ya que hay cosas que no tienen solución) hay que acotar el esfuerzo anímico que supone y continuar con actividades apetecibles como el blogueo, que a eso a lo que habíamos venido aquí.
El contador de visitas de Blogger se ha vuelto loco hace tiempo y no da nada fiable. Analytics parece funcionar mejor. El resumen de lo que veo allí, unas 800 visitas mensuales menos octubre que tuvo la entrada más exitosa del blog en mucho tiempo (la de las grasas). En general un 5% menos que al año 2015, seguramente debido a publicar menos entradas. Tras nueve años y manteniendo la gran diversidad en cuanto a temas publicados la situación está estabilizada. Demasiados son, sois, para unas notas deslabazadas (y llenas de erratas) que, sobre todo, me dejo a mi mismo (manteniendo el espíritu fundacional, y si no véase la primera entrada).
Y dicho esto, a ver si recuperamos el tono y pasamos a cosas más interesantes.
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