martes, 18 de agosto de 2015

Fraude científico (I). Una primera aproximación

Esta semana se publica una serie de 5 artículos sobre el fraude científico en el Cuaderno de Cultura Científica. Irán apareciendo también en este blog un día más tarde.



Fraude científico (I). Una primera aproximación

De vez en cuando salta  a los medios de comunicación un caso de fraude científico y siempre resulta sorprendente. Claro que sabemos que las personas que se dedican a la ciencia son humanas y  por tanto sujetas a las mismas debilidades que cualquier otra persona, pero hay cierto tipo de debilidades que resultan especialmente incómodas. Nos resulta especialmente repulsivos las violaciones relacionadas con la profesión del delincuente: un pirómano de profesión bombero, un delincuente sexual sacerdote o, el caso que nos ocupa, un mentiroso de profesión científico.

El fraude científico existe, existe desde siempre y hay casos entre los científicos más famosos. Hay fundadas sospechas de que Ptolomeo hizo pasar por suyos datos astronómicos que en realidad eran de Aristarco de Samos (ref 1). Recientemente ha ingresado en prisión Dong-Pyou Han, un investigador en vacunas, condenado por inventar datos en experimentos sobre la vacuna contra el VIH (ref 2, 3). Los casi 2000 años que separan estos sucesos han estado salpicados de otros muchos casos. Parece ser que Millikan eliminaba de su cuaderno de laboratorio las observaciones que no le interesaban, Mendel y sus guisantes también han resultado polémicos, incluso hay dudas sobre si Galileo realizó realmente los experimentos que relata en sus textos. Hay casos clásicos, como el del hombre de Pitdown, un fósil que se hizo pasar por el eslabón perdido en la evolución entre el hombre y el mono cuando realmente era un engendro creado con trozos de cráneo humano y de chimpancé (ref 6). Hay multitud de casos bien documentados, así como diversas compilaciones (ref 4, 5).





Figura 1. Desde Ptolomeo hasta este mismo año, pasando por casos clásicos como el “hombre de Pitdown”, el fraude científico ha existido siempre.


Repuestos de la sorpresa inicial y convencidos de que de vez en cuando aparecen casos de fraude científico, el siguiente paso es suponer que esos casos son relativamente anecdóticos. Probablemente se trate de unas pocas manzanas podridas en un ambiente fundamentalmente honesto. Sin embargo la evidencia empírica parece dejar claro que no es este el caso. Según algunos estudios (ref 7), un tercio de los científicos admite realizar algún tipo de malas prácticas y uno de cada 50 admite falsificar o inventar resultados, una de las peores prácticas imaginables. Estos resultados están en la misma línea de otros publicados con anterioridad (ref 8) en los que se elevaba al 72% el nivel de incidencia de algún tipo de malas prácticas científicas. Es interesante notar que cuando se pregunta por las malas prácticas que uno conoce de los compañeros los números salen bastante más altos que cuando se pregunta por las propias.

Con independencia de los detalles finos, este tipo de estudios deja claro que el modelo de unas pocas manzanas podridas en un entorno fundamentalmente honesto no se sostiene. Unas prácticas en las que incurre entre el 66% y el 72% de un grupo no se puede considerar una rareza; esos números más bien sugieren que estamos más ante una característica que ante una enfermedad. Sin embargo, habrá quien piense que no puede haber una zona de incertidumbre tan grande ya que la ciencia bien hecha sigue un proceso establecido bien definido como es el método científico. Según esa imagen el método científico es como una máquina de hacer chorizos que, si se alimenta con el material adecuado (observaciones y experimentos) y se le da vueltas correctamente a la manivela (hipótesis, deducción, comparación con el y vuelta al comienzo), lleva inexcusablemente al resultado deseado: conocimiento científico certificado. Esa visión del método científico es demasiado simplista y fundamentalmente incorrecta. Lamentablemente no existe un método científico normativo que proporcione una certificación, un criterio de demarcación definido entre lo que es científico y lo que no lo es. Tampoco se puede recurrir a otros criterios sencillos del tipo “es ciencia lo que haya sido publicado en revistas de alta calidad con revisión por pares”. Los pares que revisan los artículos vigilan un cierto tono general de sensatez de lo que se publica pero no repiten con sistemática los resultados propuestos para publicación. De hecho, como veremos más adelante, se publican por estos cauces “oficiales” de la ciencia multitud de errores y falsedades.



Figura 2. Modelo naïve del método científico ejemplificado con una máquina de hacer chorizos. Según el modelo, dándole vueltas al ciclo de la hipótesis, deducción, comparación con el experimento, se obtiene conocimiento científico certificado. Tal método no existe.


Queda pues planteado el problema, no disponemos de ninguna criba que nos separe el grano de la paja: la ciencia bien hecha de la que se ha generado con mala praxis. Por otro lado,  comportamientos calificables como mala praxis en algún sentido u otro afectan a la mayoría absoluta de los científicos. Para comprender como es esto posible, y por qué no elimina la validez de la ciencia (o en qué medida si lo hace) necesitamos un modelo más complejo de la actividad científica y de la mala praxis en la misma. Esto es lo que se pretende desarrollar en los próximos capítulos de esta miniserie sobre el fraude científico.

Referencias.
(ref 1) Astronomy &Geophysics (April-May 1997) 38 (2): 24-27.   doi: 10.1093/astrogeo/38.2.24
(ref 2) Nature 523,138–139 (09 July 2015) doi:10.1038/nature.2015.17660
(ref 3) "Ex-scientist sentenced to prison for academic fraud" USA Today July 1, 2015 http://www.usatoday.com/story/news/nation/2015/07/01/ex-scientist-sentenced-prison-academic-fraud/29596271/  Es interesante como en este titular “expulsan” al condenado de la profesión de científico, como si el fraude futa incompatible con el título de “científico”.
(ref 4) "LAS MENTIRAS DE LA CIENCIA" Federico di Trocchio. Alianza Editorial, 1993
(ref 5) Pablo C. Schulz e Issa Katime  "Los fraudes científicos" Revista Iberoamericana de polímeros Vol 4(2), Abril 2003  http://www.ehu.eus/reviberpol/pdf/ABR03/EL%20FRAUDE%20CIENTIFICO.pdf
(ref 6) https://en.wikipedia.org/wiki/Piltdown_Man
(ref 7) A Scientist’s Worst Nightmare, Neurobonkers feb 17, 2012 http://neurobonkers.com/2012/02/17/researching-falsification-in-research/ La infografía ahí incluida contiene multitude de referencias, algunas de las cuales se analizan en el texto citado.
(ref 8) Fanelli D (2009) How Many Scientists Fabricate and Falsify Research? A Systematic Review and Meta-Analysis of Survey Data. PLoS ONE 4(5): e5738. doi:10.1371/journal.pone.0005738
(ref 9) “Ni las teorías científicas son falsables, ni existe el método científico”. César Tomé. Experientia Docet, Naukas, 2 de octubre de 2014
http://edocet.naukas.com/2014/10/02/ni-las-teorias-cientificas-son-falsables-ni-existe-el-metodo-cientifico/

miércoles, 5 de agosto de 2015

Lastres que dificultan proyectos

China empieza a construir su primera central de energía solar en el desierto del Gobi. Una noticia ilusionante. Mientras esperamos (con escepticismo) el control de la fusión nuclear, hay que volcarse en las energías renovables; y proyectos importantes en la buena dirección levantan el animo.

Es desoladora la comparación entre esta noticia y las que llenan los telediarios aquí en el sur de Europa. Aquí parece que ya se ha conseguido todo y que lo único importante es quien lo disfruta. Que si añadimos nuevas fronteras. Que si protegemos las fronteras que tenemos de advenedizos para que nuestra riqueza no se diluya. Que si no permitimos proyectos (como los de autoconsumo renovable) para proteger inversiones ya hechas por otras empresas. Que dónde colocamos los resíduos generados por las obsoletas centrales nucleares sin molestar demasiado a las grullas. Por no hablar de la tragedia griega. Contemplado en conjunto imagino un montón de clones de Gollum maquinando por "su tesoro".

Parece que toda la riqueza generada y los mecanismos socioeconómicos para producirla que se han establecido en Europa se han convertido en lastres para poner en marcha proyectos importantes capaces de generar ilusión... o por lo menos yo no encuentro ninguno.

sábado, 18 de julio de 2015

Neolengua (microrelato distópico)

Llevo un par de días en Madrid y estoy sorprendido de lo bien que funciona la privatización de los servicios sociales. En multitud de esquinas, portales y medios de transporte los interesados exponen al público sus proyectos de crowdfounding, sin intermediarios innecesarios. Algunos utilizan papelitos en los que te describen su situación, otros abordan a los viandantes con su elocuencia y otros hasta apoyan su solicitud tocando el acordeón. Es realmente fantástico que la evolución conceptual de los últimos años pueda describir la mendicidad de toda la vida como máximo exponente de la modernidad y la organización social.

sábado, 11 de julio de 2015

Una entrevista sobre 2.0 y esas cosas

Me entrevista Anna Guillaumet, de Sigma. Gracias! Además de en su blog Investigar la investigación, la dejo a continuación:



Hoy me he decidido a hacerle una entrevista a una persona que hace tiempo que conozco y sigo por la redes sociales...
Joaquín Sevilla es Doctor en física por la Universidad Autónoma de Madrid y profesor de Tecnología electrónica en la Universidad Pública de Navarra. https://about.me/Joaquin_Sevilla

Aparte de dar clases en la Universidad, mantiene dos líneas de investigación con numerosas publicaciones.

Es una persona muy activa en las redes sociales, lo que me ha llevado a la curiosidad de realizarle unas preguntas.
¡Hola Joaquín! Primero de todo, ¡muchas gracias por dedicarme tu tiempo!
1.       ¿Cómo se lleva esto de ser profesor, investigador y tener tiempo de ser activo en las redes sociales?

Hola, gracias a ti por acordarte de mí. Lo llevo bien, la vida en internet la tengo incorporada totalmente al día a día, es parte de lo que sea que haga.

2.       Centrándonos más en tu tarea de investigación ¿cómo ves el panorama actual de la investigación? ¿se plantea realmente un cambio profundo en la forma de ‘hacer’ investigación? ¿Vamos hacia una ciencia 2.0? ¿y las universidades cómo responden a todo ello?

Lo principal que veo en el panorama actual de la ciencia es la escasez de recursos, la falta de una planificación de largo plazo y un escrutinio excesivo y malicioso del gasto. Ya sé que me preguntabas más por la forma de hacer, pero no puedo evitar dejar constancia de esta situación tan preocupante.
La forma de hacer ciencia sí que se va tendiendo al 2.0, pero más lentamente que otras áreas de la vida. El sistema de publicaciones (textos muy compactos, revisión por pares, índices de impacto, etc.) se mantiene aún con pocas modificaciones. Los medios actuales permitirían textos algo extensos, sistemas de valoración que involucren a más personas y todo un conjunto de mejoras que no terminan de implantarse. Entiendo que no es sencillo poro que se ha de conservar lo que funciona bien del sistema, entre otras cosas su reconocimiento prácticamente universal.

3.       ¿Crees que la ciencia abierta (publicaciones y datos compartidos) aportarán beneficios a la investigación respecto a los métodos tradicionales? veo que, entre otras cosas, tienes muy actualizado tu perfil en Google Scholar, por lo que entiendo sigues todas estas nuevas tendencias…

La ciencia abierta: la publicación de datos originales, protocolos completos, códigos de programación, etc. es absolutamente fundamental. La evitación del fraude científico, le mejora de la reproducibilidad de los resultados y el problema de la no publicación de resultados negativos tienen buena parte de su solución en la ciencia abierta. Por cierto, el perfil de Google Scholar se actualiza sólo ;-)  Alguna vez he sabido antes por Google que por la revista que nos habían publicado un artículo.

4.       Tienes un blog muy interesante y activo (http://joaquinsevilla.blogspot.com.es/p/el-autor.html) ¿qué es lo que te aporta? ¿te aporta más en docencia o en investigación?

Gracias! El blog me aporta muchísimo. Me ayuda a escribir mejor, no hay más que compara el estilo de las primeras entradas con las últimas. Me sirve de escaparate ante potenciales estudiantes, compañeros, colaboradores, medios de comunicación para temas de divulgación científica, etc. Al dejar constancia de las actividades en que participo me obliga a sacarles más partido… Me alargaría mucho, así que por resumir diré que comparto plenamente las 10 razones que da mi colega José Ramón Alonso en su blog: http://jralonso.es/2013/03/19/por-que-tengo-un-blog/

5.       Creo que también utilizas estas nuevas tecnologías en tu docencia, creas blogs colaborativos con tus alumnos ¿qué experiencias y resultados te aportan?

Sí, creo que para los estudiantes un blog también proporciona un montón de ventajas. Además sirve muy bien como soporte de un trabajo continuado (hace de “portfolio”) que se supone debe formar parte de la nuevas formas docentes adaptadas al espacio europeo de enseñanza superior. Bien es verdad que una metodología docente basada en un blog por cada estudiante sólo es sostenible con grupos bastante reducidos. Ese es el caso en varias asignaturas de máster que imparto.

6.       Tienes una iniciativa muy interesante ‘Ciencia en el bar’ donde explicas y realizas con un compañero, pequeños experimentos científicos en un escenario tan inusual para hacer ciencia como un bar, ¿cómo surgió la idea? ¿qué crees que aporta?

La iniciativa Ciencia en el Bar comenzó como una serie de charlas de ciencia en un bar que organizamos una vez al mes. Van ya dos años y medio con estas charlas- La idea es acercar la ciencia a la gente de la calle en un ambiente distendido, dónde preguntar resulte natural. Y la verdad es que se consigue bastante bien. Tiempo después, como spin off de la iniciativa, comenzamos con canal de vídeos grabados en el mismo bar, en los que pretendemos explicar conceptos científicos en el mismo tono cercano. Estos vídeos han contado con apoyo institucional de la UPNA y financiación de la FECYT.

Los vídeos están aquí: http://www.cienciaenelbar.com/ y reseña de las charlas de las dos últimas temporadas aquí: http://www.cienciaenelbar.com/blog

7.       ¿Qué aconsejarías a los nuevos investigadores (o no tan nuevos) respecto al uso de las nuevas tecnologías para la ciencia y qué les recomendarías?

Hoy día cuando conoces a alguien en un congreso o algo así, vas a buscar detalles sobre su actividad a Google. Nuestro curriculum es lo que dice Google de nosotros, así que mejor ocuparse de que ponga lo que nosotros queramos. Vamos, que recomendaría tener una presencia en internet significativa. Y para ello, la primera medida es tener algún tipo de blog en el que ir dejando constancia de las cosas que se van haciendo, luego se pueden ir enlazando en redes sociales poco a poco.

8.       Y para terminar, una pregunta más a mi beneficio. ¿qué echas de menos en los sistemas de información que dan soporte a la investigación? ¿realmente los tecnólogos os estamos ayudando? Es decir ¿crees que las herramientas informáticas os dan soporte en vuestro día a día como investigadores?

Me ha resultado verdaderamente estupendo poder tener el curriculum normalizado a un golpe de tecla, y no lo digo por hacer la pelota. Es una pena que no sea tan normalizado como debería (ahora piden otro formato, resumido, en las convocatorias del ministerio), pero eso supongo que no es cosa tecnológica. En una gestión del propio curriculum, tanto en mantenerlo al día como en explotar los datos, aunque funciona, se podría mejorar en usabilidad, comodidad de manejo, versiones más variadas de formatos de salida, etc.

Muchas gracias por todo, Joaquín, como siempre un placer charlar contigo.

Igualmente, muchas gracias

sábado, 4 de julio de 2015

Un par de días con jóvenes doctorandos

En nuestras universidades los estudiantes de doctorado están bastante aislados. Se relacionan con los de su grupo de investigación, claro, pero poco más. No hay sensación de comunidad. No hay sensación de pertenecer a un estereotipo del que hacer chistes, cosa que se pasa en entornos sajones, véase si no el sitio #what should we call gradschool.

No se si será esto lo que ha motivado la última reforma legal del doctorado en España (seguramente no), pero la creación de las "Escuelas de Doctorado" puede suponer un interesante avance en esa dirección. Desde luego las direcciones de las cuatro escuelas de doctorado que conforman el Campus Iberus lo tienen claro y lo hacen, por ejemplo, montando las Jornadas Doctorales. En las de este año, celebradas en Jaca los días 2 y 3 de julio, he tenido la ocasión de participar y ha sido una experiencia estupenda.

Lo más interesante fue la parte de oyente, escuchar las presentaciones de estudiantes de disciplinas tan variadas. En la parte activa me tocó participar en una mesa redonda sobre el papel de internet y las redes sociales en la actividad actual de los doctorandos y organizar un taller sobre la transversalidad en la investigación. Respecto de lo primero  ¿qué iba a decir? que soy partidario, lo contrario que el cura del chiste. El taller consistió en que los estudiantes, organizados en grupo, hicieran una puesta en común de los usos y costumbres en cada disciplina sobre una serie de cuestiones formales de la investigación. se quedaron muy sorprendidos de ver cómo las cosas que en tu campo se hacen, obviamente, de una manera en otras disciplinas las hacen de otra forma. A ver si encuentro un rato para redactar mis conclusiones de las jornadas en otra entrada. Para terminar esta, dejo a continuación la lista de temas tratados en el taller: